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Best Christmas Ever
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—Resumen Completo: Sakura Haruno era una mujer que no veía en la navidad como todos los demás, pues cada navidad que pasaba vivía siempre una mala experiencia y se había acostumbrado a ver la navidad como una época triste, tétrica y solitaria, además de que se sentía atada a una promesa que le habían hecho que nunca se cumpliría pues el hombre de esa promesa ya había hecho su vida.
Sasuke Uchiha había vuelto al pueblo que lo vio nacer solo para descansar de la ciudad y de sus propios problemas, pero él nunca pensó que volvería a encontrarse con aquella chica a la que había amado por mucho tiempo.
Sakura no sabía que el destino le tenía preparada una sorpresa, la cual la haría pasar la mejor navidad de su vida.
Un milagro de navidad…
—Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, le pertenecen a Masashi Kishimoto pero la historia es de mi total autoría. Lea bajo su propio riesgo y si la historia no es de su agrado, no la lea. Simplemente no vaya por ahí arruinando el trabajo de otro con su envidia. Gracias :)
—Advertencias: Lemmon — OOC — Lenguaje Explicito — Angustia — ¿?
—Rating: M (+18)
—Notas: Esta historia fue escrita en formato original y fue publicada en Wattpad, más adelante los detalles, lo que quiere decir que algunas cosas resultaran, extrañas, digamos, el cambio de los personajes y el ambiente por igual. Por eso señale las advertencias para que esté enterada (o) y no se sorprenda cuando este leyendo.
—Posdata: Puede que la historia este publicada por completo en la página original pero muchas cosas cambiaran por la adaptación.
—Historia Original: «Best Christmas Ever» por «MizzDeedeeBaby» en «Wattpad»
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Capitulo 2
Cinco días para Navidad — 2do Día
Buscando el Espíritu Navideño (Parte 1)
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Se despertó con una jaqueca horrible y con ganas de quedarse en la cama pero tenía que trabajar, su turno empezaba muy temprano hoy. Bufó molesta. Si no hubiese estado pensando en lo que paso anoche entonces quizás hubiese dormido un poco, pero su mente se había negado a cooperar, había estado rememorando cosas del pasado, haciéndose preguntas aun sin respuestas y todas giraban a Sasuke Uchiha.
Sakura rodó en la cama, abrazando una de sus almohadas en el proceso. No podía dejar de preguntarse qué hacia él allí… ¿acaso había vuelto para cumplir la promesa…? Sakura se rió de sí misma y de sus pensamientos tontos. No, no debía de ser eso, ya que él estaba casado con una mujer despampanante y era obvio que no se iba a meter con un esperpento como ella, quizás él… cuando la vio anoche se preguntó ¿qué diablos le había visto a ella antes? Suspiró y en ese mismo momento sonó su teléfono.
Sakura soltó un improperio, quizás era Ino, con su llamada matutina, anoche se le había olvidado desconectar el teléfono y ya era muy tarde para hacerlo, si lo hacia Ino vendría al rato a ver qué pasaba. Se levantó de la cama y fue hacia el inalámbrico, cogiéndolo y contestándolo.
—¿Si?—preguntó Sakura, sabiendo que era Ino.
—¡Sakura!
Sakura tuvo que despegarse el aparato de la oreja por el grito de Ino. La había dejado casi sorda.
—Oye, acabo de levantarme cerda—le dijo a su amiga—Mis oídos están sensibles.
—Ah, lo siento—se disculpó—Te llamo porque…—se rió y Sakura supo que aquella risita significaba alguna travesura. Se preguntó qué diablos había hecho—Yo… No me mates, pero he pedido a la jefa que te dé el día libre hoy…
—¡¿Qué?!—le gritó Sakura. Aunque el día anterior había pensado en pedirle un día libre, ya que se lo merecía, pero esa mañana había decidido mejor trabajar, así poder despejar sus pensamientos—Ino, eres una…
—No importa lo que me digas—la interrumpió su amiga—Lo necesitas—le dijo y Sakura la maldijo—También yo pedí el día libre e iremos de compras.
Sakura abrió la boca perpleja. ¿Acaso había leído su mente el día anterior o algo así? Se pasó la mano por la cara. ¡Dios! ¿Por qué diablos había pensado en eso? Ahora tendría a la mujer compulsiva con las compras en la puerta de su casa para llevarla a hacer lo que ella odiaba: ir de compras, porque sabía que su amiga la obligaría.
