ok! POR QUE USTEDES LO HAN PEDIDO! XD Chicas, primero, HOLA! XD, ahora si, espero que les guste el fic, es algo cursi, pero como les gusto el anterior pues pensé que este les gustaría más, trate de subirlo el domingo, para darles animo para el lunes, pero bueno, me pidieron que continuara y lo hice como se pudo , dudas consultas y ganas de matarme en los comentarios xD. Nos vemos abajo!


Capitulo 2: "Palabras encerradas"

No se cómo es que siempre me pasan a mi estas cosas, siento que es como un síndrome que me persigue, un reflejo, una sombra de catástrofes que se ríen de verme en los peores y más inusuales aprietos. Mi caso, y digo mío, porque espero que ninguno tenga alguno parecido, es singular, y muchas veces debo admitir, yo permito que los desastres ocurran. Soy algo torpe, no tengo cuidado al andar, e ignoro hasta los carteles rojos que gritan "peligro", tropiezo y casi siempre termino con algo incrustado en alguna parte; debo asegurarles que no es por querer, simplemente me pasa, y hoy me paso.

Una de mis entretenciones favoritas es pasearme por la fábrica de Norte, tengo autorización de hacerlo, así que de vez en cuando voy a darme una vuelta. No hablo con nadie, a veces saludo a Phil, pero casi nunca doy cuenta de mi presencia, me muevo con el ritmo acelerado de los juguetes y conservo la calma para no ser más que un fantasma entre los yetis que buscan afanosos nuevas ideas para los niños. No busco nada cuando vengo aquí, solo entretener un poco la vista y seguir caminando en esa casa que no es mía. Es divertido y la verdad provechoso, no molesto a nadie, nadie nota que estoy aquí pero si puedo sentirlos a todos a mi alrededor. No me quedo mucho tiempo, casi siempre me entretengo con alguno de los prototipos de Norte y luego busco la salida con el mismo silencio que busque la entrada.

Hoy…no todo resulto como yo quería.

Hoy, justo hoy que nadie me había visto, justo el bendito día en que ni mi respiración había sido escuchada me ocurrió uno de esos extraños sucesos de los cuales no se ni como me metí. Hoy antes de irme de la fábrica de Norte y luego de haber jugado con algunos duendes tuve la necesidad de ir al baño, dirán que esto es de lo más común, pero lo que paso después de que entre al dichoso sanitario, no lo fue. De alguna forma, inexplicable como todo a mí alrededor, me quede encerrada. La puerta se cerró y no se abrió más. Resignada y sin ventanas o algo que pudiera ayudarme a pedir auxilio, me quede sentada en el borde de la tina y espere paciente a que alguien tuviera la necesidad de ir al baño y abriera la condenada puerta. Pero pasaron las horas y nada sucedió. Me cambie de posición, jugué con el dentífrico e hice barquitos de papel que murieron dignamente en la tina que llene de agua. Me bañe, me peine y luego de ya 4 horas de encierro entre a desesperarme. Norte tenía MUCHOS baños, que entrara justo en que estaba al fondo a la derecha en el tercer piso en el ala sur no era muy probable si considerábamos que él siempre trabaja en el primer piso.

Volví a resignarme a la espera, y ya para cuando se completaba la quinta hora de cuarentena accidental, la puerta se abrió de golpe, pero tan rápido como se abrió se cerró, y luego paso otra catástrofe. ¿No les digo que me persiguen estas cosas? Y ahora estoy aquí, encerrada y con la persona menos indicada para estar en un cuarto de menos de 100 x 100

-"¡Voy a matar a Norte!"- y quizá lo haríamos juntos, pero tampoco podía echarle la culpa a san Nicolás, él ni sabía que yo estaba en casa. –"¡Estúpida puerta!"- asentí ante el insulto, estúpida esa y todas las puertas del cochino universo. Suspire y seguí en silencio, con las piernas encogidas contra mi pecho y con la vista fija en la manilla, a la espera de que de un momento a otro girara para darnos la libertad que tanto enloquecía a mi compañero. Bunnymund se paseó inquieto de un lado al otro. Agradecí en silencio y con sumas fuerzas el hecho de que ninguno fuera claustrofóbico, aunque e de aceptar que luego de 6 horas de encierro comenzaba a sentirme un poco mal.

