¡Hola!

Aquí me tienen en esta nueva semana. El día de ayer por fin pude terminar de ver Transformers Animated, estuvo genial toda la serie; aunque me hubiera gustado que tenga más episodios. Definitivamente el personaje de entre los Autobots que se llevó los aplausos es Bumblebee, por su simpatía y arrojo en las misiones. Entre los Decepticons por fin hay una excepción. Casi siempre Starscream le pone el toque cómico e interesante; pero me quedo con Wlitzwing. Ese tipo está loco…Muy loco. Tiene tres caras, una más loca que la otra. Me reí toda una semana con su frase: '¡Me caigooo!'

Bien, ahora a buscar un poco de comics, hace ya un buen tiempo que los leo.

PentypusKoop: Oh sí, hay muchos cambios entre las chicas. No tuve el valor suficiente para cambiar la personalidad de Noisehell, es muy mona siendo así. Y si… Highervolt ya no está con Skywarp (u.u) lo tronaron, lo dejaron, lo chotearon, lo plantaron… Y muchos sinónimos más XD. Dejemos al pobre a un lado y ojalá tenga espacio para explicar el porqué, ahora sigue la historia.


Eurea vivió feliz y sin preocupaciones en Kalis por muchos años, ayudando a las sacerdotisas y demás habitantes. Se convirtió en médico y también participaba en algunas investigaciones científicas. Pronto se hizo conocida en muchas partes del planeta, inclusive fue llamada a reemplazar a un profesor en la Academia de Guerra de Cybertron por un periodo.

-Y bien, el primero que termine de descifrar esta fórmula tendrá más puntos extra.-Decía en clase, mostrando una ecuación en la pantalla.

-¡No hay necesidad de esperar, señora! –Dijo una voz chillona y una mano azul se levantó de entre las decenas de estudiantes.- Ya la resolví.

-¡Maldito Screamer!-Decía un Skywarp casi adolescente.- ¡Por qué no te callas!

-Lo que sucede es que son montón de fracasados sin futuro.-Dijo orgulloso un joven Starscream.-Soy mucho mejor que ustedes, inútiles.

-Deja que los demás trabajen también, enano.- Intervino Thundercracker, quien pese a su juventud seguía tan alto y con su voz potente de adulto. Los demás Seekers no dudaron en protestar también, quejándose de su creído compañero.

-¡No interrumpan mi momento de gloria frente a la maestra, imbéciles!-Chilló el cadete en su defensa.

Eurea se acercó a ver el tablero de su orgulloso pupilo. Era sorprendente que en pocos astrosegundos haya resuelto tan difícil ecuación.

-Cadete Starscream ¿No ha pensado en ser científico en un futuro?-Preguntó la maestra.

-¡Por supuesto! ¡Ya estoy en el segundo vorn en ciencias interplanetarias como segunda profesión!-Respondió.

-Realmente sorprendente, cadete Starscream.- Dijo la profesora retirándose al escritorio.- ¿Te puedo dar un consejo?

-Claro que sí, por usted lo que sea.-Dijo coquetamente el joven.

-Debe controlar esos impulsos de gritar y decir feas palabras, no sea enojón o de lo contario no conseguirá novia.

La clase entera estalló en carcajadas y Starscream quedó ridiculizado por sus demás compañeros, Eurea sonreía también; pero estaba apenada, ese día dejaría la Academia.

Al terminar, Eurea se retiraba a Kalis. De pronto frente a ella apareció un comité de mecanoides. Un miembro del consejo de Cybertron que estaba en medio de ellos, se le acercó.

-¿Eurea? ¿El médico general del sector 23-Omega en Kalis?

-Sí, soy yo señor.

-Mi denominación es Altivux, necesitamos de su talento en el centro científico de Iacon.

Eurea sonría satisfactoriamente, una gran oportunidad en la capital de Cybertron para ejercer su oficio. Su vida parecía ser idónea, pero todo cambió cuando conoció a Shockwave.

Capítulo 2

Las mujeres del Mausoleo

En Polyhex todo estaba en silencio, los centinelas vigilaban la ciudad perímetro a perímetro y en la base Decepticon se oía una vocecilla cantando bajo la luz de las dos lunas de Cybertron. Pronto se oyó el sonido de propulsores acercándose, una nave a toda velocidad se dirigía la base.

-¡Reconozco ese sonido!-Dijo la pequeña robot.- ¡Es mamá!- Y saltando a través de las enormes torres llegó hasta la entrada y Armystorm aterrizó y se transformó frente a ella.

-¡Madre! Dijo la pequeña alada rosada con gris, abrazando a la seeker lila.- ¿Volviste por mí? ¿Verdad?

-Lünestorm, cuánto tiempo sin verte…

-¿Me llevarás al Hades? ¡Por favor di que sí!

-En otra oportunidad, tenemos misiones peligrosas por el momento.

-No hay problema, ya maté 54 mujeres Autobots en el simulador de combate.- Dijo la pequeña señalándose a sí misma con orgullo.

-¡Ya era hora que regresarás y te lleves a esa cosa!- Apareció Shockwave tras la puerta.- ¡Es muy traviesa y no me deja hacer mis labores!

