N/A: En este capítulo se hace alusión a la letra de la canción You Are The One That I Want. Te aconsejo que la conozcas antes de leer el capítulo para entender toda la conversación Blam.

CAPÍTULO 2: 'CAUSE I NEED A MAN

Sam fue corriendo a buscar a su amigo Blaine que se encontraba en las escaleras exteriores del McKinley absorbiendo los pocos rayos de sol y disfrutando la calidez del clima, algo inusual en esa época del año.

– ¡Blaine! – Gritó el rubio.

– Hola. – Lo saludó el moreno.

– Ya sé cual es el musical que vamos a hacer este año. ¡Grease! – Se sentó junto a su amigo.

– Bueno, ¿vas a presentarte a las audiciones?

– Claro, ya nos he apuntado a los dos en las listas.

– ¿Por qué me has apuntado? No me apetece mucho formar parte de la obra este año...

– ¿Qué? ¿Por qué?

– Kurt...

– ¡No! Eso sí que no... No te permito que sigas pensando eso... – El ojiverde interrumpió el discurso de su amigo.

– ¿Por qué no?

– Porque tienes que seguir adelante. Vas a interpretar a Danny Zuko, lo mires por donde lo mires...

– Sam, verás... No creo poder ser capaz de transmitir estar enamorado en este momento...

– Claro que lo harás... John Travolta se removerá en su tumba...

– Travolta no está muerto. – El ojimiel miró extrañado a su amigo.

– No importa eso... La cosa es que tú y yo vamos a preparar esta tarde nuestra audición. Cantaremos juntos, nadie puede detener a Blam... Creo que lo mejor será cantar una canción de Grease para demostrar que tenemos el estilo de los 80's

– Querrás decir de los 50's

– Lo que sea... Había pensado que podríamos cantar You Are The One That I Want.

– ¿Por qué esa? – El más bajo dirigió una mirada al otro chico que reflejaba sorpresa, curiosidad y precaución al mismo tiempo.

– Es un dúo perfecto. Además de que es interpretado por una rubia y un moreno... ¡y es el único dúo del musical!

– Podríamos convertir Grease Lighting en un dúo...

– No, definitivamente no.

– ¿Eres consciente de la letra de la canción que has elegido?

– Si.

– ¿La quieres cantar con un gay?

– Si... Tío, eres mi amigo... ¿Con quién más querría cantar esa canción?

– ¿Con cualquier chica?

– Quiero cantarla contigo. ¿Tú no quieres? – Evans cambió su expresión por una de tristeza.

– Claro que quiero cantar contigo, pero no creo que sea una canción para que cantes con tu mejor amigo gay.

– Cualquier canción es buena para cantarla con mi mejor amigo, punto. ¿Te pareció raro que Rachel cantara con Santana So Emotional?

– No es lo mismo...

– ¡Claro que no! En nuestro caso yo soy tu mejor amigo...

– No quiero que te lancen Slushies...

– ¿Eso es lo que te preocupa?

– Si

– No me importa lo que hagan los matones del equipo de fútbol. Si me apetece hacer algo lo haré sin pensar en lo que pensarán los demás. Y lo que quiero es cantar con mi mejor amigo...

– Gracias Sam. – Los dos chicos se abrazan. – Supongo que tendré que prepararme la parte de Sandy.

– ¡Por supuesto que no! Yo seré Sandy y tú, Danny

– Sam... Vale que quieras cantar conmigo pero... ¿Vas a hacer el papel de la chica?

– ¿Por qué no? ¿No hiciste tú de heterosexual el año pasado en West Side Story? Además... Yo soy rubio. – Sentenció como si fuera necesario tener ese color de pelo para cantar esa parte.

– La letra de la canción...

– ¿Qué le pasa?

– Hay una parte en la que tendrías que decir 'Cause I Need A Men.

– Claro... Yo necesito un hombre y mi corazón te quiere a ti... Como en la canción...

– Sam...

– ¿Qué? Necesito un amigo y mi corazón te ha elegido a ti... ¿Es tan difícil de entender?

– No... Te quiero mucho amigo.

– Y yo a ti, Bro. Esta tarde en tu casa. Nos vemos luego. – Evans salió corriendo de allí.

Sugar, Marley, Unique, Brittany y Tina estaban en la biblioteca estudiando cuando el rubio entró en ella.

– Necesito vuestra ayuda. – Dijo el chico.

– ¿Qué es lo que quieres? – Preguntó la asiática.

– Quiero que me ayudéis con el vestuario para mi audición para el musical. – Respondió el ojiverde.

– ¿Qué vas a cantar? – Quiso saber la castaña.

– You Are The One That I Want con Blaine.

Mientras la mayor de todas parecía muy ilusionada con la elección de su amigo, las otras cuatro se miraban alucinadas.