—Sakura…
—Aceptare ir—dijo Sakura pero tenía que poner algunas condiciones—Pero…
—Ay no, no vengas con tus peros—la volvió a interrumpir Ino—Hoy buscaremos tu espíritu navideño. Le daremos un Make-up a tu mansión embrujada, la adornaremos un poco. Lo necesita la pobrecita.
¡Que mierda! Sakura bufo molesta.
—Estoy en tu puerta—escuchó a Ino decir—¡Ábreme!
—¡¿Qué?!—gritó Sakura al mismo tiempo que se oía un click en la línea y luego el timbre de la casa. Dios, Ino no había estado bromeando.
Sakura se tragó un improperio y tiró el teléfono en la cama mientas salía de su cuarto y bajaba hasta la sala. Miró por el ojo mágico de la puerta y se encontró con la resplandeciente Ino Yamanaka con su pelo rubio bien peinado y vestida como si fuese una modelo de catálogo de invierno. Soltó un bufido y abrió la puerta de pronto.
Ella sonrió y luego se le tiro encima, abrazándola tan fuertemente que la estaba dejando sin respiración. Sakura intento empujarla, pero Ino cuando se trataba de abrazos tenía una fuerza sorprendente.
—Ino…—tosió—Me asfixias…—le dijo e Ino se separó de ella rápidamente luego de estas palabras para luego mirarla medio ruborizada mientras se reía.
—Lo siento…—se disculpó bajando la mirada después.
—Si, como digas…—dijo Sakura haciendo un ademan de manos—Ya entra. No me gusta darle a mis vecinos una mirada de cómo me veo en pijama…—dijo Sakura mientras se apartaba de la puerta y dejaba pasar a su amiga.
Ino entró en la casa y se sentó en un sofá a dictar órdenes como siempre. Sakura bufo molesta y cumplió algunas de ellas como ducharse y ponerse ropa bonita, aunque duro un buen tiempo buscando en su guardarropa. Al final se vistió con unos jeans negros, un jersey de cuello alto rosa pálido y unas botas casi del mismo color del jersey solo que un poco más oscuras, arriba de todo se puso un abrigo negro. Cuando bajo de nuevo, se dirigió hacia la cocina por el olor a comida que salía de esta, Ino ya había hecho algo de desayuno y se lo estaba ofreciendo cuando entró.
—Debes comer…—le dijo Ino poniendo un plato de panqueques frente a ella.
Sakura no objetó nada. Se sentó sobre la encimera a comer ya que su estómago rugía ferozmente como un león, se preguntó si Ino habría traído comida porque que ella supiera no había nada en su alacena. Mientras devoraba el desayuno Ino no dejaba de mirarla con una sonrisa, ¿Qué diablos le pasaba?
Dejó de comer y se atragantó. Aun no le había dicho a Ino sobre lo que había pasado anoche, le creería si se lo dijese, aunque no sabía si era de verdad que lo había visto… quizás el estrés le estaba jugando una mala pasada, pero… Había sido tan real… Sasuke Uchiha frente a ella…
—¿Sakura?
—¿Hmm?—pregunto Sakura mirando hacia ella.
Ino bajo la mirada hacia el reloj en su muñeca.
—Se nos hace tarde—dijo y levantó la mirada hacia ella—Quiero durar toda la mañana y tarde comprando, quiero decorar tu casa, y mientras estamos de compras, alguien vendrá a limpiarla un poco, ya sabes—dijo ladeando la cabeza y riéndose.
Sakura frunció el ceño.
—Ni me has pedido permiso—le dijo Sakura terminando ya de comer, se levantó de donde había estado sentada y dejo los platos en el fregadero. Escuchó la risa estridente de Ino y Sakura se volvió mirándola con las cejas arqueadas.
—No tengo que pedirlo—dijo ella—Es una orden.
—No eres mi mama…
—Créeme esta casa necesita luz y yo se la daré—dijo Ino levantando el mentón—Sé que no me concierne, pero como tu amiga tengo todo el derecho de ayudarte…—murmuró y Sakura se rió.
