Hola aquí le dejo un capitulo aprendiendo a sonreir muchas gracias chicas nunca imagine que esta historia les guste ya que un tema delicado pero bueno mil gracias ya saben si quieren pueden pasar a ver al grupo que esta en el perfil de la cuenta .

Bueno muchas gracias este capitulo esta Beteado por Bella-Jaze.

Verdad les recomiendo que escuchen esta canción: 90-60-90 de Florencia villagra ( la canción e un poquito fuerte pero va muy bien con la canción)

Bueno aquí les dejo par a que lea el capitulo espero que les guste y si peden dejen un review no me molesta para nada ;)

Aprendiendo a sonreír

Chapter 1: Esta es mi vida

POV Bella

MI CONTRATO CON ANA

Yo Isabella Marie Swan, a partir del 24 de febrero hasta al día en que llegue a ser aquella persona digna de merecer el amor de Edward Cullen prometo no a amarme, valorarme, ni mucho menos a aceptarme como soy, me comprometo a ver cuáles son las necesidades que tengo que liberar porque ya no me sirven, por el contrario, me hacen daño, elijo gratificarme con nuevos pensamientos que me nutran y me llenen de felicidad y satisfacción al verme.

Declaro que hoy:

Libero mi necesidad de comer compulsivamente.
Libero mi necesidad de atacar el refrigerador por las noches.
Libero mi necesidad de calmar mi ansiedad con comida.
Me comprometo a recurrir a mi hermana Mía y vomitar todo lo que como. Me comprometo a no pensar en otra cosa que no sea mi sueño y mi meta. Me comprometo a que si tengo novio, este no me estorbe, ni me impida concentrarme en mi sueño y meta.

Estos pensamientos forman parte del pasado, los dejo ir veo como se alejan llevándose los kilos que me sobran, por eso doy gracias a Ana y Mía

Ahora elijo ser yo, prefiero ser perfecta, una princesa frágil y delicada, una muñeca de porcelana, pienso por mí misma y me complaceré buscando respuestas que me ayuden.

Tengo el poder de hacer un alto en mis pensamientos y calmar mi ansiedad con dos vueltas a la manzana, 2 horas y media de ejercicios al día, más de 3 litros de agua.

(Comer y vomitar; No comer y pasar el agradable dolor de hambre pensando que soy la persona más horrible que puede existir y lo soy, porque siento que Edward no me quiere, que me va a abandonar por otra chica más bella, él solo me amara cuando esté delgada cuando sea un símbolo de perfección)

Ahora opto por alimentarme con lo mejor y lo que puede que no me engorde mucho, saboreo mi triunfo, me veo feliz disfrutando de mi nuevo estilo de vida y así me veré a mí misma si sigo los consejos de Ana y Mía delgada y feliz ¡PERFECTA! ¡Como siempre lo soñé!

Prometo mirarme a los ojos para ser sincera conmigo misma y premiarme con amor con el amor de Ana, con una compra al centro comercial, no me gusta mucho, pero estoy segura de que mi cuñada Alice me podrá ayudar.

Me odiare cuando caiga y recurriré a toda la furia de Mía, ella me enseñara a librarme de la comida que tengo dentro y que esta demás en mi estómago, me comprometo a volver a empezar, a estar alerta a lo que siento, reconocer cuales son las situaciones que me desvían del camino que tanto deseo, el camino a la perfección (el mundo de Ana) y volveré a empezar, cada vez que caiga empezare hasta ganar la batalla y la guerra, siempre, ahora deseo y manifiesto en mi vida mi delgadez en la perfección. Porque ser delgada es ser perfecta y eso significa que Edward me amara.

Juro que siempre llevare mi pulsera para identificarme, en caso de ser Ana, la pulsera debe ser roja y estar en la mano izquierda o en caso de ser Mía, morada y llevarla en la mano derecha.

