Galia sigue organizando fuera las bolsas del súper por el que han pasado antes de ir porque ha dicho que sabiendo como irá la noche, iban a decir de cenar y que nunca hay nada en la cocina de los británicos... y ya empieza a conocer como es la comida a domicilio de la isla. Aunque bueno, esto es casa de Inglaterra y por lo tanto la cocina DE FRANCIA. Pero ella no está segura.
Irlanda se queda congelado cuando lejos de ver a su despampanante chica ve a las dos de sus hermanos y al mismísimo dueño del chisme, Francia.
—What the hell!
—Allô! —Galia es la primera en entrar y abrazar al irlandés.
—¿Qué... Hacen aquí? —se sonroja un poco en el abrazo pero sonríe, porque es Galia y bueno, en realidad no le caen del todo mal pero es que donde estaba Seeeey, ahora con más razooón.
—Hemos venido a cenar con vosotros —dos besos reglamentarios y abrazo fuerte antes de soltarle para ir hacia adentro—. YUJUUU~
Bélgica le sonríe también porque pensaba que sería Inglaterra el que abriría *cara de asco* dándole sus dos besos igual.
Gales sale de sus pensamientos del todo al oír esa voz taaaan familiar. Levanta las cejas y se gira a la puerta.
—Allô! —ella sonríe al verle, yendo directa a él. Escocia sale un poco de sus pensamientos levantando la cabeza.
Francia abraza a Irlanda sonriendo, saludándole también e Irlanda le pica un poco las costillas con más fuerza de la apropiada, mirándole raro con media curiosidad medio sonrisa.
—My love! —Gales se levanta y torpemente casi tira su vaso porque NO esperaba ni por un momento que viniera acá Galia. Se sonroja de golpe y mira que rápido se le olvida del todo Francia.
Ella le besa, abrazándole del cuello.
Bélgica aparece detrás de ellos y mira a Escocia sonriéndole un poco tímidamente porque él no la invito y no está segura de que le haga tanta gracia que aparezca así en una reunión suya... De hecho han tenido que convencerla para que accediera a venir sin decirle.
Escocia está aún mirando a Galia y no la nota. Bélgica se acerca un poco poniéndose el pelo tras la oreja y se oye una risa de Irlanda a quien Francia al parecer le está diciéndole nosequé.
Inglaterra abre un poco los dedos mirando entre ellos y levanta las cejas al ver que ya han llegado.
Escocia se gira al notar a alguien más y levanta las cejas al ver quién es.
—Hey... —saluda Bélgica moviendo Un poco la mano y sonriendo más—. Yo no... Yo... Perdona no haberte avisado
—No sabía que vendrías —separa un poco la silla de la mesa y sonríe, sintiéndose mejor solo de verla.
—Me invitaron y era sorpresa... —se relaja al ver que sonríe—. Perdona no haberte avisado.
—En realidad nosotros nos autoinvitamos...
—Entonces todos autoinvitados a la casa de England —de igual manera ella le abraza del cuello para saludarle.
—Podemos irnos, si quieres —la hace sentarse en sus rodillas. Ella se ríe un poco y sí que se sienta, acariciándole la mejilla.
—¿Sí? Pero estaban haciendo algo, ¿no? ¿Qué era?
—Trampas —sacude la cabeza, porque se le ha escapado—. Cartas, íbamos a jugar a cartas.
—Con que trampas, ¿eh? Chico malo —se ríe un poco dándole un beso suave en los labios.
Se le va detrás del beso suave porque no sabía cómo acercarse. Pues beso no tan suave.
Irlanda hace los ojos en blanco cuando vuelve acompañado de Francia porque sus dos hermanos están enchufados a sus novias... ¡Se supone que sería él con Seychelles el que estaría así!
Francia se separa de Irlanda y va directo a saludar a su Brit que está aprovechando para hacer un Canadá, es decir: esconderse y desaparecer. Pero no tiene la bastante suerte y Francia le detiene antes de que pueda desaparecer del todo.
