Hola a todos!

Aquí el capítulo 2 de esta historia que tendrá aproximadamente 7 capítulos y un Epilogo.

Pienso que los capítulos cansan mucho si son muy largos por eso los hare medianamente cortos.

Cabe aclarar que los personajes de YU-GI-OH no me pertenecen, solo hago uso de sus nombres originales en el manga.

Sin más que disfruten del fic.

Capítulo 2- Ojos de odio

Abrió los ojos y no pudo ver nada, trató de llevarse las manos al rostro y se percató de que estaban atadas tras su espalda, con un esfuerzo se sentó y moviéndose un poco pudo sentir la pared detrás de él, se apoyó en ésta y sacudió la cabeza pidiendo sentir como una tela que colgaba de su nuca rozaba sus cabellos, así se percató de que sus ojos habían sido vendados y no era la habitación la que era oscura, estando sentado movió sus piernas, estaba atadas también y al notar el indiscutible sonido de cadenas chocar contra el piso cada vez que las movía pudo concluir que debía de estar encadenado a un punto fijo en el suelo para evitar que se escapara, concentrándose, agudizó sus sentidos y no pudo distinguir sonido alguno, estaba solo, eso era extraño pero no le tomó importancia, se inspecciono a sí mismo, no llevaba puesta su gabardina pero si el resto de su ropa, entonces pensó:

"Por lo que escuche al mover las cadenas debe ser una habitación de grandes dimensiones, también percibo el aroma del agua salada, hierro, combustible y humedad...Debo estar en un almacén de maquinaria pesada cerca del mar...Ja! Me quitaron la capa pero no el resto de mi ropa ... son unos incompetentes... o no se hubieran dejado engañar por los señuelos en ese saco...salir de aquí será muy fácil"

Con sus dedos palpo el cinturón que llevaba y de lo que parecía ser un compartimento oculto sacó una pequeña y filosa navaja, se desató las manos y se sacó la venda de los ojos, finalmente liberó sus pies de la cuerda quedando solo con un grillete en su pierna izquierda desde el cual una gruesa cadena lo mantenía cautivo aun, guardando el filoso artefacto en su lugar, chasqueo la lengua con molestia mientras desarmaba la hebilla del mismo cinturón de dónde fácilmente obtuvo una llave maestra para abrir los grilletes y liberarse completamente.

Analizo meticulosamente el lugar, notando que sus suposiciones eran acertadas, armo su cinturón de nuevo, y habiendo notado un tragaluz sobre él, trazo algo que parecía ser un plan en su mente.

Poniéndose en posición de ataque comenzó a correr a una máquina que se encontraba a su derecha, con las manos se apoyó para subir de un brinco y con el impulso de sus pies alcanzó más altura dirigiéndose a la izquierda para con sus manos alcanzar una de las vigas de la pared cerca del tragaluz, se impulsó dando una pirueta y aferrándose a unas cadenas que colgaban del tragaluz, escalo rápidamente y sin el más mínimo problema logró salir.

Ya fuera del almacén divisó navíos con grandes contenedores de Amatista Corp. , el nombre le recordaba antiguos socios de Gozaburo esas eran unas empresas dedicadas a todo lo que a guerra se refiere, armas, municiones, tanques, inclusive los soldados mejor entrenados se podían conseguir de esa renombrada empresa.

Sigilosamente se alejó, tomó un taxi (aunque hubiera preferido una limusina) y como si nada regresó a donde se suponía estaba Mokuba.

-.-.-.-.-.-.-.-.-

- ¿Qué deberíamos hacer?- preguntó Yugi.

- Mi hermano es un rehén- dijo preocupado- y no tengo idea de a qué se refiere la carta.

-¿Y si buscamos más pistas afuera?, tal vez dejaron caer alguna tarjeta o algo- dijo Honda.

- No es una película Honda- regaño Anzu con una gota en la sien.

Mientras discutían Atem parecía escucharlos pero en verdad estaba hablando mentalmente con Yugi.

- ¿Es él verdad?.

- Si es el... no puedo creerlo... no lo soporto-respondió Yugi llorando.

- Tranquilo no lograra hacer nada esta vez.

- ¡Lo odio tanto!... es la única persona a la que en verdad puedo odiar... me duele el corazón de recordar todo-dijo como gritando, estaba bastante alterado.

- Aibou...te has esforzado por llevar esta vida desde antes de que te conociera, no dejes que el arruine tu paz de esta forma- Atem trataba de calmarlo un poco - tranquilo ¿sí?.

-Si... tienes razón mou hitori no boku... creo que mejor cambiamos antes de que se preocupen.

-Tienes razón Aibou...

Los chicos seguían buscando ideas cuando la puerta se abrió de repente y todos fijaron sus vistas en el que ingresaba, quedaron completamente atónitos.

-¡Nii_samaaaa!-grito Mokuba, saltando a sus brazos.

-Tranquilo, me liberé eso es todo... no te hubieras preocupado tanto- dijo abrazando al chico que lloraba de felicidad en sus brazos- fue muy fácil y no me hicieron nada.

