Me lo pidieron 8 personas, sería muy descortés no cumplir su deseo, ¿no? Creo que la más emocionada aquí soy yo XD

Aclaración: Aquí lo que ocurrió en Origins ya ha pasado anteriormente, es decir, Marinette y Alya se hicieron amigas, Adrien y Nino también, ambos ayudaron a el señor Fu, bla bla bla, ya saben lo que ocurrió para qué complicarme tanto. Bien voy al grano, la ''pequeña'' diferencia aquí es que aunque consiguieron los miraculous estos no se activaron cuando ellos lo tocaron, en resumidas cuentas Tikki y Plagg todavía siguen dentro de los pendientes y el anillo, respectivamente. Este capítulo es justo un día después de que Marinette y Adrien se hicieran amigos.

Con todo esto aclarado, espero que les guste :)


El sonido de la lluvia resonaba en la oscura noche. Debajo de esta una pareja caminaba con lentitud a través de las solitarias calles que se cernían delante de ellos. Eran una baja mujer pelinegra con rasgos asiáticos, y un alto y robusto hombre de claros cabellos castaños. Los dos iban con la cabeza cabizbaja y en completo silencio. La lluvia los estaba mojando, pero ellos a pesar deportar un paraguas lo mantenían cerrado, como si quisieran que el agua que les caía se llevara la gran tristeza que ambos sufrían.

Con pesadez y sin quitar esa seria y triste expresión que llevaban, se detuvieron en frente de lo que parecía ser una pastelería. Lentamente abrieron la puerta del establecimiento, intentando no provocar ningún ruido en el proceso. El estruendo de unos pequeños pasos rápidos se escuchó en la habitación y cuando menos se lo esperaban una niña pelinegra de unos siete años de edad apareció frente a ellos.

—¡Bienvenidos, mamá y papá!—exclamó la niña con una gran sonrisa. La pelinegra los miró a ambos y luego comenzó a inspeccionar sus alrededores—. ¿Eh?, Bridgette no está, es que todavía no volvió de su viaje— dijo la pequeña, llevándose la mano al mentón.

La mujer pelinegra no pudo aguantarlo más y, en un movimiento brusco, abrazó a la pequeña niña entre sus brazos. Seguido de esto empezó a llorar en su hombro, mientras se aferraba con más fuerza al minúsculo cuerpo de la infante.

La niña que aún no era consciente de lo que estaba ocurriendo, observó con duda a su padre en busca de respuesta. El hombre solo lanzó un suspiro lleno de pena y se agachó a su altura. Le acarició los cabellos y se unió al abrazo.

—Marinette, tu hermana no se fue de viaje, desapareció hace una semana y la policía todavía no la ha encontrado. Debido a que no hay ninguna pista, han decidido cerrar su caso—le explicó su padre.

A partir de que dijo la palabra desaparecer Marinette paró de escucharle. A pesar de su corta edad comprendía perfectamente lo que significaba aquella palabra. Su hermana no estaba ni volvería estar a su lado jamás. En ese instante las lágrimas cayeron por su rostro y quebró en llanto sin poder evitarlo. Se apegó a sus padres y los tres empezaron a llorar, consolándose como podían entre ellos.

Desde aquel día todo se tornó distinto, la feliz familia Dupain-Cheng no volvió a ser la misma. Les faltaba aquella persona que los completaba, aquella que el destino le había arrebatado de sus manos injustamente.


Marinette lanzó un pequeño gruñido al escuchar el ruido infernal de su despertador sonar, llevaba 10 minutos ignorándolo y este parecía que iba a explotar de un momento a otro. Con torpeza dirigió su mano hacia el odioso aparato y lo apagó con un fuerte golpe. Bostezó y se estirazó lo más que pudo, le echó un pequeño vistazo al reloj y tragó saliva al ver la hora que era.

—¡Llegó tarde, maldita sea!—masculló entre dientes. Se levantó de manera apresurada y se desvistió, cambiándose de ropa. Suerte que la noche anterior había dejado la ropa preparada.

Veloz como un rayo, abrió la escotilla que le servía de puerta y sin poder evitarlo, su mirada se enfocó en la cama perfectamente hecha que se encontraba al fondo de su habitación. Bajó las escaleras y se adentró en la cocina.

—Hola Marinette— la saludó su madre al verla entrar.

Su madre estaba sonriendo, pero Marinette presentía que esa sonrisa era falsa. Al igual que todas las que le dedicaban sus padres desde la desaparición de Bridgette. Realmente no podía culparlos, ella era muy parecida a su hermana y eso en realidad le frustraba. Sabía que cada vez que sus padres la miraban en el fondo se sentían mal porque les recordaba a ella.

—Buenos días , mamá —le devolvió el saludo con una sonrisa, una también fingida.

Cogió su desayuno y se lo comió lo más deprisa que pudo. Se despidió de su madre y salió por la puerta.

Corrió lo más rápido que pudo y en cuestión de minutos llegó a su colegio, el colegio Françoise Dupont. Entró y veloz como una bala llegó a su clase. Suspiró al ver que la profesora se había retrasado y tardaría un buen rato en llegar.

—Por los pelos— susurró. Sin quererlo comenzó a jadear, se encontraba agotada después de esa carrera.

—Parece que a alguien se le pegaron las sábanas— se burló una voz femenina a su lado. Marinette volteó y se encontró a su nueva amiga, mirándola de forma socarrona. La pelinegra se limitó a rodar los ojos—. Y bien , ¿cuál es la escusa esta vez para casi llegar tarde?, ¿se te olvidó poner la alarma otra vez ?—preguntó. Una sonrisa pícara surcó el rostro de Alya en ese instante—. ¿O es que acaso te acostaste tarde pensando en Adrien?—dijo cerca de su oído.

