Muchas gracias por los favoritos y follows. Aquí os dejo el dos. Este capítulo me lo pasé realmente bien escribiéndolo. Espero que os guste.
Capítulo 2.
- ¿Y por donde quieres empezar, Swan? – preguntó Hook – No es algo que nos vaya a ser muy fácil.
- Buscando a la bruja del oeste. –contestó ella con cierta evidencia.
- ¿No se supone que es lo que estamos haciendo?
- Sí, pero ahora tenemos otra pista para poder reconocerla.
- ¿A sí? ¿Y cual es?
- Tú.
- ¿Yo? Si supiera quien es esa bruja ¿no crees que os lo hubiera dicho ya? –indicó el pirata convencido.
- No se el trato que hiciste con ella.
- Mi corazón a cambio de encontrarte.
Ella tragó saliva, le costaba imaginar que alguien hubiera dado su corazón para estar cerca de ella.
- Ya pero al igual que ocultaste esto, podrías haber ocultado su identidad.
- Es posible. – reconoció este distraído.
- ¿Qué me estás ocultando? –preguntó Emma con cierta desconfianza.
- Nada – contestó Hook con poco convencimiento.
- ¿Seguro?
- No es nada que no te haya dicho, solo estaba pensando en las consecuencias que pueden conllevar si ella descubre que te lo he contado.
La cara de ella empalideció...
- Morirías
- Exacto, Swan. –semi sonrió él con cierta pena. Él siempre supo las consecuencias que podía acarrear ello.
Ella intentó mantenerse práctica.
- ¿Pero no lo sabe no?
- No lo sabemos. Puede tener oídos en todos lados. Y podría manipularme a su antojo.
-¿Podría estar haciéndolo ahora mismo? –preguntó ella horrorizada.
-No, al menos no estoy hablando por ella, sí es lo que quieres saber.
-Podría hacerme creer que estás diciendo eso – contestó ella con cierta pena.
-No puedo demostrarlo, deberás confiar en mí, Swan.
- Centrémonos en la posibilidad que no lo sabe y juguemos con esa ventaja que creemos tener –Emma intentó mantener la calma – En serio, ¿no recuerdas nada de ella?
- ¿Qué era verde?
- Vaya, hasta con eso se parece a la historia – Emma debería reconocer que no conseguía acostumbrarse que toda la gente que había a su alrededor salvo Henry eran personajes con los que había crecido en los libros en los que tanto se había refugiado para tener un poco de esperanza.- No debería ser difícil encontrar alguien de color verde . Aunque claro lo más normal hubiera sido camuflarse ¿y la mejor forma sería?
- Ser uno más de nosotros para pasar desapercibida. –terminó la frase Hook.
- Exacto. –Y Emma rió – Salvo tú que sigues yendo vestido de pirata.
- ¿Algún problema con ello? –preguntó interesado.
- En absoluto. – reconoció Emma.
Él le guiñó un ojo y ella puso los ojos en blanco, negando con la cabeza.
- Pero si la vieras ¿crees que la reconocerías? –insistió como buena sheriff de aquella ciudad. Aunque realmente no sabía si aún seguía siéndolo.
- Iba oculta bajo una capa. –contestó con poco ánimo.
- Oh, genial . – ironizó Emma. Tal vez aquello era un sin sentido y estaba a punto de desistir. Volver al plan original. Puede que estuvieran perdiendo el tiempo y aquello no les iba a llevar a ninguna parte.
- No me mires así –adivinando lo que estaba pensando la mujer rubia en frente de él- estaba desesperado ¿nunca has tomado decisiones sin pensar en las consecuencias de forma desesperada?
- Luché contra un dragón. Fuí a Nunca jamás. Te dejé esposado en la torre de Antón...
- Por cierto, ¿Sobre eso? –apuntó Killian divertido.
-Hice lo que sentía, no confiaba en tí, y no me arrepiento de ello, porque volvería hacerlo, así que no esperes una disculpa. Estaba desesperada por volver junto a mi hijo. –ella bufó - Vale, tienes razón, he tomado decisiones sin pensar en las consecuencias por mi hijo.
