NO ES LO QUE APARENTA
Serena y Raye entraron a una prestigiada escuela de diseño de modas, a Serena le encantó la idea de que Raye también tuviera el mismo sueño que ella, por lo visto se iban a llevar muy bien, o eso era lo que a ella le parecía, el señor Tsukino, no era rico, pero ganaba lo suficiente como para costear la carrera de su hija y la Raye, no le hacía ninguna gracia esa carrera pero era lo que Serena deseaba y el la apoyaría, Raye por su parte le estaba agradecida a Kenji por el apoyo…
-Y dime Raye, como te has sentido este tiempo con nosotros- preguntó Kenji a la chica.
-Muy bien, todos me han tratado muy bien, especialmente Serena, ella es una persona muy buena- respondió Raye, Kenji al escuchar esas palabras no pudo si no sentirse orgulloso de su hija.
-Me alegro, sabes que ya eres muy apreciada por todos aquí- la sonrisa de su rostro, se borró al observar a Raye cabizbaja.
-No por todos la señora Neherenia… digo creo que no le agrado- Kenji sonrió ante esta situación, que podría tener Neh en contra de esa niña, tendría que hablar con ella.
Raye estaba tratando de ser buena, aunque realmente la envidia y la ambición le ganaba, por que esa niña rubia tenía un padre amoroso y ella no, por que ella tenía un amigo tan guapo y ella no, por que ella lo tenía todo y ella… ella también lo tendría…
-Aprovechando este momento necesito algunos documentos tuyos para poder cobrar el seguro de vida de tu padre, creo que estos momentos te será de mucha ayuda- Kenji había iniciado con los tramites del seguro pues no deseaba dejar en total desamparo a esa niña, a Raye se le ilumino la mirada con tan solo escuchar esas palabras.
-De verdad le agradezco todo lo que está haciendo por mí- las lagrimas hicieron acto de presencia, aunque no eran sinceras, algo buscaba esa niña al fingirse débil, sola, algo buscaba, lastima acaso de quienes la rodeaban?, con que fin?...
-Raye no debes llorar más, tienes que ser fuerte, tu padre estaría muy orgulloso de ti- las lagrimas de Raye cesaron al escuchar de nuevo a Kenji y por supuesto refiriéndose a su padre lo cual no hizo más que recordarle su miserable pasado y el odio volvió a su corazón, odio hacía su progenitor, por haberle dejado sola y exponerla precisamente a eso a verse en la necesidad de depender de los demás, depender de ese hombre que tenía en frente, pero fingiendo más de lo que podía, se lanzo a llorar de nuevo a sus brazos, había encontrado la fórmula perfecta, para obtener todo lo que deseara y no iba a parar hasta conseguirlo.
-Kenji donde diablos estás?- la voz de Neh, se escucho ya dentro de la sala, había contemplado la escena que le pareció bastante bochornosa, que hacía ahí un hombre como Kenji, abrazando de esa forma a una jovencita como Raye.
Salió de ahí lo más rápido posible y sin decir más Kenji salió detrás de ella, sabía lo cochambrosa que podía llegar a ser la mente de su amiga, así que decidió ir tras ella para darle una explicación.
-Neh espera, no es lo que tu crees- trataba inútilmente de excusarse Kenji, lo que provoco la ira de Neherenia.
-Por Dios Kenji, no trates de dar explicaciones, está muy claro, esa muchacha desde que llego a tu casa jamás me dio buena espina, ella es mala lo sé mi intuición nunca falla, pero no es posible que tú… Dios Kenji podría ser tu hija- la mujer se encontraba ya bastante ofuscada, las últimas semanas Darien se la pasaba platicando mucho con esa muchacha y a Neh no le caía, nada en gracia.
-Por Dios Neh eres tú la que está imaginando cosas, como crees que yo…- su voz fue interrumpida por una sonora carcajada- no puede ser-
-Ah!! ahora te burlas de mí, pues será o no verdad lo que ví, pero dime o explícame porque se encierra tanto tiempo a solas con Darien, AH!!, vamos dímelo- Esta vez Neh estaba furiosa, jamás había sentido algo así, estás palabras hicieron que Kenji parar de reír y su actitud se tornara seria-
-Neh esa muchacha está sola, no tiene a nadie más en la vida, es obvio que busque algo de compañía y que mejor que Darien un muchacho de su edad, me estás decepcionando Neh, creía que eras una mujer mucho más sensata, pero tal parece que estás prejuzgando a esa niña- dicho esto se dio la media vuelta y se marcho, dejando a una Neherenia aún más ofuscada que antes.