—Wah! —se queda sin aire cuando lo hace a media huida, volviendo a sonrojarse.
—¿A dónde vas? —Francia le abraza.
—A... ¡A New Zeland! —suelta de golpe. Francia se ríe.
—Ven acá... ¿Cómo estás?
—Ugh! Suéltame, wine bastard! —se mueve, protestando, aunque no de forma muy eficiente.
—No voy a soltarte, salúdame tú mejor —boca para beso. Se la tapa poniéndole las manos en la cara, pero se ríe—. Veeeeen! —risitas de Francia también.
—Noooo —sigue parándole la cara con las manos para que no se acerque.
—Que drama, quitaaaa.
—Nooo —se echa para atrás y se ríe más.
Francia se echa al frente y le toca un poco el culo intentando distraerle. Inglaterra gira la cara y da un saltito que lo hace acercarse más pero arquear la espalda. Francia le abraza del todo de la cintura y le mete mano por el frente ahora.
—Waaaah! —baja las manos para intentar detenerle y mientras hace eso Francia le roba un beso sonriendo feliz de que estén todos aquí, porque casi nunca pueden y le gusta mucho.
Irlanda saca el teléfono un poco desconsolado mientras le da un par de tragos a su Whiskey. Tal vez podría carraspear un poco o algo. Y además nota que nada de Seychelles. Hace los ojos en blanco.
—Bueno, baaaaasta que da todos aaaaasco!
Mmm... nadie le hace ni caso.
—Se acabó el Whiskey!
No sé si eso... creo que a Galia le va a hacer gracia. Gales se separa un poco levantando las cejas.
Galia mira a Irlanda, aun medio abrazada del galés, riendo y luego se suelta, hundiendo la mano en el pelo de Escocia y de Francia cariñosamente.
—Mes enfants...
Francia se separa un poquito de Inglaterra con el tacto de su madre. De hecho, Escocia también reacciona. Bélgica se sonroja un poco pero se ríe suavemente cuando Escocia se separa.
—¡Joder con todos ustedes GUARROS! —les sigue regañando Irlanda.
Inglaterra se esconde intentando que le suelte y Escocia se sonroja sonriendo. Francia le esconde pero no deja que le suelte.
—¿Vamos a jugar póker o no? —insiste el irlandés.
—Ah, ¿estáis jugando? ¿Cómo se juega? —pregunta Galia.
—Es Póker. ¿No sabes jugar? —explica Irlanda—. Es con baraja.
Ella niega, acercándose al irlandés. Gales recupera su cerebro y se lo pone en su lugar con parsimonia mientras se limpia los labios con el dorso de la mano.
Inglaterra tira de Francia hacia la cocina sin que nadie les vea, el francés se deja tirar sin ningún problema, sonriendo hacia el inglés y apretándole la mano.
—Se han colado en mi casa —protesta Inglaterra.
—No me extraña, mon amour. Siempre que pueden vienen, pero puede ser divertido, ¿no crees? Estando todos...
Niega.
—¿Por qué crees que noooo? Solo es una reunión con tus hermanos. Relájate, están sus novias... Esta maman, Belgique, ellas los controlan más de lo que crees.
—¿Y si nos escapamos?
—¿Escaparnos? Van a desarmarte la casa
—I know —aprieta los ojos pero es que él quería... una cita con él e ir a... hacer el tonto o quién sabe qué, ni había pensado dónde ir y toda la tarde. Francia le acaricia un poco el pelo suavemente.
—Estas muy nervioso... Quizás pueda ir bien.
—No! —lloriquea.
—Por quoi?
—Yo quería...
—¿Tener una cita conmigo? —sonríe.
—No! —se sonroja.
—Yo también quería tener una cita contigo —confiesa e Inglaterra se le echa encima a esconderse. Francia le acaricia la espalda y le da un beso en la cabeza.
—Wales les ha dicho... que lo dije.
—Pero venga, esto es algo diferente a lo que siempre hacemos... Casi nunca podemos salir juntos con amigos. O salgo yo con los míos o sales tú con Sui... Quoi?