-"¿¡por qué no gritaste que no cerrara la puerta!?"- Y ahí iba de nuevo. Luego de las explicaciones correspondientes Bunny no había dejado de hacer la misma ridícula pregunta. Me dedique a mirarle con mi mejor cara de "deja de joderme" y continúe quieta en mi lugar, no tenía ninguna intención de hablarle, las cosas no estaban bien y de alguna manera ahora estaban fatal. Por no agregar que oficialmente comenzaba a sentirme mal, me costaba enfocar y las paredes parecían juntarse a mi alrededor -"¡te estoy hablando!"- sonreí con sorna cuando me gire para contestar

-"Y yo te estoy ignorando"-no sé qué tan áspero sonó eso, solo sé que al fin Áster se quedó callado. Quería silencio, me dolía la cabeza y las paredes se movían. No era buena señal, definitivamente no era buena señal.

-"¿te encuentras bien?"-bien, eso era punto para Bunny, al fin una pregunta que podía tachar de decente, pero eso no significaba que quisiera contestar con la verdad. Notando de soslayo como el enorme conejo me miraba con molestia termine por soltar una simpática frase

-"Por lo menos si me da algo supongo que sabrás que hacer ¿No?"-El movimiento rápido de un par de patas en mi cara me dejo perpleja y luego la manilla dorada que tanto tiempo llevaba observado se transformó en dos luces verdes. Esmeraldas vivas que me miraban con sumo cuidado

-"¿cuánto tiempo llevas aquí adentro?"-me pregunto mientras soltaba mi rostro estupefacto. Mi boca contesto por mí y no tuve tiempo de detenerla

-"creo que casi 6 horas"- Bunny ladeo el rostro de un lado al otro, no sé si vi sorpresa o miedo, solo sé que por alguna razón no me soltó la mano derecha

-"Estas demasiado blanca"- sonreí con desgano, sus ojos verdes avanzaron y retrocedieron a la par de los míos

-"Yo soy blanca"-solté ya sin siquiera saber que decía-"soy un fantasma Áster, uno que se mueve sin que nadie pueda verlo"-cerré los ojos, y continúe sin darme cuenta de que me dormía-"Nadie me ve, nadie me siente…solo soy un flujo de aire, uno que se a quedado encerrado en el baño…"-deje mi cabeza caer hacia atrás y me sentí lo suficientemente cómoda como para dormir dos años, o quizá tres. En medio de mi modorra algo mojado y pesado golpeo mi cara de improviso, pegue un grito y la toalla mojada que se había pegado a mi rostro se deslizo hasta el suelo. Áster, de pie frente al lavado y con una toalla igual a la que me había lanzado en sus manos me miro serio e imperturbable

-"No te duermas"- fue una orden más lo tome como un regaño infantil, me di la vuelta y volví a cerrar los ojos, segundos más tarde una toalla mojada volvió a aterrizar en mi cabeza con estrepito-"¡Que no te duermas!"-me pare indignada, con la cara mojada, sin entender qué demonios sucedía con él

-"¿¡Que carajos pasa contigo!?"-su respuesta fue reírse. Me quede de pieza y media y mi presión se fue al demonio

-"Solo quería que dejaras de tener cara de enferma, ahora mírate, pareces un lindo tomate"- me toque el rostro empapado y enrojecí de frustración, pero no le respondí. Me gire sobre mis talones y volví a mi lugar frente a la puerta, desde ahí me llego otra toalla mojada y la voz frustrada de Áster

-"¿¡Se puede saber que te sucede!?"-No supe que decirle, le mire con sorpresa y todo mi posible malhumor quedo echo nada.

-"¿De qué hablas?"- la cara de Bunnymund fue un poema digno de releerse. Contuve las ganas locas de auto tirarme una toalla con agua cuando se aproximó peligrosamente a mi rostro

-"¿¡Como que de qué!?"-estaba enojado, estaba muy enojado, y eso de alguna manera no me molesto en lo absoluto-"¡Llevas 5 horas aquí metida, y una hora completa conmigo y no me has dicho ni pio! ¿¡Que rayos te pasa!?"-Me quede de piedra

-"me estas… ¿reclamando el silencio?"-Vi a Áster enrojecer, pero sin ganas de retractarse-"tú, Áster Bunnymund… ¿reclamando el silencio?"-quise reírme, pero Bunnymund volvió a lanzarse contra mí, y arrincono mis dudas así como mi propia persona contra la puerta que no podíamos abrir

