Bien, aquí está el siguiente capítulo de Un amor diferente, cumpliendo mi plazo semanal :3

¡Espero que lo disfruten!

Disclaimer: Naruto no me pertenece.

II

Se despertó muy temprano, quería llegar antes a clases y así evitar cualquier mirada indiscreta o cuchicheo de la gente.

Se tomó su tiempo en bañarse y vestirse, después de todo eran las seis de la mañana y las clases comenzaban a las ocho. Cuando terminó bajó las escaleras hasta llegar a la cocina, donde su madre y su padre estaban tomando su café mañanero.

―Buenos días, querida. ―Saludó su padre. Era un hombre rubio muy amable, de expresión cariñosa y muy atenta también.

―Buenos días, cariño, ¿cómo estás? ―Preguntó su madre, una mujer de pelo marrón claro y carácter fuerte pero actitud muy relajada.

―Hola. ―Simplemente saludó, tomando un sorbo a su café.

―Querida, ¿te pasa algo? Te noto muy apagada. ―Le preguntó su padre mirándola.

―Déjala, Inoichi, debe estar metida en sus cosas. ―Intervino su madre.

Si mamá, son mis cosas, pensó Ino.

―Bien, debo irme ―Dijo juntando sus cosas.

―¿Ahora? Pero si recién son las siete, ¿por qué tan temprano? ―Preguntó la mayor frunciendo un poco el ceño.

―Eh… Sí, es que hoy me toca a mí hacer la limpieza del aula. ¡Adiós!―Y se fue.

Caminó, casi corrió, hasta su escuela y entró, dentro del instituto no había casi nadie, sólo algunos conserjes y uno que otro profesor. Llegó a su salón y se sentó en su pupitre.

Estaba metida en sus pensamientos, pensando sobre como iba a manejar la situación, especialmente con Mei. Esperaba que ella no estuviera enojada.

Oyó que en el pupitre de al lado se sentaba alguien e Ino levantó la mirada apurada y con las alarmas encendidas, pero se relajó cuando vio que era Hinata.

―¿Cómo estás? ―Preguntó ella.

―Bien, quise venir temprano para saltarme algunos problemas. ¿Tú que haces aquí? ―Le preguntó Ino.

―Oh, siempre vengo muy temprano, padre entra a trabajar a esta hora y mi hermana tiene un horario algo diferente al nuestro. Va a una escuela para señoritas. ―Explicó.

―Vaya… ¿Qué dijo tu primo cuando llegaste? ―Preguntó cambiando de tema.

―No mucho, él entendió la situación, piensa que lo que hizo Uzumaki-chan estuvo muy fuera de lugar. Y también dice que fuiste muy valiente en confesarte a una mujer ―Le dijo―. Yo pienso lo mismo.

―Vaya, no pensé que Hyūga Neji fuera tan sensible. ―Comentó Ino.

―Oh, lo es ―Respondió Hinata―. No es muy dado a hablar con la gente y aparte es muy serio pero eso no significa que sea una piedra insensible. De hecho, toda mi familia es así ―Sonrió―. Excepto yo, ellos dicen que soy como mi madre. ―Divagó un poco.

―Guau, no tenía idea de que eras la oveja negra. ―Comentó Ino con gracia.

―Literal, pero no soy negra, sino azul ―Respondió―. Toda mi familia tiene el cabello castaño o negro mientras que el mío es casi azul. ―Rio un poco e Ino la acompañó.

―Bien, ovejita azul, ayer me dijiste que estabas pasando por algo parecido a lo mío, ¿quién es, picarona? ―Preguntó con una sonrisa traviesa, codeando a Hinata, la cual se sonrojó.

―E-Es Naruto-kun. ―Confesó tímidamente.

―Oh, vaya, vaya… ―Se le acercó un poco más. Hinata estaba completamente roja― No esperaba que lo largaras tan rápido…

―Si, es que a-a mi no me molesta admitirlo… ―Desvió un poco la mirada.

―¿Y que piensas hacer? ―Preguntó la rubia volviendo a su lugar.

―Quiero confesarme ―Contestó rápidamente―. Sé que a él no le gusto pero aun así… yo… yo quiero… ―Bajó un poco la mirada, agarrando fuertemente su falda en su regazo.

―Quieres que te rechace para darle la vuelta a la página, ¿no es así? ―Completó Ino.

