Notas de la autora: ¡Hola! Primero que todo gracias por tomarse el tiempo de leer mi historia, y realizar un review, segundo mil disculpas por mi tardanza pero he estado un poco liada ya que tenía muy pensada la historia al plasmarla en texto se me ha hecho un poco complicado, este es mi primer fanfic así que pido perdón por los errores.

Hasta ahora he aclarado algunos conflictos pero me gusta el suspenso por lo que los he dejado con unas dudas.

Espero que de verdad les guste.

Si hay errores o sugerencias son bien recibidas las criticas, de cualquier tipo.

"Recuerdos"

6 de la mañana un pelinegro de 22 años salía apurado del campus de la Universidad de Harvard, quería irse rápido por varios motivos, uno se moría por volver a casa y el otro no quería ser visto por cierta chica que durante todo el tiempo que estuvo en aquel lugar se convirtió en su sombra, era molesta y no importaba cuantas veces la hubiera rechazado, Cho Chang (na: lo siento pero la odio con toda mi alma, y va ser la piedra en el zapato de esta historia) seguía insistiendo.

Terminaba de poner las maletas en la cajuela cuando oyó que alguien gritaba su nombre -Harry - Maldición pensó Harry

- Adonde vas? -pregunto Cho con su insoportable voz.

- Cho linda creí habértelo dicho, hoy viajo a Londres.- término de decir el ojiverde fingiendo que la chica le agradaba.

-No me lo dijiste, de haberlo hecho estaríamos yéndonos juntos.- le espeto de mala gana.-Ahora te perderás la fiesta de despedida y yo me quedare sin pareja.

-Esa es la idea- murmuro Harry por lo bajo.

-¿Que dices? - pregunto distraída.

-Nada, digo que se me está haciendo tarde, Adiós Cho - le respondió de mala gana haciendo gran énfasis en el adiós – Después me cuentas como estuvo la fiesta.

-Pero Harry…- no pudo terminar la oración cuando oyó que alguien llamaba al pelinegro

¿Dios es que jamás podría irse?- Pensaba Harry el cual espero con paciencia a que Seamus su compañero de cuarto llegara hasta el.

-Harry menos mal que te alcance- lo dijo casi sin aliento.

- Seamus que necesitas- ya se estaba hartando (na: paciencia poca :D) sin mencionar que estaba por perder su vuelo.

- Entregarte tu boleto de avión y tu pasaporte que dejaste en el cuarto- se quería morir de la risa por la cara de su amigo pero entendía su molestia.

-Gracias Seamus y ahora si me voy, Chao Amigo, Cho.- Subió al taxi sin mirar atrás, por fin se deshacía de la "Insoportable Cho".

-¿Hasta cuando vas a dejarlo en paz? - le pregunto Seamus a Cho en cuanto el taxi de Harry se alejo.

-No sé de que hablas.

- Ay por favor Cho, siempre estas detrás del pobre como si fueras su sombra, lo acosas todo el tiempo, pareces su fan. - le respondió el joven haciendo una mueca.

-Te equivocas, yo no lo acoso, solo que Harry aun no se da cuenta de que yo soy la mujer de su vida.

-Aja y por eso te conto con lujo de detalles, sus planes de volver definitivamente a Londres.

-Como que definitivamente- indago Cho pensando en que debía comprar un boleto a Londres inmediatamente.

-Eh….- Balbuceo Seamus dándose cuenta que había metido la pata - Bueno creo que se lo escuche decir pero no es muy seguro. - Tratando de arreglar la versión.

- Bueno como sea, yo también me voy a Londres, es inútil que siga aquí, total el único motivo de estar en Harvard era Harry, así que nos vemos Seamus.- se fue dejando al chico con la palabra en la boca.

- Maldición, Harry vas a matarme – dijo sacando su móvil y marcando el numero del pelinegro con la intención de advertirle de las intenciones de "La Insoportable".