-"¡Quiero saber qué es lo que pasa!"-me quede pensando en todo y en nada cuando sus bigotes chocaron contra mis mejillas, sus argumentos llegaron en un torrente mayor al que pude contener-"Dejaste de ir a la madriguera, me ignoras, no me diriges la palabra, y definitivamente no entiendo que pasa contigo"-trague duro, estaba tan cerca, y tan enojado. Respire, junte templanza y enfrente los hechos y cargos que se me imputaban, pero apartando un poco al conejo de mí. Su proximidad me ponía de los nervios, y encerrada no había muchos lugares donde correr.

-"No sé de qué te estás quejando"-estaba siendo sincera, y eso evito que me volvieran a arrinconar pidiendo más explicaciones-"Tú dijiste que estabas ocupado, ¿recuerdas?, me dijiste que metía demasiado ruido, que era un problema tenerme en tu casa, ¿Por qué se supone que estas molesto?"-Bunnymund y su enojo desaparecieron de mis ojos, y solo vi un conejo por demás avergonzado-"No me culpes de algo que tú pediste"- avance hacia el frente y franquee la figura paralizada de Bunnymund para volver a mi lugar frente a la puerta. Me senté y espere, ya no con la mirada fija en la manilla, si no con mis ojos puestos en la gruesa espalda de mi acompañante. Suspire al darme cuenta de lo pequeña que me veía a su lado, Áster siempre tan alto e imponente. Me sentida perdida y extrañamente sola en medio de ese pequeño baño. Nada de lo que había dicho era mentira, pero de alguna forma no podía evitar sentirme algo culpable, después de todo, yo si era un desastre echo persona, en el fondo, no era su culpa. Simplemente había sido tan sincero como yo. En medio de estos pensamientos Áster al fin salió de su parálisis, se giró y fue a sentarse a mi lado, cada uno viendo hacia un lugar diferente tratamos de hallar nuestras propias respuestas. Yo me dedique a recordar ese glorioso día de junio en el que me habían echado a los gritos de la madriguera, y con la premisa de que si volvía a poner un pie en su casa me echaría a patadas, fue una cosa tonta que desencadeno el problema. Bunny siempre gruñón no había hecho más que maldecir mientras trataba de abrir un frasco de pintura, yo hablándole de mil cosas trate de animarlo, pero en medio de una de mis locas carreras en busca de un huevo volteé todo lo que había en la mesa. Fue un accidente, y la rabia de Áster supongo que también lo fue, pero las secuelas de lo sucedido mermaron demasiado, yo me aleje de él como si me hubiera dado la lepra, y él no fue a por mí. Un accidente. Dos culpables.

-"No quise echarte ese día cuando bajaste a la madriguera"-lo sé, siempre lo supe, pero el orgullo de jamás haber escuchado esa frase pudieron conmigo, y mi sonrisa de siempre se desvaneció así como mis ganas de proyectarme. Por eso me movía como un fantasma y huía cuando lo sentía cerca, trate de que nadie más notara ese vacío, pero ahora, ambos encerrados y sin más compañía que nosotros mismos, solo podíamos enfrentarnos a la realidad de que todo en esta vida duele.

No habíamos hablado, nos habíamos encerrado, cada uno dentro de su propia tristeza o culpa.

-"No quise botar tus frascos de pintura…"-mi voz salió rota, pero no hubo lágrimas, el dolor se había secado y su lacerante abrazo era innegable ante todo-"de verdad no quise, a veces, solo me dedico a jugar, sabía que estabas ocupado y yo no ayude en nada"-oculte mi rostro, no quise seguir hablando. Hablar muchas veces dolía, por que hablar era un enfrentamiento, era ser sincero, y en este caso, ninguno tenía muchos ánimos de serlo-"Perdóname Áster…"-susurre mientras me obligaba mentalmente a mantener la boca cerrada. Minutos más tarde sentí como Bunny se paraba y se alejaba de mi lado, extrañamente su voz me llego de frente, como si nunca se hubiera movido