- Lo hiciste por amor, querida. – "Al igual que he hecho yo", pensó. Pero estaba implícito.
Emma era demasiado expresiva así que no pudo ocultar su reacción por el doble sentido:
- De acuerdo, no me gusta mucho por donde va esta conversación. Tenemos que conseguir enfocarnos en encontrar la. Dime lo que recuerdes de ella por muy absurdo que te pueda parecer
Hook prefirió seguirle la corriente...
- Era verde, alta y ojos azules.
Emma sonrió
- ¿Tal vez podrías reconocerla mirándola a los ojos o su postura?
- Puede que por sus ojos... –se quedó pensativo – sí, supongo que sí.
- De acuerdo, es algo. Y puede que hasta ahora no te hayas cruzado con ella, así que por eso no la has visto. ¿no? –dedució.
- Exacto,- asintió él - ¿así que tenemos que mirar a los ojos de todas las personas que viven en storybrooke?
- Aunque no podemos ir ciudadano por ciudadano, ni tampoco reunirlos a todos en el mismo sitio, porque cualquiera de las dos cosas podría hacerla sospechar y le daría ventaja.
- ¿Y qué hacemos lo hacemos aleatoriamente? – bromeó el pirata no le parecía una opción que les fuera a funcionar mucho.
- Pensemos un poco –sugirió Emma- ¿Sí tú fueras una bruja malvada que ha creado una maldición que es lo que harías para que no te descubrieran?
- Esconderme. –contestó lo más lógico - Está la casa que encontramos en el bosque, está claro que ella vive allí.
-Ya pero sabíamos ya que está involucrada entre los ciudadanos. Lo conseguimos probar.
-Y se os escapó de la oficina de Regina incluso con magia. –le recordó.
- Sí, por eso no podemos esperarla allí, porque la alertaría. Es un sitio demasiado abierto para permanecer escondidos sin que nos vea. Además, no sabemos cuan poderosa puede ser su magia. Un paso en falso y... – prefirió no terminar esa frase.
-¿Y qué otra opción se te ocurre?
Y Emma tuvo una idea.
- Lo que yo hacía con mis clientes cuando los encontraba, ganarme su confianza. Ya sabes ten a tus amigos cerca pero a tus enemigos más cerca.
- No conozco esa expresión.
- De acuerdo, olvidaba con quien estaba hablando. –sonrió ella con cierto cariño.
- No se si sentirme ofendido. –sonrió él también devolviéndole la sonrisa.
- Deberíamos avisar a David, Mary Margaret y Regina. Está claro que ellos están en el centro de esto. Sobretodo Regina.
- Y por eso mismo no se lo deberíamos decir. –apuntó Hook- Sabemos como reacciona Regina.
- ¿Pero David y Mary Margaret?
- ¿Crees que tus padres van a ser capaces de dudar de alguien en quien confían? ¿Sobretodo en alguien a quien acaban de conocer? – Hook miró distraido su garfio, Blancanieves y el príncipe no eran precisamente personas que desconfiaran de otros. Salvo que intentaran matarles. Es lo que hacían las buenas personas.
- ¿Un momento? ¿Qué es lo que has dicho?
- ¿Crees que tus padres van a ser capaces de dudar en alguien en quien confían? -repitió
- No, lo de alguien a quien acaban de conocer. – Emma de repente había tenido una corazonada.
El rostro de Hook se le iluminó al entender a donde quería llegar aquella mujer.
- ¡La comadrona!.
- Exacto – sonrió ella satisfecha que él estuviera en sincronía.
- ¿Crees que podría ser ella?
- Ni tú, ni yo la conocemos. Solo David y Mary Margaret. Que nosotros sepamos.
- Y David no estaba muy seguro de ello antes de conocerla.- recordó Hook
- Algo me dice que debe ser ella. –afirmó convencida Emma.
- ¿Y entonces que hacemos?,¿ le pedimos a Mary Margaret que la llame?
- No. Pero se me ocurre algo mejor. Estaremos allí en su próxima visita.
- ¿Y como le explicamos que estemos allí? –el pirata no estaba muy convencido del plan.
