Lo pidieron.. CONTINUACIÓN =D

No se olviden de dejarme sus comentarios =D


-MI-

-MEJOR AMIGO-

-¿GAY?-

Cada día era mas difícil levantarme de esta maldita cama.

Necesitaba AYUDA!.

Poco a poco me acercaba al filo de la cama para levantarme. Cuando ya estuve levantada. Me acerque a mi calendario pegado en la pared. Agarre el plumón y marque en una X la fecha de hoy, 8 meses. Sonreí al imaginarme que pronto tendría a mi bebe entre mis brazos.

Iba hacer hermoso, lo sabía. Igual a su padre. Edward.

¡No! pensé, ponerme triste le afecta a mi hijo.

Camine hacia la cocina y me serví un poco de leche y lo tome.

Tenia que llenar mi refrigerador, casi no había nada. Y pronto no podría ni ir a comprar. Y eso que me estaba agotando mas de lo habitual.

Busque una blusa de maternidad, unos jean.

Mire por mi ventana, había un transito del infierno. Pero un sol brillante que me alegraba.

Agarre mi billetera, llaves y baje por el ascensor.

Cuando supe que estaba embarazada hui de Forks, sabia que estaba mal. Pero no quería que Edward se sintiera obligado conmigo. Él tendría que seguir con su vida y yo empezaría una con mi hijo. Sonreí MI HIJO.

Mis padres sabían donde estaba y me enviaban efectivo, ya que no podía trabajar. No les conté exactamente lo que había sucedido. Se me ocurrió contarles una historia que había visto en una película:

Me había enamorado de un chico en un viaje a Nueva York y que se había hecho humo cuando le había contado que estaba embarazada. Mis padres se pusieron como locos, mi padre quería matarlo, mi madre lloraba y me decía me ayudaría a salir a delante.

Era una mentirosa. Pero no quería que nadie se enterara. Y decir la verdad Rene le contaria a Esme y nos obligaría a criar a mi hijo. Era egoísta.

Compre lo necesario por unas semanas, estos días solo quería dormir nada mas. Cuando estaba por pagar di una rápida mirada a la ropa de bebes. Y no me resistí. Me acerque a ellas. Eran simplemente hermosos. Me dio ganas de llorar al imaginar a mi bebe con esta ropa. Busque unos ropones y unas mantas.

Me acerque a pagar, cuando di una breve mirada por el lugar a lo lejos vi una cabellera rojiza… Que imaginación tan buena pensé. Pero casi me caigo cuando vi girar su cabeza a la persona.

Edward! ¿Qué hacia aquí? Mi bebe se movió. Me asuste, se había movido por mi o por Edward? Se movió nuevamente. Tenia que salir de aquí.

Pague rápidamente todo y Salí disparada de allí a conseguir un taxi.

Felizmente conseguí uno rápido que metió mis cosas en la maletera. Y salimos directo a mi departamento.

¿Me estaría buscando? ¿Estaría en sus viajes de aventura? ¿Mi madre le había contado mi estado?

Pague al taxi y Marcus el vigilante del edificio me ayudo con los bolsos. Era un tipo mayor pero muy educado. Desde que lo había conocido era con un padre siempre preocupado por mi y mi bebe.

Había enviudado hace 2 años y sus hijos ya estaban grandes y no se acordaban de él. Ni una llamada ni un saludo por su cumpleaños. Me dio pena, pero por sus hijos.. Se estaban perdiendo de un gran padre.

Un padre que tampoco iba a tener mi hijo. Un padre que yo le estaba prohibiendo dar a mi hijo. Era por su bien. No quería que se sintiera obligado a estar siempre a mi lado. Y si él no lo sabia todo estaría bien. ¡Egoísta! si lose.

-¿Algo mas Señorita Isabella?

-Gracias Marcus, no se que haría sin ti.

-Sabe bien que yo la estimo y no quiero que ese bebe se complique con tanto peso que usted no puede cargar.

-¿Haz desayunado?- pregunte. Desviando un poco el tema.

-Si, señorita Isabella.