-"Te perdono"-asentí sin levantar el rostro, eso por lo menos ya era algo-"Te perdono que me sigas diciendo Áster cuando te he repetido un millón de veces que me digas Bunny"-Levante la cabeza sorprendida y me tope de golpe con su nariz sobre la mía. No oculte mi nerviosismo y me tire de golpe hacia atrás, dándome un golpe monumental con la tina que me sostenía. Áster disimulo su risa y se aproximó nuevamente para verme el golpe-"Si serás… ¿Qué intentas? ¿Perder la memoria?"-omití mis replicas y deje que su mullida pata moviera de un lado a otro mi cabeza buscando una posible herida-"Bueno, no tienes nada"-asentí y volví a mi posición de defensa. Rodillas al pecho y mirada contra las piernas-"…sabes que tenemos que hablar ¿No?"-asentí, pero no quise salir de mi posición. Mi forma segura era esa, luego de que mi rabia se disipa me siento demasiado indefensa como para hablarle a tan rudo conejo, pero Bunny al parecer no iba a dejarme escapar, y realmente no había forma de hacerlo, estábamos encerrados, en un jodido baño en la casa de Norte-"…no tengo nada que perdonarte, yo fui quien te grito que no regresaras"-Asentí, y el dolor comenzó a mojarse, comenzó a ser lágrimas y subió por mi garganta. Áster, mi siempre y gruñón compañero no sabía usar las palabras, era estoico, arrebatado, no decía lo que pensaba decía lo que estaba sintiendo, y por eso su rabia era hiriente, y sus disculpas demasiado sinceras-"Perdona…."-rogué que no siguiera hablando, mi vaso se rompía, mi contención se largaba dejándome sola, mi fantasmal figura se volvía sólida y los sentimientos seguían llegando para arremeterla-"No quise hacerte daño"-yo lo sabía, siempre lo supe, cuando lo veía entre las puertas entreabiertas lo notaba, yo lo sabía, pero corrí, corrí lejos por miedo, por dolor.-"Si quieres…puedes regre-"

-"No…no sigas"-lo detuve poniendo mi mano en su boca y apartándola enseguida cuando sentí su aliento-"Yo también lo siento, solo corrí y no pensé en cómo te sentirías tú…."-¿Cuánto tiempo? ¿Un mes? ¿Dos? Ya ni recordaba cuanto tiempo había pasado desde que no iba a la madriguera a pintar huevos o solo para hablar por un rato con el guerrero de la esperanza. -"Perdona haberte molestado"-Contuve el miedo que salía de mi voz y levante apenas la mirada solo para volver a ocultarla. Sencillamente mirarlo era aterrador, demasiadas cosas que decir y ambos encerrados en un baño. Mim…¿Dime por qué? La voz de Bunnymund seguía sonando furiosa y no se comparaba con la suavidad de la actual. Un gritándome que no regrese, otra pidiéndome que vuelva y luego la clara sensación de una pata sobre mi cabeza, moviéndose de un lado a otro, desordenándome el cabello

-"Perdóname"-que no lo diga, que se calle, que me grite que no tengo remedio, que me espante, que me haga abrir la puerta que nos mantiene encerrados como dos condenados a muerte-"Sé que te hice daño…"-sí, me hizo daño-"Perdona"-no aguanto, no puedo, sencillamente mi autocontrol ya no existe cuando me lanzo contra su mullido pelaje. Sé que cae pues el golpe que se escucha aunque es amortiguado rebota en las paredes. Me aferro al pecho de Bunnymund y el enderezándose a medias balbucea unas palabras a medias. No comprende que sucede y tampoco sabe cómo ayudar. Tan estoico, tan bruto este conejo. Lloro en silencio y lo perdono, pido en silencio que me perdone a mí y todo se consagra cuando al fin reacciona y me estrecha con su fuerza brutal. Me siento apretada, me falta el aire, pero no quiero que afloje el agarre. Lo mataría si lo hiciese. Luego de lo que parecen horas al final comienza a soltarme. Sintiéndome demasiado cómoda le reclamo con medio gruñido, él se ríe y vuelve a jugar en silencio con mi cabello sin soltarme del todo. Una hora real más tarde me remece para que no me duerma.

-"Tenemos que salir, no te duermas"-Asiento pero es algo difícil de cumplir, calientita y enterrada en su pecho es imposible obedecer.