- Soy la hija de David y Mary Margaret. ¿no? Y vivo allí, tal vez debería estar , ofrecer mi ayuda. Conocer a la mujer que va a ayudar a dar a luz a mi hermano..- Emma puso cara de horror - ¡Por dios, que raro suena eso!
- ¿Y como explicas que yo esté allí? –y entonces la cara de Hook se volvió más juguetona - ¿Aunque sea me ocurren un par de ideas?
Ella se puso muy seria, no estaba para sus jueguecitos. Entonces, pensó en algo que podría funcionar:
- Eres un amigo de la familia y bueno, has venido a por Henry para llevártelo por ahí.
- Tú hijo el cual me mira raro. De lo más lógico, Swan.
- Entiéndelo, no todos vamos con un garfio en la mano.
- ¿y qué hago con tu hijo? ¿le enseño a navegar el Jolly Roger?
-Mantenerle a salvo. –confesó mostrando una parte de preocupación en su rostro.
- ¿cómo dices? –preguntó soprendido.
- Piensa que la bruja te conoce, no puedes estar allí mucho tiempo. Podría sospechar cual es nuestro plan y escaparía. Así que solo tendrías que mirarla a los ojos y disimular que no tienes ni idea de quien es.
- Eso será más difícil, te recuerdo que yo recuerdo mi año y por consiguiente la recuerdo a ella.
-No, recuerdas alguien con capa y de color verde. Y eso mismo es lo que les contaremos a David y a Margaret, en presencia de la comadrona.Y que no viste nada más.
-¿Crees que eso funcionará? – Él no estaba muy seguro de ello.
- Podemos intentarlo.
Hook asintió, pero no podía dejarla sola ante aquel panorama...
- Pero sin la magia de Regina vas a estar desprotegida, quiero decir todos vosotros. Salvo que empieces a usar la tuya y dudo que practicaras mucho durante este año.
- ¿Y que vas hacer tú? ¿Oh Henry para defenderos? –Emma se mostró esquiva ¿no podía ver lo que estaba intentando hacer?- Además, pensaba avisar a Regina en el momento que la reconocieras.
- ¿Lo tienes pensado todo no, Swan? –sonrió él con resignación.
- No todo. No se como voy a recuperar tu corazón. –confesó mirándole a los ojos fijamente.
- Puede que no esté en storybrooke. –contestó contuviendo el aliento.
- Sí, si tiene el mismo ego que Regina
- No puedo dejarte que hagas eso. No jugándote la vida y no estar allí contigo.
- Te voy a dejar lo más preciado que tengo en mi vida. –se acercó más a él.
- ¿entonces confías en mí? – no podía dejar de mirarla, necesitaba que le contestara aquella pregunta tan valiosa para él.
-Parece ser que sí.
- Quiero estar ahí con vosotros.
Ella agachó la cabeza, aunque nunca lo hacía pero estaba demasiado cerca de él.
- Juegas con desventaja, Killian.
-¿Me acabas de llamar Killian?
- ¿Es tú nombre, no?
Ella sonrió. Él le devolvió la sonrisa.
- Cuidaré de Henry con mi propia vida.
Y lo dijo sinceramente. Ella puso su mano sobre su pecho.
- Prometo que lo recuperaré y volverá a latir.
- No prometas algo que no puedas prometer. Prefiero vivir sin corazón, que te pase algo.. –quería decir que perderla, pero ella no era suya, no eran nada, no podía perder algo que no tenía.
- Te lo debo.
- No me debes nada.
- Diste tu corazón por mi ¿no?
- Lo hice, pero ya era tuyo.
Los dos se quedaron en silencio, esperando a que el otro diera un paso más en la cercanía que estaban. Pero ella la rompió el momento cuando se dió cuenta que no podía respirar, no podía permitirse aquello...
- Entonces, mañana por la mañana empezamos con la operación atrapar a la bruja – Emma sonrió para si misma, echaba de menos esa parte de su hijo que había perdido en sus recuerdos.
- Como desees. –contestó él intentando recuperar la compostura y maldiciéndose de no haberla besado.
Continuará...
