Tetsuna Hibari: ¡Nuevo Capitulo! ¡Esperamos les guste!
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TÍTULO: Fragmentos
RESUMEN: Vivirás muerto en vida con el único objetivo de dar muerte a quien te quitó al amor...
CLASIFICACIÓN: +13 años
CATEGORÍA: Boku no Hero: Academia.
GÉNEROS: BL, Angst, Tragedia.
ADVERTENCIAS: Muerte de personaje.
PAREJA: Kirishima Eijirou x Izuku Midoriya.
Cursiva = Recuerdos
Cursiva y negrita = Llamada por telefono.
** = Pensamientos.
CAPITULO 2 - FRAGMENTOS
—Ya sabes que hacer. No me decepciones. -Habló sin mirarla, caminando a la entrada del departamento.
Iba vestido con un suéter café sin adorno alguno, un gorro que cubría su cabello y un poco de su rostro, nada llamativo, pero que le ocultaba bastante para no revelar quién era mientras caminaba por las calles. Dos días después de obtener la ubicación de Tomura, había partido junto con la rubia hacia Tokio - Shinjuku, rentando un departamento sencillo, y es que, incluso si sabía que Tomura estaba en Shinjuku - Kabukicho, no sabía en qué parte de ese vecindario podría estar ocultándose, el idiota de Dabi no le había dado algún otro detalle. El lugar era demasiado grande, sin contar con que muchos famosos grupos pertenecientes a la mafia se encargaban de esa área, haciendo más difícil la manera de detectar a los de la Liga de los villanos entre los demás villanos. Razón por la que ambos se separarían para obtener más información en ese segundo tercer día de búsqueda.
La búsqueda empezó justo en el momento en que entró a Kabukicho, cuidando con que la capucha no se le cayera, como ex héroe, no era del todo bienvenido en esos lugares, así que tendría que estar atento a cualquier cosa fuera de lugar. No quería llamar la atención sobre él para poder moverse más libremente.
—Ah. Lo siento. -Levanto su mirar cuando alguien más choco contra él.
Hizo una mueca, ¿porque tenía que toparse con ella? Para empezar, ni siquiera recordaba que ella estuviera viviendo en las cercanías de Tokio. Bufo, declarando que ese no era su día, tan rápido había chocado con alguien indeseable y no había tenido oportunidad de obtener información. Para empezar, ella era una de las causantes de su desgracia, de que su amado le dejara. Intentó continuar con su camino, ignorándola antes de que ella le reconociera, pero no fue demasiado rápido al parecer cuando le retuvieron del antebrazo.
—Etto... ¿cómo has estado? -Era obvio lo tensa y nerviosa que se encontraba por su presencia.
No contesto y con un brusco movimiento de brazo se libró, intentando volver a pasarla de largo, ignorándola, pero por segunda vez fue bloqueado su paso.
—Espera... yo... yo...
—Si no tienes nada inteligente que decir, suéltame. -Contesto con desprecio.
—Por favor, vuelve...-Fue apenas un susurro y milagrosamente la escucho a pesar de todo el ruido que tenían alrededor- Ya ha paso un año... él no quisiera verte así... Además... en una semana es su aniversario...
—Te lo dije, si no tienes nada inteligente que decir no me hables. -Le gruño, deseando golpearla para que se callara.
—¡Tienes que superarlo! -Exclamo ella con sus manos sobre su pecho- ¡Hasta él te lo pidió!
Vio a la mujer derramar lágrimas que solo lograron molestarlo, él era la víctima no ella, ella no tenía derecho a llorar. ¡No lo tenía!
—¡Cállate! -La tomo del brazo, apretándolo fuertemente- Tú no tienes derecho a decirme nada, por tu estupidez fue que él me dejo.
Le echó en cara, con la rabia bullendo por su garganta y reflejándose en sus palabras. Sintió un nudo en su estómago, demasiado doloroso al pensar en todas las cosas que esa maldita le recordaba.
—Me estás lastimando...-Intento soltarse, pero solo logro que el agarre se fortaleciera.
Ella estaba segura de una cosa, aquel hombre ya no era el mismo que conoció en la escuela de héroes; esos ojos antes cálidos y juguetones carecían de brillo alguno de vida, pero lo que más le conmociono, fue que la miraran con odio y rencor, tan filosos que si pudieran ya la hubieran acuchillado.
—¿Uraraka?