Más de 10 horas de vuelo, cansado se tallaba sus ojos debajo de los lentes redondos, esperaba con ansias llegar a su casa, abrazar a sus padres, compartir con el loco y mujeriego de su padrino, molestar al amargado mayordomo, pero lo que más ansiaba era recuperar la amistad de su mejor amigo y encontrar a esa hermosa pelirroja que desde hace 5 años era el motivo de sus desvelos.

Seguía sin entender que era lo que había pasado, era consciente de que todo fue muy rápido, trato de buscarla para hablar con ella, pero sus intentos quedaron en eso, solo intentos, nunca la pudo encontrar, su hermano siempre sacaba alguna excusa sobre porque la pelirroja no daba señales de vida, que se fue de vacaciones a París con su hermano Bill y su novia Fleur, que se quedo en casa de Tía Muriel, está de visita en casa de Hermione, y el colmo que ya está durmiendo la última noche que fue a buscarla, el caso es que llego el día de su mentado viaje a Harvard y su Ginny jamás fue a despedirlo.

Sabía que algo había pasado, tal vez estaba avergonzada por lo que sucedió la última vez que se vieron, sonrió al recordar esa tarde en la que se amaron sin temores, sin complejos, solo amor….

-Harry basta.

-Vamos nena no te hagas de rogar- le decía entre besos- los dos sabemos que lo deseas igual que yo.

-Ahhhh- la pelirroja solo suspiraba, estaban en el cuarto del azabache y en la posición más intima, que habían tenido durante su noviazgo, bueno noviazgo entre comillas ya que nunca le habían puesto nombre a una relación de dos años entre idas y venidas, pero no lo podía negar lo deseaba más que nunca, moría por que le hiciera el amor pero al ser su primera vez, estaba llena de temores y porque no de complejos, que tal si no llegaba a la altura de sus expectativas y lo decepcionaba, o tal vez solo buscaba eso y luego la dejaba.

- No es eso, ah, es que estamos en tu casa y en cualquier momento pueden llegar tus padres- le aclaro medio acalorada por la situación

- Humm, no te preocupes, ellos no están en la casa, salieron a no sé qué y vuelven tarde- fue lo único que respondió Harry ya que estaba muy ocupado acomodándose entre las piernas de la pelirroja, y aspirando su perfume floral mientras le besaba el cuello.

Los besos de Harry la sacaron de sus pensamientos, es que lo hacía con tanto deseo, con tanta urgencia, que no lo podía resistir y se entrego por completo a lo que Harry le provocaba.

Acariciaba la espalda del pelinegro, mientras el besaba el cuello y el lóbulo de la oreja, con una mano atrapaba su cabello rojo en un puño mientras con la otra se deshacía del sostén, (en qué momento me quito la camisa) pensaba la joven, al librarla de la prenda sus labios bajaron a sus pechos, los besaba con vehemencia, lamia, mordía, y besaba sus pezones erectos, la pelirroja solo disfrutaba, la ropa termino por desaparecer, Harry solo la admiraba mientras lentamente entraba en ella "es virgen, Dios, soy el primero" (na: si un poquito machista, pero así son), Ginevra jadeaba, gemía suspiraba, el vaivén de sus movimientos eran lentos y suaves no quería lastimarla, la besaba en todo el rostro mientras ella rodeaba con sus piernas la cintura de él, salía por completo y volvía a entrar, acariciaba sus pechos, su vientre, parecía que no podía dejar de tocarla, era una dulce tortura, no podía creer lo que le hacía sentir, los movimientos pronto se volvieron erráticos, y sin control subieron al cielo, el solo atino a ahogar un gemido ronco en su cuello mientras ella arañaba su espalda en el momento culmine, al terminar cayeron dormidos.

En la mañana cuando Harry despertó no la hallo a su lado, ni una nota, ni un mensaje, nada, ahí fue donde se dio cuenta que había cometido un error, no supo qué, pero tenía la certeza de haber hecho algo hizo mal y tenía que averiguarlo a la de ya sin saber que el destino le tenía preparado algo diferente.

