Capitulo 2

-La escuela Whovian-

Bueno, por fin he llegado a la escuela, prefiero salir antes de casa e ir andando, que ir en bus. Asi puedo respirar el aire limpio, suelo pasar por las casas de las amigas de mi abuela, la señora Huffle, es una señora muy simpatica, que tambien tiene parecidos hobbies como mi abuela, tiene un West Highland terrier, que siempre me saluda cuando paso por su verja y luego está la señora Rave, que tiene un halcon llamado Horus, que no me quita el ojo cada vez que paso por su casa o entro a su casa, es intimidante.

Despues suelo pasar por varias casas y tiendas locales y al final del barrio, casi colindando con un bosque enorme, tenemos la escuela publica Whovian.

Es un conjunto de edificio muy antiguos del s. XVIII, recuerda al estilo gotico, de piedras enormes y oscuras y la mayoria de las clases son en forma de anfiteatro romano y de madera. Pero todas son en general muy luminosas.

La biblioteca es mi mayor tesoro, es enorme y aun parece mas vieja que la escuela, tiene libros de todo tipo y para encontrar informacion, a parte de la sala de ordenadores, aquí encuentras lo que no lo hace internet.

La sala donde da las clases el profesor Black, es una sala al fondo de la septima planta a mano derecha, despues de pasar el gran fenix de piedra maciza que hay al fondo del pasillo hacia la izquierda. Es luminosa como el resto de las clases de la escuela y tiene de todo, la mayoria cedidos con mucho gusto por mi tia Athena, que estudio aquí como yo lo hago ahora.

Hay mucha gente ya en clase, cuando llego yo.

La primera mi amiga Alice, rubia y un poco loca, detras de ella, esta Chess, que es un chico que suele evadirse de las clases con marihuana, pero que en general es un buen chico y por ultimo Ana, mi gran amiga, fue la primera que me saludo nada mas llegar a Newton, el pueblo donde vivimos y una vecina con mucha energia.

Entra el profesor Black, que parece demacrado ha debido de pasar mala noche y cojea de un pie. Le miro preocupada, porque a parte de ser un gran profesor y muy divertido, es amigo de mi tia.

Me mira, ha detectado que le miraba preocupada y se encamina a decir algo

"– chicos, he tenido mala noche, no se puede salir hasta las tantas y despues daros en condiciones las clases, hoy voy a ser un profesor aburrido, ya disculpareis, pero me duelen todos los huesos de este viejo perro-"

En cuanto dijo "perro" me entro un escalofrio que me hizo recordar la nochecita que habia pasado, se me empezo a nublar la vista, ¡que narices me pasaba!, nunca me habia pasado esto.

¡Amy, despierta, despiertaaaaaaaa!- abri los ojos, veia un poco borroso, pero esa voz era de Ana, su cara estaba encima de la mia, mirando con cara de preocupacion.

¡Amy!, ¿estas bien?, te has desmayado en cuanto a empezado la clase, estamos todos preocupados.

Me incorpore, estaba en clase con en el suelo, con una almohada improvisada hecha de abrigos y uno de ellos haciendo de manta encima de mi. La clase entera mirandome con cara de preocupacion y el profesor Black, hablando con la directora,cuando se dieron cuenta de que estaba consciente, se acercaron y entre Ana y ellos me ayudaron a levantarme.

-Señorita Smith, vamos a llevarla a la enfermeria, hemos avisado a sus familiares para que vengan a buscarla, creemos que necesita reposo en casa- dijo la directora Maxtor.

La directora Maxtor era una mujer de pelo castaño, con ojos verdes ademas era alta y elegante, con cierto carácter recto y severo, pero jovial.

Fuimos a la enfermeria y me recoste en una de las camas, la señora Isifren, era la enfermera jefe que siempre nos cuidaba como una madre o peor como una abuela, porque los pastelitos de calabaza y de zanahoria nos llenaban la barriga en invierno, cuando hacia mucho frio. Muchas veces, nos poniamos enfermos, porque sabiamos que en invierno siempre tenia en la enfermeria, recien hechos y que alli se estaba genial, porque la gran chimenea calentaba que daba gusto.

En cuanto me recoste, volvi a sentir una sensacion extraña y cerre los ojos, estaba muy mareada y cai de nuevo en sopor.