Ambos voltearon a la derecha, encontrándose con otro viejo compañero. Él la soltó al darse cuenta que el momento había empeorado, ya no era solo uno, sino dos personas que de solo verlas quería matarlas.
—Todoroki. -Nombro la castaña, aliviada de la ayuda.
Dio media vuelta, irse por la derecha sería imposible con esos dos ahí y él no tenía tiempo que perder con ellos. Todos esos supuestos héroes eran los causantes de su actual estado. De su perdida. De su muerte en vida.
—¡Espera! -Le detuvo la voz del bicolor- Sabemos que... Midoriya no...
—¡Cállate! ¡Ninguno de ustedes tiene el derecho de hablarme! ¡Déjenme solo! -Se giró a encararlos con odio.
Fue consciente de su actitud los lastimaba al igual que sus palabras, pero también podía ver que no podían refutarle lo dicho. Después de todo, era verdad, ellos eran culpables de que estuviera solo y abandonado.
—¡Aquí estás! -Les interrumpió una cuarta voz.
Los héroes abrieron los ojos al ver a la joven abrazarse al brazo de su antiguo compañero. Se extrañaron demasiado cuando él no la aparto, y tampoco comento nada cuando los pechos de la chica se acercaron demasiado a su cuerpo.
—¿Quién eres? -Cuestiono Uraraka mirando a la mujer frente a ella, no la conocía.
—Nadie que te importe. -Contesto Toga con una sonrisa, ocultando su identidad con su quirk.
—¿Qué haces aquí? -Ignoro todo lo demás cuestiono molesto, ya que si él no podía buscar información al menos esperaba que esa loca lo hiciera.
—Vi que necesitabas ayuda y por eso vine. -Sonrió más, cerrando sus ojos castaños- Ya que estamos aquí, vayamos a ver una película.
—¿Quién es ella? -Pregunto Todoroki, desconfiando de la mujer.
—No es nadie. -Contesto con simpleza antes de encaminarse con ella a su lado- No se vuelvan acercar a mí.
—Adiós Héroes. -Agito una mano junto con una sonrisa burlona- Vamos, Riot-sama. -Regreso su atención a su "amado".
—¿Riot-sama? -Se escucho el murmullo de Uraraka.
—Lo que dijo Bakugou parece ser cierto...-Fue lo último que escucho de sus viejos compañeros.
—Red Riot-sama, creo que es mejor que regresemos, se ve terrible...-Dijo al ver la expresión doliente del varón.
—Nadie te pregunto. -No la miro, pero su voz delato lo molesto que estaba- Aun tenemos que encontrar al bastardo de Tomura.
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—Eijirou ¿estás bien? -Pregunto preocupado.
No quería pelear con su pareja por algo como así, además de que no había pasado nada malo. El problema radica en que su pelirrojo se había marchado antes de que su compañera terminara de hablar, lo que aumentaba más el malentendido.
—Lo siento, es que... No pensé que Uraraka fuese ese tipo de persona, ya me había decepcionado antes y ahora... ¡Es una hipócrita! -Exclamo molesto.
—Tranquilo Eijirou. Uraraka no...-Fue interrumpido.
—No la defiendas, Izuku. ¿Cómo se atreve a venir a declararse y enfrente de mí, que soy tu pareja? ¿Cómo puede hacerlo? ¿Acaso se le olvido lo que dijo cuando les dijimos a todo el grupo sobre nosotros? ¿No empezó a gritar que la homosexualidad estaba mal y no sé qué otras estupideces dijo?
Él escuchó atentamente todo lo que dijo su pareja, esperando con paciencia hasta que el pelirrojo se cansara y pudiera tranquilizarse, que sacara todos aquellos malos sentimientos que guardaba por consideración a su amistad con la chica de gravedad. Entendía a su pareja, pero deseaba poder también mantener su amistad con Uraraka y que Eijirou también renovará el compañerismo con ella.
—Bien, primero respira profundo y mantén tus celos a raya. -Pidió con una sonrisa divertida, abrazándolo por el cuello. - Necesito aclarar las cosas.
—Izuku. -Una leve sonrisa apareció en los labios del pelirrojo.
Sonrió aún más cuando su pareja le abrazo por la cintura y lo apegó más a su cuerpo. Lo notaba más calmado.