—In... Switzerland's wedding. I said it.
—No, espera que no te sigo. ¿Galles les dijo qué cosa? —obvio es que él cree que a estas alturas TODOS lo saben hace mucho mucho mucho.
—Que nosotros... Que nos... Que... —se esconde.
—¿Cuándo les dijo eso? —levanta una ceja verdaderamente intrigado e incrédulo.
—Now!
Francia entreabre la boca incrédulo y se tarda un par de segundos en procesar.
—Apenas?! Nooooon, no te creo!
—Scotland e Ireland no estaban.
—¿Y? ¡Estaba Galles! ¡Debía haberles dicho!
—¡Lo hizo ahora!
Francia se muerde el labio porque el asumía que este asunto ya estaba arreglado.
—Cielos. Eso explica los comentarios extraños de Irlande...
—What? ¿Qué te ha dicho?
—Me dijo cosas que no parecían tener del todo sentido, sobre lo muy escondido que lo tenía y que qué estaba pensando.
—¿Y qué le dijiste? —se atreve a preguntar en un susurrito.
—Le hice un chiste sexual —se encoge de hombros—. De verdad a mí me parecía que esto lo sabían hace un año... TODOS.
—Fraaaance! —le riñe tapándose la boca como si fuera algo súper horrible.
—¡Pues yo que iba a saber! ¡¿Cómo es que no les dijiste tú o hablaste con ello de eso?! Angleteeeeeerreeeee
—¿Yo? ¿Y por qué iba yo a hacerlo?
—¡Porque son tus hermanos y yo lo tenía prohibido!
—¿Y? Son unos idiotas y les odio y se me han colado en casa y se burlan de mí!
—lloriquea.
—Ya, justo pensaba que ya habrían venido a darte la lata y ser insufribles y... Es que... —aprieta los ojos—. Ecosse
—What?
—Va a enfadarse y va a tener razón en hacerlo —se tapa la cara con las manos.
—¿Eso es lo que te preocupa? —protesta frunciendo el ceño.
—¿Y qué es lo que quieres que me preocupe?
—Me!
—No es que tú no me preocupes pero tú estás agobiado porque te molestan por todo y tú...
—What?
—Es que contigo… Estoy totalmente comprometido contigo... Creo que pase lo que pase con ellos y lo que te molesten, lo único que importa es que tú y yo estamos juntos, estamos casados y somos felices.
—Pero te da igual si me molestan o no quiero que estén, ¡estás preocupado de que se enfaden!
—No me da igual si te molestan o no quieres que estén —puntualiza agobiándose al notar que le está pasando exactamente lo mismo que le pasa siempre. Le abraza—. Angleterreeee...
—No! —protesta empujándole un poco, pero Francia no le deja.
—Trato siempre, todo el rato, de conservar a la gente que me quiere... Y nunca consigo hacerlo bien —le explica sinceramente esperando que le escuche y que trate de entenderle.
—¡Yo no te quiero! ¡Suéltame!
Aprieta los ojos azules con eso y como siempre le rompe un poquito el corazón.
—Escúchame.
—¡No! ¡No vas a embaucarme con tus tontas palabras vacías, tu acento francés o tu bloody encanto!
—No quiero embaucarte, solo quiero que me escuches. Tú y mi compromiso contigo ES lo más importante, pero ellos me caen bien, son amigos míos los tres desde la infancia, Angleterre... Solo querría conservar una amistad con ellos —explica mirándole a los ojos en el forcejeo.
—No te digo que no la conserves, ¡pero ahora estás aquí conmigo y te estoy contando mis problemas y solo piensas en ellos y en su enfado!
—No SÓLO pienso en ellos, pienso varias cosas a la vez. Me preocupas tú y lo que sea que te digan por casarte conmigo, ¡y también me preocupa su enfado e incluso que sean más crueles contigo por eso!
—¡Pues defiéndeme y consuélame a mí!
Francia le suelta un poco del abrazo casi mortal y estrangulador que le está dando. Inglaterra le empuja del pecho.