Hinata asintió.

―Bien, te ayudaré ―Decidió la rubia―. No sé cómo, pero lo haré.

―¿Harías eso por mí? ―Levantó la mirada ilusionada―. Gracias, de verdad.

―No hay por qué, después de todo eres mi amiga ―Sonrió.

En ese momento la campana que indicaba el inicio de las clases sonó y los alumnos comenzaron a ingresar al aula. Hinata se levantó del pupitre de al lado para moverse al suyo propio, dos filas, más adelante.

Justo después de que su amiga se fuera apareció Karin, que con actitud de falsa inocencia y sonrisa fingida se le acercó muy campante hasta su banco.

―Buen día, lesbianita. ―Saludó con bufonería.

―¿Qué quieres? ―Respondió de manera cortante Ino, no estaba para aguantarse a gente estúpida y menos con la persona que fue capaz de arruinarle su imagen pública en menos de veinte minutos. Su buen humor se había esfumado en cuanto su amiga se había marchado.

―Nada en especial ―Contestó sonriente―. Sólo quería saber como estabas. Y veo que estás bien acompañada. Eres una pilla. ―Sonrió de lado.

―No metas a Hinata, no tiene nada que ver con esto. ―Se estaba enojando, y mucho.

―Sólo decía… ―Comentó―. Es que como ayer mismo dijiste ser lesbiana, me parece sospechoso que después de eso tengas una "amiga" nueva. ―Se explicó.

¿Acaso cree que por ser lesbiana me gustará la primera chica que vea?, pensó Ino con fastidio. Ridículo.

―Hinata. No. Tiene. Nada. Que. Ver. Ya no molestes. ―Le respondió tratando de mantener la calma.

Karin suspiró con falso cansancio.

―Mira tú… Y yo que pensaba que te gustaba Mei-chan…

Ino con la cara roja de furia se levantó de su asiento a encararla.

―Mira, Karin, no sé por qué me estás molestando y sinceramente no me importa, pero a mí no me gusta. Así que te voy a pedir amablemente que te vayas. ―Pidió con su paciencia al límite.

―¿Y qué con eso? ―Frunció el ceño―. ¿Te crees que por ser lesbiana tienes derecho a mandarme? ¡Pues te informo que no es así! ―Gritó y todo el mundo comenzó a prestar atención a lo que estaba pasando.

A la mierda todo.

―Escucha Karin, que sea o no lesbiana no te incumbe, es mi vida no la tuya. ―Dijo elevando el tono de voz―. Y no, el serlo no me da el derecho de mandarte. Me estás molestando. ¡Vete!

―¿Sabes? ¡Eres una maldita pervertida! ¡Me repugna verte, estúpida! ―Le gritó.

―¿A si?, pues allá tú si eres homofóbica, a mi no me importa. Es más, lo que hiciste no tiene sentido, si dices que te doy asco, ¿por qué te acercas a molestarme? ―Retó.

En un vistazo se topó con Hinata, que desde su lugar, le sonreía orgullosa.

Karin estaba por responderle, o atacarle, que era lo más probable cuando el sonido de la puerta corrediza del salón llamó la atención de todos. Era Kakashi-sensei quién entraba veinte minutos tarde.

―¡Buenos días mis queridos alumnos! ―Se notaba que estaba sonriendo a través de su bufanda―. Lamento la demora, es que cuando venía de camino al instituto se me cruzó un gato negro y para no agarrarme la mala suerte yo tuve que volver por donde vine y desviarme ―Sonrió aún más―. Así que no nos demoremos más y comencemos con las clases. Vamos, vamos, a sus lugares, chicos.

Nadie le creyó el cuento del gato negro, al fin y al cabo siempre llegaba tarde e inventaba alguna escusa como esa, pero ningún alumno repuso nada y todos se sentaron en sus lugares.

Las clases pasaron muy lentas, hasta que, como llamado del cielo, la campaña que indicaba el receso sonó, despertando a Ino quién estaba dormida sobre su banco.

Hinata se le acercó unos segundos después.

―Ino-chan, ¿quieres venir a almorzar conmigo y mis amigos? ―Le preguntó.

―Claro ―Contestó―. Además no creo que Karin y su grupo de perras me dejen almorzar con ellas.

Hinata rio ante eso.

