Neon Genesis Evangelion: Las Alas del Corazón
Capítulo 1: En lo más Profundo de la Verdad
Escrito por: beamknight87
Historia basada en los personajes creados y con Copyright de Gainax.
'Creo que me he vuelto a perder'.
Eso fue lo que pensó Ikari Shinji mientras vagaba por los corredores del Cuartel General de NERV. A pesar de que ya dos Ángeles habían atacado Tokyo-3 desde el apagón masivo que se registró durante el incidente con el Noveno, no toda la energía había sido reestablecida en las instalaciones. Buena parte de los elevadores aún no funcionaban, mientras que el tomar desviaciones usando las cerraduras manuales de emergencia de los que sí las tenían sólo lo había desorientado bastante.
Una vez más se preguntó por qué accedió a la petición de Asuka de entregarle su dichosa carta que había escrito a conveniencia a Kaji para explicar el supuesto beso que se habían dado enfrente de él y Misato cuando los encontraron en el elevador durante el apagón. Sí, ella estaba en su periodo y tenía que ser más cuidadoso y atento de lo acostumbrado con ella en ésas fechas, pero esto...
Suspiró, todavía recordaba el que hecho que estuvieron a punto de besarse mientras buscaban a Misato y a Kaji en la oscuridad después de vencer al Décimo Ángel, a pesar de que ella había declarado que sólo se trataba de un simple juego. Todavía recordaba su expresión de horror cuando abrió los ojos tras esperar casi un minuto entero dicho beso y ver a lo que estaba mirando, siendo Misato y Kaji en una posición bastante comprometedora tirados en el elevador.
Se sonrojó al pensar en ello, sin saber si debía estar agradecido por si dicho acto no se había cumplido, sabiendo que quizás ella le reclamaría y le echaría en cara que jamás había tenido intención de besarlo o estar decepcionado de no haber sido capaz de haber probado sus labios. Era cierto, Asuka era una chica muy atractiva, a menudo se quedaba despierto en las noches pensando que quizás algún día podría ser algo más que un compañero de cuarto y de trabajo con ella, pero lo que tenía de hermosa lo tenía de mal carácter y eso hacía que fuera decididamente imposible acercársele, al menos para él.
Al menos, podría tratar de hablar un poco con Kaji sobre cómo lidiar con Asuka ya que estaba aquí. Dudaba entregarle la carta por la que había decidido venir a NERV, la cual ahora estaba totalmente arrugada en su bolsillo. Eso era claro, si podía encontrar su camino a la oficina de dicha persona...
Fue entonces cuando vio un borrón de rojo y púrpura pasar muy rápido al dar la vuelta en la siguiente esquina.
'¿Señorita Misato?'
Una sonrisa se formó en el rostro de Shinji al empezar a seguirla, seguramente ella podría ayudarlo a orientarse en el laberinto que éste lugar se había convertido hasta que la electricidad regresara a la totalidad del lugar.
Sin embargo, dicha sonrisa se desvaneció al ver la mirada tan seria que su tutora tenía. Rara vez mostraba ése semblante, quizás sólo cuando tomaba el mando táctico durante los ataques de los Ángeles.
Con indecisión, empezó a seguirla, sin atreverse a llamarla. Por la forma y velocidad a la que caminaba, se veía que tenía prisa, distraerla no parecía ser una muy buena opción, mucho menos si era por un asunto tan trivial como era ver a Kaji. Sabía que Misato y Kaji habían sido una pareja en el pasado pero nada más, nunca se había atrevido a preguntar y nadie decía nada, por lo que pedirle que lo guiara hacia ésa persona muy probablemente conllevaría un acceso de furia por parte de la mujer de cabello púrpura.
Al seguirla, pudo notar que bajaban más y más, Misato parecía saber muy bien a dónde se dirigía sin importar el surrealista laberinto que era NERV en ésos momentos. Sólo supo más o menos a dónde iba al ver un letrero: "ALÉJESE. PLANTA PRINCIPAL DE LCL: LÍNEA DE CIRCULACIÓN NÚMERO 3. Se disparará a los intrusos. A los violadores se les impugnarán cargos penales de hasta 10 años de encarcelamiento, una multa de $100,000 o ambos".