—Ya déjate de parloteos y larguemos, mientras más rápido acabemos, más rápido volveré y dormiré…—dijo Sakura ya que iba a aprovechar el día libre que Ino pidió por ella para descansar un poco.
Ino se rió y se levantó. Al rato se fueron de la casa en el automóvil de Ino. Sakura suspiro. Odiaba ir de compras y menos con su amiga frustrada con ellas. Quizás era cierto, quizás si debía de buscar su espíritu navideño una vez más.
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Dejo de mirar por la ventana por enésima vez y se concentró en lo que tenía delante, un informe que le había mandado su secretaria esta mañana. Aunque se estaba tomando unas pequeñas vacaciones navideñas y como no tenía nada que hacer en aquel pueblo, lo único que encontraba de entretenido era chequear su trabajo. Soltó un bufido y cerró la laptop. No tenía ganas de adelantar su trabajo, ya que en lo único que su cabeza podía pensar era sobre Sakura Haruno.
Sasuke se pasó la lengua por los labios resecos. Aquella mujer que fue su novia hace tanto tiempo y que seguía siendo tan hermosa como recordaba pero… ¿Qué le había pasado? Aunque seguía siendo hermosa se veía apagada, sin luz y anoche había lucido una expresión tan triste en su cara que le había sorprendido.
Antes, ella había sido una chica muy feliz, una chica demasiado explosiva. Se rió. Cuando habían sido novios la gente se preguntaba cómo es que dos personas tan diferentes como ellos dos habían estado saliendo juntos, él muchas veces se lo pregunto a sí mismo, pero siempre acababa en la misma respuesta, simplemente lo había enamorado. Quién lo diría, antes había sido un romántico, ahora no quedaba nada del chico que había sido, como no quedaba nada de la chica que había sido Sakura.
Se levantó del sillón donde había permanecido parte de la mañana y se dijo que un paseo por el pueblo le caería bien. Se colocó su chaqueta y salió de la casa, como no estaba nevando y era un día claro, no se puso el gorro en la cabeza. Caminó otra vez por el mismo sitio y personas que estaban afuera hablando animadamente se volvían hacia a él, quizás preguntándose quien era, Sasuke sonreía porque conocía a la mayoría, pero quizás ellos no se acordaban de él. Él se había ido cuando había tenido diecisiete y de eso habían pasado casi diez años y esos años había hecho algunas diferencias en el, además de que eran muchos años. Las personas tienden a olvidar algunos rostros.
Se detuvo frente a la cafetería del día de ayer y entró, el olor a comida caliente le inundó la nariz y le dio hambre. Se acercó a una mesa vacía y se sentó, comería algo. Espero hasta que una camarera se acercó a él, con una sonrisa le paso el menú y Sasuke lo tomó. La camarera le parecía conocida, quizás habían estado juntos en el instituto. Le echó una hojeada el menú, pero casi nada de lo que había se le antojaba, aunque al final se decidió por un pedazo de pastel de manzana y un poco de té helado.
La chica cuando tomó la orden se le quedo mirando y Sasuke le sonrió.
—Umm…—dijo la camarera con una sonrisa—Me pareces conocido…
—Creo que a mí también me pasa lo mismo—dijo Sasuke.
—¿Eres tú, Sasuke Uchiha?—preguntó ella y Sasuke asintió. Ella sonrió—Cuando te vi entrar me pareció que eras tú, pero luego me dije… ¿Qué hace él aquí?—sonrió otra vez—Ahora me doy cuenta de que no me equivocaba. Bueno, te tomare la orden. Fue un placer volver a verte Sasuke, Neji se sorprenderá cuando se lo diga.
—¿Al fin caíste en sus redes, Tenten?—preguntó Sasuke arqueando las cejas, era obvio que aquella chica tenía que caer en las redes de uno de sus antiguos amigos, Neji Hyuuga, que había sido un chico igual que él, todo un galán con las mujeres, solo que Sasuke dejó de andar de mujeriego cuando conoció a Sakura y Neji siguió con lo suyo.
—Créeme le tomó mucho atraparme en ella, pero ahora…—se rio y le enseñó su mano izquierda donde tenía un anillo de casada—Estoy casada con él y…—se señaló el vientre—Espero un hijo de ese Hyuuga sangrón…—volvió a reírse—Voy a dejarte, mama me está mirando mal desde la caja registradora.