-"Esa niña tiene algo que no me gusta y no sé que es…"-
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-¡¡SERENA!! ¡¡Por aquí!!,- una rubia de larga cabellera atada a una media coleta se movía estrepitosamente por la mitad del patio del colegio, tratando de llamar la atención de su amiga, Serena algo sonrojada corrió hasta la chica que la llamaba con desesperación, está chica había sido su mejor amiga desde la infancia y ambas habían iniciado su proyecto de vida como futuras diseñadoras.
-Basta Mina, todo mundo nos está mirando- dijo la chica de ojos azules al acercarse a su amiga.
-Hay!! si es cierto todos nos miran pero que importa, seguramente nunca habían visto a un par de chicas tan lindas como nosotras- una sonora carcajada escapo de Mina, y Serena al observar a su amiga no pudo si no acompañarla en ese extraño momento de felicidad.
-La conseguiste- preguntó Serena a mina una vez que ambas se calmaron.
-Que cosa?- pregunto Mina, algo extrañada, al no saber a que se refería su amiga- HAY!! es cierto lo olvidaba, si la tengo mira, pero hay un pequeño problema está en francés y yo no se ni jota de francés, pero no te preocupes Raye me ayudo a traducirla un poco-
A lo que ambas se referían era una famosa revista de modas que habían esperado con ansia desde hacía un mes, en ella se publicaba lo último en tendencias y si ambas querían llegar a ser unas grandes diseñadoras, debían estar al pendiente de la última moda, que mejor que tener las últimas noticias desde la cuna de la moda internacional, Paris. Sin darse cuenta Raye se acerco a ellas.
-Bueno chicas espero que lo poco que pude traducirles les haya servido, me despido tengo una cita- enfatizando esto último se alejo.
-Serena es cierto que tu padre le debe mucho dinero al suyo- preguntó una Mina curiosa.
-Quien te dijo eso?- preguntó un tanto molesta Serena.
-Ella, dice que por eso la están apoyando tanto, en que trabaja su padre es un político o mafioso, o es millonario acaso?- Mina esperaba impaciente la respuesta de su amiga, quien le respondió con toda sinceridad.
-Su padre es un contratista que trabaja con mi padre, no entiendo por que te dijo eso, con que fin?...-
Serena no iba a quedarse con la duda, así que fue en su búsqueda, dispuesta a que está le respondiera el porque estaba poniendo en mal, el nombre de su padre, la persona que tanto le había ayudado.
-Raye necesito hablar contigo, porque insistes en mentirle a la gente, no tienes porque avergonzarte de tu origen- Raye se levanto de la silla como un resorte.
-Y eso a ti que te importa, no creo realmente te interese lo que me pase o lo que haga, vamos deja de aparentar, lo que no eres, tu no eres mejor que yo- Serena se quedo pasmada ante la actitud de Raye.
-Quizás en eso tengas razón, no soy mejor, pero tampoco peor que tu, yo no voy por la vida mintiendo y renegando de lo que soy, yo no soy igual a ti- no iba a dejarse ante esa clase de improperios, lo único que había tratado de hacer era ayudarle, pero definitivamente Raye no era la niña indefensa que todos creían.
-Es cierto eres una chica con suerte, tienes todo lo que yo deseo, todo lo que yo siempre he necesitado, así que más vale que dejes de hacerte pasar por el ejemplo de chica, por el ejemplo perfecto a seguir, y créelo estoy muy agradecida con tu padre y en cuanto a Darien…- pauso un momento antes de continuar segundo que a Serena le parecieron eternos- nunca ha sido mi intención separarlos si esa es tu molestia.
Fue hasta ese momento en que Serena supo por donde iba su juego, Raye empezaba a interesarse por Darien y a él tampoco le era indiferente la chica de cabello oscuro, así que debía tomar cartas en el asunto o podía perder no solo a su amigo sino también al amor de su vida…
La encaro hasta que la rubia, se dio la media vuelta y sin decir más se alejo conteniendo su rabia y dejando a la otra sumida en la suya propia, el juego había comenzado y ninguna de las dos estaba dispuesta a perder…
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-Dijiste que Serena estaba interesada en el puesto- un apuesto rubio caminaba con rapidez mientras Darien le seguía de cerca.