'¿Va al Dogma Terminal?'
Shinji había escuchado durante sus primeros días como piloto por parte de Ritsuko que de dicho lugar se sacaba el LCL que se utilizaba para llenar las cabinas de contacto que usaban durante las pruebas de sincronización y durante los combates contra los Ángeles, pero no recordaba nada más, en ése entonces, no tenía ganas de nada.
Curioso por saber por qué Misato se dirigía a ése lugar, la siguió en silencio por los corredores cada vez más oscuros...
Los siete ojos lo estaban mirando directamente a él.
Fue en todo lo que pudo pensar cuando finalmente llegó a la gigantesca puerta metálica marcada con la leyenda 'Las Puertas del Cielo' en la parte superior del marco por donde Misato había entrado.
Había tardado un poco más de lo que pensaba en alcanzarla, ya que al parecer Misato no necesitaba de una lámpara ni de nada parecido para orientarse en el lugar, pero Shinji no conocía el lugar y por momentos temió perderse en la penumbra infinita ya que el eco de los pasos que Misato daba parecía venir por todas partes debido a la al parecer gigantesca bóveda sobre ellos, pero ahora... eso parecía como la cosa más insignificante del mundo.
Ahí, en el fondo de la gigantesca cámara, había un gigante blanco crucificado. Gruesos clavos mantenían sus manos fijas a la cruz roja, mientras que de la parte donde sus piernas deberían de haber estado, un muñón cercenado chorreaba un líquido muy familiar de color amarillento, del cual nacían varias docenas de pequeños pares de piernas, como si estuviera en un proceso erróneo o enfermizo de regeneración. Una máscara morada con siete ojos que parecían tener una edad infinita y que miraban fijamente a la nada se posaba en lo que parecía ser la cabeza del ser.
Shinji se quedó sin saber cuánto tiempo ahí en el umbral de la puerta, sin atreverse a dar un paso más al ver al gigante. Misato y Kaji estaban enfrente de él, pero parecían estar a millones de kilómetros de distancia, el horrendo espectáculo acaparaba toda su atención.
Súbitamente, sintió una sensación muy extraña, casi como una... premonición, un presentimiento. Recordó haber sentido algo muy similar cuando llegó por primera vez a Tokyo-3, cuando en la calle, el Tercer Ángel lo había mirado fijamente. En ése momento, el tiempo pareció detenerse hasta que el ataque de misiles de las fuerzas militares distrajeron al Ángel.
Ahora, tuvo ésa misma sensación. El tiempo se había convertido en algo trivial, sin importancia. Una parte de su mente le decía que saliera corriendo de ahí, porque si se quedaba y el monstruo lo miraba, algo malo le pasaría. Pero por más que la voz gritaba en su cabeza, sus piernas se negaban a reaccionar. Estaba congelado.
De pronto, el gigante movió la cabeza, dirigiéndola a la entrada de sus dominios, viendo más allá del hombre y mujer que estaban en primera línea, dirigiéndose al muchacho en la puerta.
Si alguien hubiera tenido que describir las acciones del monstruoso ser en ése momento, habría dicho que de tener cejas, las habría alzado todas por cada uno de los ojos que tenía, ya que éstos miraban semicerrados a la nada, pero cuando su vista se posó en el diminuto humano en la entrada, los siete órganos oculares se dilataron y se abrieron en toda su extensión, como si el pequeño humano fuera algo digno de toda su atención después de estar miles de años ahí, encadenado.
Tanto Shinji como el gigante se quedaron mirándose fijamente el uno al otro, como si se tratara de un concurso de miradas, para ver quién de los dos sería el primero en parpadear e interrumpir el contacto visual. Era como si el gigante tratara de adentrarse en su mente, invadirla y Dios sabe qué sucedería una vez que lo lograra.