―¿Sabes?, debo ir al baño. Toma ―de su bolso sacó un paquete y se lo entregó a Hinata―, llévatelo contigo. Luego te alcanzo.

―Está bien ―Dijo ella―. Estaremos en la terraza.

―Bien. ―Contestó Ino y se fue.

Caminó unos cuantos metros a paso apresurado, ignorando lo más que podía las miradas indiscretas y susurros que la gente generaba a su alrededor hasta llegar al baño de mujeres.

Allí las chicas que estaban o ignoraron completamente a Ino o se apresuraron a salir, espantadas por el hecho de ser lesbiana, seguro.

A la rubia esto no le importó y entró a un cubículo. Después de todo estaba ahí para orinar no para ver cómo reaccionaban sus compañeras de instituto. Cuando salió se aproximó al lavabo para limpiarse.

―¿Ya-Yamanaka-san? ―Ino se dio la vuelta enseguida luego de escuchar esa voz tan conocida para ella.

―¡Mei-chan! ―La nombró.

La chica era algo bajita, de cabello corto hasta el cuello color marrón, vestía el uniforme escolar que se ajustaba perfecto a su cuerpo (en opinión de Ino) y carácter suave pero divertido.

―Yamanaka-san, sabe… yo… Bueno a mí… ―Intentó decir pero la rubia la interrumpió.

―Ya sé, no necesitas explicarlo. A ti no te gustan las mujeres. Lo sé. ―Lo último lo dijo con algo de decepción.

Mei asintió.

―Pero me siento halagada de que alguien tan fabulosa como usted esté enamorada me de mí, Yamanaka-san. Yo realmente la admiro. ―Sonrió e Ino se sonrojó.

―Oh, ¿en serio? Gra-Gracias…

―¡Sí! Bien, no le quito más tiempo. Debo irme. ―Se despidió saliendo por la puerta.

Luego de eso la rubia también salió. Caminaba muy feliz, como si nada hubiera pasado, después de todo, la chica que le gustaba la había rechazado, pero con tener su admiración se conformaba.

Llegó a la azotea, ahí estaban Hinata junto con tres personas a las cuales no conocía. Curiosamente, uno de esos desconocidos era la linda pelirrosa con la que había chocado el día anterior.

―Oh, Ino-chan, que suerte que viniste, aquí está tu comida. ―Saludó Hinata cuando la vio, señalando su paquete.

Cuando se sentó, entre su amiga y la pelirrosa desconocida, la peliazul la miró sonriente.

―Te los presento ―Dijo, y entonces le levantó y caminó hasta llegar al lado de un chico con capucha y gafas, y lo presentó:―Él es Aburame Shino-kun ―El nombrado simplemente asintió, se notaba que no era de muchas palabras―. Él ―señaló a el otro chico que tenía unos extraños tatuajes en forma de colmillos de color rojo en las mejillas―, es Inuzuka Kiba-kun.

―Mucho gusto. ―El castaño sonrió.

Hinata volvió a tomar la palabra.

―Y ella ―se refirió a la pelirrosa―, es Haruno Sakura-chan.

―Mucho gusto en conocerte ―Le sonrió e Ino pensó que su sonrisa era hermosa―. Ah, ahora que lo recuerdo, eres la chica que ayer me chocó en la calle.

Ino se sonrojó por eso.

―Ah, s-sí, lo siento por eso. ―Se rascó la mejilla algo nerviosa.

―Ellos son mis mejores amigos ―Comentó Hinata mirando a Ino―. Ahora tú también lo eres.

Ahora que lo pensaba, ellos no eran de su clase, sino de la otra, concordaba Ino.

―Es un gusto conocerlos y… gracias por aceptarme. ―Entonces se sentó.

―¿Lo dices por lo rumores? De, bueno, ya sabes, que eres… ―Comenzó a hablar Kiba pero se calló a mitad de la oración, prefiriendo beber un poco de su jugo.

―¿De que soy lesbiana? ―Preguntó retóricamente―. No es un rumor. Es cierto.

Kiba escupió su jugó.

―¡¿En serio?! ―Casi gritó.

Ino levantó una ceja al oírlo.

―¡Kiba-kun! No es correcto decir ese tipo de cosas. ―Le reprochó Hinata al castaño.

―Hinata tiene razón, Kiba, fue de mala educación decir eso. ―Ahora fue el chico encapuchado quién lo retó.

