Ankoku-chan
MI NOVIA, TOMOYO
Parte 2
ADVERTENCIAS. Éste es un Fanfic de Card Captor Sakura, no soy dueño de la serie ni de los personajes. Éste es un Fanfic Lemon y además Yuri SakuraxTomoyo; están advertidos. Éste es mi primer fanfic, oficialmente hablando. Disfrútenlo y comenten, o si no…
Tomoyo sigue durmiendo; parece que realmente quedó cansada. Yo también lo estoy, pero no soy capaz de dormir. Sigo pensando en todas estas cosas, todos estos recuerdos que se me vienen a la cabeza en este momento, mientras miró fijamente el techo de mi propio cuarto. Lo había visto recostada en ese mismo lugar tantas veces, y sin embargo ahora se veía tan diferente. ¿O era yo la diferente? El cuerpo desnudo de Tomoyo es hermoso; su rostro, sus curvas, sus pechos algo grandes y redondos, sus caderas anchas, sus piernas largas… Al principio me preguntaba como una chica podía admirar y desear el cuerpo de otra, pero lo fui aprendiendo, aunque no por la buena.
¿En dónde me quedé anteriormente? ¿Besos franceses? Sí, creo que fue en eso. Es un curioso nombre, ¿por qué los llamaran así? Son realmente muy extraños, ya que no son propiamente besos. ¿Por qué el acto de juntar las lenguas es tan… bueno, llamativo? Como sea, lo que le siguió a tomarse de las manos, los abrazos, los besos normales, en el cuello y de lengua, fue algo que jamás me había pasado por la cabeza, al menos no de manera tan clara. ¿Cuándo fue? Creo que dos o tres semanas atrás, o tal vez un poco más de un mes, no lo recuerdo bien; pero todo comenzó una mañana en el salón, cuando la primera clase aún no comenzaba. Yo me encontraba sacando mi cuaderno y caja de lápices de mi mochila, cuando Tomoyo se me acercó de pronto.
"Sakura, ¿quieres ir a mi casa luego de clases?" Me preguntó con la mayor naturalidad sin siquiera dejarme que le diera los buenos días primero. De inmediato le dije que sí, pues no había nada raro en su pregunta; era demasiado común que fuéramos a mi casa o a la suya luego de clases a hacer la tarea, a merendar, o simplemente comer dulces y ver la televisión; inclusive era normal que la visita se quedara a dormir en la casa de la otra. Lo que fue diferente en esa ocasión fue como se acercó a mi oído luego de eso, y me susurró en voz baja: "Mi madre tiene una junta muy larga hoy, y no llegará hasta muy noche." Más importante que lo que me dijo, fue cómo lo dijo. Ese tono de voz nunca lo había oído en Tomoyo, era… ¿provocador?; no sé ni que palabras se usan para describir eso. Fuera lo que fuera, me causó un pequeño escalofrío. ¿Por qué me lo dijo de esa forma? Eso lo descubriría justo esa tarde.
El resto del día continuó normal, sin ningún tipo de insinuación o comentario extraño. Como habíamos acordado, luego de la última clase nos dirigimos a su casa, e igualmente no ocurrió nada fuera de lo normal en el camino. Nos la pasamos hablando de ningún tema en particular y bromeando, todo como siempre. Al llegar, en efecto la señora Sonomi no estaba. De hecho, no había nadie, ni siquiera un empleado; la casa estaba sola y en completo silencio, y eso me causaba un poco de miedo. Pero no tenía porque temer si estaba con Tomoyo… ¿o sí? Pasamos directo a su cuarto, donde nos sentamos en el suelo frente a su mesa circular, comimos galletas y tomamos té. Platicamos, reímos, todo normal, excepto por algo. De vez en cuando notaba que Tomoyo quería decirme algo, pero de alguna u otra forma surgía otro tema y ya no lo decía. No le di importancia las primeras dos veces y no dije nada, hasta que ocurrió una tercera vez; en ese momento estaba segura que algo ocurría. Le pregunté de inmediato si le pasaba algo o si estaba molesta de alguna forma. Ella dudó un poco en contestarme, pero luego de un rato pareció tomar valor; quisiera mencionar que no predije para nada que me fuera a decir lo que me dijo…
"Sakura, estos seis meses que hemos pasado juntas, han sido los más felices de mi vida." Me comenzó a decir. ¿Ya había pasado medio año? Cómo vuela el tiempo. "Cada día que pasamos juntas, cada beso, casa abrazo me ha hecho tan contenta. Yo, realmente te amo Sakura… Realmente, te amo. Eres la persona más importante para mí."