Realmente no habían pasado más de treinta segundos desde que Shinji vio al gigante, y lo sintió entrar en contacto con su mente, como si una especie de titán hubiera visto en cuestión de segundos cada rincón de sus pensamientos, corazón y alma cuando apenas y pudo notar vagamente la voz de Misato, quien gritaba su nombre, preguntándole qué hacía ahí y arrastrándolo fuera del lugar, fuera de la vista del gigante, quien giró lentamente su cabeza sin despegar nunca su mirada de él, como si las paredes tras las que se escudaría al salir fueran invisibles para él.
Shinji ni siquiera pudo recordar cómo fue que Misato los sacó de vuelta a la superficie.
"Será mejor que te fijes por dónde vas sin distraerte, podrían atropellarte", dijo una voz burlona.
Shinji reaccionó al escuchar las palabras y dirigió su vista al lugar de dónde procedían. Era Kaji, en un auto deportivo de color blanco. Ni siquiera recordaba haber escuchado el sonido del motor acercándose por el camino, su cabeza no podía dejar de darle vueltas a lo que había visto hacía tan sólo tres días en la parte subterránea de NERV. La impresión del recuerdo aún era tan fuerte que cuando Asuka le preguntó al terminar las pruebas de sincronización de hoy sobre si había entregado su carta a Kaji, sacó dicha carta totalmente arrugada del bolsillo de su pantalón y se la entregó a la pelirroja, diciéndole que si quería que Kaji la tuviera, que se la diera por su cuenta, sin importarle si la explosiva muchacha tenía un arranque de cólera por su atrevimiento.
Asuka se quedó perpleja e incapaz de decir algo coherente mientras Shinji terminaba de colocarse sus zapatos, se despedía monótonamente de sus compañeras piloto y se iba. Creía recordar vagamente mientras salía que Ayanami le había preguntado a Asuka sobre qué era dicha carta, a lo que la pelirroja contestó con un fuerte "¡Eso no te importa!"
"Joven Kaji..." pudo decir Shinji en voz baja. Gotas de sudor corrían por su cara, más por el nerviosismo que por el eterno verano de la ciudad. ¿Acaso Kaji también le iba a pedir que olvidara lo que vio? Misato lo había hecho, diciéndole que tenía que hacerlo pero...
Simplemente no podía, no todos los días se veía algo así, además de que el hecho lo había dejado pensando sobre lo que realmente era el propósito de su padre, de NERV, de él como piloto de un EVA... después de todo. ¿Por qué rayos estaban peleando? Él pensaba que para defenderse de los Ángeles, pero... durante los últimos días lo había estado pensando. ¿Por qué precisamente los Ángeles atacaban Tokyo-3? Era casi como si buscaran algo, como si tuvieran una meta. Recordó que el Quinto Ángel en vez de hacer estallar todo a su alrededor con ése rayo mortífero que casi lo mató a él y a Ayanami, había sacado un taladro gigante, para penetrar su camino hacia los Cuarteles. E incluso el primer Ángel con el que peleó, se había dirigido también al mismo lugar abriéndose paso a la fuerza por toda la fortaleza que era el Geofrente hasta que su EVA-01 lo detuvo haciendo que se autodestruyera. ¿Acaso... lo que buscaban era a ése gigante? Parecía ser muy posible.
"Anda, sube, te llevo a dar un paseo, y de paso, podemos hablar sobre algo que creo que has estado pensando mucho", dijo Kaji jovialmente, mientras encendía un cigarrillo.
Decididamente, Kaji era un conductor más seguro que Misato a la hora de ir al volante, el hombre con su eterna barba de tres días respetaba las señales de tránsito y de velocidad, por lo que los peatones no tenían que temer que un auto llevara dentro a un piloto de EVA y terminaran comiendo asfalto por estar en su camino.
Llevaban viajando en silencio unos cinco minutos cuando Shinji finalmente decidió enfrentar lo inevitable.
"No le he dicho a nadie sobre lo que sucedió" dijo.
"Agradezco tu discreción, se armaría un gran escándalo si más personas lo supieran, después de todo, se supone que nadie en NERV a excepción de tu padre y el Subcomandante saben de la existencia de eso".