-Bella por favor, me gustaba Bella.

-Esta bien Bella, mejor bajo a seguir cuidando el edificio.

-Claro, no te quiero causar problemas.- No me cansaba en decirlo, era un buen hombre.

Entre nuevamente a mi habitación a buscar algo más cómodo. Un buzo y un polo.

Me puse acomodar las cosas, pero estaba ese pensamiento de que Edward estaba cerca.

¿Había venido a buscarme? ¿Sabe donde vivo?..

Días después:

Estaba mirando una película, cuando escuche tocar la puerta. Me levante tranquilamente y abrí. Para quedarme en shock.

-Bells – sonrió. Sus ojos recorrieron mi cuerpo y abrió sus ojos al darse cuenta que estaba embarazada.

-Ed.. Edward- tartamudee - ¿Qué haces aquí?

-Estas embarazada. – Parecía que se debatía en su interior. - ¿Quién es el padre? – Lo sabia, había contado los meses, lo sabia me lo iba a quitar no, tenia que huir nuevamente.

Entonces sentí que algo me bajaba entre mis piernas.

-¿Qué pasa Bells? – seguía en shock solo tenia ocho meses con unos días.

-Se me rompió la fuente. – dije incrédula.

-¿Qué fuente? – Me empezaba a doler.

-Voy dar a luz maldita seas Edward, tengo que ir al hospital. – Agarre mi celular y marque a mi doctor.

-Buenas tardes Bella ¿Qué paso?

-Doctor creo que acabo de romper fuente.

-Ok, primero tranquilízate. – lo estaba, mire a Edward y el seguía sorprendido.- Tienes que venir al hospital rápidamente, te voy a esperar en urgencias. ¿de acuerdo?

-Si, llevo mi maleta?

-Si tráelo. – Colgué y fui a mi habitación. Agarre mi maleta y volví a la sala.

-Cuando sales cierras. – camine hacia la salida.

-Espera Bells. – me agarro de la muñeca. -Vas a dar a luz, y estas de lo normal.

-Edward no es el momento. Los dolores van subiendo de intensidad.

-Tengo mi auto abajo. –No era el momento para pelear.

-Vamos entonces.

Entramos al ascensor. Rayos iba doliendo más cada minuto.

-¿Te sientes bien?

-¿Tu que crees? – pregunte irritada.

-Es mi hijo ¿no?- No ahora, no. No respondí ya que se abrieron las puertas. Salí a paso rápido a lo lejos vi a Marcus.

-Marcus. – lo llame. Corrió hacia mi preocupado.

-¿Qué paso Bells?

-Me voy a dar a luz, se me ha roto la fuente. Te voy a llamar para que me lleves el maletín que te di ¿Ok?

-Si, no te preocupes. Ya quiero que venga el niño. – sonreí.

-Adiós. – Camine hacia el estacionamiento. Edward me seguí sin hablar.

-¿Dónde esta tu auto?

-Es el volvo plateado.- Camino rápidamente y me abrió la puerta.

Entre y lo vi correr alrededor de su auto. Prendió nervioso y empezó a manejar.

-Bells ¿es mi hijo? – Estaba soportando el dolor y el me venia hacer una pregunta estúpida.

-Claro que es tu hijo idiota.- respondí irritada- maneja rápido o te pateare el trasero.

Todo estaba ocurriendo muy rápido.

Llegamos al hospital y mi doctor estaba esperándome con una silla de ruedas. Pronto entre al hospital llevaba por él.

Me eche a la camilla y me reviso.

-Bella, ahora das a luz. – Llamo a una enfermera. Y ellas me llevaron a una sala para prepararme para mi parto.

Dios, todavía no estaba tan cabreada de lo que espere.

-Bella hay un joven que dice es el padre de tu hijo y quiere entrar. Esta armando un lio.- También había mentido a mi doctor.

-Es un amigo, hágalo pasar por favor. -A los minutos el entro.

-Maldición Bells, no querían dejarme entrar. ¿Porque no le has dicho q yo..? -no le deje continuar.