"Tú lo eres para mí Tomoyo." Le contesté intentando mantenerme lo más tranquila posible, pero me sentía algo confundida por lo que me decía. Había oído diálogos parecidos en novelas y películas, y normalmente lo que le seguía a eso no eran buenas noticias. ¿Iba a terminar conmigo? ¿Había algún problema? ¿Había hecho algo para hacerla enojar? En estos momentos caigo en cuenta de que no tenía sentido pensar lo que estaba pensando, pero en esos momentos no sabía qué esperar, y comencé a sentir una gran ansiedad (Ese fue otro momento que también me ayudó a darme cuenta de que realmente me importaba ser novia de Tomoyo. No digo que no me importara antes, es simplemente que en ocasiones no asimilaba bien dicha situación. Es algo difícil de explicar realmente). Tomoyo pareció notar mi desconcierto, y de inmediato estiró su mano por la mesa hacia la mía para reconfortarme.
"No, no es lo que tú crees. Sakura, yo… no sé cómo decir esto. Sakura, ¿Tú me amas?" Esa pregunta me tomó por sorpresa. ¿Por qué tardé tanto en contestar? No lo sé. No me gusta pensar que tenía dudas, sino que nunca lo había dicho abiertamente en voz alta, y tal vez por eso me fue tan difícil responderle. Asentí con mi cabeza y entonces le dije "Sí, Tomoyo. Yo… Yo te amo mucho…" Tomé su mano con un poco de fuerza en ese momento, y ambas nos vimos a los ojos en silencio. El rostro de Tomoyo se iluminó al escuchar cómo le decía eso.
"Yo te amo, te amo, te amo, te amo" Repitió varias veces mientras le sacaba la vuelta a la mesa gateando, y se dirigía directo hacia mí. Ni siquiera me dejó reaccionar antes de que me abrazara y… No, no fue sólo un abrazo: prácticamente se me lanzó encima, aferrándose a mí y dándome un beso fuerte en los labios sin aviso. El empujón hizo que cayera al suelo de espaldas, pero eso no pareció importarle; de hecho, casi parecía que esa había sido su intención. De un momento a otro estaba literalmente tirada de espaldas en el piso, y ella estaba sobre mí, ¡recostada sobre mí como si fuera un futon!, mientras me besaba una y otra vez en los labios con cierta desesperación. Yo no sabía cómo reaccionar. ¿Era normal que las parejas se besaran en esa posición? ¿Debía de corresponderle o intentar apartarla de mí? Era tan extraño sentir su cuerpo presionando y, de cierta forma, aplastando el mío. Me siguió besando sin que yo pudiera corresponderla del todo, hasta que se detuvo y se alzó un poco, apoyándose en sus manos y rodillas en el suelo; seguía viéndome fijamente con una amplia sonrisa. Yo de seguro tenía en esos momentos una cara de asombro y confusión.
