START A RIOT
Las piezas en el tablero habían tomado su lugar, Gotham había sobrevivido a la lucha por el poder en el bajo mundo. Sofía Falcone se había coronado como la nueva dueña de la ciudad y con el respaldo de sus aliados quiere reconstruir el imperio de su familia, pero los monstruos que acechan en la sombras solo habían despertado al percibir la sangre en las calles.
Un fantasma ronda las calles de Gotham consumiendo no solo la vida de jovencitas también removiendo heridas que no terminan de sanar.
Como detener a un enemigo que conoce cada instante de tu vida y lo utiliza en tu contra.
CAPITULO 2
"Cuando los gatos juegan, aprenden a cazar"
El clima era frio y sombrío, parecía que la ciudad rara vez tenía días soleados, nada diferentes de New York. En el coche reinaba el silencio, ciertamente el semblante estoico del capitán Gordon lo dejaba un poco extraviado.
Había salido de su oficina y lo había llevado consigo a verificar asuntos con el comisionado, después solo habían manejado por la ciudad.
-Yo podría manejar, señor-
-No te ofendas pero me gusta manejar, revisaste los casos que están pendientes- El joven asintió y prosiguió a dar cita a los pendientes.
-Los dos robos que se presentaron están ya en la fiscalía con las correspondientes evidencias en ambos casos, los acusados alegaron estar bajo la influencia de una enfermedad…-Cuando había leído los casos parecían poco coherentes, los asaltantes admitían haber realizados el atraco pero atribuían lo acontecido a una furia a causa de un virus.
-El virus Tech. Tienes suerte de haber llegado después…
-De verdad fue han desastroso como dicen las noticias-Gordon se volteo con expresión cansada como si la sola mención de tal acontecimiento lo extenuara.
-Créeme fue un infierno, aun ahora es algo que tardaremos en olvidar-
Había leído en los periódicos y visto en las noticias sobre la extraña enfermedad que provocaba ataques de furia a cualquiera expuesto a ella. Ignoraba cual era la mecánica de dicho padecimiento pero por los comentarios de los otros oficiales era algo que les había superado y les había dejado muchos casos difíciles de cerrar.
-Escuche a uno de los oficiales decir que usted…también contrajo el virus-Tímidamente miro hacia el capitán para ver si no se veía molesto por el comentario.
-Como dije…fue un infierno-Las arrugas en su frente se marcaron y de pronto cambio su expresión-¿Por qué pediste el traslado en realidad?
Spencer se acomodó en su asiento-Yo…siempre quise volver, solíamos vivir aquí pero cuando murió mi padre todo fue demasiado para mi madre, supongo que por extraño que parezca me gusta esta ciudad-Se sentía algo tonto diciendo eso tomando en cuenta los acontecimientos recientes.
Gotham era una amate caprichosa que juagaba a placer con la vida de sus habitantes, tenía el brillo de las grandes metrópolis y sufría las desgracias de todo aquello envuelto en grandeza.
-Tu padre era…hermano del alcalde, el que fue asesinado cuando tu tío empezaba en la política - El capitán Gordon seguro había leído su expediente y solo era cortes preguntando, apreciaba que no diera por sentado que sabía todo solo por leer los reportes.
-Bueno. No era alcalde en ese entonces, estaba dentro del gobierno, haciendo carrera-Era gracioso hablar de alguien que le era tan cercano como la tierra y marte. Su tío había resentido mucho que su madre abandonara la ciudad, lo había considerado un desaire público a la familia.
-Supongo que él te ayudo con la transferencia-Era lógico que pensara eso, siempre provechando el momento.
-En realidad fue una cuestión más de suerte, cuando solicite el puesto nadie se negó supongo que entre las bajas y mi apellido se dieron las cosas-Su madre había sido muy clara en mantener distancia de su tío, incluso antes de la muerte de su padre habían tenido una relación algo conflictiva.
-Supongo que no puedo opinar, yo también elegí estar aquí
-¿Su padre fue policía?
-Sí, uno de los mejores-Su voz cansada vibraba con añoranza y sus ojos se teñían de una alegría pasajera.
-Debió ser asombroso crecer con alguien así- Envidiaba al detective Gordon. Él había sido demasiado pequeño para recordar cosas muy detalladas de su padre, pero aun así sus ambiciones habían calado hondo en él.
