Segunda parte del Fanfic, desde el punto de vista de Eren.

Pareja: Riren

SNK es de Hajime Isayama.


Nunca fui alguien a quién se podría caracterizar como buen alumno, todo lo contrario. Tenía malas notas en la mayoría de las asignaturas. Uno de los motivos era por el poco interés que le ponía, otro porque simplemente eran muy difíciles, como matemáticas.

Mi padre no dejaba de recriminarme mi falta de voluntad, me exigía que fuera más maduro en estos temas. Tenía que seguir el legado Jaeger, que estaba relacionado con medicina. Pero aunque lo intentara, no podía. Mis amigos continuaban diciéndome que no me rindiera. Pero no servía de nada.

Con el paso del tiempo, comencé a pensar que era realmente un caso perdido, sin importar que hiciera, seguiría dando poco de mí y decepcionando a mi padre.

O eso creía.

Un día, sin previo aviso, fui obligado por mi padre a dejar la consola y amenazado con no volver a verla si no estaba presentable en menos de 10 minutos.

-Vas a ver a alguien que conozco.- fue lo que dijo.

¿Ver a alguien? Comencé a llenarme de preguntas relacionadas con eso, pero lo único que conseguía era que me ignorase ¿Será otro anciano como él?... Fijo que si le llego a preguntar eso, terminaré castigado hasta los 100 años. Prefiero no arriesgar.

Ya estaba prácticamente "presentable", solo faltaba mi abrigo, que mientras me acercaba a su lado, me lo iba poniendo. Por su parte, estaba mirando fijamente el reloj de su muñeca.

-Un poco más y tu consola era historia.

-Vamos, como mucho serían unos minutos después. No haría tanta diferencia.

-Dije en 10, ni un minuto más.

Mi padre es muy estricto.

Salimos de casa y nos subimos al auto. Cada uno se dirigía al asiento correspondiente de la parte delantera del mismo. Y pude ver como ponía unos papeles en el asiento trasero.

-¿Qué es eso de allí?

-Una pesadilla que pronto va a acabar.- Contestó- O eso quiero creer.

Algo me dice que debo temer adónde vamos.

Guardamos silencio durante todo el recorrido. Había mucha tensión, y ese misterio que había hecho empeoraba todo.

Luego de unos minutos, paró al lado de una cafetería.

-¿Venimos aquí?

-Sí.- No entendía muy bien el lugar. Pero aun así, decidí bajarme. Esto es cada vez más raro.

-Eren.- Su voz me frenó.- En este lugar, te encontrarás con un profesor que tiene amistad con uno de mis amigos. Él será quién te ayudará. Vas a ir allí, y darás tu mejor impresión para que te acepte. ¿De acuerdo?

Ese tono tan serio, era la primera vez que lo escuchaba de parte suya, no pude decirle nada. Algo me decía que debía ir allí sin rechistar. Y sin esperar más. Bajé del auto junto con él. En el lugar, miraba a todas las mesas intentando encontrarlo.

-Ese es.- me dijo mientras señalaba con la cabeza. Nos acercamos y presentamos.

Levi Ackerman, es su nombre.

. Como era de esperar, no estaba para nada a gusto con mis notas.

-¿De verdad te estás esforzando?- Nunca dije que estaba dando todo de mí.

Creí que iba a rechazarme, viendo su rostro que no parecía cambiar aún con la suma de dinero que se le había ofrecido. Pero a pesar de todo…

-Acepto, me gustan los desafíos.- No esperaba esa respuesta y creo que papá tampoco, viendo su sorpresa.

-Me alegra que haya podido tomar a este chico como su alumno, se lo agradezco mucho señor Ackerman.

-No prometo milagros, tienes que poner de tu parte también, Eren.

¿De mi parte, eh?

-Lo haré, profesor Levi.- Padre no podía con la alegría.

Veremos cómo termina todo.

Y así fue como nos convertimos en profesor y alumno. Si bien nuestra relación era un poco tensa al principio, aprendimos a entendernos mutuamente.

Comprendí que no quiere perder el tiempo, que tengo que prestar más del 100% de atención y preguntar si tengo alguna duda. Y de su parte, ser paciente, ya que necesitaba que se me explicara más de una vez, en ciertas ocasiones hasta tres.

Y al poco tiempo de nuestras clases, mis notas comenzaron a subir, de un horror hasta un regulas, aprobado. E incluso sobresaliente.

¡No sabía que era capaz de tener tan buenas notas!

Y todo era gracias al profesor Levi. Estaba tan agradecido con ese tipo.

Un día llevé con orgullo mis notas a mi padre.

Al verlas, casi se atraganta con su café. No podía creerlo.

-¡Las clases de Ackerman dieron sus frutos!

- ¡También es por mí, yo fui quién rindió esos exámenes!- Protesté. Pero tiene razón, sin el profesor Levi, no creo que hubiera logrado nada.

En otra situación, me hubiera molestado reconocer que no todo había sido por causa mía. Pero si se trataba de él, mi orgullo hacía una excepción. Creo que estoy sonrojado.

-Ya veo.-Mi padre sacó de su bolsillo su billetera y comenzó a llenar un papel, el cual, cuando terminó, me lo alcanzó. Pude divisar unos números. Reconocí que era la paga para el profesor Levi.-Cuando te encuentres con él, tienes que entregarle esto.-

-¿Esta suma? Es el doble de lo que le has estado pagando todo este tiempo.

-Ese hombre se lo merece luego de lo que ha hecho contigo. Es como un bonus final de parte de nuestra familia.

-¿Final?- No me digas que…

-Su próximo encuentro será el último.

-¡¿Qué?! ¿¡Por qué!?- Me miró sorprendido, es normal, le he gritado.

-Ya no necesitamos de sus servicios, Eren.- No- Ya ha hecho todo lo que tenía que hacer.-No no no no- Te va muy bien en la escuela. No tiene sentido que sigamos pagándole si ya se ha logrado que mejoraras.

-Pero…- me miraba para que continuara esa frase, no supe que decir. Mis notas habían mejorado. No había nada en lo que me atara a él. Y eso me molestó- Nada, la próxima clase se lo daré.

No somos vecinos, tampoco es amigo de mi padre, no hay ningún vínculo entre nosotros. Así que apenas le dé esta paga. Nuestro lazo se romperá.

Profesor Levi.

Levi, no quiero separarme de ti.


¡Hey, gracias por haberlo leído, espero que te haya gustado!

No he actualizado mis fanfics porque no sabía como continuarlos. Sí, tres laargos años... mas o menos.

Comenten que les pareció, críticas constructivas son bienvenidas.