"La señorita Misato me pidió que lo olvidara. ¿Acaso usted...?" preguntó Shinji.
"Si te ordenan eso. ¿De verdad crees poder hacerlo?" preguntó Kaji con preocupación, sin despegar los ojos del camino.
"..." Shinji volvió a pensar en todas sus deducciones que había hecho sobre los Ángeles y el gigante crucificado.
"Mira Shinji, yo creo, no, estoy seguro de que estuvo bien que vieras eso. Después de todo, tú tienes un papel muy importante en todo esto, y por ello hay muchas cosas que necesitas saber" dijo Kaji con voz grave.
Shinji sólo lo miró, sorprendido ante ésas palabras. Estaba seguro de que Kaji le pediría lo mismo que Misato.
"Conozco un buen lugar para que hablemos" dijo el agente encubierto, mientras cambiaba de velocidad y aceleraba un poco más.
El acuario de Neo Tokyo-3 era impresionante, sus instalaciones eran muy amplias y la cantidad de especimenes y ejemplares marinos no tenía comparación con otro acuario en todo el país. Una tenue y apacible luz azul iluminaba los corredores durante la visita. Kaji tan sólo mostró su tarjeta ID al cajero de la entrada y el sujeto, de unos cuarenta años, con pelo que empezaba a ponerse gris y un traje que parecía haber estado siendo comido por polillas, nerviosamente les dio sus entradas y les permitió pasar, al parecer, los empleados de NERV recibían un trato preferente en cualquier instalación de la ciudad.
Habían caminado por los corredores, viendo la variedad de peces multicolores, que diferían en tamaños y formas de tal manera que Shinji estimó que tendrían fácilmente unos 10,000 ejemplares distintos en todo el lugar. Daba pena ver que había muy pocos visitantes además de él y Kaji, parecía que después de todo, las derrotas de hasta ahora un total de ocho Ángeles no eran suficientes para evitar que más y más gente evacuara la ciudad.
Finalmente ambos varones se sentaron en una banca, enfrente de una pecera especialmente grande, con todo un ambiente de suelo marino dentro de ella, y con peces de todos los colores del arcoiris nadando libremente en ella.
"Shinji", comenzó Kaji "¿Qué tanto sabes sobre NERV? Tu deber es pelear contra ésos seres, llamados Ángeles. ¿No es cierto? En eso consiste todo. ¿Verdad?" preguntó.
"... y que debemos prevenir un Tercer Impacto, al menos eso me dijo Asuka una vez, pero..." se interrumpió al quedarse callado.
"Estoy seguro de que ya te lo has preguntado. ¿No te parece extraño que los Ángeles sólo ataquen Tokyo-3? Como si los Cuarteles Generales fueran su objetivo principal", continuó Kaji, coincidiendo con lo que Shinji había pensado antes.
"También hay que tener en cuenta todo el sistema de intercepción arriba del Geofrente, como si supieran y esperaran cada movimiento, ya ni se diga a los EVAS", continuó.
Eso atrapó la curiosidad del joven Ikari.
"¿A qué se refiere?" preguntó.
"Que todo esto ya se había previsto desde un principio. Tu padre, estoy casi seguro que él sabía todo lo que ha pasado hasta ahora, y también lo que sucederá. De hecho, sospecho que sabía lo que ocurriría el día del Segundo Impacto" explicó Kaji.
"¿Qué? Pero... ¿Cómo?" pudo mascullar Shinji, queriendo no darle crédito al disparate que estaba oyendo pero... cuando pensaba en la tranquilidad que su padre mostraba siempre que atacaba un Ángel, cuando todo el resto del Comando Central parecía tan ansioso y nervioso...