"Te amo Sakura, te amo mucho. Y por eso quiero ser por completo tu novia." De nuevo no entendí. Se volvió alzar, apoyándose únicamente en sus rodillas, cada una colocada a cada lado de mi cintura, y entonces comenzó a desabotonarse el abrigo azul del uniforme. "Quiero mostrarte cuanto te amo realmente, y cuanto… te deseo…" Se retiró el abrigo azul, dejándolo caer al suelo, y entonces pasó a hacer lo mismo con su camisa blanca. ¿Qué estaba haciendo? ¿Qué quería decir con eso de "te deseo"? ¡¿Por qué se estaba desnudando? Fue algo muy extraño, ya que ya había visto a Tomoyo desnuda en otras ocasiones. Habíamos ido juntas a aguas termales, nos cambiábamos juntas en los vestidores, pero por alguna razón en ese momento, el ver como se comenzaba a desvestir, me puse extremadamente nerviosa. Se abrió por completo su camisa, dejando al aire su torso, el cual sólo lo cubría su sostén de color rosa claro (¿por qué recuerdo de qué color era?). Los pechos de Tomoyo le habían crecido mucho desde la secundaria; eran fácilmente el doble de grandes que los míos. Pero no sólo eso, todo su cuerpo se había formado de una forma hermosa, casi parecía una modelo.
"¿Qué estás haciendo?" Le pregunté totalmente atónita. No podía quitar los ojos de su sostén. En esa ocasión me parecía algo curiosa la forma en que éste se presionaba contra su busto, levantaba sus senos y les daba una forma casi perfecta. Creo que nunca me había puesto a verlos con ese detenimiento para notarlo. Me sonrió ampliamente, y extendió su mano hasta mi rostro, comenzando a acariciármelo con la yema de sus dedos, con extremo cuidado, como si fuera de porcelana.
"Demostrándote cuanto te quiero, Sakura." Susurró en voz baja y entonces fue bajando lentamente, hasta recostar de nuevo su cuerpo sobre mí, presionando sus grandes pechos contra los míos. Acercó su rostro a mi oído derecho, y entonces me dijo de la misma forma que antes: "Mi cuerpo es tuyo, puedes hacerme lo que quieras, Sakura… Hazme el amor…"
Mis ojos se abrieron como platos y mi boca se abrió tanto que pensé que mi mandíbula se me zafaría. Mi cabeza marchaba al mil por hora, dándome vueltas una y otra vez, intentando de alguna forma encontrar la forma adecuada de reaccionar. Ahora, creo que tal vez podría haber reaccionado mucho mejor que haber gritado…
"¡¿QUE QUEEEEEEEEEEE?"
Admito que en ese entonces no era nada cercano a una experta en relaciones (e incluso en estos momentos no lo soy), pero entre un beso francés y hacer el amor tiene que haber algún tipo de punto intermedio, ¿o no?... ¡¿O no? Al parecer Tomoyo no compartía esa opinión. Creo que mi mente se quedó en blanco en ese momento, pues lo siguiente que recuerdo es que estaba ahora sobre la cama de Tomoyo, en la misma posición del piso, con Tomoyo sobre mí, pero ahora yo tenía mi saco abierto, y ella me besaba un lado de mi cuello mientras me acariciaba el otro lado y mi rostro al mismo tiempo con sus dedos. No era capaz de moverme, no sé si por el asombro, o por lo que sus labios y su aliento en mi cuello me hacían sentir. Tenía su cuerpo totalmente pegado al mío, presionándome, y cada movimiento hacia que se frotara un poco contra mí. Yo sólo respiraba con agitación.
"Tomoyo…. Detente… Por favor…" Intentaba decirle entre cada respiración, pero sentía que no me escuchaba (o tal vez mi voz no salía de mis labios como yo creía). "Esto… es demasiado pronto…"
"¿Demasiado pronto?" Me contestó confundida separándose de mí. Me miró a los ojos, aparentemente desconcertada con mis palabras. "Pero Sakura, yo he deseado hacer esto desde el momento mismo en que aceptaste ser mi novia." Tomoyo me sonrió ampliamente con ilusión, y yo, por mi parte, no podía creer que estuviera hablando enserio…
CONTINUARA…