Sasuke miró hacia donde decía la chica, había una mujer mirando hacia donde estaban ellos, Sasuke la reconoció, era la madre de Tenten, la dueña de aquella cafetería de delicias. Sonrió y volvió a mirar a la chica.
—Gracias—le dijo Sasuke—Ha sido un placer verte Tenten—le dijo con una cálida sonrisa.
Tenten sonrió y se marchó al fin. Sasuke suspiro y se acomodó en el asiento, era la primera persona conocida con la que se encontraba desde que regreso y que compartían unas palabras. ¿Cómo será cuando se encuentre con los que habían sido sus mejores amigos? ¿Naruto? ¿Neji? ¿Sai? Se había encontrado raro que la chica no hiciese más preguntas sobre él porque estaba allí, pero sabía que muy pronto vendrían.
Unos minutos después Tenten volvió con su orden y Sasuke se dispuso a comer al tiempo que ella se marchaba sin objetar nada, algo que le pareció súper extraño. Sasuke terminó de comer al mismo tiempo que escuchaba la campanilla de entrada, miró hacia allí y sonrió al reconocer las personas que acaban a entrar al local. Hoy era un día de encuentros.
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Le dolían los pies, había andado media ciudad con Ino y otros más que se habían reunido para según ellos, buscar su espíritu navideño, pero para ella fue para atormentarla. Dios, tanta gente feliz alrededor de ella le daban ganas de tirarse de un puente, pero maldijo porque no había ninguno cerca.
Entre las personas que se habían reunido estaban Sai Himura, el esposo de Ino, un tipo que se burlaba de todos, las otras personas eran una pareja, los Uzumaki, una pareja algo extraña. La mujer, Hinata Hyuuga, ahora Uzumaki, era una mujer algo tímida como para andar con su esposo, Naruto, que era un hombre demasiado explosivo. No entendía como era que estaban juntos.
Se rió amargadamente mientras era empujada por Ino para entrar en aquel local. Aquellas dos parejas habían estado juntas al mismo tiempo que ella cuando había estado saliendo con Sasuke Uchiha, mientras las dos parejas habían florecido, Sasuke y ella se habían marchitado.
Suspiro y se dirigió a la mesa donde se habían sentado los otros. Se sentó entre el medio de las dos parejas y se maldijo a sí misma. ¿Por qué diablos había aceptado salir con ellos? ¿Por qué? Tenten, la hija de la dueña de la cafetería se acercó a ellos con el menú en la mano. Como ella ya sabía lo que iba a pedir no miró la carta. Todo el mundo pidió, pero Tenten no se fue, de seguro iba a alardear sobre su matrimonio con el sangrón del primo de Hinata, Neji Hyuuga. Sakura bufo molesta mientras la chica hablaba de su gran matrimonio.
—Saben que…—se rió—Estoy embarazada—dijo dándoles a todos una gran sorpresa, incluso Sakura se sorprendió pero luego borro la sorpresa de su cara. Bueno, era obvio que sucedería, estaba casada y ya estaban cerca de la edad en que tenían que tener sus hijos—Creo que seré la siguiente que le seguirá a Ino—todo el mundo se rio y Sakura tan solo hizo un amago de sonrisa.
¿Acaso no se daban cuenta de lo mucho que ella sufría cuando los veía siendo a ellos felices? Ella nunca sería feliz. La mayoría de los hombres de la ciudad o eran viejos o ya estaban casados, ella era una de las ultimas solteras de su generación. Bajo la cabeza y Hinata que estaba a su lado le puso una mano sobre el hombro.
—Sakura-san—murmuró la chica—¿Te pasa algo?—dijo Hinata con su dulce voz.
Si, le pasaba algo, pero sabía que si decía que le pasaba algo, todo el mundo se tiraría encima de ella, como siempre. Levantó la cabeza y negó.
—Estoy bien, solo estoy un poco cansada—dijo Sakura frotándose la frente—Creo que debería tomarme los descansos.
Hinata asintió.
—Sí, deberías…—dijo Hinata sonriendo—Te ves algo cansada—murmuro la pelinegra frunciendo el ceño—No te había querido decir nada pues…—ella sonrió nerviosa.
Y Sakura asintió. La entendía.