-Si Haruka se lo que dije, pero creo que ha desistido de la idea, al menos por el momento y Raye necesita el trabajo, además después puedes ayudarme a conseguir un trabajo para Serena- Haruka se detuvo y miro a Darien un tanto extrañado.
-Mira Darien conozco a Serena y me gusta su forma de trabajar, es muy ordenada y en cuanto respecta a Raye no puedo confiar en alguien extraño, pero esta bien, tráela el lunes, desde ese día comenzará.
Haruka Tenoh era un importante publirelacionista de la casa de modas STAR MOON, una de las más famosas y reconocidas en todo Japón, sino es que la mejor, Darien había entrado a trabajar en la misma empresa, como auxiliar de fotografía, mientras terminaba sus estudios, era por ello que buscaba desde un principio un puesto para Serena, pero desistió de la idea al conocer a Raye y saber de las necesidades de esta…
-Si, el puesto es tuyo- dijo Darien a una Raye bastante emocionada, comenzaba a ganar terreno y eso la hacía sentirse satisfecha.
-De verdad? no lo puedo creer mil gracias Darien, no se como agradecerte, aunque me siento mal por Serena, que va a pensar, va a creer que lo hice a propósito- ambos se encontraban almorzando en una cafetería Darien quería darle la noticia cuanto antes y al no tener trabajo en esos momento le había llamado para invitarle y así darle la noticia.
-No te preocupes por ello, yo hablaré con ella, Serena entenderá que tu lo necesitas más que ella, no te preocupes- ambos asintieron con una sonrisa, algo esta despertando dentro de ellos, algo inexplicable, pero lindo al fin y al cabo al menos para uno de ellos…
Así pasaron la tarde juntos entre bromas y risas, Darien olvidándose por completo de un compromiso previo con Serena, quien le había esperado toda la tarde en su casa, más no se encontraba sola, Andrew el mejor amigo de Darien le acompañaba…
-Dices que salió desde temprano?- pregunto por enésima vez la rubia, al mejor amigo de Darien.
-Si Serena, salió desde temprano y no dijo nada, además ya es muy tarde, teníamos trabajo que hacer pero en fin creo que será para otro día- dijo algo extrañado y resignado el chico, tomando sus cosas dispuesto a marcharse.
-Esta bien creo que yo haré lo mismo y me marchare espero que no le haya ocurrido algo malo- dijo en voz alta la rubia, quien en su voz podía reflejarse la tremenda angustia que sentía al no saber nada de su amigo, Andrew le miraba resignado pues el sabía el verdadero motivo del retraso de Darien, Serena se despidió del chico y tras salir Andrew lanzó un interminable suspiro.
-¡Hay Darien! yo no se como puedes hacerle eso a una chica tan linda- se dijo para si mismo, por supuesto asegurándose antes de que Serena ya se había marchado.
Serena salió de la casa de Darien cabizbaja, él no era así, nada jamás le había retrasado, de pronto escucho unas risas al final de la calle, esta al reconocer a los dueños, se oculto para no ser vista.
-¡¡Vaya!! he pasado una de mis mejores tardes en tu compañía- dijo la chica de cabello oscuro.
-De verdad? me alegra que lo veas así, era esa mi intención, hacerte pasar una buena tarde, ya te hacia falta desde lo de tu padre- el rostro de Raye cambió drásticamente y una falsa lagrima se deslizó por su mejilla.
-Di… discúlpame, no era mi intención, de verdad lo lamento- dijo el chico dirigiéndose a Raye quien solo se limito a asentir con la cabeza, este se acerco a ella y la abrazo, Serena tras su escondite miraba toda la escena muriéndose de celos, pero las siguientes palabras la dejaron sin habla.
-Bueno ya basta, te prometo que no más lagrimas, además debo estar presentable el lunes o Haruka no deseara haberme contratado- ambos sonrieron mientras entraban a la casa de Darien, la rubia por su parte no salía de su impresión…
-Sabías que yo deseaba ese puesto, por que se lo diste a ella- preguntó Serena ahora que tenía de frente a Darien, había evitado verlo por dos días pero no aguanto más, así que esa misma mañana mientras el chico se dirigía a su escuela, lo encaró.
-Vamos Serena, ella no tiene a nadie, ella necesita el empleo más que tú, tú tienes a tu padre, puedes vivir sin el empleo, ella no- aquellas palabras hicieron enfadar a Serena que pensaba el de ella, que no era más que una niñita mimada que papá la complacía en todo, estaba muy equivocado.