-Madre ¿Porqué mi ancestro es tan gruñón conmigo?-Preguntó la niña.- Nunca me deja hacer nada y luego dice que soy una inútil.

-Lüne… ¿Me dejas conversar con Shockwave a solas? Es importante…-Se dirigió Armystorm a su creación.-Ve a tu habitación a jugar con el simulador, debo hacer un viaje y cuando vuelva veré tus progresos.

-¡De verdad! ¡Bien, nos vemos!- Y despidiéndose, la pequeña se adentró a la base y desapareció. Armystorm se dirigió a su creador.

-Shockwave, quiero que me hagas un favor.

-¿A qué has venido? ¿Qué acaso esa nave no tiene lo necesario para destruir y conquistar?-Refunfuñó el transformer cíclope.

-No es armamento lo que te pido, quiero… quiero que me prestes la llave del Cementerio de las Mujeres Decepticon.

-¡¿CÓMO?! ¿Por qué quieres ir allá? ¡Es un sitio prohibido!-Exclamó el Decepticon púrpura.

-Necesito ver la tumba de Eurea ¡Es urgente!

-Nadie está autorizado a entrar, salvo Megatron y yo ¡No puedes desobedecer órdenes!-Sentenció el Decepticon.

-Está bien, entraré por mi cuenta… - y diciendo aquello se apresuró a despegar y volar hasta Kalis. Shockwave rápidamente corrió a la base central y envió un centinela para que vigile a su primera creación.

Lünestorm apareció de pronto. -¿A dónde fue mamá?

-A hacer locuras como siempre.- Fue la ácida respuesta.


Mientras en el Hades, las trillizas esperaban la señal de sus subordinadas para actuar.

-¿A dónde ha ido Armystorm? –Indagó Noisehell, vigilando los trabajos dentro de la nave.

-Me dijo que se iba a Polyhex y luego a Kalis.- Contestaba Whirlwind mientras analizaba los procesadores de sus víctimas en la computadora.-Olvide decirle que salude a Lünestorm de mi parte.

-Eres una consentidora.- Contestó Noisehell desde su lugar de trabajo.- Esa muchacha terminará siendo tan insoportable como Starscream.

De pronto, Highervolt apareció en la sala con nuevas noticias.

-Nos acercamos a las coordenadas, lideraré el primer ataque. Mantengan posición de camuflaje, ahora.

-De acuerdo, jefa.- Dijo Noisehell y activó un campo de fuerza haciendo que toda la nave se volviera invisible.

Highervolt salió y un grupo de mujeres Decepticons armadas la esperaban, listas para el ataque sorpresa.

-¿Desde cuándo Highervolt se volvió tan mandamás? –Interrogó Whirlwind chequeando unos resultados de su computadora.


La lejana región de Kalis lucía entre ruinas y desoladora. Un extraño humo cubría sus escombros, cómo una especie de neblina. Armystorm llegó al lugar. Era la primera vez que visitaba la ciudad natal de su creadora, a pesar de lo devastado se sentía cómoda. Como si ese lugar en ruinas también hubiera sido su hogar.

'Estamos aquí…'

La voz de ultratumba la guió hasta el túnel, era extraño que el único camino para llegar fuera por aquel sospechoso ducto. Armystorm cambió de forma y voló a toda velocidad, mientras que el Centinela de Shockwave ya llegaba al comienzo del túnel.

Conforme avanzaba el túnel se manifestaba de manera extraña. La Femseeker registró una energía en sus sensores, que rodeaba cada parte de la estructura. Era como si el túnel tuviera vida propia, de pronto las luces comenzaron a encenderse por sí solas, cada vez más brillantes… Hasta que Armystorm perdió la visión en sus ópticos y se detuvo.

Al recuperarse, se levantó del suelo. Sentía mucho dolor en el interior de su cámara de chispa, como si hubiera sido herida de muerte y vio frente a ella la puerta del mausoleo. Era grande, vieja y estaba sellada, pese a su cansancio ella siguió y se recostó en la puerta. Shockwave observaba todo a detalle a través del centinela y no podía creer lo que sus ópticos registraban. La seeker ya recuperada de fuerzas, buscó un modo de abrir la puerta. La revisó por completo, trataba de activar la cerradura con sus rayos lásers, golpeaba la estructura; pero fue inútil.

-Ríndete ya,- Hablaba Shockwave observando todo a través de la pantalla.- Es imposible entrar sin la llave.

Las fuerzas agotaron a la fémina, la atmosfera era pesada e imposible de soportar.

-Centinela, regresa y trae a Armystorm contigo.

Una última vista mostraba a la seeker lila desvanecida y el monitor emitió repentinamente estática por un instante, al volver la señal ella ya no estaba, había desaparecido. El radar mostraba coordenadas imposibles: Armystorm estaba dentro del cementerio. Shockwave no podía creerlo y ordenó al centinela buscarla.

Ella cayó inactiva y fue presa de un profundo sueño en donde también se veía inconsciente. En aquella dimensión clara en la nada escuchó unos pasos. No podía ponerse de pie y observar quien o que estaba llegando. De pronto una voz femenina; pero potente se escuchó:

-¡Levántate! ¿Para eso entraste aquí con tanto esfuerzo? ¿Para entrar en hipersueño?