—Bien, para empezar; Uraraka solo vino a desechar sus sentimientos por mí, por eso se declaró. -No le permitió que le interrumpiera colocando un dedo sobre los labios ajenos- Justo cuando te marchaste molesto, -rió ante el puchero del más alto- Uraraka se iba a disculpar por todo lo que nos dijo ese día. Me explico que había estado enamorada de mi desde nuestro primer año en la U.A y que, con esos sentimientos dentro de ella, no pudo controlarse cuando les contamos que estábamos juntos. Los celos la cegaron, si, tal vez no sea lo más justificable, pero es entendible...-Le sonrió para remarcar que a él no le importaba el asunto pasado- Es por eso que vino a vernos hoy; si desea seguir adelante, tiene que olvidarse de sus sentimientos y qué mejor manera que decirlos de frente, para ser formalmente rechazada. Vino a pedirnos disculpas, Eijirou.
Izuku lo abrazo, lo entendía, incluso si sabían que el amor que sentían era mutuo y fiel, los celos aparecen y así estaba bien para ellos, porque ese tipo de celos mostraban que se amaban demasiado como para compartirse con alguien más.
—Lo siento...
—No tienes que disculparte, solo quería que lo entendieras. -Se paró de punta en los pies, dándole un pequeño beso en los labios- Si Ashido hiciera lo mismo contigo, yo igual me molestaría. -Aclaró sin pensar muy bien en sus palabras
— ¿Mina? -El más pequeño enrojeció al ver que su novio arqueaba una ceja- ¿Qué tiene que ver Mina aquí?
—Nada. -Rápidamente se separó del abrazo, dando media vuelta para que no viera su rostro.
—Izuku.
No le dio respuesta alguna, avergonzado de su declaración le siguió dando la espalda hasta que fue girado por las manos del contrario sobre sus hombros.
—Está bien. -Enrojeció más al ser víctima de la mirada interrogante del pelirrojo- A ella le gustabas antes, me lo confeso hace mucho...-Hizo un puchero, mirando hacia otro lado- Sentí celos y me molesté un poco cuando me lo dijo. Claro que me dijo que ya no sentía nada por ti, pero me fue inevitable no sentirme incomodo, además de que es a la única de nuestras amigas a la que llamas por su nombre...
— ¿Y el celoso soy yo? -Se vio interrumpido por un abrazo y una sonrisa burlona.
— ¡Cállate! -Acepto el abrazo, sonriendo.
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Su anterior investigación había sido interrumpida pero esta vez no lo dejaría hasta obtener algo que le asegurara encontrar a Tomura. Gracias a la noche junto con su capucha y un tapabocas camino entre la gente, siendo más precavido que la noche anterior, ignorado por todos al no ser reconocido esta vez. Hizo una mueca al vagar por calles muy concurridas, no le gustaba, cualquier cosa lo hacía recordar los buenos tiempos junto a él; niños con juguetes del antiguo símbolo de la paz, ropa con su rostro y otras cosas ofreciéndole tributo.
Sin poder soportarlo decidió meterse entre los callejones, al menos allí no vería nada que estrujara su muerto corazón y podría investigar mejor. Tenía que encontrar a Tomura dentro de una semana, tenía que ser en ese tiempo, ya no podía darse el lujo de buscarlo calmadamente y planear un ataque. Caminar por los callejones era peligroso en Kabukicho, era muy fácil encontrarte con un villano o con algún miembro de la Yakuza. En ocasiones se acercaba a gente que se ocultaba en las sombras para obtener información, vendiendo o intercambiar algún plan de la policía.
Sonrió, no pudo evitarlo cuando alguien le dio la información que tanto había deseado. Con la dirección en mente fue en busca del lugar rápidamente, por fin lo había encontrado. Ahora solo tenía que crear un excelente plan para su ataque rápido, no podía permitirse que Tomura se le escapara de nuevo.
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Al despertar y encontrarse solo en la cama que compartía desde tiempo atrás con su pareja, decidió salir a buscarlo. Aún estaba adormilado, tallando sus ojos para alejar el sueño. Se acercó a la sala de su departamento en donde por extraña razón la luz permanecía prendida. Se sintió aliviado de verlo sentado en la alfombra de la sala rodeado de papeles que tenía regados por toda la mesa, por un momento pensó que tal vez su pareja hubiera sido llamada para atender alguna emergencia. Sonrió al verlo tan concentrado leyendo una ¿revista?
— ¿Qué estás haciendo a estas alturas de la madrugada? -Pregunto parándose a su lado, intentando ver lo que el contrario leía con tanta concentración.
