Declaimer
: Naruto no me pertenece. Sería más pink.
Resumen: —Bueno, al menos sigue siendo dulce.
Palabras: 414
Información: Es un intento del reto exprés del foro El Abrevadero. Nabruto.
Reto: Un festival.
Pura
Naruto siempre había amado los días de festival. Las luces, los juegos, las mascaras, todo diversión pura -sumándole que nadie le expulsaba ni agredía, porque parecia un niño normal-.
Oh, sí, realmente los amaba.
Hasta que creció, fue reconocido y consiguió una novia. Ahora, los odia con todo su ser y alma.
—Abuela—hace morritos como un niño pequeño y luego frunce el ceño cuando la antigua hokage lo ignora—, vieja Tsu...
Un zapato le llega directo al rostro seguido de un dulce y preocupado "Naruto-kun, ¿estás bien?"
—No me llames vieja, niñato.
—Pero, vie...—se interrumpe a sí mismo al verla sacarse el otro zapato, traga sonoramente mientras se soba el lugar donde el anterior proyectil había caído—... ajam, Tsunade-sama.
—Ya deja de quejarte, Naruto—la nombrada baja el zapato, y vuelve a poner manos a la obra—, deberías estar feliz.
Sí, claro. Bufa por lo bajo, muy feliz.
Hinata le sonríe como puede desde su posición, intentando darle calma. Con sus 20 años, la vergüenza y la timidez casi la habían abandonado por completo, y aún así, se sentía algo incómoda.
—Todo saldrá bien, Naruto-kun—sostiene el aire con las mejillas sonrojadas al sentir como Tsunade tocaba lugares que no debería—, n-no te preocupes.
—Pero...—se deja caer al suelo sosteniéndose la cabeza con un puchero—, ¿no podía ser Ino o Sakura? ¿Porqué a mi Hinata-Chan la tienen que ver tan bonita todos los babosos del concurso?
Tsunade rueda los ojos, terminando de ajustar el pecho en el vestido y da dos pasos hacia atrás para apreciar su árduo trabajo. Tardó más de un mes en convencerla de participar, pero el resultado era verdaderamente gratificante. Ninguna otra aldea les podría ganar.
Hinata pareciera brillar con su sola presencia. El cabello ligeramente trenzado hacia el costado, las mejillas sonrojadas, los labios rosados y la piel de porcelana. Una pequeña brisa primaveral mueve su vestido y cabello, y la luz del sol a sus espaldas la hacen parecer un dulce ángel caído del cielo. Sí. Nadie podría reflejar la pureza y la inocencia de la primavera como lo hace Hinata Hyuga.
—Porque tu novia es la chica más dulce y pura de la aldea—se pone las manos en la cadera y voltea a ver al rubio.
El sonrojo de su rostro y como evita mirarla a la cara con nerviosismo, la hacen comprender y negar con la cabeza. Estos niños de hoy.
—Bueno, al menos sigue siendo dulce.
N/A: Me mudé. Ahora vivo sola. Es horrible.