-Me vas a decir ahora que si alguien más lo necesitará a parte de ella se lo hubieras dado, Darien por Dios te conozco, hemos sido amigos desde niños, que te ocurre ahora- preguntó una muy exaltada Serena.
-¡¡NO!! la pregunta es que te ocurre a ti, no puedes entender que ella necesita trabajar para subsistir y tu no?, Serena vamos en algún momento encontraré otra plaza para ti, descuida- respondió ahora de manera brusca Darien.
-Ella solo finge estar desamparada para sacar provecho de la situación y tú has caído como un tonto- exclamo Serena ya bastante ofuscada por la contestación de su amigo
-¡¡MIRA!!- grito Darien, para luego inhalar profundo y proseguir- es tarde y debo ir al colegio, más tarde hablaremos- Serena dio la media vuelta para entrar de nuevo a su casa, lagrimas en sus ojos comenzaron a aparecer y quería evitar a toda costa que Darien la viera así, Darien por su lado sabía que Serena actuaba así de pronto, ya más tarde se le pasaría el coraje y podrían hablar con más tranquilidad.
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-He observado el desempeño de todos y cada uno de mis alumnos, especialmente el trabajo que hicieron en los bocetos para la campaña primavera verano, quiero decirles que estoy muy orgullosa de todos pero quiero hacer mención especial de los trabajos de Raye Hino- esta al escuchar su nombre miro de forma peyorativa a los demás pero en especial a Serena, quien no pudo evitar sentir algo de envidia hacía esta, envidia que se esfumo al escuchar lo siguiente- además de los de Serena Tsukino, ambas son muy buenas, así que espero que estemos frente a las futuras reinas de la moda no solo en Japón sino en el mundo-
Serena sonrió ante los comentarios de su profesora, quien había alabado los trabajos de ambas, no así Raye quien de inmediato borro de su rostro la sonrisa de satisfacción al tener que compartir el crédito con la "niñita mimada", como solía llamarle en secreto.
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Seiya había regresado a Francia, estos últimos días los había pasado en total aislamiento, la perdida de su madre lo había dejado muy vació, ahora prácticamente se encontraba solo, pues su padre había desaparecido para él, él teléfono de su departamento sonó sacándolo de sus cavilaciones.
-Diga?- contestó sin ánimos.
-Vaya que animo el tuyo, después de todo no siempre estoy cerca de ti, así que ahora debes aprovecharme- estás palabras lograron arrancarle a Seiya una sonrisa, que hacía mucho nadie lograba.
-Michiru que haces en Paris- pregunto el apuesto chico de cabellos a su interlocutora.
-Es la semana de la moda en Paris, y no pienso perdérmela, o que creías que solo vengo por placer- respondió la aludida.
Michiru era ya una famosa diseñadora que trabajaba para la ya conocida casa de modas STAR MOON, era por ello que donde estuviera lo último en moda estaba ella.
-Es cierto lo olvidaba y que tal te está yendo- preguntó Seiya.
-Pues para serte sincera mal, esperaba divertirme un poco más aquí, pero aún no se que lugares visitar, esperaba que tu lo hicieras- contestó una desganada Michiru, tratando de dar a entender su apatía.
-Me parece bien por que no cenamos hoy por la noche, te parece?- aquello hizo que Michiru saltara de la emoción.
-Claro, yo te llamare OK?-
-Esta bien nos vemos entonces- finalizo el chico mientras colgaba pesadamente el auricular.
Esa misma noche el timbre de su departamento sonó, al abrir se encontró con una elegante Michiru, que sin más se adentró al departamento.
-Y bien que cenaremos?- preguntó la chica de cabellos aguamarina.
-Pues yo ya me encontraba cenando pizza, creí que no vendrías- Michiru sonrió ante el comentario de su amigo.
-Y dime como un chico tan guapo como tú, se encuentra tan solo en estos momentos- preguntó Michiru mientras tomaba un trozo de pizza.
-En estos momentos prefiero tener un momento de soledad- respondió con un dejo de tristeza.
-En serio? y que me dices de Diane o como es que se llama?- cuestionó de nuevo Michiru.
-Diane, su nombre es Diane, descuida se aburrió de esperar- respondió con un sonrisa Seiya.
-Te conozco Seiya, esa chica te interesaba, no lo niegues o sentías algo más por ella, por favor no me mientas- pidió la elegante chica, mientras posaba su mano en la mejilla de él- nunca te has enamorado-.