— ¡Izuku!
Arqueo la ceja ante el nerviosismo ajeno. Kirishima fue demasiado rápido al cerrar la revista de golpe, ocultándola detrás de sí.
—Me asustaste. -Le vio colocar la mano en su pecho.
—Lo siento, no era mi intención. -Respondió con extrañeza. - Pero me sorprendió no verte a mi lado.
No despego su mirada de la mochila del pelirrojo, lugar donde había guardado aquel libro al tranquilizar su actitud. En su mente intentó encontrarle sentido a lo poco que había logrado leer de la página y la cual estaba en inglés... ¿Qué frase llevaba el "Happy _ing"?
—Lo siento, desperté y no pude volver a dormir. -Respondió rápido. - Por lo que aproveche para revisar un caso en equipo. Es sobre Tomura.
Su mente dejó de buscar respuestas al enigma de lo que ocultaba el pelirrojo y centro su total atención al nuevo tema.
— ¿Tomura? -Se sentó a su lado en la alfombra.
— ¡Exacto! -Le acerco algunas hojas- Bueno, en realidad es sobre Dabi.
— ¿Dabi? -Leyó con atención las hojas- ¿Se separó de la Liga o qué?
—No lo creo, sin embargo, sus acciones están muy lejos de lo que la Liga de Villanos hace generalmente.
Escuchaba a su pareja mientras por su parte leía los diferentes documentos del caso de Kirishima.
— ¿Se está concentrando en Todoroki? -Pregunto preocupado al leer el análisis de quienes habían intentado averiguar el objetivo de Dabi.
—Así es, se le ha aparecido ya nueve veces a Todoroki en un mes y su hermana ha dicho que siente que la siguen. Sin contar que la seguridad de la casa de su madre ha sido vulnerada dos veces y el viejo Endever ha sido atacado dos veces por Dabi sin explicación.
— ¿Porque lo hace? -Colocó su mano sobre su mentón, formando suposiciones- ¿Todoroki le hizo algo?
—A excepción de las peleas que tienen por ser héroe y villano, él dice que no recuerda haberle hecho algo tan malo como para que lo tomara personal.
— ¿Ya le pusieron escolta a Fuyumi-san?
—Si, Todoroki se mueve rápido. Cada miembro de la Familia Todoroki a excepción de su padre tiene guardaespaldas ahora.
— ¿Me pregunto si esto tiene que ver con la Liga o en verdad es personal?
—Mi instinto me dice que es la Liga. Con Tomura nunca se sabe, ese hombre está loco, todas las cosas que ha hecho son tan descabelladas y sin sentido que no me sorprendería que solo lo enviará para torturar al héroe número tres. -Respondió mientras él miraba los demás documentos
— ¿Tu qué piensas realmente? -Izuku lo miró fijo, realmente interesado en la respuesta de su pareja. - ¿Podría ser una trampa?
—Es posible. Podrían estar haciendo que nos fijemos en los llamativos pasos de Dabi mientras ellos hacen otra cosa. Tendríamos que estar atentos a otros eventos que parezcan insignificantes, pero que no lo sean en el trasfondo.
—Tienes razón, pero... ¿porque si esto tiene que ver con la liga no me han dicho nada? -Hizo un puchero- Todo lo referente a ellos, yo debería de estar informado.
—Es porque aún no se sabe si es personal. -Intento ignorar el abrazo del pelirrojo.
—Aun así. -Le fue inevitable corresponder el cariño, recargando su cabeza en el hombro de su pareja- Dabi es miembro de la Liga de los Villanos, debería de ser informado.
—Ya estás siendo informado, amor.
—Supongo que sí, pero...
—Lo más probable es que te avisen pronto, Todoroki pedirá tu ayuda sin dudar.
Izuku le miró con una sonrisa feliz y burlona por unos minutos, y ahora fue el turno del contrario por sentirse intrigado.
— ¿Quién lo diría?
— ¿Qué? -Enarco una ceja.
—Si cuando estaba en la U.A me dijeran que te volverías un excelente Héroe Investigador, no lo creería. No tienes la pinta de saber investigar.
— ¡Que cruel!
— ¡Jajaja! ¡Para! ¡Las Jajá Cosquillas... jajaja!
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Fuera de la que había asegurado era la guarida principal de la Liga de los villanos, se preparaba para el asalto que realizarían.
—Tú te encargas de los demás mientras yo termino con Tomura. -Indico con seriedad.
