Capitulo 2. Malfoy Manor
La entrada a Malfoy Manor estaba cubierta por tres mortifagos. Ron, Hermione y Harry esperaban la oportunidad para atacar a alguno de ellos y así poder infiltrarse, sabían que la espada de Godric se encontraba adentro y también 2 horrocruxes. No tenían el mejor plan, de hecho, entre más lo repasaban, más fallas le encontraban, pero ya no había tiempo de retractarse.
Habían pasado tres días observando las actividades que realizaban las personas dentro de la mansión y sabían que justamente a las 5 de la tarde Voldemort sacaba a la mayoría de los mortifagos junto con él, así que la vigilancia era reducida durante dos horas, que eran lo que duraban sus excursiones. También sabían que dentro se quedaban Bellatrix, colagusano, Amycus y los Malfoy.
Ron tomó la poción multijugos con uñas de un mortifago cuya labor incluía caminar al pueblo siguiente y su mejor pasatiempo era morder sus uñas y escupirlas por todo el bosque. El trabajo de juntarlas había sido asqueroso. Hermione, se haría pasar por una muggle capturada mientras que Harry iría debajo de la capa invisible. Una vez dentro, tenían aproximadamente una hora para encontrar los horrocruxes, alguna pista de los planes de Voldemort y volver a salir.
La entrada fue más fácil de lo que habían imaginado, Malfoy Manor no parecía ser tan segura pues se había abierto al escuchar la voz del moritfago/Ron.
-¿Qué carajos estás haciendo aquí?- la voz de colagusano provocaba en Harry ganas de lanzarle un avada kedavra en ese momento, pero sabía que debía contenerse por el bien de la misión, esperaba que también su amigo pudiera hacerlo.
-Traigo un poco de diversión- dijo señalando a la muggle/Hermione – además, el Señor Tenebroso me envío de regreso, parece que ya no le soy útil.
Harry relajó los hombros, realmente Ron se había vuelto más fuerte, debía aprender a confiar un poco más en su amigo.
-¿Acaso eres idiota? El Señor Tenebroso nos dijo claramente que no debíamos capturar muggles, sabes que pones en riesgo la causa
-¿Acaso crees que soy idiota? Lo tengo todo bien planeado, además el Señor Tenebroso me dio su permiso de traer un poco de distracción
La cara de Colagusano mostraba un poco de dudas, pero parecía que le creía lo suficiente para darse la vuelta y murmurar un ¡Imbéciles!, justo cuando iba a felicitar a Ron por su excelente participación escucho una risa que le congeló el cuerpo.
-Así que nos trajiste diversión – Bellatrix mostraba la mirada desquiciada que podría volver loco a unos cuantos – déjame torturarla primero querido – pasaba sus dedos por el rostro del mortifago/Ron y de vez en cuando sacaba la lengua como si quisiera imitar a Nagini
-¡Por supuesto que no! – La voz de su amigo había sonado un poco más ruda de lo que les convendría – yo la capture, me toca divertirme primero
-Pero por que tomar turnos si podemos hacerlo todos juntos –Amycus se acercaba con varita en mano
-Bien – Ron parecía estar acorralado – pero no invitemos a nadie más, eso nos quitaría diversión. Consigamos una habitación para nosotros solos.
Harry pensó que su amigo se había vuelto loco, pero le hizo una pequeña señal de que era hora de separarse. Habían acordado que se separarían solo si era necesario, cada uno llevaba un traslador que solo funcionaba una vez y los llevaba directamente a Hogwarts, el lugar más seguro si eran descubierto. No sabían si funcionaria en la mansión, pero era un plan desesperado para tiempos desesperados.
Caminó en dirección contraria a donde sus amigos se habían ido, esperaba poder pasar desapercibido hasta encontrar lo que estaban buscando y poder volver a reunirse con sus amigos lo más rápido posible.
Después de 15 minutos caminando entre diferentes cuartos de la mansión comenzaba a perder la paciencia, no había ninguna pista de algún horrocrux o de la espada de Gryffindor. Hasta ahora solo había encontrado habitaciones con ropas de mortifagos y algunas pociones que no había podido identificar, llevaba algunas muestras para Hermione y realmente lamentaba no ser bueno en esa materia.
De pronto sintió pasos apresurados y se pegó a la pared varita en mano para lo que fuera necesario. El cabello rubio de Narcissa Malfoy se dejó ver corriendo por un pasillo lejano, así que decidió seguirlo, seguramente lo llevaría a algo más importante de lo que tenían esas habitaciones.
Cuando logró alcanzar a Narcissa, notó la cara de terror que llevaba. Entraron a una habitación que parecía ser la biblioteca
-¿Lucius? – con voz suave, llamó a la puerta y espero unos instantes, cuando abrieron, se dio cuenta de que la persona que estaba abriendo no se parecía al Lucius que él había conocido, aquel hombre alto y orgulloso se encontraba ahora temeroso y debilucho. No se parecía a la persona que años atrás había conocido en el callejón Diagon, incluso podría decir que le provocaba algo de lástima.