Declaro que de hoy en adelante solo acepto lo que es bueno para mí.
Juro que llegare hasta las últimas consecuencias con tal de llegar a la perfección. Y si tengo que morir pues entonces lo aceptare y moriré feliz, con gracia y sobre todo delgada, porque soy una princesa y nadie dijo que fuera fácil serlo.

En el nombre de Ana ¡JURO NUNCA ROMPER MI CONTRATO HASTA LLEGAR A LA PERFECCION!

Firma:

Isabella Marie Swan

¡Agh! Hoy era lunes, odio los lunes. Está en mi lista de cosas que odio con toda mi alma, después de comer y engordar. ¿Por qué yo no puedo ser como mi hermana Rosalie? No, claro que no soy como ella; ella si es hermosa ¿Quién no la iba a querer a ella?

Mi hermana era alta, cabello rubio como el sol y largo hasta la cintura, levemente ondeado, sus ojos azules color cielo, nariz respingada, y labios rojos sin necesidad de labial. ¡DELGADA COMO NINGUNA Y COMIA DE LO PEOR! ¡Como si no le importara su figura! Y aun así no engordaba nada.

Y yo aquí, muriéndome de hambre, solo alimentándome de agua, hielo y uno que otro plátano en el almuerzo, y eso que mi amiga Ana me regaña.

Ana es mi amiga, ella es una vocecita que está dentro de mi cabeza, ella me dice que tengo que comer y que no para verme bien, todo para que mi novio Edward Cullen no se vaya, no me aleje, y se quede conmigo para siempre.

¡Ay! Edward Cullen, él es un dios griego por donde lo mires, es alto, poseedor de un cabello desordenado y de un raro pero hermoso color bronce y que siempre lucia despeinado, tiene unos hermosos ojos verdes esmeralda capaces de derretirte con tan solo una mirada, y él señores y señoras, era mi novio.

Hasta ahora no podía creer como un semidiós como Edward se pudo haber fijado en mí, eso era algo surreal, eso tenía que estar prohibido, el debería de estar con alguien como Rosalie, mi hermana, con todas esas cualidades que la hacían perfecta, no con una gorda y sin gracia como yo.

Yo era alguien muy simple, tengo ojos marrones, nada diferente a los ojos comunes, mi nariz es pequeña, mi labio inferior era un poco más relleno que el superior, mi cabello era del mismo color de mis ojos, es largo hasta mi cintura y últimamente se me caía un poco al cepillarlo.

Me levante como pude de mi cama, mire el reloj de mi habitación, 7:25 a.m. faltan 45 minutos para llegar tarde al colegio y faltaban 30 minutos para que Edward viniera a recogerme para llevarme al colegio en su volvo plateado.

El colegio, o como yo le decía, "lugar de tortura para los no populares" (se preguntaran ¿por qué le dices así? Bueno, pues desde que tengo uso de razón, siempre me molestaban en el colegio con palabras como fea, gorda horrible, cara de zombi, cara de poto, futura solterona, etc., etc. y aunque eso había cambiado un poco con la llegada de Edward pues ya no me molestaban frente a él, esperaban a que me quedara sola para molestarme.)

Pero desde que llego Edward hace un año, todo cambió, recuerdo la primera vez que lo vi y que me defendió.

Flash back

-¡Ey solterona! ¿Ya conseguiste compañía para el baile de primavera? ¡Oh me olvidaba! ¡Nadie quiere ir contigo enana horrorosa ! – se burló Tanya.

Tanya era una rubia despampanante, pero rubia con su plata, pues era rubia teñida, no como mi hermana Rosalie, pero su cuerpo era todo delgado, su vientre tan plano que podrías comer ahí, pero ella era tan falsa como su cabello rubio.

-Tanya no la molestes a la mojigata – dijo Jess.

Ella tenía el cabello hasta un poco más abajo de los hombros, de color castaño obscuro, ella antes era mi amiga, hasta que se volvió un creída y se unió al grupo de Tanya junto a las plásticas de sus amigas Kate, Irina y Lauren.

