Un pequeño proyecto que tenía desde hace unos meses, no tenía nada que hacer, así que dije, "POR QUE NO?"
Me puse a escribir como desquiciada. Aunque es cosa seria, espero les guste. Es una pequeña forma de demostrar, que no importa en que circunstancias, el amor siempre triunfara.
Este fic esta ambientado en Argentina, en una época un tanto oscura. El golpe de estado en 1976.
"Los amigos del barrio pueden desaparecer,
los cantores de radio pueden desaparecer.
Los que están en los diarios pueden desaparecer,
LA PERSONA QUE AMAS PUEDE DESAPARECER,
Los que están en el aire
pueden desaparecer en el aire.
Los que están en la calle
pueden desaparecer en la calle.
Los amigos del barrio pueden desaparecer,
pero los dinosaurios van a desaparecer. "
"Los dinosaurios" - Charly Garcia
~Una época marcada por el dolor de perder a seres queridos por luchar por una causa justa.
A veces el amor es una debilidad, pero en momentos así, es lo único que nos motiva para luchar con pura pasión~
Esto va por la memoria, la verdad y la justicia. Por los desaparecidos, por la madres que los siguen buscando hasta el día de hoy.
19 de Marzo de 1976, 23:45 hs.
Una gran habitación alevosamente decorada, una gran mesa de madera de cedro que la atraviesa casi de punta a punta, varias sillas. Un barullo persistente reina en el lugar rompiendo de alguna manera ese extraño ambiente. De vez en cuando aparece la mucama dejando mas café a los presentes. Se ven miles de papeles, los retoques dorados en los adornos, un que otro cuadro enorme y muchos hombres de aspecto soberbio. Uno de ellos, el mas robusto, lee una gran pila de hojas que se encontraban en frente suyo antes de comenzar a hablar. Traga saliva intentando prepararse y se pone de pié bruscamente.
-Señores, recuerden porque estamos aquí reunidos- Dijo con una voz un tanto desagradable.
-No nos olvidamos de eso, claro que no. Vinimos aquí para limpiar este nido de ratas- Respondió *un hombre de semblante serio, aparentaba unos cincuenta años, su color de pelo era un negro azabache, y tenía un tupido bigote debajo de una nariz un tanto prominente. Su voz retumbaba en toda la sala. Apoyó con fuerza sus manos sobre la mesa.
-Estaba hablando yo- Interrumpió el castaño con algo de sobrepeso de hace un rato.
-No se si no estaba al tanto, pero el presidente del facto aquí soy yo!- Dijo en un tono de voz muy intimidante para cualquiera.
-Como sea...- Chasqueó la lengua molesto, a el le gustaría ser el director de tamaño proyecto, pero lamentablemente eran solo aspiraciones. -Ya conseguimos el apoyo del obispado...- Camino en circulos unos segundos -Tenemos apoyandonos al cardenal Jorge Bergoglio, nos dio su bendición.- Luego se dirigió directo a una pequeña mesita que contenía una bandeja con masitas finas, verdaderas delicias, se llevo un par a la boca y prosiguió a sentarse de nuevo en su lugar.
...
-Como te fue, cariño?- Una hermosa mujer de cabellos azabaches se acerco lentamente a su marido dispuesta a quitarle su saco para que se pusiera cómodo, pero como respuesta el hombre lo lo arrojó despectivamente, sintió una gran puntada en el pecho, siempre que el la trataba así, ella sufría inmensamente. Observó como se sentaba en su escritorio pesadamente y se ponía a leer que era lo que decían los diarios. La mujer se acercó una vez mas y se dedico a masajear sus hombros. -Como te fue?- Volvió a preguntar, paciente, siempre entendiendo que su marido no estaba atravesando días del todo relajados.
-Como la mierda- Respondió cortante mientras se recostaba un poco en su lugar. Cerró los ojos lentamente y sonrío de lado. -Disculpame...- Pronunció dulcemente mientras se ponía de pié y tomaba a su esposa de la cintura atrayendola hacía el para poder besarla en la boca.
-Te amo, Eric...- Suspiró la morocha.
-Yo también, Wendy...-
...
Hace tiempo que llevaban caminando, siempre atentos a los ruidos pero sin hablar ni una palabra. El pelinegro iba unos cuantos pasos delante del pequeño rubio que estaba blanco como una hoja del miedo. Era una situación escalofriante, así debían sentirse las personas en una pelicula de terror, sabes siempre que hay algo buscandote y no sabes de donde saldrá.