—Por supuesto, Riot-sama. -Acepto Toga con una gran sonrisa, preparada para el ataque.
Ah, ya no podía esperar más, una gran sonrisa se formó en sus labios ante la simple idea de al fin ver cumplido su objetivo de un año.
— ¡Ahora!
Derribó la puerta de una patada, sobresaltando a los delincuentes que vagueaban cerca de la entrada. Con una risa llena de diversión la chica se adelantó, hiriendo a los enemigos que por lo repentino del ataque se quedaba estático. Cuando al fin salieron de la impresión los villanos no dudaron en atacarles, pero la chica aun así se encargaba de ellos. Se encaminó al interior sin inmutarse por los cuerpos que dejaba Toga en su camino. Golpeaba sin contenerse a todo aquel que se interponía en su camino al lograr sobrevivir a las navajas de Himiko, dejándolos inconscientes y sangrantes. Ni siquiera se dignaba a mirarlos al no tener importancia para él, solo quería llegar lo más pronto posible al último cuarto, donde seguramente se encontraba Tomura al que seguramente ya le hubieran avisado de su llegada.
—Por fin... juro que lo matare para que nunca vuelva a tocarte, para que nunca vuelva a posar sus asquerosas manos en ti nuevamente. -Susurro para sí, cerrando sus ojos en lo que esperaba que Himiko se encargará de un grupo de chicas enfrente de él- Todo estará bien, Izuku... Al fin podrás descansar.
Activo su quirk al patear la última puerta, destrozándola en miles de pedazos. Su corazón se aceleró y los sentimientos lo envolvieron de golpe al ver de frente a su peor enemigo.
—Jajá... por fin nos volvemos a ver. -La irritante voz de Shiragaki llegó a sus oídos, crispándole los nervios.
Su interior era un remolino de emociones; desde la realización de su sueño más deseado hasta la furia y tristeza que envolvían los recuerdos de su último encuentro, aquel en donde perdió a su persona amada.
—Tomura. -Gruño el ruin nombre con gran desprecio.
—Lo sé. Lo sé. -Su contestación llena de burla y diversión lo hacían enojar más. - Ya sé que me odias tanto.
¿Odiarlo? Ese sentimiento quedaba tan corto para lo que sentía por ese hombre. Quería partirle la cara en ese instante, deseaba verlo sufrir, tal y como él lo hizo con su amado.
—Es irónico ¿no crees? -Continuó sin inmutarse del enfado ajeno- El mejor héroe del mundo se entregó a la oscuridad, y el mejor villano a la luz.
— ¿Luz? -Bufo.
— ¿No te has enterado? -Fingió el tono de sorpresa- He estado haciendo donaciones caritativas en el mundo entero desde nuestro último encuentro.
— ¿Entregar balas para anular los quirks a otras organizaciones criminales te parece caritativo? -Cuestiono.
Él no había ido a escuchar sus planes ni siquiera había ido para salvar al mundo, solo buscaba venganza, pero mientras hablaban analizaba la situación; el cuarto era bastante amplio, pero estaba repleto de muebles, Himiko se había encargado de dos de cuatro villanos que estaban ahí también y en esos momentos peleaba con los otros dos.
—Por supuesto. -Aseguró, quitándose la mano de su padre de la cara- Si fuese otra persona, las vendería para conseguir dinero, sin embargo, yo las estoy regalando. -El hombre rió retorcidamente.
Y él no pudo pensar que las cicatrices que le había hecho Izuku en la cara en el pasado hacía que se viera más repugnante de lo que era.
—Realmente te ves lamentable.
Ante esas palabras ya no se quedó quieto y se lanzó al ataque. Hace tiempo que los antecesores de los peores poderes habían muerto; All might e Izuku así como también el viejo poseedor del All for one, siendo incapaz de pasar su poder en totalidad a Shigaraki. Atrás había quedado la batalla del bien y el mal. No obstante, la lucha continuaba, pero ahora solo era el mal contra mal. La venganza nunca era buena y lo sabía, pero no podía perdonar todo lo que ese hombre le hizo a la única persona que le comprendió y le estiro la mano sin temor, que le sonrió y consoló en sus días más triste, quien le brindó el amor de pareja.
Aun podía recordar aquel fatídico día como si lo viviera cada noche en sus sueños. Por su descuido, por culpa de Katsuki y los demás, él había tenido que interponerse en medio de un ataque por la espalda de parte de Tomura. ¿Por qué? ¿Por qué tuvo que ponerse en medio? ¿Es que acaso no sabía que sin él no podía seguir hacia delante?