-Jess tu y yo éramos amigas, no me molestes más por favor- suplique en nombre de la amistad que algún día nos unió.

-¡¿Eso es verdad Jessica?! ¿Antes eras amiga de la mojigata?- pregunto Tanya mirándome con asco a mí y a Jess- porque si es así ya no puedes ser nuestra amiga ¿lo sabes verdad? – pregunto con una sonrisa de dulzura fingida

-¡No! ¿Cómo crees que yo no puede ser su amiga? – dijo Jess claramente nerviosa.

-Jess, no mientas éramos amigas desde kínder hasta la primaria, después no sé qué te paso – dije yo, era hora de enfrentarlas.

-¡No!... ¡Bueno! ¡Ya, está bien! Yo fui amiga de esta – me miro con desprecio – pero solo lo hice porque sentía lastima por ella y porque aprendí que me convenía ser su amiga, ella me pasaba toda la tarea – dijo ella con una nota de burla – ella no es más mi amiga, no me importa, puedes hacer lo que quieras con ella.

De repente Tanya me agarro de los cabellos, jalándome de mis hebras marrones, enroscándolas alrededor de su mano cerrada en un puño, me iba a tirar una cachetada, cerré los ojos esperando el golpe.

Pero este nunca llegó, en cambio escuche una hermosa voz.

-¡Ey! ¿Nunca te enseñaron que no debes de abusar de otras personas? –hablo el dueño de esa voz, demasiado cerca de mí.

Me levantó del suelo, recogió mi mochila y mis libros, y al rozar sus dedos con los míos sentí una corriente eléctrica recorrer todo mi cuerpo.

-Mmm… gracias por ayudarme – le agradecí con las mejillas sonrojadas y cabizbaja, no quería verlo y que se diera lo fea que era y que se uniera al grupo de arpías de Tanya y después se burle de mí.

-Levanta la cabeza, se te puede caer la corona, princesa – dijo el suavemente, pero lo suficientemente alto como para que Tanya soltara un bufido en contra de sus palabras y provocando que ella y Jessica se fueran.

Yo le obedecí, levante lentamente la mirada, y él era simplemente hermoso.

-Gracias – dije

.

-Hola soy Edward Anthony Cullen ¿y tú?- se presentó de manera educada.

-Isabella Swan, Bella, fea o cara de poto – dije un poco tímida

¿Y si él se burlaba de mí como lo hacía el resto?

Bella refleja lo bella que eres – dijo con una sonrisa.

Fin del flash back

Me mire en el espejo, me había puesto un pantalón negro pillo, unas balerinas blancas y una camiseta morada, cuando me mire el espejo me horrorice.

Ahí estaba yo, con las mejillas gordas, los brazos godos y la piel colgaba de ellos por el exceso de grasa, me voltee y vi mi trasero en el espejo, estaba enorme y redondo, mi vientre no cabía en mi pantalón, salían todos mis enormes rollos de grasa.

¡¿Por qué?! Me dije, pensé que había bajado de peso, pero ahora me veo peor que hace 6 meses. Edward me va a dejar.

Tranquila princesa nadie te va a dejar lo único que tienes que hacer es comer menos, si nena un poco menos y hacer más ejercicio para que se te bajen todas las calorías que te hacen gorda, querida ¡estas gorda! ¡DEBES BAJAR ESE PESO! ASI QUE TE PONDRAS A TRABAJAR PARA QUE ESTEMOS BELLAS ¿OK?

Ana tenía razón, Ed no me puede dejar, me cambie de ropa por una polera blanca que tenía un símbolo de paz en el frente. Al bajar las escaleras vi que estaba mi mama alistándose para ir a trabajar, ella estaba todo el día en Seattle, ella trabajaba en un ONG, mi desayuno estaba ahí todo servido, había panqueques, se me hizo la boca agua, quería comer eso.