-Lo fue… al menos hasta su muerte.
-Lo siento…-
-No lo hagas, el vivió por sus creencias y lucho por ellas-Miraba al camino como escudriñando en las calles, sus manos se tensaron en el volante, le vio tomar una respiración profunda-Supongo que Gotham es el hogar de los huérfanos-Lo digo de manera melancólica y algo resentida.
-Solo alguien que ha perdido sabe que se deben hacer sacrificios- Se preguntaba que le pediría esta ciudad a cambio. El silencio se cortó por el sonido de la radio.
-Unidad 235, cuerpo encontrado en el callejón de Phillips y Newman, Narrows, ya se encuentran en camino el forense-
Spencer tomo el comunicador y contesto de enterado.
-Veamos cómo te va en el primer caso detective…
El mundo era un lugar duro, no existían garantías y las personas eran siempre una decepción esperando a ocurrir. En las calles de la ciudad había aprendido a depender solo de ella y los errores se habían pagado con sangre en su momento.
Sentía la tensión en la base de su cuello por practicar tanto con el látigo, solo se escuchaba el silbido del mismo antes de sonar el cristal quebrándose.
Escucho los tacones de Bárbara al caminar y colocar otra ronda de botellas para seguir con la práctica.
-Así que…sigues molesta-Bárbara aparentando desinterés. En lo cual era pésima.
-No estoy molesta, estoy cansada-Había estado practicando desde temprano no quería dejar de practicar ahora que las cosas se veían mejor para ellas.
-No es necesario que practiques demasiado ahora que tenemos el respaldo de Sofía, solo serán negocios-Bárbara se acomodó en el taburete de la barra-Deberías disfrutar un poco la buena fortuna que nos ha tocado.
-Y que puede cambiar de la misma manera-Dejo el látigo y tomo asiento en la barra junto a Bárbara, había pasado mucho tiempo desde la primera vez que la conoció, en aquel apartamento-¿No extrañas tu vida?-Solo lo dijo sin pensar, la vida de Bárbara no había sido como la de Selina o Tabitha, había tenido una techo y padres que habían cuidado de ella.
Bárbara pareció meditar la pregunta-¿Extrañas la tuya?-Su respuesta la dejo un poco perpleja, no había mucho que rescatar de su vida anterior a las sirenas-No era quien debía ser, ahora veo todo más claro-Dijo de manera serena-No es claro para los demás pero lo es para mí-Había un dejo de nostalgia-Podría regresar a esa vida pero ahora sé por qué no me sentía satisfecha-En medio de los vestidos de gala y las fiestas, la oscuridad la había atrapado y la había consumido.
Selina recordaba haberla visto dejar la gala aquella noche con ese hombre, el que la había dañado, una sensación de preocupación se había apoderado de ella pero la había ignorado y sin saber había condenado a Bárbara a algo aun peor que la muerte.
-Lo siento-De nuevo las palabras solo salieron-Esa noche debí de detenerte-Siempre había confiado en sus instintos y esa noche los ignoro pensando que jamás habría peligro en aquel salón de baile.
-No creo que nadie pudiera evitarlo, esa noche eras la cenicienta de Bruce Wayne, tenías otras coas en mente-Bárbara había disfrutado cada instante de arreglarla para la gala, había dedicado tiempo en arreglar su cabello y maquillarla, dándole consejos sobre cómo ser una dama que ella desecho por completo porque era ridículo pero de cierta manera había disfrutado cada instante de ese día, en algún momento había sido una chica normal.
-Yo solo…debí-Se miraron en silencio
-Esa noche fue lindo, fue divertido como en mucho tiempo no lo era-El cabello rubio de Bárbara como barrera impedía ver su expresión.
-Sí, lo fue-Esa noche había bailado con Bruce de la manera más torpe posible y habían robado una llave para descubrir una pieza más sobre el asesinato de sus padres.
-Ahora que si tomamos en cuenta eso, creo que hemos recorrido un gran camino desde esa noche-Se giró hacia ella y la sonrisa clásica de Bárbara apareció y la serena persona había desaparecido-Cuando terminemos de arreglar el club vamos a ser las reinas cada noche-Ahí estaba esa chispa vibrante en su mirada que daba ese toque de locura a sus palabras, bajo todo aquel despliegue de seguridad aún estaba la chica rica que ansiaba ser vista.