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Corría rápidamente para llegar al lugar donde una gran batalla sucedía. Debía apresurarse a llegar y ayudar a sus compañeros héroes, incluyendo a Red Riot. Había estado en una reunión en la estación de policía cuando le notificaron del caos que se creó en una vieja fábrica del sur de la ciudad vecina, justo donde se llevaba a cabo la redada en la que Kirishima le contó que participaría para atrapar a Dabi. Nunca pensó que le pedirían participar y es que hasta donde sabia, el plan estaba yendo bastante bien, la hermana de Todoroki ya había sido recuperada por lo que ahora solo faltaba Uraraka. No podía creer que Shiragaki se había hecho de ambas chicas sin que lo notaran.
Algo malo de la situación era que fue justo como había dicho su amado en una conversación pasada, todo había sido una trampa; las acciones de Dabi solo habían sido un señuelo, mientras el verdadero objetivo había sido secuestrar a Eri. Desconocía lo que planeaban hacer ahora con su pequeña, pero no lo permitiría, razón por la que se aseguró de llevarla con héroes de su confianza antes de ir a la vieja fábrica. La única opción que se le ocurría para que Tomura quisiera a su pequeña es que quisieran continuar con los planes de Chisaki, sin embargo, las balas que quitaban el quirk habían sido inutilizadas en cuanto la pequeña Eri había conseguido controlar su poder.
Se detuvo en cuanto llego, todos los miembros más altos de la liga de los villanos estaban allí, tranquilos y con una sonrisa habiendo derribado a los héroes que habían participado en la redada. Mientras buscaba a su pareja con la mirada, se topó con los ojos vacíos de Dabi y con una gran sorpresa. No podía creerlo, se supone que ya había sido rescatada. ¿Qué hacía ahí? ¿Cómo es que todo había terminado en aquella situación? Justo cuando pensó que podía derrotar por fin a Shiragaki Tomura las circunstancias se lo impedían, no sabía si realmente aquellas personas que tenían esposadas eran las verdaderas Uraraka y Fuyumi o eran clones de Twice, incluso una podría ser Toga Himiko.
Estaba confundido. No sabía qué hacer, no podía moverse, si hacía un movimiento en falso podría poner en peligro a su amiga y la hermana de su amigo. Eso sin contar que no veía a Kirishima por ningún lado.
— ¿Que sucede, símbolo de la paz? -Cuestiono Tomura con una gran sonrisa de burla.
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La batalla fue inevitable. Él solo contra los principales de la liga en lo que llegaban sus demás compañeros, lo cual no tardó en pasar; "Explosión" y "Shouto" fueron los primeros en llegar, ayudándole con los restantes del grupo. Gracias a su fuerza bruta había logrado noquear a algunos en cuanto se abalanzaron contra él, dejando solo a los más peligrosos. Fuyumi había resultado ser la verdadera, siendo notificados primero por la policía, que les informo que la Fuyumi que custodiaban era un clon y siendo confirmado por "Chargebolt" que rescato a las chicas. Uraraka también resultó ser la verdadera, quien deseo unirse a la pelea, pero que lamentablemente para ella y para sus seres queridos, le fue imposible al perder su habilidad, de algún modo, Tomura había logrado completar la ambición de Kai Chisaki.
Al verse librado de los demás villanos gracias a sus compañeros, logró centrarse en su propio encuentro con Shigaraki, quien gracias a uno de los quirk dado por su "sensei" había logrado soportar sus golpes al 100%. La batalla con el líder del mal se convirtió en un encuentro de resistencia por una parte y por otra en evasivas, después de todo era peligroso ser tocado por sus manos. No noto que se había estado conteniendo por la preocupación de no saber nada de su pareja hasta que mandó volar a su rival con un puñetazo al momento en que Shouto derrotó a "Space", liberando del espacio alternativo que creaba ese villano para encerrar a sus enemigos. Red Riot se unió a la batalla después de recuperarse y eso le ayudó a centrarse ciegamente en Tomura.
La fábrica y sus alrededores se volvió un terreno en ruinas. Los héroes que no podían pelear ayudaban con la evacuación de civiles cercanos a esa descomunal batalla de héroes contra villanos, mientras que más delincuentes salían de todos lados como si fueran cucarachas multiplicándose para ayudar a sus líderes. Fuego, tierra, polvo, derrumbes, inundaciones, tornados; la gran variedad de quirk crearon la visión de un infierno para las personas que observaban a la lejanía ya que, debido a lo riesgoso, los reporteros no podían acercarse.