¡NO! ¡Nada de eso comerás! ¿ACASO QUIERES QUE EDWARD TE DEJE POR LA ESTUPIDA DE TANYA O LAURENT? ¡Fíjate! Ellas son hermosas y delgadas ¡no como tú, una gorda sin gracia!

¡TENGO QUE SER FUERTE Y RESISTIR A ESTO!

-Bella ya me voy te cuidas – dijo mama dándome un beso en la frente.

Me senté a comer, o mejor dicho a ver la comida.

-Hija ¿no vas a comer? – dijo mi padre.

Miente haz todo lo que puedas para no comer me habló Ana

-no tengo hambre – dije sin importancia

Vez cielo no es tan difícil como parece me alabó

-Tienes que comer bella- dijo Rose.

¡Agh! vuelve a negarte

No quiero – volví a decir.

¡Asi! ¡Pero que personas tan insistentes!

-Pues no te pararas hasta que termines todo el desayuno – dijo mi padre con la voz contenida.

Busca una excusa ¡ya está! ¿No iba a venir tu novio? ¡Dile que va a venir y que llegaras tarde a la escuela!

-Pero vendrá Edward a recogerme – dije

Eso princesa ¡no te sale nada mal mentir! eres muy buena en ello.

-Pues él se sentara y le invitare desayuno, no hay problema – dijo en tono triunfante.

¡No comas! ¡Maldita! ¡No comas! ¡Engordaras! ¿Es que no lo ves? ¡Todo el mundo te quiere gorda y fea! Menos Edward claro está.

Y con un nudo en la garganta me comí todo el desayuno, a duras penas el jugo de naranja, la papaya, los panqueques y el huevo revuelto, ¡TODO A DURAS PENAS ME LO COMIA! Hace tiempo no comía algo así era tan rico… ¡NO! me sentí culpable, había un montón de calorías en todo lo que comía por ejemplo:

Los panqueques: 350 a 450 calorías aprox.

Jugo de naranja: 200 calorías aprox.

Papaya: 80 calorías aprox.

Huevos revueltos 100 calorías aprox.

¡Estas jodida! ¡Pinche gorda sin gracia! ¿Cómo vas a ingerir todas esas calorías de mierda? ¡Vas a estar más gorda de lo que eres!

Yo no quería estar gorda no, yo no quería, tenía que haber una solución, y si que la había, lo necesitaba, tenía que ser mejor que Jessica, Tanya, Irina, Kate y Laurent juntas.

Tranquila princesa hay una opción, pero tienes que hacer todo lo que yo te diga ¿está bien?

Párate y dile que ya comiste.

-Papi, ya no puedo más, ya comí todo – dije haciéndole un puchero que consistía en colocar mi labio inferior afuera y tembloroso, y el detonante, mis ojos como el gato con botas.

-Está bien hija y…- no termino de responder cuando sonó el claxon de un automóvil.

Era él, yo lo sabía, antes de llegar a la puerta mi padre decidió hablar diciéndome "dile a mi yerno que pase Bells"

Salí y ahí estaba él, simplemente glorioso, con su cabello más revuelto que nunca, sus labios con una enorme sonrisa que hacía que sus dientes totalmente perfectos y blancos como la nieve, se vieran. Él era hermoso.

Sin darme cuenta ya estoy corriendo a su brazos, los cuales están abiertos y me atrapa en el aire cuando salto y me da vueltas ambos nos reímos.

-Hola mi amor - dijo Edward, sin evitar abrazarme al separarme veo su cara con el ceño fruncido.

-¿Qué pasa? - Pregunto- ¿que está mal? ¿No te gusta cómo me vestí hoy?-digo preocupada.

-Estas hermosa, pero no me gusta que estés tan delgada Bella-dijo el preocupado y con el ceño muy fruncido.

Ese tío está loco, mucho tinte en el cabello lo hace ver alucinaciones, ¡¿Delgada tú?! Por favor si estas más gorda que el señor barriga del chavo del 8.