La Bárbara del pasado había intentado darle una vida normal, se había preocupado por ella más de lo que su madre había hecho, siempre estaría esa duda de que hubiera pasado si hubiera decidido quedarse con Bárbara y tener una vida tranquila. Compartían un vínculo que entendía que a pesar de las cosas que pudieran hacer nada estaría más allá del perdón incluso las traiciones.
-No creo que eso sea para mí-Vio su reflejo en los estantes de los licores, los rizos rebeldes y pecas no eran precisamente el estatuto de belleza. De nuevo como si se tratara de una prueba complicada Bárbara la observo a conciencia.
-Se juzgar arte, porque se ver la belleza, te lo dije antes eres una belleza natural y si no te das cuenta como giran las cabezas cuando entras en una habitación entonces te falta poner atención-La sonrisa burlona hacia el comentario menos serio pero no era mentira, en más de una ocasión había notado como los chicos la miraban, la hacía sentir tan extraña.-Pero es normal que no te guste esa clase de atención, cuando no esa es la mirada que quieres atrapar-La sonrisa de Bárbara solo creció más , ella solo resoplo porque no había manera de quitar esa idea de la cabeza de la rubia.
-No quiero la mirada de nadie en mí, solo quiero estar…
-En control…estamos trabajando en eso- Se levantó y se arregló la ropa-Pero también deberías considerar que no usar todas tus ventajas es un desperdicio-Se fue dejándola sola.
Había llegado tan lejos sin tener que hacer lo que muchas chicas en la calle hacían, sabía que hubiera sido más fácil obtener comida si hubiera dejado que algún desconocido la tocara pero el solo pensar que alguien tuviera ese poder sobre ella la hacía temblar, incluso en los momentos donde no sabía si comería ese día jamás considero hacerlo, su orgullo se lo impedía.
Incluso cuando había estado en la mansión Wayne los lujos y frivolidades no habían sido motivo para ponerse a si misma como medio para obtener una mejor manera de vivir, algo que Bruce nunca había entendido, cada vez que él le daba algo siempre se sentía como caridad o lastima y cuando el empezó a mostrar interés por ella de manera más profunda se sentía como si quisiera comprarla. Conocía a Bruce y sabia cuáles eran sus intenciones pero era importante para ella obtener las cosas por sus medios para estar al mismo nivel que él, para ser iguales.
Había vivido años viendo como la gente la evitaba como la peste porque no tenía un hogar donde vivir, porque no tenía padres que cuidaran de ella, por que robaba para vivir.
Todos tenían la autoridad moral de juzgarla pero nadie más iba a poner comida en su estómago. La vida no era blanco o negro, había grises que habían pintado su vida desde que nació y como una ingenua había pensado que podía simplemente ser algo más.
Para ahora solo era un punto en su camino, Bruce se había esfumado junto con sus palabras y promesas.
Iba a demostrarle a cada una de las personas que le habían recriminado sus acciones que ella podía jugar mejor sus cartas, llegaría a la sima y aquellos que la miraban con desprecio le abrieran las puertas de su casa como si ella fuera la realeza.
Ahora ella tenía un lugar donde vivir, comida en la mesa y era alguien.
Soltó el aire que no sabía que estaba conteniendo, dejo el látigo descansando en la barra y extendió el tapete de yoga.
Era un poco raro aun considerar yoga dentro de las cosas que le ayudarían a ser mejor ladrona pero Tabitha había considerado que perfeccionaría su equilibrio y le haría consiente de cada parte de su cuerpo.
Tomo una bocanada profunda y se inclinó. Era medio día aún faltaban unas cuantas horas para que alguien viniera a hacer algo al bar, cuando no estaban remodelando su bar o entrenando con Selina, las otras sirenas se ocupaban de sus asuntos.
Se preparó para cambiar de postura, exhalo, miro el reloj. Todo en su vida se había vuelto una rutina perfectamente medida para convertirla en una cazadora experta, se afilaría las uñas para atrapar la mejor presa.
El sonido las sirenas de la patrulla que había encontrado el cuerpo en esa zona de la ciudad alejaba a cualquier peatón, en el callejón los esperaba con el primer caso.
Ambos caminaron hasta llegar a lado del contenedor de basura, el forense estaba tomando fotos y recolectando la evidencia, parecía absorto en su tarea.