La voz insistió y Armystorm abrió lentamente sus ópticos.

-¡Vamos! ¡Hay mucho por hacer! No podemos esperar más… ¡Levántate!

Al reponerse vio por fin al mecanoide femenino que la llamaba, no podía creer quien estaba frente suyo: Una figura familiar, que solo existía en los registros de archivo en la historia del ejército Decepticon.

-¡Slipstream! –Exclamó admirada Armystorm.- ¡Pero, si tú!… ¡Tú estás muerta!

-Me alegra que sepas quien soy.- Dijo el ente.- Pues sí, lamentablemente mi belleza se ha fundido hace millones de años… Y estamos todas aquí, padeciendo…

-¿Padeciendo? ¿Por qué?

-Porque no pudimos cumplir una tarea y nos dejaron en el olvido por ello…

-¿Cuál es la misión que no completaron?

-La de eliminar… A Elita One…

La seeker lila se recuperó de su dolor, se puso de pie e intrigada interrogó sobre el tema.

-Quieres decir… ¿Qué por no cumplir las denigraron?

-Eso no es todo, nos despojaron de nuestros nombres como mujeres Decepticons y nunca fuimos vengadas. Era un plan perfecto y alguien nos traicionó ¿Tienes idea que se siente no poder unirse con la Matriz y vagar por todo la eternidad en el Limbo del olvido? No pudimos nunca reparar el error cometido.

-No lo sabía…-Dijo Armystorm decepcionada.- Ahora comprendo por Shockwave nunca nos narró acerca de ustedes. Pensé que se habían extinguido con el pasar del tiempo.

-¡Son masculinos! ¿Qué esperabas? No admiten débiles en el ejército Decepticon y nunca lo admitirán… Pero tú y las demás… Son diferentes.

-No somos diferentes a ustedes, somos mujeres Decepticons… Llevamos la misma insignia en nuestra estructura.

-Puede ser.- Dijo Slipstream acercándose.- Pero tú tienes algo especial allí dentro.- Dijo tocando el pecho de la fémina.-Tienes el arma definitiva, el arma que hace la diferencia entre la vida y la desactivación total.

-La tormenta energética.-Dijo la seeker lila pensativa.

-¡Exacto! –Exclamó la seeker verdiazul y purpura abriendo los brazos.- ¡El único motivo por el cual sigues en el temible ejército de los Decepticons! Y… -Dijo suavizando su voz y acercándose a la seeker lila con susurros.- Si no fuera por eso, es duro decirlo pero… Ni existirías siquiera…

Armystorm se quedó pensativa, Slipstream tenía razón…Ahora todo tenía sentido.

-Sin esa arma, no somos nada.- Exclamó abatida.

-Apuesto que Megatron está buscando la forma de despojarte de ese poder para usarlo a su antojo, y cuando eso ocurra… Ya no le serás de utilidad.-Advirtió la seeker fantasma.

-¡Pero le he otorgado conquistas! ¡He reunido más soldados a la causa! ¡Construimos una nave que vigile todo Cybertron! ¡¿Acaso no le es suficiente?!

-Para él nada es suficiente, Armystorm. Por eso estamos donde estamos… En el olvido.

La seeker lila estaba casi convencida, no había forma de cambiar su destino… Será acaso una forma de averiguar sobre el día final que una vez su madre dijo.

-Te ayudaré.- Dijo decidida.- Yo y mis hermanas las vengaremos…

-Eres valiente, Armystorm.- Dijo Slipstream acercándose y tocando el brazo derecho de la fémina.- Pero antes debes comprender todo desde el principio y te mostraré la verdad sobre nosotras.

Slipstream hizo que su colega diera la media vuelta y viera una tenebrosa visión. La más terrible que pueda haberse visto: Un campo de batalla, decenas de cuerpos calcinados, destrozados, inertes en posiciones de agonía y dolor extremo.

-Ahora, sentirás el dolor de cada una de nosotras, la desesperación, la agonía, la frustración de una muerte injusta y perversa.- Diciendo aquellas palabras, los fantasmas de cada guerrera caída se introducían en los ópticos de la seeker lila, dejándole ver lo terrible de cada muerte.

Armystorm comenzó a gritar de terror, sintiendo el dolor y viendo pasmada toda aquella terrible muerte, una que Megatron y su ejército decidieron darle la espalda e ignorar.

Shockwave escuchaba los gritos de su creación, su centinela recibía señales de la desaparecida pero su búsqueda era inútil, no la hallaba por ningún lado del final del túnel y daba vueltas en frente de la tétrica puerta.

-¡Es posible que Armystorm jamás escape de ese lugar maldito!- Dijo desesperado el Decepticon púrpura.


Continuará

La primera parte de esta historia me gusta, siempre me preguntaba cómo eran los Seekers cuando estaban en la academia de guerra de Cybertron, así que quise hacer una escenita; quizá me anime a escribir algo sobre ello ¡Buen fin de semana!