La mezcla de luz solar que se filtraba por las hendijas de la ventana y el frío del ambiente hizo que finalmente se despertara. Estiró su cuerpo, aun dentro de las cobijas en esa gran cama mullida que invitaba a quedarse un tiempo más, y tanteo uno de los laterales. Nada. Sonrió, aún con los ojos entre cerrados. Se levantó y sintió más frío en su piel. Tomó la bata de franela que colgaba del perchero de la puerta y salió del dormitorio.

Amaba esa calma propia de su casa en las mañanas de domingo. El crujido de la madera de los escalones acompañaban esa armonía. Conforme bajaba por la escalera, el murmullo de unas voces conocidas le hizo saber que los otros habitantes de esa hermosa casa de fina arquitectura también estaban despiertos. Era un día perfecto.

- la rodilla?- preguntó una voz masculina.

-Acá!- se escuchó como respuesta, en esta ocasión la voz era suave e infantil.

-Mmhh… y la del codo?- una nueva pregunta.

-Acá!

Finalmente llegó hasta el lugar de donde provenían las voces, encontrándose con uno de sus cuadros favoritos de los últimos meses. Sus dos personas más amadas, sentadas en la mullida alfombra de la sala rodeados de juguetes y libros. Allí estaban House y Rachel, jugando pacíficamente. Su vinculo había sido algo dificultoso al comienzo, pero luego de aquel incidente en el parque del hospital, las cosas se alivianaron bastante.

-De nuevo con las partes del cuerpo?- Preguntó Lisa, sumándose al juego.

-Bien sabes que es nuestro favorito- respondió House, sonriendo. Rachel se sentó ahora en el regazo de su madre y empezó a tironear a la ropa del hombre. – Si, si… a ver… articulación temporo maxilar?

-House!! que malvado!! Como le vas a preguntar eso?- reprochó la madre, acariciando dulcemente la cabeza de la niña.

Rachel miro detenidamente al doctor, frunció el seño y colocó sus manos a ambos lados de su cabeza, a la altura de la sien. Había acertado, dejando muy sorprendida a su madre.

-Dra. Rachel, cuando pueda contratarla para mi departamento de diagnostico?- dijo sonriendo el hombre, ahora mirando con algo de sorna a la mujer.

La niña ahora se encontraba caminando hacia él y se abrazó a su cuello. Lo miro fijamente y, mostrando su sonrisa llena de pequeños dientes como perlitas, pidió:

-Luna!

-A las 11 de la mañana de un domingo?- preguntó él, haciendo un mohín- además, tu madre insiste en matarnos de hambre..!

-hey, estaba durmiendo… estas cojo, pero no manco- se defendió la mujer, sonriendo mientras se ponía de pie, no sin antes darle un beso a ambos.

-Luna!- volvió a pedir Rachel- Mi premio! Luna- explicó, como si aquello fuera sumamente obvio.

-Esta bien- rezongó House, estirando su brazo para alcanzar el bastón. Rachel se hizo a un costado, busco su oso preferido y se sentó nuevamente en la alfombra mirando expectante a House. Este camino hacia el rincón de la sala donde estaba su piano, que ahora se lucia en aquella elegante sala, acariciado por los rayos de luz. Lisa lo había hecho lustrar y realmente estaba como nuevo.

Con suavidad sus manos comenzaron a tocar la pieza pedida por Rachel, dado que "luna" era Sonata Luz de Luna, una pieza musical que la tenia fascinada.

La segunda actividad preferida de la dueña de casa era, sin duda, verlo hacer eso. Por eso decidió sentarse a su lado, ahora con dos tazas de café.

-Cuddy, tu hija tiene gustos muy extraños- exclamó, mientras le daba un sorbo a su café- va camino a ser el blanco de burlas en la escuela primaria…pero para la secundaria, si saca buenas tetas, estará bien… y su lado freak quedará en el olvido.

-House, eres un idiota- suspiró ella sonriendo- Rachel será una niña normal y feliz- volteó a verla y y la niña ya había prendido la televisión para mirar un nuevo episodio de Lazy Town.

El ojiazul apoyó su taza vacía sobre el piano, mientras comenzaba a tocar un blues. Lisa acarició su rostro con ternura. Lo amaba tanto. Con virtudes y defectos. Besó su cuello, haciéndole cosquillas.

-Sabes, es una suerte que no me haya embarcado nunca en ese tipo de cosas

-A qué te refieres?

-A esto, tener hijos… hubiera procreado candidatos a palizas y posteriormente adolescentes traumados

-Si puedes ver el error, entonces es probable que no lo cometas, House- reflexionó ella, poniéndose de pie, y sonriendo agregó- Greg, algunas vez escuchaste la expresión "Nunca digas nunca" ?- se mordió el labio inferior y abrió los ojos, expectante

Gregory House se volteó completamente en el banco, quedando, aun sentado, frente a ella. Elevó la mirada extrañada. Al cabo de unos segundos se hizo un poco hacia atrás, relamiendo sus labios en señal de triunfo. Elevó las manos hasta las caderas de la mujer, las alojó allí.

- Cuanto?- pregunto, mientras iba incorporándose, aun con las manos abrazándola.

-Con hoy, ya va un mes y medio- respondió ella, sin poder ocultar su emoción- es un milagro.

-No es un milagro, es que soy un semental- bromeó, mientras buscaba sus labios.

-Eres un idiota- suspiró contra sus labios.

El beso se prolongó hasta que la vocecita de Rachel cantando a capela una canción del programa termino de romper la magia. Se separaron, mirándose como dos tontos. Lisa tomó en brazos a su hija y le dieron algunas vueltas. Rachel reía ante el buen humor de su madre.

-Vamos preparar algo para comer, si?- dijo ella mientras se dirigían a la cocina

-Al fin- exclamó House, siguiéndolas

-ya te lo dije, Greg, eres cojo pero no manco!- contestó riendo.

-BRUJA! – y le sacó la lengua.

Fin…

Perdon por la demora!! Muchos examenes de la Universidad de por medio y un ataque de falta de inspiración hicieron que tarde tanto en actualizar.

Espero que haya cumplido con alguna expectativa!!

A todos /as muchas gracias por los Reviews!! me hicieron muy feliz =)

Saludos!!