"Por SEELE, la organización detrás de tu padre y de la que NERV saca sus ingresos. Se dice que son un pequeño grupo de personas con un gran poder político y económico que han manejado a su antojo al mundo desde el día del Segundo Impacto" reveló Kaji. "Y ésa organización posee un documento muy importante, llamado 'Los Rollos del Mar Muerto', un escrito muy antiguo que ha existido desde mucho antes de que la raza humana se manifestara en el mundo, al menos si mis investigaciones son correctas. Se dice que ése documento predice todo lo que le ha pasado y pasará a la raza humana. Los Ángeles incluidos".
Shinji no sabía cómo digerir toda la información, para empezar ni sabía si de verdad quería escucharla, sí, no había podido dejar de darle vueltas a las implicaciones sobre lo que vio, pero esto...
"Al parecer, SEELE y tu padre elaboraron un plan basándose en ése escrito, todavía no sé quién es el que manipula a quién pero la batalla contra los Ángeles sólo es el principio de ése plan..." se interrumpió ante el arranque de Shinji.
"¡Espere un segundo!. ¿Por... por qué me está diciendo todo esto?. ¿Por qué razón tengo que saber ésas cosas?. ¡No tiene caso!" exclamó Shinji, con una mirada de enojo, dirigida al suelo. No quería, no podía seguir escuchando a Kaji, si seguía, toda su vida tan simple y gris que había llevado se perdería, quizás para siempre ante el conocimiento que se le estaba revelando.
¿Quería huir? No sabía si podría huir para siempre de la verdad, después de todo, sólo obedecía las órdenes de su padre, como una herramienta, así todo era más simple, además, lo que no sabía, no podía lastimarlo.
¿Verdad?
"Porque creo que tú tienes derecho a saber toda la verdad. Y porque creo que tienes una misión que cumplir. Ya que tú eres el único hijo de Ikari Yui, quien junto con Ikari Gendo, creó al EVA", sentenció Kaji.
Las palabras le cayeron como si pesaran una tonelada encima al Tercer Elegido.
"¿... Qué?"
"El EVA surgió a partir de Adán, fue tu madre quien dedujo ésa teoría que fungió como base para crear a los Evangelions, siendo una gran científica en el campo de la biotecnología", explicó el agente.
"Pero la madre que yo recuerdo no era una científica... era una madre ordinaria..." susurró Shinji, llevando una mano a su frente, incrédulo, mientras unas puertas en su memoria parecían estarse azotando, luchando por ser abiertas por primera vez desde hacía mucho tiempo.
"Al participar en un experimento con el EVA, murió trágicamente", continuó Kaji mientras encendía un cigarrillo, al parecer sin darse cuenta de la reacción de Shinji al seguir mirando la pecera enfrente de ellos. "Eso es lo que te decían las personas. ¿No? Pero tú mismo lo viste con tus propios ojos, el momento en que tu madre desapareció. ¿Acaso has eliminado involuntariamente ésas memorias que te hacían sufrir?" preguntó Kaji.
La mente de Shinji se aterró cuando por fin, las memorias emergían poco a poco, viejas, pero tan claras como el cristal.
Él mismo, de unos cuatro años, mirando por una ventana extrañamente similar a la del cuarto de control de la habitación donde se hacían las pruebas de sincronización. Y detrás de ése vidrio estaba... ¿La Unidad-01? Al menos eso parecía, pero sin las placas de armadura púrpura. Y detrás de él, su propio padre, sin barba, y con una mirada nerviosa, muy fuera de lugar para la imagen de su padre a la que estaba acostumbrado. Y a su lado. ¿El Subcomandante Fuyutsuki? Pero de igual forma, más joven y con el cabello no tan gris. También había una mujer, de cabello negro, quien por alguna extraña razón tenía un parecido con Ritsuko. ¿Su madre, tal vez? Todos vestidos con batas blancas de laboratorio.
Y de pronto, gritos de dolor. De su madre, proviniendo del EVA. Todos en el cuarto de control poniéndose frenéticos, cancelando el experimento.
"¿Qué sucedió?"
"¡Las ondas cerebrales han desaparecido!".
"¡No hay respuesta del individuo!"
"¡Aborten!"
