CAPITULO 2: Lucifer

Han pasado muchos años, un par de milenios.

El hijo de Dios vino al mundo, y fue sacrificado por los mismos humanos.

Sin embargo, aún existen personas buenas, inocentes y leales a nuestro señor.

Nuevamente camino por las oscuras calles de un barrio bajo, buscando a ese chico al cual me han mandado a salvar.

Según la información que el jefe Giotto me ha mandado, él es un buen chico, de buenos pensamientos, jamás le ha hecho nada a nadie. Pero, la muerte de su joven novia, esa niña de secundaria llamada Haru, le afecto demasiado.

Primo teme que haga alguna estupidez y atente contra su vida

Es por eso que estoy aquí

Para salvarlo del infierno.

Continúo caminando y le veo.

Cabellos castaños, un corte algo extraño y ojos color almendra, es el, Tsunayoshi Sawada.

De pie en el puente, tratando de darse valor para saltar a la transitada calle que se encuentra abajo.

Una muerte segura

Si no te mata la caída, los autos lo harán.

Miro al chico, y le ordeno que baje, que se aleje del barandal.

No me ve, pero me siente.

Se arrepiente, se da cuenta que aquello es una estupidez y se pone nuevamente en un lugar seguro, le sigo hasta que está por llegar a su casa, no quiero que sus tendencias suicidas vuelvan a despertar.

Le observo entrar, mi trabajo ha terminado aquí.

Me alejo un par de calles cuando, nuevamente, después de tanto tiempo te veo.

-Hibari Kyoya… -

-Gokudera Hayato… o, debería decir… Lucifer-

-qué más da, se me conoce por muchos nombres lucifer, satanás, el diablo…blablablá….estás perdiendo tu toque, arcángel Miguel-

Miro a tu costado y le veo, ese niño de ojos castaños, atado con un par de esposas a ti.

-al final, termino ahorcándose en el baño, ¿Qué patético no?-

-tú lo obligaste-

-corrección, solo le di un pequeño empujón cuando se ató la cuerda al cuello-

¿Cómo puedes ser tan maldito y hermoso a la ves? aun sin tus alas, y con toda esa energía negra emanando de tu cuerpo, sigues provocándome ganas de caer en el pecado, continuas siendo la manzana prohibida que tanto deseo, que tanto anhelo.

Truenas tus dedos y observo como demonios se llevan al chico a las profundidades del infierno

No puedo hacer nada, él se ha suicidado, el mismo se cerró las puertas del cielo.

-no has cambiado nada Kyoya-

-….-

Me miras, me inspeccionas.

Siento odio

Me aborreces

-has caído tan bajo-

-fuiste tú quien me ha mandado abajo, tú me arrebataste mis alas, tú me desterraste del cielo hace miles de años, cuando la historia de la humanidad apenas empezaba a ser escrita ¿acaso ya lo olvidaste? –

Rencor

-no, no lo eh olvidado, todos los días me culpo de tu estado, de no haberte podido salvar de la perdición-

-¿salvar? … ¿culpa? ¿Tu?... ni siquiera dudaste en acabarme-

-… te pude haber matado aquel día-

-más no lo hiciste, eres débil, aunque no lo admitas, me amabas, y lo sigues haciendo-

-jamás lo eh negado-

-eres tan tonto como los humanos, enamorarse… -

-Tú también te enamoraste, amabas a Yamamoto Takeshi con locura-

-cállate-

-por eso buscabas a Tsunayoshi… él te recuerda a Takeshi, no en el físico, más si en su forma de ser, tan inocente –

-…..-

Ahora es tu turno de guardar silencio

-Nos veremos Hibari Kyoya, o… Arcángel miguel, ¿así te llaman los humanos no?-

Sin decir más te marchas, nuevamente te veo partir, sé que debo terminarte, debo de acabarte… mas no puedo hacerlo

Hayato, te sigo amando con locura, y si no puedo dejar de hacerlo, terminare por conocer el infierno.

…Lucifer….

…Te mataré…


Gracias por leer~!

PD:

¿review?