-No, y creo que jamás lo haré- respondió Seiya alejándose lentamente de Michiru- no conozco el amor, mis padres jamás me lo enseñaron, quizás su forma de amar era rara, quizás jamás la entendí- Seiya bajo la cabeza al recordar a su padre y a su madre, Michiru aprovecho el momento, para acercarse de nuevo a él y recargarse en su pecho…
-No digas eso, quizás yo pueda ayudarte, quizás yo pueda enseñarte…- añadió Michiru, sin recibir respuesta de Seiya, quedando ambos en silencio…
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-Saben? creo que las fotografías que Darien me tomo salieron muy bien- dijo Raye mientras se las mostraba a Serena, todos se encontraban reunidos en la cena, está última las tomo mirando con detalle cada una de ellas, era cierto las imágenes eran muy buenas ella debía reconocerlo.
-Es cierto son muy lindas- respondió la rubia sinceramente.
-Y saben por que por que en ellas se reflejan el cariño que le tiene el fotógrafo a la modelo, no es cierto?- añadió Raye, buscando una respuesta de Darien quien solo se limito a sonreír, tal comentario molesto bastante a Neh, quien miraba con ojos asesinos a su hijo, y al mismo tiempo a Serena, pero esta guardando compostura se limitó a asentir, Kenji por su parte también sonrió, sabía cual sería la reacción de Neh si daba alguna contestación, así que solo se limitó a proseguir con sus alimentos…
Serena y Raye regresaban ya de tarde del colegio, cuando fueron interceptadas por un sujeto de cabellos castaños, está última lo reconoció de inmediato, así que con la mejor de sus sonrisas le pidió a Serena que se alejará, la aludida asintió sin saber lo que ocurría, mientras Raye se quedaba a solas con él sujeto.
-Que demonios quieres ahora Neflyte- preguntó la chica bastante molesta.
-Sabes lo que quiero linda- dijo el sujeto mientras sujetaba con fuerza de los hombros a Raye, casi lastimándola- a que te dedicas ahora a hacerte pasar por niña bien, quien era la rubia con la que ibas-
-No creo que te importe- respondió tajantemente la chica de largos cabellos, lo que provoco que el sujeto le diera una bofetada.
-No trates de ser ruda conmigo, sabes de lo que soy capaz, he venido por ti y no voy a marcharme hasta que vengas conmigo, por que no te olvidas de todo esto y vienes a vivir conmigo, linda eh que te parece- Raye respondió con una risa de burla y desprecio.
-Si somos la pareja ideal, somos iguales, pero por Dios quiero una vida distinta para mí, a que podríamos aspirar juntos?, a una vida miserable? tu en la cárcel y yo sola de nuevo como al principio, te lo advierto Neflyte aléjate de mi, así como se de lo que eres capaz, tu sabes lo que yo puedo llegar a hacer, así que aléjate-
Sin más se marcho de ahí dejando al castaño con una sonrisa de desprecio, este era un juego que comenzaba a agradarle, y no pensaba dejar pasar la oportunidad de divertirse al menos por un rato, al menos hasta que de una forma u otra ella fuera a vivir con él…
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Serena se encontraba sumida en su pensamientos tratando de descifrar que era lo que ocurría entre Raye y Darien, que pasaba con ellos dos, Serena estaba perdiendo a su mejor amigo a su confidente, pero sobre todo estaba perdiendo al amor de su vida…
La cabeza le dolía, de tanto darle vueltas al asunto, así que decidió irse a dormir, pero comenzó a escuchar unas voces provenientes de la habitación de Raye, se trataba de Darien, quien se encontraba a su lado.
-Sabes pienso en mi padre y al mismo tiempo pienso en ti, me siento igual de protegida a tu lado, como cuando el vivía, me siento tan bien contigo- Darien sonrió tímidamente ante los comentarios de Raye, una lagrima se deslizo por su mejilla, así que Darien la seco con el dorso de su mano.
-Vamos no llores ahora- pidió Darien al notar que esta continuaba llorando.
-Lo único que lamento es que Serena piense que me interpongo entre ustedes dos, yo… yo no quiero dañar a nadie, jamás lo haría y menos con ella que ha sido tan buena conmigo-
Serena escuchaba detrás de la puerta esas palabras le partían el corazón, quizás Raye no era tan mala persona, quizás solo necesitaba cariño, dentro de la habitación Darien abrazo a Raye quien se recargo en su pecho, y correspondía al abrazo, la rubia detrás de la puerta, no pudiendo contenerse, entro.
