HOLA! Estoy muy contenta por el buen recibimiento de esta historia así que aquí les traigo este capítulo de regalo de navidad.
DISFRUTENLO!
CAPITULO 2.- Una nueva alumna
Un muchacho de unos 16 años de ojos y cabellos azabaches se encontraba en un extraño lugar rodeado de destrucción y fuego, se notaba confundido y tal vez temeroso pues no tenía ni la menor idea de dónde estaba o qué hacía ahí, solo oía gritos desgarradores y diversos sonidos de una difícil batalla, espadazos, gruñidos, todo un gran escándalo, y su visión no era la mejor a causa de esas cortinas de humo que desprendía el fuego, podía distinguir variedad de siluetas moviéndose a increíble velocidad, aseguraba no estar rodeado de humanos, es más el mismo no se sentía uno, era diferente, a pesar de su confusión se notaba cambiado, tal vez más fuerte y rápido, se deslizaba sin complicación, sin importarle las heridas que cargaba las cuales no sentía, se detuvo al percibir una esencia familiar, se dirigió sin temor y lo que encontró lo impactó, cruelmente herida y desmembrada se hallaba el cuerpo de una mujer que él conocía a la perfección, él sabía quién era, sin importar que no tuviera cabeza, volteo con rapidez encontrando la cabeza de aquel inerte cuerpo, no pudo contener lágrimas de dolor
-Mamá-susurró amargamente mientras alzaba la cabeza de su fallecida madre y la abrazaba con fuerza, escucho el grito de un hombre, colocó la cabeza cerca del cuerpo y corrió solo para ver como su padre era asesinado de igual manera que su progenitora, quedo inmóvil al observar como el cuerpo caía y la cabeza rodaba por el suelo, para detenerse en sus pies, lloro mientras las fuerzas de sus piernas lo abandonaban, agacho la cabeza para ver los ojos cerrados de su papá, al levantar la mirada sus ojos se habían tornado de un color carmesí, dolor, furia, era lo que su rostro reflejaba, se levantó para atacar al hombre de la máscara naranja, aquel que le había arrebatado casi todo, tomó la espada que cargaba y se lanzó al ataque, sorprendiéndose al quedar inmóvil, sujetado por un hilo invisible y escuchó una carcajada proveniente de aquel cruel sujeto, lo vio acercarse con malicia y sintió un horrible ardor al ver como la espada de su enemigo se enterraba en su pecho y su sangre comenzaba a abandonarlo, escuchó mencionar su hombre, vio como un muchacho de largo cabello se dirigía a él con preocupación en su rostro, su visión se esfumaba, el dolor era insoportable, ya no podía, todo se volvió negro.
-SASUKEEEEE! NOOOOO!- fue lo único que escucho de una hermosa voz femenina.
Despertó de golpe sentándose en la cama tratando de tranquilizar a su agitada respiración revolviendo su cabello azabache y secándose el sudor que amenazaba con caer en sus profundos ojos, se notaba molesto y desesperado, como odiaba esa maldita pesadilla, es cierto que desde pequeño la tenía pero últimamente era tan seguida que ya lo tenía harto.
-Maldición- murmuro volteando a ver su reloj despertador- las 3 de la mañana, de nuevo no podré dormir- se dijo con fastidio mientras prendía la televisión para "disfrutar" de la programación disponible a esa hora.
Unas horas después ya se encontraba caminando rumbo al colegio, a paso lento como era su costumbre, con su mirada fija al frente sin voltear a ver ningún detalle, en silencio, sin saludar, ni mirar como los de más estudiantes caminaban en grupos mientras platicaban y reían, sin importarle como las chicas murmuraban entre ellas por donde él caminaba, no se inmutaba ante los saludos coquetos que le daban las chicas "insoportables"-según él- de sus compañeras, no paraba hasta llegar a su salón y sentarse en la banca de atrás, algunos de sus compañeros lo observaban curiosos y otros ni caso le hacían, porque así era él.
Sasuke Uchiha, un tipo frío, indiferente, amargado para algunos, sin ningún amigo dentro o fuera de la escuela, aunque guapo, eso nadie lo negaba, no por nada casi todo el colegio estaba tras de él, a lo cual el ignoraba cada una de sus seguidoras de una manera cruel, no le interesaba ningún tipo de interacción social, ir al colegio era obligatorio, siendo esta una regla que le impuso el orfanato para dejarlo independizarse, pero mientras menos gente le hablara mejor, y afortunadamente todo el salón lo sabía y nadie se molestaba en dirigirle un mínimo saludo.