'Es verdad. Yo lo sabía. Yo ya sabía... sobre los EVAS...' Pensó Shinji, encogiéndose y tapándose la cara con ambas manos, en un intento por aliviar el dolor y la impresión que ésas memorias trajeron, al ser liberadas de su mente y corazón después de casi diez años.
Kaji se giró hacia Shinji y al ver su reacción, le pasó una brazo por los hombros, en un intento por brindarle algo de confort y apoyo que al parecer el muchacho necesitaba tanto. Se maldijo en silencio, al haber forzado al joven Ikari a recordar algo tan doloroso pero... él como el espía que era, estaba al tanto del perfil psicológico del Tercer Elegido, después de todo, había recibido el informe sobre Shinji Ikari antes de acompañar a Asuka en su transferencia de Alemania, pero él decidió escarbar más y halló lo que al parecer explicaba la fragilidad emocional del Tercer Elegido, pero también había visto el valor que él demostraba cuando estaba en el EVA, confiaba en ése valor para que Shinji pudiera encarar la verdad a pesar del dolor que pudiera traerle, tal vez... tal vez se había equivocado.
"Lo siento", dijo en el tono más suave que pudo, "No tienes que recordar todo a la fuerza, pero Shinji, no quiero que le des la espalda. No rechaces la verdad", dijo en un último esfuerzo por hacerle comprender a Shinji sobre la gravedad del asunto, si él no podía hacerlo, no lo culparía, después de todo, Shinji tan sólo tenía catorce años y no había tenido una infancia muy agradable, o una vida agradable después de todo.
Se quedaron así durante un par de minutos, mientras Shinji digería todo la información en su mente que Kaji le había dado. Hasta que finalmente se separó del mayor por su cuenta, al parecer un poco más calmado. Kaji esperaba que le pidiera que lo dejara solo, o tal vez en el mejor de los casos que lo llevara a casa y no diría más, pero fue tomado por sorpresa completamente al escuchar las palabras de Shinji.
"Entonces... entonces ¿Qué era ése ser que estaba en la parte subterránea de NERV?. ¿Acaso... acaso es eso lo que los Ángeles buscan?" preguntó Shinji, en un susurro, pero con un tono de voz que parecía dar por sentado que él quería saber la respuesta.
Kaji se quedó sin habla por un momento, tal vez después de todo, no se había equivocado con Shinji...
"Se dice que lo que está allá abajo es Adán, el Primer Ángel, el mismo que provocó el Segundo Impacto. Al parecer, si otro Ángel llega a tocarlo, ocurrirá un Tercer Impacto, el cual ésta vez barrería de la faz de la Tierra a la humanidad", respondió Kaji solemnemente.
"¿Entonces... ésa es mi misión?. ¿Como piloto del EVA?. ¿Evitar que eso ocurra? Se oye tan... disparatado..." dijo Shinji, con una pequeña sonrisa en sus labios, sin despegar su vista del suelo.
"Shinji, no está bien que huyas de la verdad. Tal vez te parezca muy fácil hacer todo lo que te dicen sin cuestionarlo, como lo has hecho hasta ahora, pero tú eres el hijo de Yui y Gendo Ikari, y el piloto del EVA-01. Tu obligación es saber la verdad, y decidir qué hacer con ella, ya que en eso consiste tu trabajo más importante. Como dije, derrotar a los Ángeles tan sólo es el primer paso de todo esto, ten eso en cuenta, no puedes limitarte a hacer sólo lo que te digan, un día, llegará el momento en que tendrás que decidir y hacer las cosas por tu cuenta".
Shinji soltó una débil risa, la cual dejó desconcertado a Kaji antes de hablar.
"Gracias joven Kaji, hasta ahora sólo me limitaba a hacer lo que me decían, mi padre, Misato... pero nunca antes nadie me había explicado las cosas así. Creo que... por primera vez, tengo un propósito, una razón para pilotear el EVA sin tener que hacerlo a la fuerza... por eso, gracias una vez más", dijo Shinji, con una pequeña sonrisa mientras miraba al mayor.
Kaji sonrió, impresionado ante la nueva determinación de Shinji, y un poco halagado por ser el que se la había inspirado. Dándole unas palmadas tranquilizadoras en la espalda, se incorporó.