Se arrepiente de haberle soltado dando un pasito atrás, trastabillando e Inglaterra le mira con el ceño fruncido, desconsoladito. Francia le mira y traga saliva levantando una mano para acariciarle la mejilla.
—¿Qué te dijeron?
—Nothing —le aparta la mano y va a sacar algunas galletitas saladas.
—Angleteeeerre... —se va tras él y le toma de la cintura.
—No!
—Si'l vous plait... —susurra.
—What? Si'l vous plait what? ¿Qué vas a decirme? ¿Que sí estás preocupado y pensando en mí?
—Que fui un egoísta por pensar en mí antes que en ti. Pero no quiere decir que no me preocupes, mon amour... Sí que me preocupas. Vine aquí con maman y con Belgique como quedamos en aras de que esto saliera menos mal.
—¿Por qué pensar en mí y en nosotros, no es tu prioridad? ¿Por qué no es tu problema? ¿Por qué le das más valor a tu relación con ellos? —le mira sin creerle demasiado porque todo es un desastre.
—Porque creo que tú y yo estamos bien y creo que las cosas que te preocupan te preocupan por miedo a que ellos tengan razón, pero yo sé que no la tienen.
—¡Eso no quita que duela!
—Ya lo sé —se pasa una mano por el pelo—. Y al final creo que es ahí donde... Lo hago mal. Porque estoy demasiado preocupado en que me quieran todos y nadie se enoje que pierdo el foco que es quedarme aquí con nosotros y hacer que no duela.
El inglés le mira desconsaldo.
—Es la estúpida mala manía de ser el France medio bueno con todos pero nunca lo bastante, ni siquiera contigo —se tapa la cara con las manos.
—¡Eres un idiota!
—Ya lo seeeé, es...
Inglaterra le da un golpecito en la cabeza con la mano, él baja las manos y le mira.
—De verdad te quiero y quiero hacer equipo contigo... Aunque a veces lo haga mal.
—¡Pues yo contigo no! —aunque sonríe un poco, el francés se relaja al ver que sonríe y le abraza.
—No es verdaaaaad.
—¡Sí que lo es! —le pincha, pero se deja abrazar.
—Gracias por quererme —susurra.
—No te quierooo —se esconde, sonrojadito, sonriendo. Como si tuviera acaso otra opción, piensa para sí mismo.
—Sí lo haces, aunque yo sea tonto a veces.
—Noooo.
Francia se ríe un poquito con el grito del inglés cerrando los ojos y relajándose más.
—Pues entonces estas casado con un hombre al que no quiereeees —levanta la mano y le busca el anillo en la mano.
—Nooooo —vuele e intenta esconder la mano, para molestarle
—Angleterreeeee! —protesta riéndose más yendo detrás de la mano. Él se ríe, escondiéndola—. ¡Trae acá que hiero sacarle brillo!
—Nooo —se ríe y se hace bolita en el suelo, protegiendo su mano con su cuerpo.
Y ahí va Francia a hacerse bolita sobre él... Seguro lo tira... El británico se muere de risa todavía más rodando por el suelo y ahí va Francia a rodar con él.
Le abraza para que no le alcance la mano, se le quede a la espalda. Francia levanta la cara y le mira a los ojos porque una vez más... Está muy cerca.
Inglaterra se ríe sin notarlo ahora, tumbado en el suelo. Francia sonríe así como Nala le sonríe a Simba en el rey león. (América, deja de narrar...)
El inglés parpadea un par de veces... y se sonroja. Francia sonríe un poquito embobado.
Traga saliva y le mira los labios a lo que el francés le acaricia la mejilla y se le acerca lentamente.
Entrecierra los ojos con la caricia y se humedece los labios. Francia sonríe un poquito más y cierra los ojos acercándose a él y poniéndole suavemente los labios sobre los suyos.
E Inglaterra se echa para arriba para besarle. El galo le devuelve el beso que arregla todo, apretándole contra sí y olvidándose del mundo entero.
Puede que estén en eso un rato entonces. SEGURO.
