CHAPTER I
DESPERTAR
Hay ruidos, escucha de nuevo, siente de nuevo, parece eso una luz pero no está seguro de ello, Funyuri ha despertado de nuevo, coge su katana "sango" de su cintura, sólo tienen vagos recuerdos de Akemi muriendo y el siendo arrastrado por Naraku, y hoy ha despertado, justo hoy que Naraku ha sido derrotado muy lejos de ahí, pero porqué está así, se supone que reencarnaría, y… es el mismo, el mismo cuerpo, o eso ven sus ojos, ahora Funyuri sale de la cueva, camina sin rumbo unos momentos hasta quedar frente a un riachuelo, se agacha a beber y ve su cara reflejada en el agua, es el mismo, la cicatriz en su ojos, su incapacidad visual en este, su cabello corto y revuelto, qué ha pasado aquí, qué ha pasado en él, se pone de pie y ve un resplandor que cubre el cielo, "viene de allá" se dice a sí mismo, Funyuri comenzó a caminar en esa dirección, días y noches pasaron, pero cuando por fin llego ahí todo se había dicipado, había llegado tarde, sólo encontró una parte de las ropas de mandril de Naraku, "Naraku has muerto", dice en su mente, y vuelve a caminar, camina sin rumbo, buscando dirección.
Han pasado varias semanas desde que la perla de shikon desapareció, y en su paso cerró la puerta que permitía a Kagome viajar de un mundo al otro, Inuyasha había estado deprimido durante varios días, pero trataba de calmar sus tristeza con la compañía de sus amigos ahora que vivían en le aldea de Kaede, sin embargo, la que parecía estar más consternada a pesar de que Kohaku seguía con vida, era Sango, sentía una inquietud que no podía explicar siquiera a Miroku, era como si algo en la lejanía le llamará a presentarse, después de pensarlo durante un buen tiempo decidió que tenía que volver a su antigua aldea, sólo faltaba decirle a los demás que partiría, los reunió al amanecer, Inuyasha, Miroku, Shippo y hasta Kirara se reunieron con ella.
- Bueno chicos, sólo los reuní para decirles que me ausentaré un tiempo, no me iré como Kohaku a seguir con la tradición de nuestra aldea, pero necesito regresar y pensar algunas cosas, volveré tan pronto como crea conveniente.
- Podríamos acompañarte Sango, incluso podríamos aligerar tu carga mientras viajas. – Dijo Miroku
- Perdone su excelencia pero debo hacer esto sola, incluso quería pedirles que cuidaran de Kirara, yo estaré bien, después de derrotar a Naraku no existe un demonios que no pueda vencer por mi cuenta, de cualquier forma no estaré mucho tiempo fuera. – Dijo Sango
- Sólo nos queda acatar su petición Miroku, entiendo tu preocupación pero Sango volverá, al menos tienes la certeza de eso. – Dijo Inuyasha
- Ésta bien Sango, sólo me resta desearte suerte, espero que vuelvas pronto. – Miroku abraza a Sango y le regala un beso en la mejilla, Sango le contesta con un sonrisa.
Sango pone a hiraikotsu a su espalda y comienza a caminar, antes de adentrarse al bosque más cercano voltea a ver a sus amigos, y agitando el brazo se despide por última vez para comenzar un viaje a lo desconocido, con Naraku al menos sabía que buscaba y a donde iba, ahora no sabía que le deparaba su futuro inmediato, pero ya ha dado el primer paso sobre la hierba, ahora sólo queda esperar.
MIroku se quedó pensando unos minutos después de decidir y también comunicar sus planes a los demás.
- Inuyasha, seguiré a Sango a la distancia, estaré cerca para protegerla pero no lo suficiente como para incomodarla o alertar de mi presencia.
- Porque no sólo respetas su decisión, ella necesita pensar algunas cosas.
- Espero que comprendas mi postura Inuyasha, pero tengo miedo de perderla después de lo que sucedió con Kagome que no ha podido regresar con nosotros.
- hmm…..
- Sólo quería decírtelo Inuyasha, partiré de inmediato.
- Espera Miroku, iré contigo, tengo que perder el tiempo en algo, así que te acompañare, así si encontramos algún peligro sería más fácil deshacernos de él, ahora que no tienes el agujero de tu mano y Sango está distraída será mejor que también vaya.
- Es tu decisión Inuyasha, sólo pide a Kaede cuide de Shippo y Kirara mientras volvemos.
Miroku e Inuyasha emprendieron camino a la aldea de los exterminadores unas horas después que Sango, el olfato de Inuyasha les serviría para acercarse lo suficiente a Sango sin alertarle de su presencia, así que caminaron en la misma dirección, sin saber cuál era el miedo que lo rodeaba Miroku iba pensativo, todo el viaje fue en silencio.
Funyuri ha cambiado de parecer, después de varias semanas de vagar buscando indicios de su pasado no ha encontrado nada, peor algo casi como un susurro lo llama, se detiene en medio de la pradera, el susurro se hace más débil hasta que se pierde en su mente, "Akemi" piensa, cierra sus puños y mira al suelo, caen lágrimas sobre el césped, Funyuri alza su vista de nuevo, comienza a caminar, aquel susurró parece provenir de la antigua aldea de los exterminadores, "ven" escuchaba una y otra vez, después de varios suspiros comienza su camino de nuevo, se dirige a la aldea al igual que Sango y los demás, pero a diferencia de todos ellos, él es el único que sabe lo que está buscando, y ahora tendrá frente a frente a su destino.
