Hola, aquí les dejo una nueva actualización, espero les guste…
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Capitulo 2: DEL CIELO A LA TIERRA
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El pelinegro despertó de golpe, sobresaltado, miró hacia todos lados y descubrió que se encontraba en su habitación y que el nuevo día ya había comenzado.
¿Habrá sido un sueño? – Se preguntó mientras llevaba sus manos a su cabeza intentando recordar lo sucedido y como había llegado hasta su casa, más solo encontró el profundo dolor de cabeza producido por la resaca y la misma calidez en su corazón, se encontraba rodeado por primera vez en mucho tiempo de una infinita paz.
Se levantó de su cama y se dirigió hasta el cuarto de baño, sin duda una ducha fría lo ayudaría a refrescar sus pensamientos y aminorar los efectos de la resaca.
Se vistió con calma y se dirigió a la cocina, a preparase por primera vez en un año un delicioso desayuno que no incluyera whisky en el menú.
A los pocos minutos llegaba Rei, su hermana al apartamento, ella solía pasar a diario a supervisar que su hermano estuviera por lo menos vivo, le dolía ver en lo que se había convertido, pero a pesar de todos sus intentos por ayudarlo no lo conseguía así que solo se limitaba a apoyarlo en lo que podía y cuidarlo de que no hiciera alguna locura debido a su estado.
Se sorprendió al verlo levantado tan temprano, desayunando y ¡Sobrio!
¿Darien? ¿Sucede algo, por qué no estás en cama? – Preguntó con incredulidad la pelinegra.
Tenía hambre – Contestó secamente el pelinegro.
Ya veo… -Este… ¿Cómo te sientes hoy? – Preguntó como siempre, aunque conocía la típica respuesta de su hermano ¡¿Cómo quieres que me sienta? ¡¿Crees que podría estar bien? ¡¿No te das cuenta de que me estoy muriendo poco a poco? Siempre era las mismas respuestas.
Extrañamente me siento mucho mejor hoy – Contestó el pelinegro con tranquilidad en sus palabras aunque se podía notar la nostalgia en ellas.
Rei se sobresaltó, la actitud de su hermano era realmente extraña y más que sentir alegría por su repentino cambio de ánimo se sobresaltó al pensar que quizás su hermano cometería alguna locura. Se encontraba pensando a mil por hora cuando la voz del pelinegro la llamó a tierra.
Voy a ver a Serena hoy – respiró hondo - ¿Me acompañarías?
Otro sobresalto para la pelinegra, Darien jamás permitió que alguien lo acompañara a visitarla, es más ella debía ir prácticamente a escondidas a verla, Serena y ella habían sido siempre grandes amigas ya que junto con su hermano, había crecido junto a ella, pero después de su muerte Darien se volvió sumamente posesivo con su recuerdo, sus cosas y su lugar de descanso, haciéndolos prácticamente de su propiedad.
Cla… Claro – Logró articular la pelinegra intentando ocultar el asombro en sus palabras.
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Ambos hermanos se encontraban frente a la tumba de Serena, como siempre Darien le llevó sus flores preferidas y las acomodaba alrededor de ella.
Rei intentaba disimular las lágrimas para no importunar la serenidad de su hermano, que se veía más tranquilo de lo usual, pero los recuerdos de su amistad con la rubia, de ambas compartiendo, riendo e incluso llorando juntas sus tristezas le llegaban como ráfagas de viento, sin duda ella también extrañaba demasiado a su mejor amiga.
Serena, no sé cómo, pero te prometo que por lo menos lo intentaré - dijo casi en un susurro el pelinegro, depositando un suave beso en el frío mármol.
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Mientras tanto, en un lugar desconocido, en los confines del cielo, llamado paraíso, un hermoso ángel se encontraba reposando, analizando los últimos acontecimientos y el por qué de sus acciones.
Serenity, su excelencia solicita tu presencia de inmediato – Señaló otro ángel que se acercaba al lugar.
Gracias Iré enseguida – respondió el bello ángel de largos cabellos color plata, característica de todos los seres que habitaban el lugar dirigiéndose hacia donde era llamada.
Su excelencia ¿Quería verme? – Preguntó con tranquilidad el ángel haciendo una leve reverencia.
Serenity… Me han informado de tu desobediencia de anoche, ¿Tienes algo que decir al respecto? – Preguntó una dulce y serena voz.
Serenity solo guardó silencio, observando detenidamente a Luna, o como todos solían llamarla, su excelencia.
Luna era el ángel supremo del paraíso, era quien seleccionaba y designaba a cada uno de los ángeles o sus respectivos seres humanos dependiendo de las necesidades y características de cada uno, guiaba a los nuevos ángeles que nacían para ayudarlos a alcanzar la madurez necesaria y comenzar a cuidar de los seres humanos, velaba de cada uno de sus subordinados y cuidaba el equilibrio entre el paraíso y el mundo terrenal.