— ¡Hey, ustedes dos! -Escucho el grito de Red Riot.
El encuentro estaba llegando a su fin cuando él logró dejar fuera de batalla a Tomura, sin su líder presente poco podían hacer los demás, sin embargo, todo se complicó cuando Bakugou y Todoroki fueron tras los que huían, sin notar que Dabi y otros dos villanos de gran peligro eran librados por unos Nomus perfeccionados que llegaron al lugar gracias a la habilidad de Black Mist, quien se había mantenido escondido hasta ese momento.
—Detrás de ustedes.
No se enteró quien gritó porque en ese momento de distracción él cometió el error de olvidar vigilar al más peligroso. Fue cuestión de segundos. Confiado en que Shigaraki no recobraría el conocimiento por el fuerte golpe que le dio en la nuca, le ignoro, centrando su atención en otro punto. Su primer error. Cuando regresó su mirada al mayor rival, fue tarde, Shigaraki se había levantado y atacándolo mientras él les advertía en un grito a sus dos viejos compañeros de clases que estaban en la línea de fuego de Dabi.
Su mente se nubló ante lo inevitable, sus pensamientos se bloquearon y su cuerpo actuó solo cuando le protegieron. La última imagen que se grabó de aquel momento es la mirada de Izuku Midoriya perdiendo la luz de la vida entre sus brazos.
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Lanzó el primer golpe y el muy maldito logro esquivarlo con una gran sonrisa.
— ¿Que sucede, Héroe? Acaso el que sucumbieras a la venganza, ¿es por tu pareja?
El bastardo de Tomura amaba verlo sufrir y por mucho que no quisiera darle ese placer no podía hacerlo. Al inicio no entendía porque lo atacó a él si la batalla era contra Izuku, conocía lo suficiente a ese villano como para saber que no fue por la pequeña distancia entre ellos, pero después lo comprendió, todo el mundo conocía su relación con el segundo símbolo de la paz, por lo que Shigaraki seguramente pensó que, dañándole a él, haría sufrir a Midoriya, no obstante, lo que ninguno pensó fue que Deku se interpusiera como un escudo. Logrando no solo su objetivo de vencer a la mayor figura de heroísmo, sino también matándolo en vida a él.
—Oh, ahora que te veo de cerca, estas usando el traje de tu pareja. -Esquivo con algo de dificultad la mano derecha de ese tipo- Jajaja. -Puso distancia entre ellos al no comprender sus palabras- Eres lamentable, héroe.
—¡Cállate!
Sus palabras no lo detendrían, pero se sentía confundido por oírle. No encontraba nada gracioso en el asunto.
—No puedo creer que solo porque eres el símbolo de la paz todo el mundo haya aceptado tu asquerosa relación con esa porquería de héroe...
—¡Silencio!
Aprovechando la repentina distracción del contrario lo golpeó directamente en la cara, no permitiría que él ensuciara el nombre de su amado. No volvería a dejar que lo viera, no permitiría que se acercara a él. Había prometido que nunca dejaría que alguien más lo lastimara aun si fuera su recuerdo. Furioso por el golpe que le ladeo el rostro por la poca fuerza, Tomura dejo a un lado las palabras, regresando y esquivando cuanto golpe se dieron.
—¡Esto es por él!
Puños, patadas, golpes con objetos fue lo que secundo a su grito. Aunque el estilo de pelea era diferente al que le conoció durante sus encuentros en el pasado, Shigaraki no prestó gran detalle a eso por estar más preocupado por esquivarle y no recibir un golpe directo en la nuca como la vez anterior, después de todo la habilidad que le dejaba soportar golpes de gran magnitud era débil en esa parte de su cuerpo.
Ninguno cedía, pero la realidad era que el más debilitado era él, estaba seguro que de no ser por su piel endurecida hubiera muerto ya de los golpes brutos que le daba Tomura gracias a la fuerza sobrehumana de una de las habilidades heredadas por All for one. Si bien había logrado esquivar sus manos abiertas todas las veces, le fue imposible hacerlo en ese momento en que trastabilló con un cuerpo de los muertos dejado por Himiko, que yacía muy entretenida marcando el rostro de una chica en el cuarto anterior. Le había anunciado minutos antes que se encargaría de los demás villanos que estaban llegando.