Si había sido la mejor noche de su vida, pero era consciente de varias cosas, la más vergonzosa el termino muy rápido, y tenía la leve sospecha que ella no había llegado a sentir un orgasmo con él, otro motivo por el cual creía que ella se había ido así es porque nunca le dijo que la amaba, pero como decírselo si cada vez que lo intentaba sentía un nudo en la garganta, le tenía pavor al compromiso, claro que después de pensarla día y noche durante 5 largos años como un condenado, estaba dispuesto a todo incluso a casarse con ella, con una sonrisa bajo del avión, mientras esperaba su equipaje siguió en su nube pensando cómo encontrar y convencer a su pelirroja de darle una nueva oportunidad, recogió su maleta y al voltear quedo estático, sintió como se quedaba sin aire ahí estaba ella más hermosa que nunca y también llegaba de viaje porque esperaba su maleta y se veía bastante apurada ya que miraba el reloj con insistencia, al parecer su maleta no aparecía, cuando sus pulmones habían recuperado un poco de aire, se dirigió decidido hacia a su "Ginny" como la llamaba el, es que tenía que lograrlo o se dejaba de llamar Harry Potter.

Ella había fingido estar dormida, ahora recordaba que esa noche tuvo vergüenza y no lo quería enfrentar, de repente la realidad le había caído de golpe, por un lado el nunca le había dicho lo que sentía por ella y no dio muestras de que iba llegar a decírselo algún día, nunca hizo el intento durante esos dos años. Le decía que era linda, que le gustaba mucho, que la deseaba, pero jamás le dijo que la amaba y eso le dolía en el alma porque ella se moría por él. Y por otro lado, el era rico, bueno rico era decir poco pertenecía a una de las familias más poderosas e influyentes de Londres.

Los Potter, Los Black, Los Malfoy, y Los Chang eran la crema y nata de la sociedad londinense, a diferencia de ella, que venía de una familia caída en desgracia, en tiempo atrás la Familia Weasley fue más rica y poderosa que cualquier otra pero su abuelo se dedico al juego y la bebida dilapidando la fortuna familiar, arrastrando a la vergüenza y el escrutinio público a su esposa e hijo, pero eso a su padre Arthur Weasley, y a los miembros de su familia los tenia sin cuidado, a pesar de las necesidades habían salido adelante con la frente en alto y con el correr de los años estaban recuperando todo lo que habían perdido, todos y cada uno de sus hermanos tenían su carrera, eran excelentes en lo que hacían, Bill su hermano mayor, había sido prefecto, delegado y Premio Anual de Hogwarts (el mayor honor en el colegio internado), se graduó de economista gracias a una beca en la Escuela Londinense de Economía y Ciencias Políticas (London School of Economics and Political Science), actualmente se encontraba trabajando en El banco Yorkshire el mejor banco de Londres.

Su hermano Charlie se había dedicado a la veterinaria al graduarse con honores del Colegio Veterinario Real (Royal Veterinary College) se dedico a viajar con el National Geographic, haciendo documentales por todo el mundo, ya era normal para la familia verlo en la televisión.

Percy el tercero de sus hermanos había estudiado en la misma universidad que Bill pero se graduó en Ciencias Políticas, trabajaba actualmente en el ministerio, con un cargo según el de mucha importancia.

Los gemelos George y Fred eran los rebeldes de la familia ellos se dedicaron al Cine, Video, Animación y Fotografía habían estudiado en la misma universidad a la que iba Ginevra en la actualidad por lo que la acogieron de inmediato, era la hermana de los mejores exponentes del séptimo arte sin mencionar que habían sido ellos quienes más la ayudaron y aconsejaron en el momento que decidió convertirse en modelo.

Y por ultimo Ginevra que a sus 21 años había conseguido más que cualquier modelo de su edad, una carrera envidiable a la cual le quedaban algunos años por delante, una marca y un nombre que iba en ascenso y un hijo.

Gracias a que todos los hijos de los Weasley se destacaban en sus carreras poco a poco el apellido fue tomando el prestigio que habían perdido, la casa fue retomando su brillo y esplendor, ya casi nada quedaba de "La Madriguera" como la llamaban cariñosamente. Arthur Weasley se pudo por retirar y ahora disfrutaba de un merecido descanso ya que sus hijos mantenían la casa a pesar de que ninguno vivía ya en ella, pero que los domingos se llenaba de cabezas pelirrojas por ser la cena familiar.