-Edward estás loco, yo no estoy delgada, estoy gorda ¿acaso no lo ves?-dije un poco enojada.

Miente, no le creas

-Amor, no estas gorda, nunca has sido gorda, eres perfecta-

-¡ok! claro Edward, tienes razón – dije sarcástica

-Entra, mi padre quiere hablar contigo, yo tengo que ir a buscar algo en mi cuarto – dije

Pero antes que hubiera entrado, Edward me había jalado del brazo y me estaba abrazando y susurrando. "Feliz aniversario mi amor seis meses amor te amo" me dijo dándome un beso lleno de ternura y amor.

Yo le devolví el beso, pero no tan intenso. ¿Aniversario? ¿Cuándo? No, no me pude haber olvidado de eso, eso es importante y no debería olvidarlo.

Mierda que día es cierto, hace cuatro días fue el cumpleaños de Edward entonces hoy es…

Mierda 24 de Junio, hoy era nuestro aniversario número seis, ¡claro! ¿Cómo pude olvidar ese hermoso día? Aquel día en el cual el colegio tuvo la idea de hacer un baile, que se llevó a cabo en el patio de gimnasia, todo estaba decorado en tonos rojos y verdes, y ya entrada la tarde, me pidió delante de todo el mundo que fuera su novia.

-Mi amor, toma este regalo como una parte de mi amor – me dijo el cariñosamente y entregándome una pequeña pulsera plateada de cadenas pequeñas y entrelazadas, había un dije de forma de un corazón con diamantes de oro blanco.

-¡Gracias Edward! ¡Esta hermosa! No debiste de gastar tanto – dije un poco incomoda.

-No te acordaste de nuestro aniversario ¿verdad pequeña? – pregunto un poco triste.

-No Edward… – dije pero me interrumpió

-Shhh pequeña no importa igual te amo ¿ya vamos? – dijo el con una sonrisa pero esta nunca llegó a sus ojos.

¡Princesa! No te olvides de desechar el desayuno me recordó Ana

-Ed, mi papa quiere hablar contigo un rato y yo tengo que subir a mi cuarto un momento.

-Sí, claro vamos.

Entramos a mi casa y mi padre ya estaba leyendo el periódico cuando pasamos por la puerta.

-Hola Edward, ¿Cómo estas muchacho? – dijo mi padre feliz.

-Buenos días jefe Swan, estoy muy bien ¿Y usted? –

-Nada de jefe Swan, solo soy Charlie – dijo mi papa

-Ed subo ahorita e 5 minutos vuelvo- le avise a mi novio interrumpiendo su plática con mi padre.

Subí las escaleras lentamente, una por una hasta llegar a mi habitación, la cerré con llave y me metí al baño. Hice todos los pasos para sacar la comida que tenía dentro de mí sin que se dieran cuenta.

Primero prendí la radio. Abrí el grifo del agua, tome mi cepillo de dientes y me mire mi reflejo en el espejo y me lo introduje hasta la garganta.

Ahí acabo todo.

Lo saque todo, y todo quedó en el retrete, donde debió estar desde el principio.

Débil, como soy me dirigí tambaleante a mi habitación, tome mi botella de agua y bebí todo su contenido.

Me dirigí al baño nuevamente y me lave los dientes y la cara, me acomode un poco y baje.

-Edward ¿ya nos podemos ir? – dije como si nada.

-Está bien cielo, hasta luego Charlie.

Después de que ambos nos despidiéramos de mi padre, nos encaminamos hacia su Volvo y partimos en el rumbo al instituto, ambos sin decir una sola palabra durante todo el camino, yo mirando la ventana y solo con la música de Linkin Park como melodía de fondo.

-Mi amor, ya llegamos nos vemos en la hora de gimnasia, nos vemos cielo – dijo y me dio un beso dulce pero intenso.

