Hola a todos, os traigo el primer capítulo fic, espero que os guste. Siento la demora, pero la universidad y sus trabajos me tienen ahogada, en serio, sabe alguien que es una bramadera?Si lo sabéis, me lo decís, y si conocéis ritos musicaleas de la prehistoria también xD, y casi no me queda tiempo para escribir, pero bueno, se hace lo que se puede… xD

Mi italiano está un poco muy oxidado y el inglés también xD, pero creo que no están tan mal las frases, si hay algún error, pido disculpas.

En cuanto a lo demás, ninguno de los personajes me pertenece, quitando a mi quinteto y alguno más que irá apareciendo.

Lo dicho, espero que lo disfrutéis y me lo hagáis saber, igual que si tenéis alguna sugerencia, ok?, Pues nada, a pasarlo bien y lo dicho, pido disculpas si tengo algún error.

Bye.

A, y FELIZ NAVIDAD

Un destino, un documento y una espera

Roma. Restaurante en la Piazza Navona.

Era las 13:15 de la tarde y esos dos todavía no habían vuelto de la vieja domus. El avión saldría en a penas cuatro horas y todavía tenían que almorzar y llegar al aeropuerto. Esa estúpida idea de no coger el jet privado, porque eso daría que hablar, había trastocado sus planes, pero si ellos lo creían conveniente, aunque, a fin de cuentas el jet era suyo, pero…

-Reina, ¿va todo bien?

La elegante muchacha giró su cabeza hacia su interlocutor. Su melena se agitó de manera graciosa. Dos orbes celestes la miraban con curiosidad, y esperando una respuesta.

-Sí, sí, simplemente que estos dos todavía no están aquí, y tenemos que hacer muchas cosas, no entiendo por qué no cogemos nuestro jet.

-Ya sabes reina, si llegamos en "ese avión" empezaran a especular.

-Pero yo quiero

-Ya sabemos lo que quieres mi reina, pero no debemos ir rápido- habló ahora el muchacho de ojos aguamarina.

-Sí que debemos ir rápido, ya sabes que no tenemos mucho tiempo si no logramos cambiar las cosas. He esperado 3000 años para que ahora no pueda lograrlo, ahora que lo he encontrado; además, no pienso pasara otra vez por lo mismo, la última vez fue demasiado…

Flashback

Chicago 1943

Los sonidos de los disparos retumbaban por todo el callejón y el constante repiqueteo de sus tacones en el pavimento mojado por la lluvia llenaba el silencio de las calles.

Lo había vuelto a ver. Lo había vuelto a vivir. Siempre era la misma historia. Ahora en Chicago, pero antes fue en otros muchos lugares; y el primero de todos fue su hogar, su precioso Egipto.

-Deja de correr, sabes que vas a morir, y que nunca podrás evitarlo.

Ella se giró, para ver la brillante y negra pistola apuntando directamente a su pecho. Lugo se oyó el estruendo de un disparo y todo se volvió oscuro.

-Reina, estás bien.

-Oh, sí sí, sólo pensaba… ya sabes.

Los ojos celestes de su amigo rubio la observaban de manera comprensiva, sonriéndole con cariño, mientras los de su otro acompañante se dirigían al final de la calle.

-Ya están aquí.

Dos figuras cargadas de maletas venían corriendo, atravesando de manera alocada el callejón que unía la plaza desde la autopista.

-Perdón por el retraso, pero este cabeza hueca no encontraba el cofre con "ya sabes que".

Todos miraron al otro muchacho, que todavía no había dicho nada, y que se bebía el vaso de agua del ojiceleste.

-Eh, que eso es mío.

El chico de ojos grises terminó de tomarse la bebida de su compañero bajo la atenta mirada del resto.

-Bien, si ya has terminado, vamos a coger el coche y vamos al aeropuerto, que después no llegamos.

-Pero yo quiero comer.

-Paulo, si quieres comer te esperas que lleguemos al aeródromo y te tomas allí algo, pero no tenemos tiempo.

La joven se levantó, haciendo que su largo abrigo de cuero negro ondease, y su pelo se moviese al son del viento. Comenzó a andar, con sus manos resguardadas en los bolsillos, hacia el coche.

-¿Os movéis?

Los cuatro jóvenes la siguieron hasta el jaguar xj premium luxury, el último capricho de la Reina. Se montaron y pusieron rumbo hasta el aeropuerto.

Domino City. Museo. Despachos. Sección: Egipto

No podía dejar de leer ese informe. Tenía muchísimos años, pero ella, que tanto sabía de su cultura, nunca lo había visto.

Cada palabra que leía era como un doloroso recuerdo, no podía ser cierto, pero sabía que si lo era, habría ciertas cosas que cobrarían un nuevo sentido.

Estaba tan ensimismada en esas letras que no oyó como alguien entraba en su despacho, y no se percató de su presencia hasta que a su visitante no lo quedó más remedio que gritarle.

-Ishizu Ishtar.

La aludida no pudo reprimir el pequeño grito que escapó de sus labios. Se dio la vuelta rápidamente para quedar frente a quien la había llamado.

-Ah Shadi…

-¿Ocurrió algo?

Ishizu dudó unos segundos antes de tenderle los papeles a su "compañero"

-¿Qué es esto?- le preguntó a la vez que tomaba los documentos que la "cuidadora" de la sección de Egipto le tenía.

-Léelo.

-Está bien.