Luego de contar un poco de lo que sucedió Mokuba agradeció la ayuda de los chicos. Seto no dijo nada más mientras caminaba hacia la salida como si nada. Los demás también se fueron ciertamente desconcertados por lo ocurrido pero felices de que no paso a nada "feo", nadie se dio cuenta de que Yugi había guardado la carta.

-.-.-.-.-.-.-.-

Ya eran las 8:30 pm, comenzó a correr ya que le había dicho a su abuelo que regresaría a las 5 pm pero con lo de seto perdió mucho tiempo.

Llegó a la entrada de la tienda, noto que aunque las luces estaban apagadas la puerta se encontraba abierta, algo extrañado entró y se encontró con un preocupante desorden, juegos tirados, piezas de un rompecabezas regadas por el suelo, así como también gotas de sangre en el suelo, se asustó, a gritos llamo a su abuelo y no obtuvo respuesta alguna, entonces cayendo de rodillas al piso bajo la cabeza y se quedó inmóvil, no lloraba, no gritaba, sólo estaba allí, como si no tuviera alma, estaba aparentemente en shock.

- Aibou... Yugi...YUGI...¡YUGIIII!- gritó pero ni aun así obtuvo reacción alguno del chico. Por la desesperación y estando como en trance, recito unos versos en una lengua desconocida y se materializó completamente a su lado, tomándolo de los hombros comenzó moverlo - No puede ser... no otra vez... por favor...

-.-.-.- Recuerdo-.-.-.-

Eran las 11 pm en la residencia Mutou, Yugi permanecía acostado en su cama pensando en sus padres, faltan dos semanas para el aniversario de su muerte, y el recordaba cómo se sentía hace 3 años cuando sus padres fueron arrebatados de su lado.

De un momento a otro su respiración se aceleró, salto de la cama y se sentó a un lado de la misma, se sostenía fuertemente la cabeza con las manos hasta que se detuvo quedando totalmente inmóvil, hasta parecía que no respira, su compañero se preocupó y decidió ingresar a su cuarto mental para ver qué sucedía, y entonces lo vio, en lugar de juguetes y mucha luz como era de costumbre, se encontró con algo completamente diferente.

La habitación del chico era más sombría, paredes en rojo carmín, mesas largas con negros manteles sostenían armas de todo tipo, en especial cuchillos y armamento de fuego. Elementos de entrenamiento físico a un lado. Algo que prefirió pensar era un muñeco del cuerpo humano mostrando varias zonas pintadas en rojo y negro. Pero lo más perturbador y curioso fue una pared empapelada completamente de fotografías de personas sin rostro. Por ultimo en una mesa frente a esas fotografías elementos de maquillaje.

En el centro de la habitación, apenas iluminado por una tenue luz, se encontraba Yugi de rodillas sobre un charco de líquido rojo y espeso, con los ojos bien abiertos e inmóvil completamente, sin siquiera parpadear.

Atem lo tomo de los hombros y lo movió pidiéndole que conteste, el chico lentamente levantó la mirada, lo miró fijamente y sonrió de una forma que le provocó un escalofrío fuerte antiguo faraón, esa sonrisa y esa mirada asesina de completo odio se quedarían grabadas en su mente para siempre. Atem aun así tragó saliva y sin retroceder, mirando fijamente a Yugi dijo:

- Aib... Yugi..despierta!.

Entonces la habitación se iluminó de tal forma que Atem tuvo que cerrar sus ojos para no quedar segado. Abrió los ojos de nuevo, todo era normal.

- Perdón por asustarte... me perdí en mis recuerdos- dijo Yugi ciertamente triste bajando la cabeza.

- No hay problema Aibou...qué bien que ya volviste a la realidad, ese maldito te hizo sufrir mucho- le respondió tranquilo como si nada.

-Lo sé... gracias por despertarme- dijo con una sincera sonrisa.

-.-.-.- Fin del recuerdo-.-.-.-

-Aibou!-lo seguía moviendo.

-Sí..si ya!.. ya estoy bien- sonriendo - no te preocupes Yamm... !?-se sorprendió al darse cuenta de que Atem se hallaba frente a él pero ya no era un espíritu, sino una persona de carne y hueso-¿Cómo? !- dijo casi gritando.

- jajajajajaja-rió con una lagrimita cayendo de un ojo - pensé que no te darías cuenta tan rápido jajajaja.

-¿Pero cómo es posible Yami?.

-No me mires así, trate de moverte pero no pude, te busque en tu habitación mental pero no podía entrar, me desespere y de un momento a otro las palabras me vinieron a mi mente junto con el hechizo y así estoy aquí, a mi también me sorprendió pero no me importo más que despertarte.

-No sabía que podías hacer eso- con palabras de asombro.

-Yo tampoco, ni aunque ya haya recuperado mis recuerdos- llevando la mano al mentón, con pose de pensativo -lo habré aprendido en algún momento...pero...lo que importa ahora es que ... ME VEO GENIAL!- poniendo pose de fabuloso.

-jajajajajaja...no empieces Yami- dijo riéndose.

- Eso está mejor- feliz de no ver más a Yugi con esa mirada triste - ahora a buscar pistas - con mirada seria.

- Sí- igualmente serio.

-.-.-.-.- Continuará-.-.-.-.-

Dejen comentarios así se si les gusta o no.

¡Gracias por leer!

Hasta pronto