"Anda, vamos, te llevaré a casa, supongo que todo esto tal vez te haya dado un dolor de cabeza" dijo en son de broma el agente.
Shinji sonrió levemente, se paró y empezó a seguir a Kaji, con las palabras que había dicho aún resonando en su cabeza.
"Un día, llegará el momento en que tendrás que decidir y hacer las cosas por tu cuenta".
Sin embargo, no pudo evitar preguntarse con inquietud mientras salían del acuario y la cálida luz del Sol lo cegaba un momento ante el cambio de iluminación '¿Pero podré decidir correctamente?'
Sin que Shinji o Kaji lo supieran, en ése momento, en la parte más profunda del Dogma Terminal, un Evangelion Azul piloteado por una chica con el cabello del mismo color se dirigía al gigante crucificado, cargando un arma de aspecto extraña, de color carmesí, una lanza gigantesca de dos puntas; con la misión de clavarla en el pecho del ser a fin de contener su poder y mantenerlo controlado.
Una vez que la Lanza del Destino estaba firmemente clavada en el pecho del gigante, el EVA azul se retiró del lugar, sin que su piloto dijera una palabra, ignorando el casi irresistible llamado que su alma incompleta sentía al estar tan cerca del ente encadenado mientras éste se deslizaba a un profundo sueño...
Habían pasado dos semanas desde la plática que Shinji tuvo en el acuario con Kaji. No se la había mencionado a nadie, ni siquiera a Asuka quien lo primero que hizo ése día cuando regresó fue casi saltarle encima de rabia por no haber cumplido con su petición sobre la carta. Luego de una apropiada intervención de Misato para evitar que el pobre Ikari saliera herido de gravedad por la agresiva pelirroja, Shinji decidió tratar de compensarla al preparar una abundante cena ésa noche.
Ahora yacía en su cama, escuchando su SDAT con la suave luz de la Luna entrando por una abertura entre las cortinas de su pequeña habitación, reflexionando sobre todo lo sucedido el día de ayer, vaya que había sido un día agitado.
Las pruebas de sincronización habían sido extremadamente vergonzosas, al haber hecho entrar a los pilotos a cabinas de simulación completamente desnudos tras un proceso de "descontaminación" por una Ritsuko quien quería ver los radios de sincronización de los tres sin que hubiera un objeto extraño en la cabina. Asuka había refunfuñado ante la orden, al parecer molesta por las cámaras de vigilancia en el pasillo por donde tenían que cruzar. Por otra parte, mientras que a Rei no parecía importarle, él se había sentido MUY avergonzado, sin mencionar el hecho de que los tres caminaron al mismo tiempo hacia las cabinas. Shinji había tratado de no mirar, pero como todo un adolescente lleno de hormonas, le fue imposible. Aún no sabía cómo se las arregló para echar un vistazo a Asuka con un ojo y al mismo tiempo con el otro, a Rei y no haber sido asesinado por ninguna de las dos cuando pudo sentir que cierta parte de él sufría los efectos de la dilatación térmica...
Por lo menos Asuka no había mencionado el tema cuando regresaron a casa, aunque sólo le dirigió una mirada oscura que decía "Una palabra sobre ello y te mato". Por suerte, a él le tocaba lavar la ropa (sin mencionar todos los demás deberes domésticos), por lo que ninguna de sus compañeras de cuarto pudo ver el desastre que había dejado en su ropa interior, pijama y sábanas la noche anterior, sin duda por efecto de dicho evento. Lo primero que hizo en la mañana fue echar todo a la lavadora. No se atrevía a pensar lo que las dos le habrían hecho de haberlo descubierto, probablemente Asuka lo hubiera arrojado también a la lavadora en marcha, mientras que Misato se habría burlado de él a tal grado que hubiera hecho lo anterior por su cuenta... Suspiró, a veces no sabía cómo se las arreglaba para vivir con las dos...