-"Bunny, ¿todo está bien?"-es una duda algo tonta, pero quiero cerciorarme. La respuesta tarda en llegar, pero me entretengo sintiendo su pata sobre mi cabeza

-"Dime algo, ¿bajaras a la madriguera?"-me tomo un segundo de duda y luego asiento con firmeza, algo avergonzada. Siento un suspiro contra mi pelo y entonces Áster me responde-"Entonces todo está bien….."-Me enderezo un poco para quedar sentada en su regazo. El me mira con sorpresa y yo lo hago con curiosidad. Vuelvo a dudar. Son preguntas tontas, pero ya van siete horas de encierro y si no hay más que hacer, aprovechare de hablarle

-"¿Me extrañaste?"-en otras circunstancias me habría respondido con un gruñido, o se habría girado avergonzado, pero en esta situación tan extraña, encerrados y habiendo discutido su respuesta vuelve a ser sincera

-"Creo que te extrañe demasiado, la madriguera es muy grande, y sin ti, se sintió…."-no le dejo continuar y vuelvo a abrazarle. Yo también lo extrañe, también sentí ese vacío matándome lentamente. Enderezándome de nuevo miro hacia arriba, hacia la enorme puerta en la que Bunny se ha apoyado y trato de pensar, el me interrumpe a la mitad de mis pensamientos-"¿Tienes una idea de cómo salir?"- Ladeo la cabeza y visualizo el problema a medida que hablo

-"La puerta tiene un marco solido de madera recubierta con metal, es dos veces más ancha de lo normal y extrañamente parece echa para que no puedas derribarla, y lo más raro de todo es que no tiene seguro o abertura para la llave donde pueda meter alguna traba, el sistema de ventilación está a ras de piso, y utiliza un conducto de tres centímetros para que pase el aire, no podemos salir por ahí, no hay ventanas, ni nada con lo que hacer palanca, y aunque gritásemos las probabilidades de que nos escuchen son mínimas"-Bunnymund suspira el fracaso de mi análisis, yo sigo enfocada en la puerta y cuando noto algo particular vuelvo a analizar todo el asunto, al cabo de unos segundos le hago otra pregunta-"Bunny…¿Norte es muy apegado a sus tradiciones?"-La respuesta llega con un bufido

-"Ese hombre mata a cualquier que no cuelgue su bota de navidad cuando empieza diciembre"-asiento y me levanto. Áster me mira con curiosidad y yo no dejo de ver el grabado que está arriba de la puerta, son palabras en latín y aunque algo conozco de eso no me cabe la menor duda de lo que significa cuando veo la madera tallada. Muérdagos, muérdagos por todas partes. Contengo un grito y comienzo a sentir mi cara enrojecer-"¿Qué sucede?"-La pregunta se efectúa tan cerca de mis oídos que pego un respingo y me giro con brusquedad. ¿En qué momento se levantó Áster del suelo?-"¿Qué pasa?"-me reprendo mentalmente, se ha notado demasiado el hecho de que ahora estoy más nerviosa que niño de cinco años con cafeína

-"Pues veraz…la puerta…la puerta no está rota, ni trabada"-Bunnymund alza una ceja. Si supiera lo mañoso que se ve de seguro le daría un infarto-"Esta hechizada"- dejo que el tiempo pase y que Áster digiera de a poco lo que le acabo de decir. No tarda mucho, dos minutos más tarde se ha vuelto a poner histérico

-"¡Hechizada! ¿¡Que carajos tiene Norte en la cabeza!? ¡Voy a matarle!"-yo me deslizo contra la madera y evoco al esplendido techo. Mi vida por tener más opciones y bendito el condenado techo-"¡HEY!"-vuelvo a mirar a Áster y aunque no se ha calmado mucho por lo menos lo intenta-"¿¡Y cómo salimos de aquí!?"-mi cara se sonroja lo suficiente como para que compita en las olimpiadas de tomates maduros. Trago despacio y niego

-"No se puede hacer nada"- Bunny suspira frustrado pero luego nota lo que yo he rogado que no vea. Mi cara. Mi roja y mentirosa cara

