Al final del camino
Capítulo 2
— hola como estas?
— mejor gracias... Tú me salvaste, no es así?
— sí, que te paso?
—no lo sé, no recuerdo
— y
— y qué?
— no me temes?
— por qué?
— soy un youkai zorro
— no
— regularmente la gente huye de mi
Eso provoco un recuerdo en Kagome, pero no recordaba quien solo la voz de un hombre diciéndoselo.
— no te temo creo que todos somos seres humanos
— cuál es tu nombre?
— no recuerdo
— yo me llamo Mitsuki
— nunca había escuchado ese nombre
— significa bella luna
— qué bonito nombre
— oh veo que ya se presentaron
— En parte porque no sabemos su nombre - dijo Mitsuki
— qué te parece si te decimos Kagome mientras recuerdas tu pasado, veras cuando te estaba curando emano de ti un poder sagrado que purificó el veneno en tu brazo, pero en tu pecho vi la figura de una estrella llamada Kagome
— Me parece bien - respondió Kagome -
— Kagome te gustaría ayudarme con mis labores de sacerdotisa?
— claro
— tire tú antigua ropa y lo único que tenían a la mano era ese traje de sacerdotisa que te puse
— si gracias
— nos vemos más tarde Mitsuki
— si Misaki
— Adiós Mitsuki y gracias por ayudarme - le dijo Kagome con una gran sonrisa-
...
El grupo con una nueva sacerdotisa recorrían los alrededores donde se había dado la pelea hasta que llegaron a una aldea en donde encontraron 4 fragmentos.
— Ni rastro de Kagome - dijo Shipoo muy triste -
— no te preocupes la encontraremos - dijo sango
— Pasaremos la noche aquí - dijo Inuyasha alejándose del grupo seguido por Kikyou-
— qué te pasa?, la extrañas
—...
— no te preocupes la encontraremos- dijo Kikyou-
...
Kagome estaba sola en la cabaña cuando entro Mitsuki.
— hola y Misaki?
— salió a asistir un parto
— ah
— tienen mucho siendo pareja?
— pareja?, somos hermanos
— EH? Pero ella es una sacerdotisa con poderes sagrados y tú eres un youkai
— mi madre era una humana con poderes sagrados aunque no era sacerdotisa ayudaba a la gente, así que un día sano a un gran zorro y resultó ser mi padre
— Ah que hermoso - Kagome al escuchar esa historia de una humana y un youkay, le recordaba a alguien, pero no sabía a quién -
— quieres conocer un lugar?
— pero Misa me dijo que la esperara aquí
— no te preocupes estaré contigo
Esa frase y el tono en que lo dijo provoco un vuelco en el corazón de Kagome.
— bueno, vamos
Los dos caminaron entre el bosque hasta meterse a una cueva cubierta por ramas, cuando entraron llegaron a un claro con árboles al rededor, y con un grande árbol de sakuras en el centro, el viento provocaba la caída de los pétalos y las luciérnagas y la luna iluminaban el claro.
— es hermoso este lugar
— aquí se conocieron mis padres
— en serio?
— si, a partir de ese momento jamás se separaron, hasta su muerte
— ósea que tu mamá vivió mucho tiempo?
— si tanto como mi padre, al unir sus vidas mi papá le dio parte de su larga vida, cuando se conocieron mi papá tenía más de 200 años y mi mamá tenía 20, los mismos años que tiene Misa
— y tu cuántos años tienes?
— yo tengo 17
— ah aquí están - dijo Misaki
— hola hermana
— hola, Kagome voy a salir dentro de dos semanas a una aldea lejana y me voy por un mes así que quiero entrenarte para que desarrolles tus poderes y tú y Mitsuki se queden protegiendo la aldea, nunca antes habían llegado tantos demonios como hasta ahora
— y eso a que se debe hermana?
— hay un grupo de viajeros que tienen una lucha contra un demonio llamado Naraku por la perla de shikon
— Naraku? - en ese momento Kagome sintió un palpitar haciéndola recordar algunas siluetas
— qué te pasa Kagome?
— recordé a alguien, pero no vi sus caras
— los recuerdos llegaran poco a poco, no te preocupes, mientras tanto mañana comenzaremos a entrenar aquí mismo
— está bien
A la mañana siguiente Misaki y Kagome habían comenzado su entrenamiento sorprendiendo a Misa ya que en tan sólo dos semanas la había superado por mucho.
— Qué clase de sacerdotisa eres Kagome - pensó Misaki-
— estoy lista?
— nunca dejaras de entrenar, así poco a poco liberaras todo tu poder, había un sello evitando desarrollar tus poderes, pero a pesar de mi debilidad pude romperlo
— no eres débil
— más que tu si, bueno me voy tengo un largo camino por recorrer
— espero verte pronto cuídate
— vaya pensé que no vendrías a despedirme Mitsuki
Misaki se fue a su misión dejando a Kagome como sacerdotisa de la aldea.
Los días pasaban y entre los dos eliminaban a los demonios que aparecían en la aldea y al llegar el atardecer se iban al claro y ahí pasaban horas hablando y ayudándole a recordar pequeñas cosas como que tenía familia sin saber sus caras o en donde estaban.
— te ayudare a encontrarlos - le decía mientras volteaba a su lado dándose cuenta que ya estaba dormida recargada en el árbol de sakuras -
Mitsuki se acercó y la cargo hasta llevarla a la cabaña para luego recostarla en su futon. Cuando el dejo la observo una vez más antes de salir de la cabaña para luego irse.
En su sueño caminaba por el bosque pasando un pozo y llegando a un gran árbol, en su tronco había una marca con un agujero casi en el centro, en ese momento recordó a una mujer muy parecida a ella besando a un hombre que estaba de espaldas. Despertando angustiada volviéndose a recostarse.
Listo, díganme que tal sale ^-^