La mano de Tomura alcanzó su tobillo, desintegrando parte de su zapato y piel. Logró zafarse con un movimiento rápido, acertando una patada con su pie herido en el mentón del delincuente número uno. La fuerza con la que lo golpeó fue lo suficiente para hacerle volar y estrellarle en la pared, que se agrieto. Ambos se levantaron, tomando aire sin perderse de vista. Listos para continuar la siguiente ronda de golpes. Ninguno se detendría hasta matar, al contrario.
—Vamos mátame, deja de contenerte. -Shigaraki se sentía ofuscado por no ser el centro de atención de su oponente- El matarme no te regresara a tu querido Red Riot. -Escupió sangre que se acumuló en su boca al morderse la lengua durante el anterior golpe.
Estaba por lanzarse de nuevo a golpearle cuando su nombre le llamó la atención, ¿porque ese bastardo mencionaba su nombre en lugar del de su amado Izuku? Le miró como si estuviera loco, algo muy probable.
—¿Es que acaso ya estás tan moribundo como para confundir los nombres? -Le cuestiono con burla.
Por fuera intento mantener indiferencia, sin embargo, la incomodidad se apoderó de él, su mente le pedía que lo matara y no escuchara su respuesta, pero otra parte le decía lo contrario. Ambos se quedaron en silencio, intentando comprender el significado de las palabras del contrario. La carcajada que soltó Tomura segundos después le erizó todo su cuerpo, negó con la cabeza, no quería escuchar el motivo de la risa. Cabreado por ser la eterna burla de ese asesino, se abalanzó contra él, derribándolo con tal fuerza que el suelo se agrieto, alzó el puño derecho dispuesto a golpearle el rostro hasta desfigurarlo.
—¡Eres genial, Midoriya Izuku! -Su mano se detuvo en el aire- ¡¿Tanto fue tu dolor de perderlo para fingir ser él?! Jajaja...
Su cuerpo se tensó mientras su mente se volvía un mar de confusión, ¿de qué estaba hablando aquel tipo? Él era Red Riot. Él era Kirishima Eijirou, la pareja de Midoriya Izuku, el símbolo de la paz. Aquel gran héroe que fue asesinado por... Una fuerte punzada atacó su mente. Su mirada se tornó borrosa y su cuerpo entero sufrió un espasmo cuando intentó negar la locura ajena.
Soltó la ropa de Tomura que seguía riendo sin control ante una segunda punzada en su mente. Se levantó del cuerpo ajeno, caminando en reversa hasta topar con una mesa sufriendo de una serie de punzadas que llegaban acompañadas de recuerdos de aquella tragedia. Cada noche en sus sueños por casi un año su mente logró reconstruir los sucesos de aquel día, y aunque algunos eran confusos e incomprensibles desde su punto de vista, estaba seguro que Izuku se interpuso en el golpe que él recibiría, desintegrándose parte de su cuerpo al mismo tiempo en que caía entre sus brazos y Tomura era alejado de golpe por Bakugou y Todoroki, quienes regresaban tarde y por quienes se distrajo él.
Recuperó su control, dispuesto a dejar de oír los delirios de Tomura. Activo de nuevo su quirk pero noto algo extraño cuando colocó su puño enfrente de él al tomar una postura de ataque, con gran shock vio que sus manos no tenían el quirk de endurecimiento que deberían de tener. Miro a un lado y no supo si calificarlo como una mala broma de la vida o simple casualidad, un gran espejo estaba frente a él, había sobrevivido a la destrucción que crearon en su encuentro. El reflejo que mostró le reveló su verdadero ser... Quien se reflejaba no era Kirishima Eijirou sino más bien Midoriya Izuku, con el traje de héroe de Red Riot y con el cabello pintado de color negro.
Y como si solo faltara esa pieza en el rompecabezas que era su mente fragmentada, todo tomó forma. Nuevamente lo recordó, de la manera correcta, aquel trágico día... Shigaraki río de nuevo al verle a punto de quebrarse.
—Izuku Midoriya, has perdido la realidad...
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Tetsuna: Ciao~ Ciao~ Espero les haya gustado el nuevo capítulo.
Angelice: ¿Ustedes que piensan de la situación?
Marlene: Pobre de mí Deku... -empieza a llorar- Pobre de mí Kirishima
Nos vemos~
