Primer capitulo: primer día
El despertador sonó a las 7 AM. en punto. Una bulma somnolienta apago bruscamente el aparato y se incorporo de la cama, entre trastabilleos se dirigió al baño y tomo una ducha. "agg hoy es lunes, que fastidio comenzar en el orange school a mitad de semestre". Luego de un refrescante baño busco un conjunto adecuado en su armario."Si esto es perfecto" se dijo a si misma tomando la pequeña falda de jean y una blusa de cuello tortuga plateada que combinaba perfectamente con el fino par de botas de cuero. Tras colocarse el loco vestuario escogido, poso una vez más frente al gran espejo de la pared. "si de seguro seré la envidia de todas". Bajando por las escaleras con su mochila en el hombro, despidió a sus padres con un estridente –adiós mama, adiós papa, nos vemos luego- camino hacia el enorme garaje de su casa y busco en su pequeño y elegante bolso Praga las llaves de su auto. Ubicando en el GPS la dirección del colegio llego a velocidad media a el.
"Puedo sentir sus miradas sobre mi, no se si es por mi flamante BMW negro o por quien lo conduce".pensaba bulma con una sonrisa en el rostro. Estaciono y al bajarse la bombardearon con preguntas, como cual era su nombre, que edad tenia, su antiguo colegio y más y mas preguntas. Por un momento desvió su mirada y centro su atención en una pareja que se encontraba a unos pasos de ella. Se veían tan felices juntos y no les importaba lo que sucedía a su alrededor. A pesar del halago que sentía por la atención que le brindaban las personas que la rodeaban, se vio intrigada por el comportamiento de los dos jóvenes, y decidió acercarse a ellos.
-¡hola que tal! Soy bulma, hoy es mi primer día, ¿podrían decirme donde se encuentra el salón 124?-hablo simpáticamente.
-ah si, ¡esa es nuestra siguiente clase vamos!-contesto entusiasta el joven de cabello negro alborotado, cuerpo y altura de un atleta, y como tal vestía un pantalón deportivo y una campera de tela impermeable.
-¡goku no seas maleducado!- intervino la joven que lo acompañaba. Su cabello negro lacio estaba recogido en un fino rodete y tenia un pequeño flequillo que cubría su frente. Llevaba puesto un jean azul delicado suéter blanco.
-¡hola! Soy milk y el es goku-continuo la joven mientras revoloteaba sus ojos negros. -¿quieres acompañarnos hasta la clase de literatura?-pregunto, tomando el brazo de su novio.
-si gracias, eso seria genial-respondió bulma, siguiendo al par. Durante el camino al salón, permanecieron cayados hasta que milk decidió romper el silencio.
-y dime bulma eres nueva en la ciudad o solo en el colegio?-pregunto con curiosidad.
-me acabo de mudar al centro de la ciudad-respondió bulma asintiendo la cabeza.
- ¿donde vivías y por que te mudaste?-rápidamente la interrogo goku.
-vivía en la corporación capsula del norte, y me mude porque… ehh…-titubeaba en terminar su oración.
-entonces ¡¿eso quiere decir que tu eres Bulma Brief, la única heredera de la corporación capsula?-interrumpió milk asombrada.
-sip ¡esa soy yo!-contesto bulma con orgullo y una gran sonrisa en su rostro. Continuaron platicando, pero esta vez de intitulo. Milk le indicaba donde se encontraba cada salón, mientras comparaban sus horarios. Notaron que compartían tres clases: literatura, filosofía y física, las más odiadas por goku pero las anheladas por Bulma y Milk.
Finalmente llegaron al salón y por un breve instante todos voltearon a ver la agraciada criatura pero solo uno llamó su atención, era un joven de cabello oscuro largo, con una gran cicatriz a lo largo de su mejilla. El la observaba con atención desde la última fila. Intercambiaron una intensa mirada, hasta que bulma, milk y goku fueron recibidos por el recto profesor Piccolo Daymaku un hombre cincuentón, alto, de tez morena.
-jóvenes la próxima vez que lleguen tarde se quedaran afuera-advirtió el molesto hombre sentado sobre el escritorio. Rápidamente el trío se dirigió a sus asientos pero fueron interrumpidos.
-y usted debe ser la señorita brief ¿verdad?-preguntó o mas bien afirmó este.
-¿ah? ¡Ah si!-respondió bulma girándose para verle la cara.