-Edward, acaso no te das cuenta que estoy pariendo a mi hijo. –Grite enojada.

-Nuestro hijo. – me corrigió.

-Isabella a la cuenta de 3 empujas. – Respire. Dios se me había olvidado todo por los nervios.

-Ahora. – Grito – Empuja. – Empuje con todas mis fuerzas.

-Todavía falta Bells, hazlo con más fuerza. - ¿De donde? estaba cansada quería dormir.

Edward me sujeto mi mano y me miro.

-Tu puedes Bells. Por nuestro hijo.

-Ahora. – escuche al doctor. Empuje nuevamente, apreté su mano de Edward.

Escuche un grito y seguido de un llanto. Había nacido. Sonreí como boba.

-Es hermoso. – Edward me susurro muy bajito solo para nosotros.

-No puede ser. –dijo el doctor. Me espante.

-¿Qué pasa? – pregunte alterada.

-Bella. Hay otro bebe, nunca lo vi en la ecografía. –Mis ojos se abrieron y mire a Edward él también estaba sorprendido.

-Vamos a empezar nuevamente. Empujas a mi cuenta: 3 2 1 Empuja – Nuevamente Empuje y escuche otro llanto un poco diferente pero igual de hermoso.

-Es una mujer…- me dijo Edward sonriendo.

-Son gemelos Bella. – sonreí, estaba cansada. Edward pasaba sus dedos por mis cabellos. –Te amo Bells, gracias. – No quería cerrar mis ojos, quería responder y hacerle tantas preguntas a Edward. Pero me venció el sueño.

Abrí mis ojos y estaba en una habitación SOLA.

Recordé nuevamente todo. GEMELOS: HOMBRE Y MUJER.

Edward.. ¿Escuche bien? Me había dicho te amo. Sonreí. Yo también lo amo.

Entonces entro sonriendo. Al verme sentada en la cama, camino hacia mí.

-Bella están hermosos, los acabo de ver. Son igualitos a ti.

-Son todavía bebes, luego ya se parecerán a uno de nosotros.

-Tengo que llamar a Jake y contarle. Se va a alegrar mucho. – Jake.. su novio. Que idiota había sido, él no me amaba y nunca yo le podría gustar. El solo amaba a mis hijos.

-Edward.. No quiero que venga Jake por favor.- Rogué

-Bells. –se sentó a un lado de mi cama. - ¿No lo entiendo, nena?

-Es tu pareja y yo no me sentiría a gusto.- dije bajando mi vista.

-Bells el y yo.. ya nos estamos. –frunció el ceño. Yo lo había separado de Jake, me odiaba. ¡Rayos!

-Fue por mi ¿no? Me odias, lo siento yo no quería..

-Detente, en parte fue mi culpa.

-¿Qué?

-Te amo Bells.. Amo a mis hijos y no quiero sepárame de ustedes.- me toco mi rostro.

-No Edward- quite su mano. – Yo no quiero a obligarte a nada, tú puedes continuar tu vida. Yo no quiero que te sientas atado a mí por ellos.

-Claro que no Bells, te amo de verdad. – me aseguro. Dentro de mí quería creerle pero no mi conciencia me decía que era mentira. Empezó hablar nuevamente.– Desde que estuvimos juntos, me di cuenta de muchas cosas que ignoraba. Y cuando te fuiste te busque como loco y finalmente de tanta insistencia a tu madre que me dijo donde estabas. Te amo más que a mi vida. No te alejes de mí. – Me acerque y lo bese.

Se separo de mí y me dijo.

-Te amo tanto Bells.- sonreí.

-También te amo Edward.- lo abrase.

Meses después:

-Bells. – me movía de mi hombro. No quería despertar, quería dormir unos segunditos más. -Bells – me llamo insistiendo. Abrí mis ojos y lo mire.

-¿Qué pasa? – pregunte mirándolo.

-Sabes cuanto te amo. – me dijo acercándose a besarme.

-¿Mucho? – pregunte inocentemente.

-No, eso es muy poco. Te amo tanto que no puedes imaginarte.