-Capitán -El forense dejo de tomar fotos y comenzó a darles datos-Mujer de 15-18 años, estatura aproximada 1.60, unos 50 kg aún faltan algunos detalles pero murió por asfixia combinado con un golpe certero en la nuca, tal vez forcejeo con el asesino-Señalo las marcas en el cuello de la víctima-Podremos dar más detalles después de la autopsia pero no creo que cambie mucho.
-¿No tenía identificaciones?- Spencer rodeo la escena, parecía una muñeca descartada en la calle, estaba sobre unas bolsas de basura sin embargo no parecía descuidada.
-No que encontremos todavía, tendremos que cotejar con la base de datos, pero considerando donde apareció no hay mucho que investigar- Las insinuaciones del forense no eran equivocadas, estaban en la zona menos glamurosa de la ciudad, había muchas chicas que no tenían más opción que dedicarse a prostituirse si querían comer.
-Lo tomaremos en cuenta, me gustaría que me mandaran una copia lo antes posible de sus huellas para ver en personas extraviadas, tal vez alguien la ha reportado- James saco su block de notas para revisar la escena el mismo pero la callada calma de Spencer llamo su atención- Nunca habías visto …
-No es eso, pero creo que ella no murió aquí-James se acercó y trato de ver lo mismo que Spencer, efectivamente el cuerpo estaba sobre basura pero no había nada fuera de lugar, si eso tenía sentido. La chica estaba colocada de manera delicada y hasta cierto punto cómoda.
-El asesino la acomodo aquí…-Odiaba toparse con enfermos que mataban por placer y este parecía el caso.
-No solo la acomodo, él la vistió…-La ropa de la víctima era toda de color negro pero no era sugerente como podría esperarse de una prostituta. Una chaqueta negra nada femenina y el resto de la ropa parecía más para pasar desapercibido, incluso unas botas tipo militar.-Incluso su cabello se ve arreglado- Los rizos castaños eran perfectos y fuera de lugar en aquel basurero.
-Veamos si encontramos algo más mientras procesan el cuerpo- El aspecto de la chica lo hacía sentir incomodo, no era la primera víctima de algún lunático pero había algo en la victima que lo hacía sentir enfermo, tal vez su juventud o la lúgubre belleza de la misma.
Spencer camino alrededor de la escena para ver si había rastros de algo mas pero fuera de la basura acumulada, no había rastros de algún vehículo o medio de transporte que dejara al cuerpo ahí, ¿cómo el asesino había dejado el cuerpo ahí?, aun siendo una chica menuda moverla sería un trabajo pesado.
-Es una escena muy limpia si sabes lo que quiero decir- A parte de la basura que era común en los callejones no había rastro de algo fuera de lugar, como si hubieran montado una escenografía, Spencer recordaba las palabras de uno de sus profesores "lo más crucial de la investigación ocurre en el momento que pisas la escena del crimen, el asesino ha dejado las pistas porque quiere ser encontrado" la pregunta era para quien era el mensaje y eso lo asusto un poco.
-Debemos ir a revisar alrededor por si alguien vio algo-Gordon se encamino a la calle para dirigirse al edificio y entrevistar a los vecinos.
-Con la personas que reporto el cuerpo-
-No habrá suerte en esa, el reporte ha sido anónimo, acostúmbrate por este lado de la ciudad cuando reportan siempre es anónimo.
-¿Crees que encontremos algún testigo?
-Si alguno vio algo tal vez nos lo digan pero no confió mucho, en esta zona hablar con un policía no es tomado de buena manera bajo cualquier circunstancia-A veces para cerrar un caso había que hacer tratos con el diablo pero ahora que todo estaba dicho y hecho no podía solo buscar a algún miembro de la mafia, no estaba en buenos términos con nadie tras el desastre por el control de la ciudad.
La luz del día entraba por la ventana del estudio, estaba solo desde hace horas, Tommy se había marchado a su casa porque su madre no permitía que se perdiera las comida familiares, algo que su amigo aborrecía, en algunas ocasiones lo había invitado pero el solo no podía ir allí y sentarse, era definitivamente algo que no disfrutaría.