Camine por la escuela rumbo al aula de literatura Francesa, pero una voz me detuvo.

-¡Bella!– escuche gritar a Ángela, me voltee y vi a una de mis mejores amigas, ella era blanca, cabello largo semi ondulado y usaba lentes.

-Hola Angie ¿qué tal? – pregunte

-Bien Bella, toma – Ángela me entrego una bolsa con panquecitos de

chocolate y pecanas.

-Mmm… gracias Angie – dije

-Vamos Bella, te acompaño a la clase-

Ambas nos fuimos hacia el aula de literatura, y después Ángela se fue a su aula de Cálculo.

Paso la hora y ya era hora de educación física, esta hora me tocaba con Edward, Ángela y con las zorras forajidas de Tanya, Irina, Kate, Lauren y Jess, la que un día fue mi mejor amiga, aún recuerdo cuando nos conocimos.

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Flash back.

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Hoy era mi primer día en kínder Forks. Estaba sentada jugando con Molly, mi muñeca, era muy bonita, tenía el cabello marrón con dos coletas sujetas con un par de lazos color azul, también tenía un vestidito que había comprado junto a mi mami René y mi hermanita Rose.

-Pero mida a quien tenemos aquí a la niña nueva que fea edes – dijo un niño de ojos azules con cabello amarillo que parecía paja, se notaba que aún no hablaba del todo bien, las "r" no las mencionaba.

-¿Quién eres tú? – dije yo parándome del pasto y agarrando a Molly.

-Mike tu peol pesadilla – dijo aquel feo niño, con una sonrisa como las de las brujas que salen en las películas que veo con mi papi Charlie y con Rose.

-¡Qué bonita muñeca! ¡A vel! ¡Dámela!- me la arranco de las manos y la miro fijamente – pelo está muy limpia, necesita un baño – y la arrojo a un charco de lodo que había a un costado de nosotros.

-¡Mike! ¡Levanta la muñeca y lávala! – dijo una chica gordita con ojos negros y cabello oscuro, casi negro creo que se llama Jessica o algo a así.

-¡No! No lo hale – dijo Mike cabello de paja.

-Si no lo haces le diré a todos tu secreto – dijo con una sonrisa igualita al gato de Alicia en el país de las maravillas.

-Ok… toma tu mugrosa muñeca, pero no te salvaras de mí - dijo y se fue.

-Gachias – dije yo abrazándola.

-De nada esto hace las mejores amigas

-¿Mejores amigas? – pregunte sorprendida

¡Si por siempre! y por cierto mi nombre es Jess

-Mi nombre es Bella.

Y así paso el día, me conto que Mike se mojaba los pantalones. Ese era el gran secreto.

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Fin del flash back

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Estaba haciendo abdominales, Edward ya no quería que hiciera ejercicios pues ya había hecho más de una hora y media de entrenamiento.

-Bella basta, ya no lo hagas—dijo el entre preocupado e irritado.

-Eddy no seas exagerado–le di un beso–ahora vuelvo–beso– me voy a correr un poco–beso– junto a las demás, te amo –beso– mi amor.

Y salí corriendo, ya iba en mi quinta vuelta cuando comencé a marearme y a ver borroso, escuchaba a lo lejos unos gritos mientras sentía como caía al suelo y perdía la conciencia.

Lo único que pude escuchar es la voz de Edward. "Bella, cielo despierta ¡Ayúdenme por favor! Seguido de eso lo sentí cargarme, mientras yo caía en las profundidades de la soledad, viendo todo negro y dejándome ir.

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¿Qué opinan de Edward? ¿de tanya?¿ de jess? ¿de Mike?¿que le habrá pasado a bella? ¿ y ana que opinan de ella?¿y de la canción? ¿Qué opinan de que se olvido de su aniversario?

Recuerden como bella deja de comer su cerebro ya no funciona bien epieza a olvidarse de algunas cosas su mente es frágil.

Espero sus comentarios

paula