– ¿Sabe Blaine que vais a cantar esa canción? – Preguntó la castaña.

– Sí, ya se lo dije... Me ha costado convencerlo pero ha accedido.

– ¿Por qué no hacéis un duo con Grease Lighting? – Propuso Wade.

– ¿Por qué todos sugerís esa canción? La elección obvia es la que yo he elegido. – Protestó el chico.

– Tal vez no sea tan raro, al final Blaine Warbler canta canciones de Pink y Katy. Simplemente ahora cantará una de Olivia. – Opinó Motta.

– Lo que quiero es que me ayudéis para parecerme a Sandy, ya que haré esa parte.

Al día siguiente, Blaine esperaba en el auditorio a Sam para comenzar su audición. Llevaba ropa negra parecida a la que llevaba Danny Zuko en la película, como le había pedido Sam. Sin embargo, nada lo había preparado para lo que vio. El rubio entraba vestido del mismo color que él, con pantalones al estilo de los que lleva Kurt y camiseta sin mangas ajustada que dejaban poco a la imaginación. Recorrió el cuerpo esculpido de su amigo, fijando su vista en el bulto que tenía el chico en los pantalones. Al darse cuenta de lo que estaba haciendo se sonrosó.

– Tranquilo, sé que soy irresistible... Me ofendería si no te gustase.

– Lo siento, es solo que...

– Está bien. Simplemente salgamos fuera y demostremos que somos los mejores.

El rubio golpeó el trasero de su amigo con la palma abierta antes de salir al escenario, dejando al ojimiel perplejo ante tal demostración de confianza y afecto. Tal es así que casi se olvida de su entrada. Sin embargo, consigue reponerse a tiempo.

La coreografía era más masculina que en la película y los movimientos de los chicos eran sincronizados. Cuando acabaron la actuación, Artie, Finn, Mike y Mercedes los ovacionaron.

– Creo que tenemos a nuestros Danny Zuko y Kenickie. – Dijo la chica.

– No estoy seguro de si... – La mano de Sam tapó su boca, acallando el resto de su frase.

– Lo hará genial, os lo aseguro. – El rubio dijo antes de sacar al moreno de allí. Una vez fuera, éste le recriminó

– ¿Qué hacías? Debes ser Danny Zuko.

– No lo sé. – Dijo el ojimiel.

– Por una vez soy yo el listo de los dos. Eres capaz de hacerlo y lo harás.

En ese momento, Hudson se acercó a ellos seguido por los otros tres directores del musical.

– Blaine, ¿Estás bien? ¿Hay algún problema que quieras hablar con nosotros?

– No. – Contestó el aludido evitando la mirada del los otros.

– Es por Kurt. TODO es por Kurt. Yo le digo que debe olvidarlo pero él se empeña en martirizarse. Todos hemos pasado por eso y lo hemos superado. Tú no serás una excepción. – Animó Evans.

– Tío, ¿evitas mirarnos por lo que ha pasado entre Kurt y tú? – Preguntó el más alto.

– Sí. Siento vergüenza y... Sois sus amigos y... – Comenzó a decir el más bajo, pero fue detenido por la morena.

– Alto ahí, blanquito. Puede que Kurt me matase si me escuchase decir esto porque soy su mejor amiga, pero aquí no hay "sus amigos" y "mis amigos"... Te has parado a pensar cuantas rupturas ha habido en el Glee Club... Si todo fuera como crees, Artie y Mike no deberían hablarse, ni Puck y Finn, ni Quinn con Puck o Sam por ponerte algunos ejemplos. Pero no solo nos hablamos, nos seguimos queriendo porque, a pesar de todo, somos una familia y tú formas parte de ella tanto como Kurt.

– ¿Dejarías de hablar con Rachel porque tiene otro chico? – Quiso saber Hudson.

– No, pero no es lo mismo. – Informó el menor.

– Deja de torturarte... ¿Por qué no vamos a Breadstix y subimos el ánimo de nuestro amigo? – Propuso el asiático.

Todos asintieron conformes y fueron al restaurante. Los seis pasaron una noche agradable, riendo y contando anécdotas. Tuvieron la delicadeza de no hablar de Kurt o Rachel para evitar abrir las heridas que todavía no han cicatrizado en dos de ellos. Durante un rato, Blaine se dio cuenta de que tal vez esas personas sí eran sus amigos y no sólo los amigos de Kurt. La idea de volver a Dalton empezó a desaparecer en su mente, pero aun tenía algo dentro de él que le decía que realmente él es Blaine Warbler y que su sitio está lejos del McKinley. Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo, veía al instituto público como algo más que el lugar en el que estudiaba Kurt. Al fin entendió que era el lugar donde estudiaba Blaine Anderson.