Un repentino ruido los puso alerta a ambos -Mierda- Exclamo por lo bajo el mas alto. Mientras tomaba la mano del mas pequeño y le arrastraba semi-agachados por la vereda. -Vamos, faltan pocas cuadras, solo dos o tres.-
-Es-esta bien...- Tartamudeo el pequeño un tanto sonrojado, pero como andar pensando en esas cosas en una situacion como la que atravesaban.
...
-Tucker!- Un pelirrojo de unos 40 años se acercó al pelinegro y le puso una mano en el hombro. -Vamos, chico, ya lleva mas de dos días aquí dentro... deberías volver a casa y descansar un poco, no crees?-
-UH!?- Levanto la cabeza, se había quedado completamente dormido, era mucho el tiempo que se pasaba en la comisaría, estaba exhausto, dos días sin dormir ni nada era algo bastante jodido.
-Que se vaya, hombre!- Repitió el comisario como amenazando con cambiar de opinion a cualquier momento.
-Pero señor...-
-Sin peros, vuelva a su casa que de nada me sirve dormido.- Dicho esto dejando una mochila sobre su escritorio, su mochila de hecho. Últimamente ese hombre se veía especialmente interesado en el, hasta las cosas para irse le había preparado.-
-Esta bien, señor- Dijo levantándose de su silla y dirigiéndose a la puerta, saludo a todos y se marcho. Uno de sus amigos estaba afuera con la patrulla, lo reconoció y se acercó a la ventana haciendo señal de que abriera.
-Craig!- Saludo amistosamente un castaño de unos 20 años.
-Puedes llevarme?- Pregunto con una exprecion totalmente neutra, bastante comun en el.
-Claro, vas a tu casa?- Pregunto quitandole el seguro a la puerta del acompañante y abriendola un poco para permitirle el ingreso al pelinegro.
-No- Pronunció secamente sentandose y cerrando la puerta. Su amigo lo observó con expresión divertida.
-Así que vas a la casa de una amiguita, no?- Dijo insinuante poniendo una cara que a Tucker, y a cualquier otra persona que lo viera, le parecería estupida. Al notar que no le respondía solto una leve carcajada y revolvió los cabellos azabaches del menor. -Esta bien, no tienes que decirmelo-
Craig le enseño su dedo favorito, por alguna razon se sentía un tanto avergonzado y sus mejillas se habían coloreado, pero a la mierda con eso. -Acaso no ves todo lo que esta pasando?- Pregunto totalmente indignado por la nube de gas dudoso en la que vivía su amigo para no darse cuenta de la realidad.
"Dos mil comerían por un año
con lo que cuesta un minuto militar"
...
-Vamos señorita Barbara- Una mano sujetaba fuertemente la de la rubia que intentaba respirar profundamente para de una vez por todas acabar con aquel dolor y observar los ojos del niño que traería al mundo. La casa era un alboroto, por un lado, su madre que corría de un lado a otro de la casa, y su padre solo llamaba por teléfono, no sabía a quien, en cambio, ella estaba en la habitacion con la enfermera intentando que aquel niño naciera de una vez, no tenían demasiado tiempo, en cualquier momento los policias comenzarían las rondas nocturnas y de seguro vendrían por ella y su padre.
Silencio, una ultima pujada y aquel llanto glorioso inundo sus oidos, todas las sensaciones mas hermosas invadieron su alma al ver aquel pequeño cuerpesito. Incluso el dolor había desaparecido en el momento en el que se lo dieron y lo tuvo en brazos por primera vez. Que nombre podría tener?
-Stan- Beso la frente del pequeño rubio y se lo entrego a la joven encargada de lavarlo. El día mas feliz en la vida de una mujer es en el que por primera vez cargas al amor de tu vida, aquel hermoso fruto de tu vientre. Cerró los ojos exhausta, intentando reponerse.
-Hija, lamento decirte esto, pero Gregory vendrá por ti y por Stan, no es seguro que se queden aquí, el sabrá cuidarte- Su padre dijo algo triste.
-Esta bien...- Asintió cabizbaja, intento sentarse en la cama pero el dolor volvió intensamente.