—Lo sé, he estado grosera estos días…—dijo Sakura aceptando que era a veces una odiosa.
—Yo te entiendo…—dijo Hinata.
Sakura le sonrió, así decían todos, pero no era verdad. Nadie la entendía. No dijo más nada, Tenten que seguía parada hablando con Ino de repente mencionó un nombre que le hizo volver la cabeza hasta ella.
—¿Qué?—dijo Ino en ese momento—¡¿Dónde?!—exclamó Ino mirando hacia todos lados.
¿Acaso Sakura había escuchado bien? Sasuke en verdad estaba allí…
—Sí, está aquí…—dijo la chica y se volvió señalando hacia un lugar todos miraron hacia allá y se sorprendieron, incluso Sakura.
—Oh por dios. ¡Es Sasuke!—gritó Ino emocionada—¿En verdad es él?—le preguntó a Tenten mientras miraba a Sakura, esta última desvió la mirada. De todos los lugares que se lo pudieron encontrar tenía que ser allí en aquel lugar, cuando ella estaba a punto de tener su porción de comida.
—Si—dijo Tenten feliz—Yo misma no lo creía, pero me dijo que era él—Tenten se rió—Fue una gran sorpresa, nunca pensé que lo volvería a ver en el pueblo, pues como es tan rico…—murmuró Tenten y luego suspiro—Siempre me dije que él no volvería pero me he equivocado…
—¡Yo no!—dijo Ino—Yo sabía que él volvería ya que tiene algo aquí…—dijo esto último mirando a Sakura.
Sakura le gruñó y la miró por lo que había dicho.
—Estas equivocada Ino—dijo Sakura con desdén—¿Cuándo vas a salir de tu burbuja y dejaras de pensar en idioteces?—preguntó y la chica borró la sonrisa de sus labios—Te recuerdo que está casado y que tiene su vida en otro lugar. Lo que hubo entre nosotros murió el mismo día en que se fue del pueblo. Así que es mejor que dejes de estar hablando tonterías.
—Sakura-chan eso fue muy cruel…—dijo Naruto, un rubio de ojos azules que no había dicho nada en un buen rato, algo que Sakura se encontraba extraño ya que el rubio y Sasuke habían sido los mejores amigos.
—No me importa—dijo Sakura—Quiero que entienda de una buena vez por todas. Estoy harta de esto, de que cada día que pasa me digas siempre lo mismo. Ya no soy una niña, sabes, deje hace tiempo de soñar despierta y lo que me ha pasado ha sido suficiente para despertar…—se levantó de su lugar—Yo me voy a casa…—dijo y se fue mientras dejaba la mesa en silencio.
Abandonó el lugar y se fue a casa a pie, ya que había venido con Ino y los otros en el vehículo. En el trayecto de vuelta a casa, su conciencia la estaba matando. Había sido muy cruel con Ino, como había dicho Naruto, pero estaba harta de que su amiga siguiera soñando con que Sasuke volvería por ella. Hace tiempo que Sakura había dejado de pensar en ello. Entonces porque Ino seguía insistiendo, ¿que acaso no se daba cuenta de que ya no era igual? ¿Qué buscaría Sasuke con una chica tan desgraciada como ella?
Entró en la casa y cerró con los cerrojos. Como Ino tenía llave era mejor trancarse, así se evitaba que la chica viniese. Ella no deseaba escucharla ahora. Subió a su cuarto y se encerró en este tirándose sobre la cama. Maldición, su conciencia la mataba, ahora se sentía mal por Ino. Se colocó a boca arriba mirando el techo. Se miró la mano donde descasaba la pulsera, ¿Por qué la seguían teniendo puesta? Se la quito de un tirón y la tiro por ahí. No deseaba verla, la quemaría y se desharía de ella. ¿Qué había hecho para merecer esto? Definitivamente… Esta sería la peor navidad de todas…
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Espero que les haya encantado el capitulo. Es una historia algo rara, pero es sobre creer en algunas cosas y vainas asi. No soy buena expresandome con palabras asi que no esperen una super moraleja escrita por mi. xD Al menos eso fue lo que intente.
Denisetkm - Kisses :*
—Si hay algun error, me avisan para arreglarlo al instante, a veces se me pierden algunas cosas cuando estoy editando— Gracias :)