-"¡Me estas mintiendo!"-soy culpable señoría, digo mentalmente, culpable, enciérreme y que me lleven a la ahorca-"¡Y no lo niegas!"-hasta él está sorprendido de que no lo haga, yo vuelvo a pedir cadena perpetua-"¡Si sabes cómo salir!". Mi mente tan avergonzada como mi rostro se pregunta porque demonios repite cosas tan obvias. Si se cómo salir, he mentido y no, no lo estoy negando. ¿Culpable? Hoy y siempre -"¿¡Me estas escuchando!?"-abro los ojos que cerré inconscientemente y me trepo de alguna manera a la pared cuando veo a Áster a centímetro y medio de mi rostro. Maldito sea Norte, sus trineos y su jodido jojojo. ¿En que estaba pensando? La puerta era una trampa para enamorados, una cochina trampa en la que se le permitía a una persona entrar mas no salir a menos que alguien del sexo contrario entrara, luego la pareja o se besaba o no salía simplemente, aunque existía una forma… bajándome de la pared lentamente y restándole importancia a la cara de estupefacciones Bunny volví al piso y aclare algo

-"Hay dos formas de salir de aquí"-Bunny asintió liberándome del cuestionamiento de cómo me había subido a la pared-"La primera es que Norte, en otras palabras, el que hizo la puerta la abra"- el Pooka volvió a asentir, yo guarde silencio, al cabo de un rato Bunny suspiro

-"¿Y la otra forma?"-sin pensarlo me gire y me di de frente con la pared, el grito de Bunny fue de sorpresa y luego lo escuche maldecir que si estaba loca y más cosas que ignore mientras trataba de que mi cara dejara de parecer un farol, finalmente Áster cansándose me propuso algo luego de maldecir hasta el polo mismo-"escucha, ya que te estas subiendo a las paredes y dándote con las mismas en la cabeza no me digas"-solté el aire y agradecí-"yo adivinare"-y se me fue al demonio la felicidad; pero de todas formas asentí-"¿es algo malo?"-no supe que responder a eso así que puse mi mejor cara de "no tengo la más jodida idea", Áster suspiro y siguió preguntando-"¿Tenemos que quemar algo y gritar tonterías?"-negué con media sonrisa-"¿pero tenemos que hacer algo?" trague duro y asentí, esta vez Bunnymund se tomó su tiempo y evaluó su siguiente pregunta-"¿Tenemos que hacer algo estúpido?"-Me gire, mi cara ardía como el infierno cuando asentí, luego escuche a Áster tragar duro detrás de mí-"Tiene….¿tiene que ver con un estúpido hierbajo?"-No quise asentir así que en vez de eso me deje me lance corriendo y enterré mi cara en el mueble de las toallas, desde esa posición la voz de Bunny llego amortiguada pero entendible-"¡VOY A MATAR A ESE BARRIGON!"- y tendría ayuda, jure sin quitar mi cara de las toallas, pero como todo melodrama, siempre existe un punto en que todo debe solucionarse, saque mi rostro del desastre y mire a Bunny que estaba ahora tan rojo como una hoguera. Analice la situación. Mente fría corazón caliente, así es como funciona. Suspire medianamente y planteé la solución

-"Esperaremos a Norte"- y con eso resuelto me fui a sentar dignamente, pero a mitad de mi caminata de la victoria al voz de Bunny me detuvo

-"Norte…esta donde Tooth"-se me congelaron las ideas-"no regresara hasta mañana"-mi cara volvió a enrojecer-"y ni sabe que estamos aquí"- y mi plan se fue al demonio. Era oficial, debía encontrar un arma o algún objeto corto punzante para darme de ostias. Tome aire, muchísimo aire y me voltie. Cuando logre enfocar a Bunnymund solo pude suspirar. El pobre ya estaba dándose golpes con la pared así como yo. Me ganaba un Oscar a la mejor y más ridícula película de la bendita historia si grababa ese momento.

-"Bunny...tenemos que…."-no fui capaz de terminar esa frase, él lo sabía, yo lo sabía, ¿para qué recalcar lo obvio?-"Ya…ya sabes"-pero no estaba demás ponerle énfasis ¿No? Áster aun de espaldas asintió, de alguna forma supe que tenía que juntar coraje así que me fui acercando hasta la puerta y me quede ahí con la mirada en el increíble y maravilloso piso. Minutos después Bunnymund se giró y yo sentí como si mi corazón amenazara con huir por mi garganta.

-"Como…¿Cómo se supone que haremos esto?"-trate de pensar y fue difícil, las emociones eran tantas, los miedos tan grandes y todo junto no valía un soberano centavo. Me tranquilice y pensé seriamente, levante el rostro y con una pequeña esperanza pedí un favor

-"Agáchate"-Bunny se inclinó lentamente y yo sin dudarlo tome su mejilla y le plante un beso. Él se quedó quieto y yo con la adrenalina subiendo por mi sangre tome la manilla y la gire.