Autor: Abdel Samad XV/IX/MCMLVIII

Cargo: Jefe de sección

Lugar asignado: Bajo Nilo

Proyecto: Canales de transporte de agua

Asunto: Paralización de obras

Dirigido a: Director K. Yussef

Lugar de destino: Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos

A su excelencia:

Estimado director Yussef, me dirijo a usted para comentarle a que se debe la reciente paralización de las obras, a la cual me remití en mi pasada carta. El día 04 del mes anterior, mientras se realizaban unas mediciones al agua, pasada la primera catarata, a la altura de la Depresión de Qattara, se encontraron unos restos óseos en óptimas condiciones para el lugar en el que se localizaron.

En un primer momento, no le dimos importancia, pensando que eran de animales, pero el hallazgo de un Esfenoides no dejó lugar a duda de que eran humanos. Tras localizar a un antropólogo del instituto de El Cairo, determinamos que los huesos encontrados eran, quitando el mencionado hace unos instantes, un Hioides, tres vértebras, para ser exactos, la C2, la C7 y la L3, media escápula, algunas falanges, la primera y la quinta costillas verdaderas y, el que dejó desconcertado al doctor, un esternón completamente astillado.

Tras el traslado al laboratorio, determinaron que eran los restos de cuatro hombres y de una mujer joven. ¿Cómo fue eso posible? Al parecer, estos huesos quedaron adheridos a una especia de material que se sedimento en la cuenca del río, y por diversos motivos y factores, se han preservado en tan "magníficas" condiciones, pues han determinado que, al menos, esos restos poseen 2500 años.

Los investigadores barajan la posibilidad de que fueran un grupo de comerciantes asaltados a los que, tras robarles, se les dio muerte, pero no tienen claro las causas de ésta; aunque el Doctor Al-Maad sostiene la teoría de que la mujer, a la que pertenece el esternón, sí que fue asesinada, pues dice que la lesión fue producida por un golpe fuerte. En cuanto tenga más detalles se los comunicaré.

Bueno, una última cosa. Se encontró también un brazal de carácter egipcio, realizado en oro con una inscripción jeroglífica que reza así "La Justicia, el que es Justo" con una pequeña barca acompañada de un disco solar, que los estudiosos identifican como el tránsito de Horus, acompañado por Ra, al inframundo.

No le quito más tiempo. Hágame saber sus proyectos teniendo en cuenta este hecho.

Atentamente:

Samad

-Bien, ¿qué ocurre con esto Ishizu?

-No lo recuerdas tú tampoco, ¿verdad? Es más, ¿lo hace alguien? Tras el "incidente" el faraón nos hizo borrar todo lo que les hiciera referencia.

-¿Atem?

-No, su padre, un año antes de morir.

-Ishizu me estas preocupando.

-Shadi, perdona que te corte así, pero tengo una reunión a la que asistir, ya seguiremos tratando este asunto.

La muchacha cogió sus papeles y se marchó, dejando a un estupefacto guardián en su oficina.

Casa Motou

-Sí, ya ya … supongo, … de veras, ajá, yo le digo… lo cierto es que sí, a pesar de todo, tengo ganas de verlos, … sí, … de los dos a Mokuba, aunque bueno ,… claro, gracias por avisar del día seguro, … adios.

Yugi procedió a colgar el teléfono. Acababa de terminar de hablar con Joey del nuevo torneo. Fue una auténtica sorpresa que lo realizaran unos futuros socios de Kaiba para demostrarle su potencial, y la verdad es que tenía gana de ver a todos sus amigos.

"Tengo que decirle a Yami"-pensó- YAMI VEN.

El que fuese una vez faraón bajó las escaleras de la casa en la que vivía. Desde hacía unos meses, tras todos los acontecimientos vividos, había sido recompensado con una nueva vida, y con un nuevo cuerpo. Fue una alegría para todos poder tener a los dos juntos y separados. Aunque, a pesar de todo, todavía tenía una infinidad de recuerdos escondidos en algún lugar de su memoria.

-¿Qué ocurre?

-Nada, era Joey para avisar de que la ceremonia de bienvenida es en un par de días, en el Hotel Maior.

-Y, ¿cómo se ha enterado él?

-De casualidad.

Los dos rieron ante ese comentario, ansiosos de que llegase el día de apertura para encontrarse con más de uno.

-"No se por qué, pero debo ver a Kaiba inmediatamente"- se dijo Yami a sí mismo mientras se sentaba junto a Yugi para hablar de estrategias y pasar una agradable tarde.

….

Roma. Aeropuerto Ciampino

-Por todos los dioses, en especial por TU Júpiter, quieres terminar de comerte el bocadillo.

En una de las cafeterías del aeropuerto se encontraban dos jóvenes, un chico de ojos grises que estaba almorzando deprisa y mal y una chica de abrigo negro.

-Que prisas, relájate, además estos tres no han vuelto de la tienda.

-¿Quién no ha vuelto?

Ambos miraron hacia la puerta la derecha, encontrándose con los tres mencionados con anterioridad.

-Joder tíos, ahora quedo yo mal, pero bueno, todavía queda para que nos llamen

"Please passenger K7-L98D flight, bound for Domino city, please contact the gate number five. The plane will take off in less than an hour. Thanks "

"Si prega di volo passeggeri K7-L98D, legato per la citta Domino, si prega di contattare il numero del gate cinque. L'aereo decollerà in meno di un'ora. Grazie "

"Por favor, pasajeros del vuelo K7-L98D,con destino a Domino city, diríjanse a la puerta de embarque número cinco. El avión despegará en menos de una hora. Gracias"

-Decías.

-Nada.

-Menos mal que ya hemos facturado.

-Pues sí.

El quinteto abandonó el local para dirigirse al avión, y empezar a cambiarlo todo. Para que todo cobrara el sentido correcto y fuese tal y como debió ser. Pues ese era el fin de aquella inusual visita.