-vi sus sorprendentes calificaciones del otro colegio, y espero que el señor goku siga su ejemplo. Por que veo que la compañía de la señorita milk no lo ha ayudado-a esto bulma solo le sonrió y camino hacia su respectivo asiento. Se sentó junto a una colérica milk por el comentario del profesor.
Inmediatamente comenzó la clase y el profesor pidió que sacaran sus libros de literatura. A pesar de ser muy interesante el tema, bulma no podía concentrarse del todo en el ya que aquel joven aun la seguía observando atentamente. Cada vez que volteaba a verlo, este le sonreía y le guiñaba el ojo. No podía evitar sentirse interesada en el y le resultaba atractivo el desconocido joven. Y así fue transcurriendo su día encontrándose ocasionalmente con el. Al final de este se reunió nuevamente con goku y milk.
-¿te gustaría terminar de conocer el campus y luego tomar un café?-pregunto milk entusiasmada.
-di que si, di que si, ¡¿si?-insistió goku haciendo ojitos de perrito. Bulma no dudaba en aceptar esta invitación pero pronto recordó que debía llegar temprano porque sus padres así lo habían dicho.
-oh chicos me encantaría! Pero no puedo ir tengo que irme a casa.-dijo bulma fastidiada.
-bueno no te preocupes, otro día será.- hablo milk sonriendo mientras le palpaba el brazo a bulma.
-si otro día será-dijo goku imitando la acción de su novia. Tras esto la feliz pareja se dirigió al igual que ella a sus automóviles. Bulma condujo cansadamente hasta su casa. Al llegar revolvió su bolso y se encontró con la sorpresa de que no traía consigo las llaves. Entonces rodeó su casa y entro por la puerta trasera. Se dirigía a su cuarto pero se detuvo en la oficina de su padre cuando escuchó la voz de un extraño.
"¿Quién será ese sujeto? ¿Por qué estará hablando con mi padre?" pensó bulma. Intrigada se asomo a la puerta y escuchó atentamente la conversación.
-después de lo sucedido ya no confió en nadie mas. Temo que le suceda algo malo.-se expresó angustiadamente el doctor.
-entiendo su preocupación pero no es necesaria, como ha visto en mi expediente soy muy bueno en mi trabajo.-dijo seriamente el hombre cruzado de brazos.
-bueno señor vegeta, confió plenamente en usted y su servicio.-afirmó estrechando su mano.
"¿vegeta? ¿Qué nombre es ese? Y que quiso decir mi papá con su servicio?"
-esperaremos a bulma darle la noticia.-bulma sintió unos pasos venir hacia la puerta e inmediatamente salio corriendo hacia fuera, dobló la esquina y llegó a la entrada principal. Agitada tocó el timbre y con un gran abrazo la recibió su madre.
-¡hola corazoncito! Por fin has llegado. Rápido entra, tu padre tiene que hablar contigo.-
"de seguro esto tiene que ver con ese tal vegeta" –si hola mamá, por favor suéltame que ya no puedo respirar.-el abrazo de la madre fue una excusa por su agitada respiración. Ambas mujeres entraron a la sala donde se encontraron al doctor y un acompañante.
-¡bulma! ¿Cuándo llegaste?-preguntó el padre abrazando a su hija.
-hace unos segundos. Mamá me dijo que tenías que hablar conmigo. ¿Qué sucede papá?-dijo bulma haciéndose la desentendida.
-hija te presento al señor vegeta.-ella solo asintió la cabeza.
-que tal.-saludó escasamente bulma y viendo a su padre preguntó: -papá ¿para que esta aquí el señor vegeta?-repentinamente nervioso el doctor dudó en hablar.
-eh…bueno tu madre y yo hemos tenido una excelente idea.-pero antes de continuar fue interrumpido por un berrinche de su hija.
-¡oh papá otras de tus excelentes ideas ¿no?-a bulma no le agradaban para nada ellas ya que a causa de la ultima ella estaba viviendo allí.
-lo lamento pero la decisión ya esta tomada-afirmó seriamente el doctor.
-bueno entonces dímela.-dijo cruzándose de brazos, una pose muy familiar al del molesto hombre frente a ella.
-tendrás un chofer.-los ojos del hombre junto a el se abrieron sorpresivos mirándolo fijamente como si lo hubieran insultado.
-¡¿y para que lo necesito? Yo se manejar y soy muy eficiente en ello.-grito colérica rehusándose pero dudando al mismo tiempo. Nunca se pudo imaginar que ese hombre iba a ser su chofer. Y hasta creyó escuchar un gruñido de parte de el.