Al oír eso el rostro de Marinette pasó por distintas tonalidades de rojo—. No lo digas tan alto, podría escucharte— la regañó, mientras se cubría la cara con ambas manos avergonzada.

—¿Entonces estoy en lo cierto?—cuestionó.

La pelinegra negó con la cabeza. Alya estaba a punto de preguntar de nuevo, pero se vio interrumpida por su amiga—. Estuve ensayando.

—¿Ensayando?—Marinette asintió y sacó de su mochila un papel bastante arrugado. Alya lo extendió y lo abrió de manera que fuera legible. ''Concurso de Gimnasia Rítmica de la Rose''—. No sabía que fueras gimnasta.

—Eso es porque no lo soy, solo practiqué ayer para enseñarle a Manon, ya que ella sí participará y su madre me lo pidió —Marinette desvió la mirada hacia el suelo—. No es que me agradé demasiado el tener que hacerlo, pero no tengo más elección.

Alya comprendió que no quería hablar más sobre el tema, así que dejó de insistir e intentó cambiar la conversación—. ¿Quieres ver algo interesante?

Marinette levantó la mirada y la posó sobre su amiga—. ¿El qué?

—Como ya sabrás me mudé a París solo hace unos meses— la pelinegra asintió a lo dicho por ella—. Por lo tanto no sabía sobre ellos —Alya deslizó su mano en la pantalla de su teléfono y se lo mostró a su amiga. Marinette se fijó en la imagen que la pantalla mostraba. En ella se podía ver una imagen algo anticuada de dos figuras: una mujer pelinegra de traje rojo con lunares negros y un hombre rubio de traje negro, el traje en sí parecía basado en un gato. Ambas siluetas se veían muy distintas en sí, pero había algo en los que se parecían enormemente, los dos portaban máscaras en sus rostros —. Es la mejor imagen que logré encontrar sobre ellos.

—Ladybug y Chat Noir— murmuró Marinette al cabo de unos minutos viendo la imagen—. Hacía tiempo ya que no los veía.

—¿Ya los conocías?—la chica pelinegra asintió en respuesta.

—No hay nadie en toda la ciudad que no los conozca, fueron los héroes que protegieron París hace 7 años. Ambos luchaban para defendernos aunque no les dieran nada a cambio, eran unos verdaderos héroes— Marinette observó la foto con una gran sonrisa en su rostro, no sabía por qué pero siempre ese par se le había hecho conocido.


Un anciano hombre y un extraño ser verde observaban la escena a la distancia con unos grandes prismáticos. Cada uno miraba por una lente con las cabezas pegadas para poder ver mejor.

—Parece que Ladybug lleva puesto los miraculous. Maestro, aún no entiendo el por qué le puso ese sello a sus miraculous en esta ocasión. La última vez y las anteriores no hiciste nada por el estilo— cuestionó la pequeña criatura al anciano.

El hombre se quedó callado ante la pregunta. Desvió la mirada de aquellos ojos verdes que tenían la vista fija en él y guardó los prismáticos en una pequeña mochila.

—Esa chica sufrió y sigue sufriendo muchísimo por la pérdida de su hermana— comenzó a decir el hombre—. ¿Ya no recuerdas cuando Bridgette te hablaba sobre ella, Wayzz?

Wayzz bajó la cabeza avergonzado. Por supuesto que se acordaba, siempre que Bridgette la mencionaba o la describía lo hacía como una niña sonriente y feliz. Sus sonrisas se habían vuelto la mayoría falsas desde el ''incidente''.

—Me tomaré tu silencio como un sí. La Ladybug que nos hace falta debe ser astuta y escurridiza, y lo más importante debe estar motivada por algo que no sea la avaricia para robar. Marinette es, junto a Adrien, la persona más capacitada para esto. Solo la estoy observando para ver si merece tener el poder de un miraculous al igual que su hermana, cuando vea que está preparada romperé el sello.

Wayzz lanzó un suspiro—. Espero que estés en lo correcto, Maestro— la tortuga levantó la mirada y observó el cielo pensativo—. Sabes, creo que a Juana de Arco no le alegraría saber que alguien está cometiendo un pecado bajo el nombre de Ladybug —dijo entre risas.

—En eso tienes razón, pero no tenemos más remedio.


Por favor bajen las antorchas y las horcas, y no me maten por lo que le hice a Marinette. Sí , sé que me pasé al arrebatarle a su hermana mayor, fue muy cruel de mi parte pero tiene explicación, ¡lo juro!

Contestación de reviews:

ForeverStayStrong: Bueno a parte de decirte que me encanta tu nombre, me alegra mucho que te gustara y quisieras la historia :)

Ali. Jeager: Me alegra saber que te gustó el contexto de ladrones y que te gustó la historia ^^

nalu1234: Eso ni se pregunta ya que yo comparto tu opinión, creo que en fanfiction de todas las historias que he leído solo una no tenía romance y cree me he leído muchas XD Me alegra saber que mi lectora nueva es española, no suelo encontrarme con muchos españoles como nosotras por aquí :')

Silkie 19: creo que cambié del todo tu opinión sobre la historia con este capítulo, ¿no? Aunque tranquila esta historia solo tendrá un poco de drama, además también pondré escenas divertidas sobre todo cuando nuestros par de traviesos ladrones roben XD

MLB: Aquí la tienes :3

emmamador: me alegra escuchar eso ^^

Guest: te digo lo mismo que a emmamador, me alegra muchísimo oír eso :)

Helena Nyneve Way: me alegra mucho que te gustara, Helena-senpai (me gusta más así que con el san XD)

Espero que les gustase el capítulo .

Sayonara~