Pero lo que le preocupaba ahora era el último Ángel que había aparecido, al parecer había infectado la MAGI como si fuera un virus de computadora y había tratado de activar el sistema de autodestrucción de los Cuarteles Generales. Al menos eso es lo que Misato le había dicho. Parece que fueron Ritsuko y Maya quienes por un pelo pudieron acabar con el Ángel antes de que la detonación sucediera. La cuestión era que justo antes de que los expulsaran al lago para evitar una posible infección o contaminación del Ángel, él lo había... 'presentido'... sí, no había duda. Había tenido la misma sensación que tuvo cuando vio al gigante del subterráneo. ¿Acaso su encuentro con ése ser le había permitido poder presentir a los siguientes Ángeles? Tal vez, aún era muy pronto para averiguarlo, no lo sabría sino hasta que el siguiente atacara.
Bostezando, Shinji acomodó su cabeza en su almohada, tratando de dejar de pensar al menos por ésa noche sobre todo lo que había estado en su cabeza los últimos días, no sin antes recordar una vez más las palabras que Kaji le había dicho y le habían dado una razón por la qué estar dispuesto a pilotear el EVA.
"Tu obligación es saber la verdad, y decidir qué hacer con ella, ya que en eso consiste tu trabajo más importante".
Dentro de poco, se quedó profundamente dormido, antes de que la cinta en su SDAT dejara de tocar. Si alguien hubiera entrado a su habitación en ése momento, viéndolo así, le habría resultado difícil creer que éste chico era una de las últimas esperanzas que tenía la humanidad por sobrevivir, y mucho menos, habría creído que éste chico poseía parte del conocimiento de una profunda verdad que amenazaba con acabar con la vida humana del planeta y el papel que él jugaría en el resto de ésta cruenta guerra que estaba a punto de adquirir un giro decisivo para lo que sería su desenlace gracias a ésa verdad
Continuará...
Capítulo 2 – La Oscuridad de mi Corazón
El Doceavo ataca, y Shinji conoce una parte de sí mismo que jamás creyó que existiera dentro de él, pero que ya había dejado salir durante su batalla contra el Tercer Ángel...
Notas del autor:
Bueno, como verán, el punto de partida de los "recuerdos" que tomé fue el momento en el volumen 5 del manga en que Shinji ve a Lilith en el Dogma Terminal y la charla sobre el asunto que tiene con Kaji. Me gusta pensar que Shinji al menos tuvo los sesos suficientes como para preguntarse sobre lo que vio y reflexionar sobre su propio propósito. No sé si Shinji esté fuera de personaje o no, pero trato de usar al Shinji del manga combinado con los sucesos del anime y así darle unas diferencias vitales a la historia avance como tengo planeado. Así pues, estando consciente de su deber es el primer paso para que el Shinji de ésta historia se desarrolle.
Gracias a Theblacksun y a BurningFlower por las prelectura y correcciones, no sé que haría sin ustedes muchachos.
FeroAng: Lamentablemente, SRWMX sólo existe en japonés, yo tuve que importar mi copia para el PS2 y pues las posibilidades de que alguna vez se traduzca son casi cero (debido al problema de franquicias y licencias que en Japón no existe y no, todavía no puedo pasar el escenario "Tamashii no Rufuran", los EVAS Series están bestiales) por otra parte, el prólogo de la historia tal vez sea algo confuso, pero conforme avance la historia se irán aclarando las cosas.
Enermil: agradezco tus comentarios, como bien mencionas, fueron muchas horas para traducir LQYAE, pero comentarios como los tuyos son lo que lo hicieron posible. Sobre éste fic, bueno, éste primer capítulo tal vez responda tus dudas jeje. Sobre el doujin de RE-TAKE, la página de Studio Kimigabuchi menciona que el 11 de éste mes aparecerá el cuarto volumen (y último), ahora sólo es cuestión de tiempo para que la persona que hizo la traducción del 0 al 3 haga su trabajo (lamentablemente, no recuerdo de momento su nombre).
Comenzado el 6 de Agosto del 2006
Terminado el 7 de Agosto del 2006