Pero eso fue mucho tiempo después de salir de la casa Potter a hurtadillas en medio de la noche esperando que Harry olvidara todo aquello aunque sabía que sería imposible ya que ella misma no dejaba de pensar en ese momento pero a pesar de ello, tenía que hacer el intento tratar que él se alejara de ella con lo que no contaba es que no habían tomado precauciones y ese hecho traería consecuencias, dos meses después de esa maravillosa noche descubrió que tenía un atraso, gracias a los consejos de Hermione, la novia de su hermano Ron, se hizo la prueba de embarazo dando esta positivo, se quiso morir en ese momento, no sabía qué hacer, su amiga prácticamente la obligo a ir a buscarlo y decirle que iban a ser padres, pero no logro hacerlo, justo esa noche era la fiesta de despedida, en la que le deseaban todo lo mejor al ojiverde, ya que al día siguiente viajaba a Cambridge, había sido aceptado para estudiar leyes en Harvard, ella sabía que ese era su sueño y no podía truncarle su futuro con un hijo no planeado, estaba a punto de irse pero a veces te puede más la curiosidad que cualquier otra cosa, lo escucho hablar con su padre en el estudio, y esa conversación le dejo el alma destrozada.

Pero ese capítulo ya estaba cerrado, trato de despejar su cabeza hasta que por fin apareció su maleta, la tomo y salió directo a la puerta principal del aeropuerto donde su hermano la esperaba, lo distinguió desde lejos, ese cabello rojo era inconfundible, le sonrió y presurosa lo abrazo.

-Pensé que te habían secuestrado- expreso burlón su hermano, le encantaba bromear.

-No aparecía mi maleta y Albus?- respondió de mala gana.

-Eres increíble, acabas de llegar, tomate un respiro- le reprocho Ron, al mismo tiempo que guardaba la maleta en el carro.

-Soy madre Ron, en la maternidad no hay respiros y por si se te olvidaba he estado lejos de mi hijo por 15 días.

-Lo sé pero a veces me exaspera, eres demasiado sobreprotectora- la pelirroja solo respondió con una mirada asesina muy parecida a la Molly Weasley su madre- Esta en casa de mama, sano y salvo, aunque debo decirte que ha hecho destrozo y medio, se parece demasiado a su…- Pero se calló al darse cuenta de lo que iba a decir.

-Se parece a su papa, dilo Ronald- suspiro cansada, mientras subía al auto habían tenido esa discusión durante 5 años- se que no estás de acuerdo pero es mi decisión y debes respetarla, te pido por favor que trates de no hacer esos comentarios delante de Albus, ya es suficiente con que sepa su nombre, para que averigüe mas.

-¿Cómo va averiguar más? Es solo un niño de solo 4 y tu única preocupación está demasiado lejos y demasiado ignorante de lo que pasa, así que relájate- encendió el auto y arranco directo a "La Madriguera".

No pudo acercarse a ella, en el preciso instante que se decidió hablarle, apareció la maleta, la vio tomarla y dirigirse a la salida, la siguió, vio como saludaba a su hermano Ron, el que fue su amigo en el colegio, el pelinegro solo se dedico a observar como hablaban de algo que al parecer no era del agrado de la pelirroja, lo supo por como ella fruncía el ceño y le dedicaba miradas asesinas a su hermano mayor.

Se sintió fuera de lugar al observarlos de lejos pero no se atrevía a mover un musculo, vio como se subieron a su auto y se alejaron del aeropuerto.

Se juro a si mismo que haría todo lo posible por recuperar a su mejor amigo y a su hermosa pelirroja pero primero que tenía que trazar un plan, y llegar a su casa, ya que su celular se le había acabado la batería, y en su casa estarían en medio de un colapso por su tardanza.

El ojiverde llamo a un taxi, y le indico al taxista su dirección.

Momento de pedir reviews, criticas, correciones de errores lo que se les ocurra.

Saludos, Clau.