-Vamos, te ayudare- Su madre la tomo de la cintura para que pudiera sentarse, soltó un leve gemido y apoyo los pies en el suelo, estaba humedo, sintió un escalofrio recorrerle, las cosas no estaban bien, todo era muy peligroso, nada estaba asegurado.
...
-Ten cuidado- Pidió el castaño al rubio, estaba apoyado en el marco de la puerta de la habitación, viendo como el otro se vestía para ir a buscar a su hermana y su sobrino.
-Lo tendré- Dijo intentando sonar convincente, mas el mismo no estaba seguro de nada. Ata sus zapatos caros y camina lentamente hasta el mas bajo, lo toma delicadamente del mentón y acerca sus rostros. Christophe se maldice interiormente, no podía creer que había llegado a ser aquella persona que siempre le pareció estupida... era un maldito idiota enamorado. No le gustaba ser así, se sentía enfermo cada vez que el rubio se alejaba de el, tenía terror cuando ese chico estaba en peligro, sentía una gran necesidad de estar siempre con el y no perderlo jamas.
-Te quiero- Pronunciaron los labios perfectos del ingles.
-Espero que te cuides, idiota- Pronunciaron los labios del frances.
Desilusionado, Gregory se alejo del de ojos verdes, como minimo esperaba un "te quiero" o un "yo tambien" como respuesta, pero nada de eso, solo recibía un "Espero que te cuides, idiota"... Bueno, esa era la forma en la que Mole demostraba cariño, tendría que amoldarse a eso.
Camino en silencio al auto esperando no encontrarse con nadie de las fuerzas armadas en el transcurso para ir por su hermana mayor.
...
-Clyde...- Craig estaba algo aburrido, el viaje se hacía algo largo y el castaño no hablaba hace rato -Tu crees en el amor?- Pregunto sin cambiar ni en un segunto su tipico semblante serio.
Se extraño por eso, su amigo no solía tocar esos temas de conversacion, de hecho, no era alguien a quien le gustara demasiado hablar. -uh? El amor?... bueno, supongo que si...- Dijo poniendo cara de sincera duda. -Porque preguntas eso?-
-Por nada...- Respondió apoyando su menton en la ventanilla del auto.
-Por algo debió s...-Hizo una pausa de escasas centesimas de segundos- ESTAS ENAMORADO!- Exclamo al darse cuenta de todo.
Craig lo miro con aburrimiento. -Por que te alegras tanto?- Pregunto.
-Es que... mierda! Nunca creí que sentirías amor! jajajaja- Su risa estrepitosa era irritante para el pelinegro, pero te todas formas no dijo nada. El silencio se volvió a formar, el viaje continuo su curso hasta que ambos llegaron al frente de una casa pequeña, algo humilde y de rejas color negro. Craig bajo y llamo con las palmas, Clyde se quedó en el auto esperando a que atendieran a su amigo. La puerta se abrio, de allí salió un chico rubio, sus ojos eran hermosos, un color verde brillante que se lucia hasta en la oscuridad de la noche. Y ahí reaccionó, por como lo miraba, Craig debía estar enamorado de el! Por eso lo decía como si fuera algo malo! No es nada normal estar enamorado de otro hombre!
Aun sin salir de su asombro, hizo un gesto con la mano en señal de despedida, los otros dos se lo devolvieron y arrancó el auto dispuesto a volver a su trabajo. Negó con la cabeza intentando sacar esa alborotada idea de su cabeza, era imposible! Craig no era un marica.
"Y ya está bien de confundir,
de no entender, ¡dejad vivir!.
Sólo soporte del amor
son nuestros cuerpos."
...
Las calles estaban vacias y se podía notar desde el interior de la residencia Marsh, una pequeña casa en la capital, era la de los padres de Kyle, el junto con su novio habían llegado hace algunas horas algo alterados, diciendo que habían puesto una bomba en su casa.
Sharon estaba preocupada por sus pequeños, ya que había adoptado a Kyle casi como un hijo, así que los invito a quedarse en su casa por el tiempo que quisieran. Ambos se lo agradecieron mucho, ya que sabian que era un gran sacrificio para la mujer ya que desde que su marido murió ella tenía que mantener sola a su hija mayor y a los 3 hijos de esta, ya que Shelley no conseguía trabajo.
...