¿Por qué no socializar? Ni el mismo lo sabía, simplemente no le interesaba, se sentía diferente al resto ¿Complejo de inferioridad? Para nada, de hecho se sentía superior a todos, era extraño y él lo sabía, pero qué más da, si se sentía cómodo en soledad, así seguiría.
La clase dio inicio con una particular noticia del sensei Kakashi Hatake.
-Buenos días chicos, si llegue tarde fue-
-¿Por qué se perdió por el camino de la vida sensei?- preguntó en broma un alumno.
-Muy gracioso, pero no- sentencio el sensei- fue porque estaba dándole la bienvenida a su nueva compañera, a la cual espero que reciban cortésmente.
Los alumnos estaban un poco sorprendidos ya que raramente llegaba un nuevo alumno a esa época del curso, casi a la mitad, se mantenían atentos a la puerta esperando que la nueva integrante atravesara esta.
Kakashi hizo una señal con la mano y una chica delgada con una larga cabellera de un peculiar color rosa y unos hermosos ojos jades, se adentró al salón de clases, parándose al frente de todos con una expresión seria haciendo una leve reverencia.
-Mucho gusto, mi nombre es Sakura Haruno-dijo fríamente.
El salón la saludo amigablemente causándole cierto fastidio a la chica, la cual rápidamente buscó con la mira a su objetivo y misión; y ahí estaba observándole indiferentemente con sus profundos ojos azabache, no pudo evitar sentir un nudo en la garganta cuando sus miradas se encontraron, después de tantos años por fin lo encontraba y sin dudas era él, tal como lo recordaba con su alborotado cabello azabache, sus masculinas facciones, su elegante porte, su atlético y buen formado cuerpo y sobretodo su profunda y fascinante mirada, casi todo en él era perfecto, si, casi, porque no dejaba de ser humano.
Por su parte el moreno se sintió extrañamente atraído hacia aquella persona pelirrosa que se presentaba, pareciera que la conocía pero aún así nunca la había visto, la observo con detalle, algo que nunca había hecho con alguna persona, era como si ella portara alguna extraña fuerza de atracción que no le permitía apartar su mirada de ella, era delgada tal vez unos centímetros menos de altura que él, sus curvas eran bien definidas, sus pechos de un tamaño proporcionado a su figura, creándole un exquisito cuerpo-después de todo es hombre y con hormonas- su rostro era delicado con facciones finas, su largo cabello le daba un toque particular debido al singular color pero lo que más llamó su atención fueron esos enigmáticos pero hermosos ojos jades.
-Bueno iniciemos con la clase- interrumpió el sensei-Sakura espero que no te importe sentarte hasta atrás, es el único asiento vacío por el momento-
-No hay problema-
-Que bien, mira en la tercera fila a un lado de Sasuke, ve a sentarte- ofreció Kakashi.
-Si- camino con elegancia ante los cuchicheos y miradas de los demás, tomó asiento y miro al frente, regalándole una fugaz mirada a Sasuke.
El Uchiha se sorprendió y un ligero sonrojo se coloco en su rostro, algo que nunca le había pasado, miro al frente disimulando lo ocurrido decidiendo poner plena atención a la clase que Kakashi ya había iniciado.
Y qué tal? Les gusto? Por favor háganmelo saber con confianza mediante un review, ya que estos son la gasolina de todo escritor.
Tal vez ahora fue muy narrativo esto, pero ya que se encontraron nuestros protagonistas comenzara todo lo interesante del asunto y se aclararan dudas que estoy segura tienen, con paciencia.
Y aprovechando esto quiero desearle de todo corazón una FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO! Que la pasen muy bonito en compañía de todos sus seres queridos y que todos sus deseos se cumplan~
Lo más seguro es que nos veamos con esta historia el año que viene es que mi familia me va a traer muy apurada con esto de las festividades jejeje, no os preocupéis pondré todo mi esfuerzo para continuar dattebayo!
NOS VEMOS
BYEBYE n.n