-No te interpones- dijo mientras se quedaba anonadada ante la escena, ambos estaban abrazados y al momento de entrar se soltaron bruscamente como si almo malo hubiese hecho- Darien y yo solo somos amigos, casi hermanos, así que si realmente lo quieres demuéstralo, quiérelo por mi no se detengan-
Raye al mirar a la rubia bajo la cabeza, fingiendo vergüenza, cosa que estaba lejos de sentir, Serena por su parte, sentía que el corazón le sangraba por dentro, debía admitir que había perdido.
-Se… Serena yo…- alcanzó a balbucear Darien quien se encontraba de pie.
-No te molestes Darien, yo se que le tienes mucho cariño a Raye y ese cariño es especial, así que no te preocupes, además nosotros somos casi hermanos, lo olvidas?- pronunció la rubia sintiendo que la vida se le iba en aquellas palabras, de inmediato salió de ahí, de lo que la rubia no se percato fue de la sonrisa de satisfacción que en rostro de Raye se había dibujado.
Serena entró en su habitación y las lagrimas comenzaron a brotar de sus hermosos ojos azules, tuvo que llevarse un mano a la boca para callar sus sollozos y que estos no fueran escuchados por Darien y Raye, había renunciado, había renunciado para siempre al amor de su vida…
-"Pasajeros con destino a Paris, Francia, sírvanse abordar por la sala número dos"-
La voz de una mujer anunciaba el vuelo de Serena, que estaba punto de salir, los cursos habían terminado en el colegio, así que para alejarse un poco de todo aquello que le dolía, había decidido irse por un tiempo a Paris, la casa de la moda, aprovechando que una tía materna vivía en esa ciudad, estudiaría un poco en cuanto a moda se refería y aprovecharía para aprender un poco de Francés, Darien y Raye estaban ahí para despedirla.
-Bien supongo que es hora, ese es mi vuelo- suspiro resignada al saber que estaba dejando atrás todo.
-Si, ese es- se limito a decir Darien mientras Raye asida de su brazo le sonreía, ambos ya no ocultaban su relación, no al menos delante de ella.
-Voy a comprar unas cosas para Serena- anunció Raye al soltarse del brazo de Darien.
-Voy a extrañarte mucho pequeña- dijo Darien mientras Serena luchaba por no soltarse a llorar.
-Yo también y lo sabes- al escuchar sus palabras Darien la abrazo con fuerza, mientras las lagrimas de Serena seguían esa extraña fuerza de gravedad que las hacía caer al piso.
-Vamos cabeza de chorlito, deberías estar contenta, vas a tener la oportunidad de tu vida, visitar Paris no es cosa de todos los días- la rubia sonrió ante la forma en que su amigo la llamó, hacia mucho que no le escuchaba llamarla así, no desde que eran niños.
-Si pero los voy a extrañar mucho, además con el cambio de horario no creo que pueda dormir muy bien- ambos sonrieron ante tal comentario y se abrazaron de nuevo, en ese momento Raye regresaba con algunos objetos en las manos, los miró no sin sentir algo de envidia, para con la rubia, así que para interrumpir tal momento se acerco a ellos.
-Mira lo que compre para ti- dijo mientras le extendía a Serena un bello abanico con motivos orientales.
-Gracias- se limito a decir la rubia mientras agradecía sinceramente con una sonrisa- creo que es hora de marcharme- anunció mientras se despedía con un abrazo de Raye.
Darien la abrazo por los hombros mientras caminaban juntos hasta la sala de abordar, no hubo más palabras solo las miradas decían cuanto es que se iban a extrañar, al entrar a la fila Serena se soltó del agarre de Darien y camino hasta entrar de lleno, esta dejando en libertad al hombre que amaba para que este fuera feliz, aunque su vida se fuera en ello, aunque el alma doliera, había renunciado y quizás era lo mejor, tal vez y solo tal vez él solo regresaría a ella, por lo pronto trataría de sanar su corazón, además dicten por ahí que si amas algo, debes dejarlo libre, si regresa es tuyo, de lo contrario jamás lo fue y quizás jamás lo será…
Muchísimas gracias, por los comentarios, cabe aclarar que esta historia esta basada en un drama koreano que algunas personitas ya reconocieron, espero que esto no las decepcione y sigan la trama que créanme estará muy interesante, reciban (: Besos y abrazos de MI :) y QUE LA INSPIRACION NOS ACOMPAÑE.