Llamaban a la puerta y no creía que Greg haya vuelto tan rapido, tomo su pala y se acerco lentamente a la puerta para mirar por el pequeño ojo de pez... una extraña sombra negra. Abrió la puerta y lo vió, hace mucho que no veía a su viejo amigo. -Damien!- Saludo extrañamente feliz y abrazo al pelinegro. -Uh?- Dijo intentando no ser tan obvio con el "Quien mierda es este pendejo afeminado?" su lado había un pequeño rubio que parecía aun un adolescente.
-Hola Mole... el es un chico que me encontré en la calle...- Entro a la casa aun sin ser invitado, el castaño lo miro con un gesto de inconformidad con su respuesta. -Vamos, Phillip, pasa. El chico entro tímidamente y con la cabeza baja, Chris cerró la puerta detras de el y se acerco a Damien llevándoselo al otro extremo de la habitación para pedirle explicaciones.
-Queres decirme quien mierda es este pibe? Queríamos armar la resistencia, no un jardin de infantes.- Dijo agresivamente pero en voz baja para que el niño no escuchara.
-No se... Pero no lo podía dejar solo, su madre acaba de morir, ademas de algo nos puede servir... de hecho, es probable que sea frances... mira su aspecto- Dijo mientras miraba con lastima al chico.
-Stupide! Les Français ne sont pas si drôle!- Enfadado hablaba en su idioma natal.
-Acaso tienes arena en la vagina? Vamos, no seas tan hijo de puta, te promento que no joderá-
Volvió a mirar al chico, obviamente no era frances, mas que eso le recordaba a alguien... tenía aquel mismo aire britanico que poseía Gregory, eso era, debía ser ingles. -Esta bien, pero estaremos bastante apretados... vendra un amigo mio con su hermana y su sobrino.-
-No hay ningun problema- Respondió. -Vamos Pip! Ponte comodo, nos quedaremos aquí.
"Bronca cuando ríen satisfechos
al haber comprado sus derechos
Bronca cuando se hacen moralistas
y entran a correr a los artistas
Bronca cuando a plena luz del día
sacan a pasear su hipocresía
Bronca de la brava, de la mía,
bronca que se puede recitar
Para los que toman lo que es nuestro
con el guante de disimular
Para el que maneja los piolines
de la marioneta general
Para el que ha marcado las barajas
y recibe siempre la mejor
Con el as de espadas nos domina
y con el de bastos entra a dar y dar y dar
¡Marcha! Un, dos...
No puedo ver
tanta mentira organizada
sin responder con voz ronca
mi bronca
mi bronca"
HOLA! He aquí otro capitulo de este fic... espero que sean pacientes con lo de las actualizaciones porque sinceramente requiere de mucha investigación para llevarse a cabo. Es muy difícil! jajaja
Bueno espero que hasta ahora les vaya agradando y no las aburra demasiado.
Gracias por los Reviews, gracias por el apoyo de siempre y besos!
ALGUNOS DATOS PARA ENTENDER UN POCO MAS DE QUE SE TRATA LO QUE QUIERO COMUNICAR:
Proceso de Reorganización Nacional: Es el nombre con el que se autodenominó la dictadura cívico-militar que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983 a partir de un golpe de estado que derrocó al gobierno constitucional de la presidente Maria Estela Martinez de Peron (Mejor conocida como Isabelita Peron) instaló en su lugar una junta militar encabezada por los comandantes de las tres fuerzas armadas. Esta etapa, a la que suele referirse simplemente como «el Proceso», es considerada «la dictadura más sangrienta de la historia argentina». Se caracterizó por el terrorismo de estado, la constante violación de los derechos humanos, la desaparición y muerte de miles de personas, el robo sistemático de recién nacidos y otros crímenes de intensa violencia y lesa humanidad. Un largo derrotero judicial y político ha permitido condenar a parte de los responsables en juicios que aún continúan su curso.
*Jorge Rafael Videla: (Mercedes, Buenos Aires, Argentina, 2 de agosto de 1925) es un ex militar y dictador argentino, designado como presidente de facto por una Junta Militar. Ocupó la presidencia de su país entre 1976 y 1981 durante la dictadura autodenominada "Proceso de reorganización nacional que se inició con el golpe de estado del 24 de marzo de 1976. Además fue Jefe del Ejército Argentino entre 1975 y 1978.