Sentado en el escritorio de su padre a plena luz del día se sentía el fraude más grande el mundo, sin el alcohol y consiente se arrepentía de tantas cosas que solo podía desear encontrar una botella pronto. En los escasos momentos de lucidez que se permitía se preguntaba dónde estaba Alfred o si había dejado por completo el país, si al igual que el se había dado por vencido.
Se acercó a la mesa de licores y se sirvió un trago. Vio el retrato de sus padres , el amargo sabor del alcohol le calo profundamente, su manera de castigarse y a la vez olvidar, borrar cada palabra y acción que lo había llevado a tirar todo a la borda.
Al regresar a la comisaria todo se veía igual de caótico que siempre, siguiendo al capitán bajaron a la morgue. Conforme se acercaban un olor a cloro que se metía en la nariz se incrementaba, Spencer odiaba las morgues porque eran frías, ni siquiera le molestaban los cuerpos pero se podía sentir la pesadumbre por todo el lugar.
En la plancha estaba la chica que habían encontrado en el callejón, a un lado el medico encargado de las autopsias aún estaba mirando el cuerpo. La bata estaba impecablemente limpia, era un hombre en sus 30s de tes obscura, se giró hacia ellos y vio los ojos marrón amables.
-Capitán-Dijo dejando salir un pesada exhalación, no parecía contento.
-Lucius-El detective Gordon le dio un pequeño asentimiento con su cabeza como saludo antes de señalarlo-El detective James, es nuevo pero se hará cargo del caso…
-Bienvenido detective, Lucius Fox- La chispa en la mirada del hombre brillo un instante y después se fijó de nuevo en el cuerpo de la victima
-¿Que encontraste?
-Es más lo que no encontré, ella está muy limpia…-De nuevo expresaba desconcierto en la voz-El asesino la baño después de matarla- Al escuchar esto solo podía pensar en todas las pistas que se habían perdido a causa de ello, además que el asesino se estaba tomando demasiadas molestias -No solo eso, he revisado bien el cuerpo, no hay señales de alguna violación o tortura fuera de las marcas en el cuello y el golpe en la nuca, es como si hubiera sido un incidente aislado…
-Pero se tomó muchas molestias para ser un accidente y muchas más para ser un simple asesinato, es de alguna amanera muy personal para el- Era obvio que estaban llegando a un límite en cuanto la naturaleza del asesinato.
-He cotejado con algunas bases de datos-Les tendió la carpeta del expediente- Su nombre era Emile Dupree estaba reportada como desaparecida desde hace un semana, tenía 16 años, regresaba de la escuela y nunca llego a casa.-Al ver la foto del expediente algo más salto a la vista.
-Él también le pinto el cabello…-La víctima tenía el cabello rubio además de lacio y así la describían en la ficha de desaparecidos.
Era incomodo ver la diferencia entre la sonrisa de la chica de la foto del expediente y el aspecto del cuerpo en la plancha, los rizos castaños de su cabello se habían maltratado pero estaban aún marcados. Una belleza fría y vacía.
-Hablaremos con los padres…-El rostro de Gordon se tensó de nuevo al pensar en darles la noticia a los padres de la chica, padres que esperaban noticias de una hija que ya jamás regresaría-Tal vez ellos sepan si su hija había conocido a alguien recientemente o alguien que fuera una amenaza para ella- Y aunque la mayoría de las ocasiones el agresor era alguien cercano a la víctima algo le decía que no era de esa manera.
-Tratare de ver si puedo encontrar algo más, pero fue muy meticuloso, incluso sus uñas fueron limpiadas, de modo que si lucho con él y lo rasguño no quedo nada.
-Tal vez es cuidadoso porque su ADN está en el sistema-Spencer había visto en clase muchos casos donde el sospechoso era reincidente después de que le dieran libertad condicional, como si el hacer tales actos fuera una compulsión que no pudieran detener.
Gordon parecía sopesar sus palabras- En cuento regreses de donde los padres pide una lista de personas que estén en libertad condicional con un perfil de este tipo o crímenes asociados, tiene que ser reciente. Dudo que este libre desde hace mucho- Se sentía la molestia en su tomo, era una niña la que estaba en la plancha, el monstruo la había aplastado como una mariposa.
Se despidieron del forense y se dirigió a dar las peores noticias que un padre podía recibir.
Segundo capitulo editado y listo para seguir.
Logre recuperar algunas escenas con otros personajes.