―Lo siento, lo siento. No quise ofenderte. ―Se disculpó.

―No pasa nada. ―Le respondió Ino, aunque la reacción del chico le hizo recordar de lo que había hablado el día anterior.

Realmente la gente espera que todos seamos iguales, pensó la rubia, suspirando para si misma.

―Realmente pienso que eso es estúpido ―La pelirrosa que hasta el momento no había hablado tomó la palabra. Ino le prestó atención―, digo ¿a quién mierda le importa que alguien sea homosexual? Sólo a gente que no tiene nada que hacer en su vida. ―Se quejó.

―Hablas como si conocieras del tema, ¿te ha ocurrido algo parecido a lo mío? ―Preguntó Ino con mucho interés.

―Mas o menos, soy pansexual. ―Respondió Sakura.

―¿Y qué es eso? ―Ahora era Kiba quién preguntó. Se lo veía muy interesado. De hecho, todos lo estaban.

―Ah, básicamente es cuando te gustan las personas sin importar su género. ―Explicó brevemente.

―¿Eso no sería ser bisexual? ―Volvió a preguntar.

―No ―Respondió la ojijade rápidamente―. Los bisexuales toman más en cuenta el sexo de una persona, por ejemplo, ellos nunca estaría con un transexual. Un pansexual sí.

―Oh~…

―Como sea, Ino ―Sakura se dirigió a la aludida―, si tienes problemas de algún tipo, cuenta conmigo.

―Esta bien. Lo haré. ―Sonrió. Ino realmente creyó en sus palabras.

Se habían quedado en silencio.

―Oye, ovejita ―se dirigió a Hinata, la aludida la miró―, ¿aún no te has acercado a Naruto? ―En el instante en que habló supo que había tocado un punto sensible. Para todos.

―Oh, no. No tuve tiempo. ―Contestó ella bajando la mirada.

―Él es un idiota, va por la vida comiéndose a cada bicho que no se da cuenta de la chica que en verdad lo quiere. ―Se quejó Kiba en alto, con evidente enojo. Pero el ojo perspicaz de Ino vio algo más, vio celos. Y se dio cuenta de la pequeña interna que había en ese grupo de amigos.

Kiba estaba enamorado de Hinata. Pero ella no tenía ni idea de eso.

―Concuerdo con el Cara de perro. ―Asintió Sakura. Y Shino también.

―Yo también. ―Apoyó Ino.

―Ba-Basta chicos ―Pidió Hinata―. Él debe tener sus razones…

―¡Razones de nada! Naruto es un imbécil y punto. ―Gruñó Kiba.

―Kiba-kun… ―Comenzó a hablar Hinata con tono de voz triste.

―Oye, Kiba, no seas tan grosero. ―Esta vez era Sakura la que hablaba.

―Basta Kiba ―La voz poderosa de Shino fue la que terminó la discusión―. Si a Hinata le gusta Naruto o no y sus razones no te incumben y punto. Además la estás haciendo sentir mal.

―¿Eh? Oe, Hinata, lo siento, ¿sí? No fue mi intención decir esas cosas. Me deje llevar. ―Intentó disculparse el castaño con evidente arrepentimiento en la voz.

―No, está bien ―Hinata levantó la mirada sonriendo―. Sé que te preocupo y por eso dices lo que dices.

En ese momento la campana sonó, y los cinco volvieron a sus cursos correspondientes.

Dios, qué receso tan largo… pensó Ino mientras se sentaba en su pupitre.

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Bien, bueno, no tengo mucho más que decir de este capítulo que me pareció interesante y útil aclarar un poco lo que es un pansexual, digo, la palabra es tan desconocida que hasta Word me la corrige XD

Incluso cuando se lo expliqué a mi novio él me dijo: "¿Y qué es eso? ¿Te gustan los panes?" Pensé que la comparación era graciosa y me reí mucho por eso. Pero también pensé que, así como mi nene pensó en un pan, los lectores también lo harían así que lo mejor sería explicarlo, indirectamente dentro del capítulo.

Bien, no tengo más que decir además de: adiós, nos vemos en el próximo capítulo :3

Atte:

Jeffy Iha

P/D: Sí, a mi novio le digo "mi nene", aún cuando es un año mayor, pero es porque a veces se comporta como uno x3