Serenity – respiró hondo al no obtener respuesta de ella – Sabes muy bien que nuestra misión es confortar los corazones de los humanos, apoyarlos en sus malos momentos y ayudarlos a que estos se transformen en alegrías y que los conviertan en mejores personas y traer paz a sus vidas, pero sabes también muy bien, que no debemos intervenir en los designios del Todo Poderoso, jamás debemos salvarles de la muerte si esta llega a ellos y mucho menos impedir que se lleve a cabo si ellos mismos son quienes han tomado esa determinación – Señaló en tono tranquilo, pero firme el ángel supremo.
Pero nuestro deber también es impedir que les sucedan cosas malas, que sean lastimados, nuestra misión principal es protegerlos – Exclamó Serenity con su serenidad habitual.
Es eso tienes toda la razón, pero la hora de ese joven había llegado, tus órdenes eran llevarlo al otro mundo, no salvarlo como lo hiciste – Agregó Luna.
Lo sé majestad… Pero… No podía dejarlo cometer esa locura, usted no sabe todo lo que ha sufrido ese pobre hombre y creí que debía darle la oportunidad de intentar recuperar sus ganas de vivir – Intentó defenderse Serenity.
¡Serenity! – Exclamó molesta, aunque con tono angelical – Nosotros no tenemos el poder para suponer o creer cosas, solo debemos acatar los designios del todo poderoso, si ese hombre debía morir… Tu no debías impedirlo, solo entregarle la tranquilidad y paz necesaria para que sus últimos momentos fueran felices y ayudarlo a transportarse al lugar en donde le correspondería descansar, más no es la primera vez que lo haces con él y… Me gustaría saber por qué.
En realidad no lo sé su excelencia – Contestó con completa sinceridad la peli plateada – Cada vez que está en peligro, siento un deseo enorme por protegerlo, su tristeza me conmueve y no sabría explicarle las razones del por qué.
(Los ángeles eran seres protectores, seres de luz completamente nobles y libres de cualquier tipo de maldad, sin embargo para que no fueran corrompidos a lo largo de su existencia, había sido creados sin ningún tipo de emoción o sentimiento que pudiese dar paso al odio o la venganza, por eso les era sencillo poder protegerlos y confortarlos, y dejarlos morir cuando su hora llegaba).
Es obvio que tengamos la necesidad de proteger a los seres humanos, dentro de todo esa es parte de nuestra misión, pero debes entender que no podemos hacer nuestra propia voluntad contra órdenes superiores y… Lo siento mucho Serenity, pero debes ser castigada por tu atrevimiento – Señaló Luna con tono serio.
¿Castigada? – Repitió Serenity intentando convencerse de que había escuchado bien, ella sabía qué tipo de castigo debía enfrentar.
Así es Serenity, son órdenes superiores que no puedo desobedecer – Hizo una pausa – Sé muy bien que ya sabes cual es el castigo; desde este momento te convertirás en uno de ellos, te convertirás en un ser humano.
Vivirás como ellos, tendrás sentimientos y emociones como ellos, sentirás el frío y el calor, sed y hambre, hasta que logres comprender que las decisiones que toma el Todo Poderoso son correctas y necesarias, cuando aprendas esa lección entonces, solo entonces podrás regresar – Agregó Luna.
¿Vivir como una de ellos? Eso… Eso es imposible – Agregó Serenity sintiendo el temor por primera vez en su existencia.
Lo siento Serenity, pero ordenes son ordenes, solo permitiré que conserves algunas de tus habilidades, para que puedas protegerte en ese mundo, pero debes tener cuidado en como y con quien las utilizas, ya que debes procurar que nadie se entere que alguna vez fuiste un ángel – Finalizó el ángel supremo dándole la espalda a Serenity.
¡¿Alguna vez fui un ángel? – Sintió un nudo en la garganta al repetir esas palabras - Excelencia, se lo suplico… - Exclamó Serenity, siendo interrumpida por una inmensa luz que comenzaba a aparecer desde su interior, la luz era sumamente cegadora y tuvo que cerrar los ojos unos momentos.
Al lograr abrirlos la luz había desaparecido por completo, pero ya no se encontraba frente a Luna.
Miró con desesperación a su alrededor, intentando identificar en donde estaba, pero la densa oscuridad de la noche no le permitía ver más allá de sus pies.
Instintivamente y con mucho nerviosismo llevó sus manos a su espalda y comprobó que sus alas ya no estaban, intentó desvanecerse en el aire y regresar a su hogar, pero ya no poseía esa habilidad, sintió un gran temor al ver que de su vida como ángel solo conservaba su plateada cabellera y la palidez casi traslucida de su piel, comenzó a sentir la helada noche y por primera vez en toda su existencia podía sentir la fría brisa atravesar su cuerpo.
Soy… Soy un ser humano – Se dijo a sí misma aterrorizada llevándose ambas manos al rostro.
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Muchas gracias a quienes me han dejado sus lindos comentarios y han comenzado a seguir esta historia, ya sea solo leyéndola o agregándome en sus alertas, especialmente: gigichiba – Marie Mademoiselle Chiba – conyta bombom – yesqui2000 – weritatk - starvenus
Besos y… ¡Nos leemos!