Entró rápidamente detrás de la Señora Malfoy. El cuarto era bastante simple para el tipo de personas que albergaba, tenía una pequeña cama en el fondo, una mesa con una jarra y dos vasos, y una vela que se consumía lentamente; las cortinas le daban la impresión de haber sido muy elegantes en algún momento, aunque ahora solo se mostraran como dos pedazos de tela marrón polvorientos y desgarrados en la parte baja.
-Han decidido la fecha y la hora – Era la voz del Sr. Malfoy, aunque ahora era baja y parecía que le estaba costando decir cada palabra
Su esposa se acercó a la cama donde él estaba sentado y junto sus manos
-Él no ha dicho que sí, no aceptó. ¿Por qué adelantaran las cosas? – La voz de ella luchaba por no quebrarse.
-Se arriesgarán a hacerlo sin que acepte, tal vez les funcione. El Señor Tenebroso comienza a impacientarse, parece que al fin encontró lo que faltaba. Será mañana.
-Es nuestro hijo Lucius, no podemos dejar que lo maten- las lágrimas lograron salir y se recargó en el cuerpo de su esposo.
Harry estaba sorprendido de ver a los Malfoy así, ellos que siempre habían tenido orgullo y rigidez ahora estaban consumidos. De pronto las palabras comenzaron a hacer ruido en su mente, matarían a Draco Malfoy.
Como casi siempre, sus impulsos actuaron antes que su cerebro y caminó hacia la puerta. No supo si adentro se habían percatado de su salida, pero tampoco le importó mucho, después de todo, estaba realmente confundido, ¿Por qué no hacían algo para salvar a su hijo? ¿Qué era lo que estaba planeando Voldemort? ¿Por qué comenzaba a sentir un vacío tan grande en el estómago?
Cuando llegó al pie de las escaleras su atención se centró en los ruidos que se escuchaban en el piso de arriba, cuando llegó pudo ver que el plan ya no resultaría. Colagusano sangraba tirado en una esquina, Bellatrix peleaba con Hermione mientras que Ron tenía un duelo con Amycus y Draco Malfoy; caminó aprovechando su invisibilidad y petrificó a Bellatrix, quien era el enemigo más peligroso, o eso pensó hasta que sintió un hechizo dándole por la espalda. Cuando cayó perdiendo su capa en el proceso pudo ver que su atacante era nada menos que Terrence Higgs.
-¡Tenemos a Potter!- gritó mientras caminaba en su dirección. Rápidamente se puso de pie y tomo su capa, el dolor había desaparecido y ahora solo sentía ganas de acabar con el maldito que tenia enfrente
Escuchó a gente subiendo.
-Debemos irnos – el grito de su amiga le hizo darse cuenta que no podrían ganar esa batalla, especialmente si Voldemort se encontraba en la mansión. Tomaron sus Trasladores, esperando que funcionaran cuando de pronto lo vio, Draco Malfoy sangraba de un brazo y se sostenia de la pared, pero parecía más asustado de las personas que estaban subiendo que de los tres adolescentes que habían invadido su mansión.
-¡VAMOS! – no supo si el grito había sido para sus amigos o para el rubio pero los tres lo miraron con sorpresa, sus amigos presionaron sus trasladores justo cuando una docena de mortifagos giraban en dirección a ellos. Corrió hasta chocar con Malfoy y lo apretó a su cuerpo como si en eso se le fuera la vida, mientras apretaba el botón de activación de su traslador.
Sintió el ya conocido jalón en su estómago y se apretó aún más al rubio, cuando sintió el golpe en la espalda se dio cuenta que tenía los ojos cerrados.
-¿Qué carajos…? –La voz de Ron le hizo abrir los ojos
Estaban en la enfermería de Hogwarts, entonces sintió el cuerpo del rubio moverse, dos segundos después era empujado por Malfoy.
-¿QUE MIERDA HICISTE? – el rubio se puso de pie rápidamente pero se tuvo que sostener de una cama, parecía que la pérdida de sangre lo había debilitado. Madame Pomfrey llego rápidamente a donde estaban ellos.
-¿Qué sucedió aquí? ¿Qué hacen ustedes aquí?- no gritaba pero realmente estaba sorprendida de la presencia de 4 adolescentes en mitad de las vacaciones de verano
- LE DIRE QUE SUCEDE AQUÍ, EL MALDITO POTTER ME QUIERE MUERTO, A MI Y A TODA MI FAMILIA. NO ERES NINGUN SALVADOR, ERES UN IMBECIL AL QUE NO LE IMPORTA NADA MAS QUE SUS AMIGOS. QUE SE MUERAN LOS MORTIFAGOS, ¿QUÉ TE HACE DIFERENTE DE VOLDEMORT?
Cuando estuvo estable, corrió hacia la puerta de la enfermería, pero antes de que pudiera salir Severus Snape lo empujó de regreso, y con la mirada fría que lo caracterizaba escudriñó la escena
-Es demasiado tarde
Harry no estaba preparado para lo que siguió, Draco Malfoy se dejó caer de rodillas y lloró silenciosamente.
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Autora al habla:
Hola, muchas gracias a Christine C por su review, en verdad me hizo muy feliz.
Así que espero que este capítulo también les agrade y de verdad aprecio su apoyo. Espero me dejen un review contándome que les parece la historia.
Un fuerte abrazo.