Pero la puerta no se abrió.

Después de eso vino una zarza de maldiciones más, acompañadas claro de ideas homicidas para Norte. Declarare que la mayoría de esas ideas homicidas fueron mías. Minutos más tarde nos hallamos en el principio de todo. Uno frente al otro, y con la bendita puerta encantada de los mil demonios. Áster luego de pasarse la pata por las orejas como por milésima vez suspiro

-"Escucha, no sé si sea buena idea…"-asentí y por alguna razón sentí que se me partía el alma, pero ignorando el sentimiento levante el rostro y sonreí

-"Esperemos a Norte"- Baje la mirada y me gire para volver en silencio a mi rincón personal, pero antes de siquiera dar un paso volví a ser jalada al punto de partida. Maldito Norte, maldita puerta

-"No me estas entendiendo"-Volví a alzar el cuello buscando al enojado Pooka. De alguna forma me sentí más pequeña de lo que era cuando este tuvo que inclinarse para hablarme-"No quiero hacer esto"-sentí ganas de llorar, yo ya sabía eso, ¿Por qué lo repetía en voz alta? Contuve las emociones y me preparaba para decir algo cuando él se me adelanto-"No quiero hacer esto contigo para abrir una puerta, si lo hago, no será por esa estúpida puerta, ¿entiendes eso?"-trate de entenderlo y cuando creí hacerlo asentí débilmente. Bunny al parecer más tranquilo con ese asunto alzo la pata y apago la luz. Me sobresalte y trate de hallar una forma para calmarme, pero en algún momento mi cabeza de desconecto y dejo de funcionar cuando vi privado mi sentido de la vista, y todo lo que quedo fue Áster

Valiéndose de la oscuridad, Bunny junto el coraje que hacía falta y me tomo de la cintura, yo temblando cual jalea trate de decir algo pero nada salió de mi boca. Sentí que me alzaban despacio, que mis pies se despegaban del suelo mientras mis manos se aferraban al pecho del guardián de la esperanza y entonces en medio de la oscuridad vi sus ojos. Dos esmeraldas verdes brillando en medio de las sombras. Escuche el latido acelerado de su corazón acoplándose al mío, y vi su rostro acercarse lentamente. Cerré los ojos por inercia y entonces la calidez de sus labios rodeo los míos. Me quede estática por medio segundo y luego todo fue como en una montaña rusa. Primero lento, como cuando el carro retrocede para tomar velocidad y sientes miedo por lo que vendrá después, y luego todo es caída libre, los carros caen, la gente grita y tu subida en la parte más alta lo haces sin ningún uso de tu capacidad mental. Te desconectas. No estas. Ni siquiera te acuerdas que existes. Solo estas tú y la montaña rusa en movimiento, y en este caso, yo y Bunny contra mis labios. Cariñoso, paciente ante la torpeza y luego cada vez más demandante y apasionado. Me enrede contra el pelaje oscuro arrebatadamente mientras sentía mi espalda golpear contra la puerta que supuestamente queríamos abrir. Perdíamos poco a poco el aire y a pesar de que nos separamos para recuperarlo siempre volvíamos a encender el botón de la montaña rusa. Siempre hacia arriba, luego todo hacia abajo.

-"Bu..Bu…nny"-Entre medio de tantos besos siento que hemos olvidado algo. Algo importante. ¿Qué era? Un gruñido prolongado sube por mi garganta y olvido que quería empezar una conversación, Áster demasiado ensimismado en lo que hace me reprende mi desconcentración y vuelve a besarme con rudeza, le respondo como puedo y se me vuelve a pagar la conciencia, incluso olvido que alguna vez tuve una.

La puerta detrás de mí, tarda otra hora en abrirse

Ya hablaremos mañana


OK! si hizo lo que se pudo xD Igual me esforcé así que espero les suba el animo o por lo menos que no quieran matar a la autora, piedad con eso xD, de todas formas los tomatazos en los comentarios. SALUDOS! nos leemos!, abrazos y espero no tardar mucho mas con deseos sellados para los que la esperan. SAYONARA!

PD: no defino a la chica por que como es Bunny x lectora, pero si quieren mi opinion, es humana pero con orejas de conejo según yo. El resto se los dejo a libre imaginacion, ya me diran que opinan xD