-Quiero saber mas.. –Me miro confuso. Aunque sea un poco tonto nunca tocamos el tema de como Edward se había dado cuenta que no era gay. – ¿Como te diste cuenta que no eras Gay?

-Ah es eso.. – suspiro. -Es que estaba confundido, Jake siempre fue mi amigo de infancia. Me gustaba el sexo con él, pero cuando estuve contigo, no quería a nadie mas solo tu cuerpo, tu piel, tu aroma, tu todo.

-¿Jake que dijo? - pregunte nerviosa a su respuesta.

-Me entendió y quedamos como amigos felizmente.

Le di un beso corto y me intente levantarme. El me sujeto mi brazo y voltee preocupada.

-¿Acaso me vas a dejar así? – pregunto señalando su miembro.

-¿Quieres otra ronda? – le pregunte pícaramente.

-Quisiera todas las rondas posibles. – Me beso apasionadamente.

Su cuerpo era exquisito. Empecé a tocar su cuerpo y le daba pequeños besos en su cuello.

-Mmm… eres tan suave… tan dulce… Eres adictiva Bells- Gemí.

-Más… Por favor… más…- rogué mientras movía ligera y sugestivamente las caderas contra su muslo.

-Sí nena. Yo te daré más. Mucho más. Te lo daré todo.

No tuvo que sacarme nada ya que los dos estábamos desnudos, rápidamente agarro uno de mis pezones con su boca.

Se sentía delicioso, me mordía y me lamia.

Pronto sentí su dedo dentro de mi vagina. Parecía muy cuidadoso no quería tocar mi pequeño botón hinchado. Se estaba vengando así que tome su duro miembro en sus mis manos.

-Más… ¡Ahora!- dije dándome un apretón.

El gruño en respuesta. Sí, gruño. Gruño como un puto animal salvaje. Estaba tan salvaje que apenas si lo reconocí.. Agarro un condón que estaba en la mesa de noche y se lo puso como un rayo, trueno o lo que fuera más rápido que todo eso.

De un fuerte y firme empujón se hundió en lo más hondo de mi. Ambos gemimos ante la oleada de placer.

-¡Sí! ¡Más, más!- grite de placer.

El gruño de placer y me monto. Me monto como un animal. Me daba fuerte y duro, rápido y profundo. Sentí mis paredes temblar de anticipación alrededor de él. Comenzó a moverse con mayor frenesí aún y creí ver el cielo cuando todo su cuerpo se convulsionó y comenzó a ordeñarme de forma casi doloroso al llegar a su clímax. Gritando y gimiendo como loca me retorcía debajo de él. Fue uno de los orgasmos más deliciosos de mi vida para luego verlo caer rendido a un lado tratando de recuperar el aliento.

-Te amo Edward… eres mi mejor amigo ¿gay?- Reí. El me abrazo fuerte, estaba segura de muchas cosas y entre ellas era:

1. No iba a dejar nunca a Edward. Lo amaba con todo mí ser.

2. Él me amaba igual o más, aunque era imposible.

3. Era un milagro que nuestros hijos no se hayan levantado con tanto grito. Mis pequeños: Anthony y Vanessa.

4. El sexo con Edward era ¡LA PUTA GLORIA DE PLACER!


Ahora que dicen FIN ¿O no?

Dejen sus comentarios, son mis motivaciones y mi paga, para seguir escribiendo mas historias =D

Gracias por los comentarios...

Dedicado a rakelluvre, lia potter-cullen, lobalunallena , Laubellacullen94 , EMLIZABETH CULLEN ,Helen, indii93 , Isela Cullen, Sam Rocker , JEKA CULLEN y si me olvide de alguna.. Zorry. =D

Lo iba hacer One Shot, pero yo tampoco quería quedarme con las ganas de saber mas de esos dos.

La historia acabo =P

Pero sabrán más de mi, muy pronto estoy escribiendo una historia un poquito larguita... Rated: "M" para nosotras las pervertidas.. jajaja.

KarLiiTa. B

*L-A-S ... A-M-O*