De Odio y Amor


La primera vez, solo fue lastima al ver a ese pobre chiquillo en tal desgraciada situación. La segunda vez, la semilla del odio empezó a crecer. Porque era imposible, era imposible que alguien hiciera tanto daño sin ser consciente de que lo que hacía no debía ser así.

O al menos eso pensó en aquel entonces.

Aquella idea permaneció en su mente un tiempo más. Después se dio cuenta que aquel niño no era nada más que un títere, volviéndose indiferente a él, centrándose mas en odiar a aquella organización que era capaz de corromper de tal manera.

Aunque el tiempo le mostro que ese niño había madurado. Y ahora, había seguido el camino de la corrupción por elección propia. Así comenzó a odiarlo, por no seguir el camino que debía, por ser un muro en el camino para cumplir su propósito.

Le odio profundamente, la indiferencia había quedado en el pasado.

Cuando menos se dio cuenta, cada que lo veía no podía centrarse en otra cosa. Solo pensaba en como podía deshacerse de él y de su presencia.

Pero después, cometió un error.

La oscuridad es misteriosa, llena de acertijos que piden ser resueltos. Ese misterio le atrajo, le atrajo demasiado. Bien dicen, que la curiosidad mato al gato; en su caso, la curiosidad le condeno a algo peor que la muerte.

Se enamoró de aquella oscuridad.

Al verle, no podía pensar en otra cosa más que saber que había en su corazón, el saber por qué era como lo era. Y cuando menos se dio cuenta, siempre lo pensaba; pensaba en esos enigmáticos ojos carmín día y noche. Queriendo descubrir todos sus secretos. Y cuando no pudo sacarlo de su cabeza, supo que algo andaba mal.

Pero cuando al verle no podía ver más que su belleza, una belleza toxica que le devoraba la vida y la razón, y aquel misterio que lo bañaba, al querer saber toda la verdad. A ayudarle a encontrar todo aquello que le fue arrebatado.

Fue cuando se dio cuenta que se enamoró. Amor, aquel sentimiento pasional, irracional, que no conoce fronteras ni límites, que puede salvar a cualquiera de la perdición. El mismo sentimiento que podría condenarlo.

Y fue cuando entendió toda la razón que tenía aquel dicho.

Del odio al amor solo hay un paso.


Amo mis headcanons caraju(?)