Devolviéndote lo que me diste
··
Titulo: Devolviéndote lo que me diste
Autora: Akitsu-chan (Aki_blossom en otra publicación)
Género: Drama, Fantasía, Amor...
Pareja principal: SasuSaku
Clasificación: 16+
Advertencias: Cambio de la personalidad de los personajes, posibles batallas, y escenas algo maduras. Por cierto, esta historia cambia el curso de la Guerra, ya que actualmente, el autor ha creado escenas totalmente diferentes a las que yo planteo.
Finalmente, los personajes de este fic no me pertenecen, sino al autor Masashi Kishimoto.
Capítulo 1
Maldito Viejo
(Narrado desde el punto de vista de Sakura)
Iba caminando por el camino de tierra que dirigía ha Konoha. El Equipo 7 y el Grupo Taka fueron enviados a una misión rango C. Resultaba una misión sencilla, escoltar hacia Konoha un viejo comerciante, Akogi Kuromaru, para entablar una amistad con algunos de los originarios de Konoha. El viejo era regordete, con manos redondas y llenas de anillos, tenía una grande nariz, y no paraba de mirarme de manera lasciva. Vaya viejo verde. Simplemente lo ignoraba, tampoco podía enfadarme, o cualquier otra cosa, era el cliente, y también…había perdido algo, que solo él podía devolverme. Aunque… pensándolo bien, sabiendo cómo era él, sería complicado… después de todo no podía decirle…
— ¿Podríamos parar? Ya es medio día, llevamos andando mucho tiempo, y hace mucho calor… —dijo el viejo de Akogi abanicándose con un pequeño pai-pai — ¿Qué dices Sakura-chan, descansamos un rato? —Y dale con la mirada, más viejos, más pervertidos.
—Como usted desee, Akogi-san—le dije mostrando respeto, fingido, por supuesto.
—Chicos, vamos a descansar. —Kakashi-sensei guardó su libro naranja en la porta shuriken dejando ir un pequeño suspiro de resignación. Realmente ese tipo nos hacía parar cada cuarto de hora.
—Demo Kakashi-sensei, ¡si no hace ni diez minutos que acabamos de parar! —Naruto, tan impaciente por llegar a Konoha y comer un buen plato de ramen, empezó a quejarse.
Poco a poco fueron acercándose el equipo restante, Taka. Sasuke tan frío como había sido siempre, aunque ahora era más o menos feliz, estaba segura de eso después de todo yo le di…
Detrás de él venía Juugo, tan calmado como siempre, se sentó al borde de un árbol y unas aves se posaron encima de sus hombros. Y como no el dúo de la Zanahoria y Shushi-chan, peleando cómo lo hacían siempre.
—Akogi-san, descansaremos cinco minutos, no podemos permitirnos más retrasos. —dije con una voz indiferente.
—Claro Sakura-chan lo que tú digas. —estúpido viejo verde.
Al levantar la mirada me encontré con los profundos ojos de Sasuke, ahora más vivaces que cuándo la venganza y la guerra estaba presente en su corazón. Estaba segura de que se alegraba de volver a su hogar, no… no estaba segura, lo sabía.
—Oye Sakura-chan, cuando volvamos a Konoha… irás conmigo a… bueno… ya sabes…—Naruto, rojo, había dejado su lado inmaduro para preguntarme por cierta cosa que haríamos juntos al llegar.
—Claro, tu solo invítame a un plato de ramen. —dije intentando sonar contenta, pero no podía, mi voz volvió a sonar monótona…
—Claro. —Sonrió, esperando que algún día yo volviese a… sonreír, como me gustaría volver a ver esa sonrisa que me dedicaba cada vez que me veía, aquella sonrisa que me daba sin compromisos y de pura felicidad. Ahora era todo diferente… Mi amigo, mi casi hermano… me daba esas sonrisas llenas de tristeza y a la vez esperanza para que yo volviera a ser lo que era, una niña llena de sonrisas y vitalidad, una niña que todavía no podía volver, no hasta que él le devolviera lo que le dio…
(Narrando Sasuke)
Estúpido viejo verde. Si no fuera porque no quiero volver a ser un traidor el ya no estaría entre los vivos. Ya hubiera pateado su asqueroso culo hacia un barranco sin fondo para escucharle eternamente gritar de terror. ¿¡Cómo se atrevía ese bastardo a mirar de esa manera a su antigua compañera de equipo!? ¿¡Y ella por qué no le decía nada!? *Maldición* volvió a maldecir internamente Sasuke. ¿¡Por qué diablos le importaba!?
Sabía que le había salvado la vida, es normal que la respetara… un poco, pero desde aquel día no volvió a dirigirle esas miradas llenas de ternura, cariño y amabilidad, esos ojos jades parecían muertos ante él, lo ignoraba, solo hablaba con él lo necesario… ¿¡Es qué acaso le estaba devolviendo la jugada!? *Maldita sea*
— ¿Podríamos parar? Ya es medio día, llevamos andando mucho tiempo, y hace mucho calor… ¿Qué dices Sakura-chan, descansamos un rato? — dijo volviendo a darle una mirada lasciva a Sakura.
—Como usted desee, Akogi-san— ¿¡pero cómo podía hablarle así!?
—Chicos, vamos a descansar. — dijo esta vez Kakashi guardando ese libro, para nada decente, de color naranja en su porta shurikens.
—Demo Kakashi-sensei, ¡si no hace ni diez minutos que acabamos de parar! — *dobe*
—Akogi-san, descansaremos cinco minutos, no podemos permitirnos más retrasos. —dijo esta vez Sakura con un tono de voz ignorante y fría, aunque me hizo sentir mejor. Ese tonto se lo merecía.
—Claro Sakura-chan lo que tú digas. —estúpido viejo verde.
—Oye Sakura-chan, cuando volvamos a Konoha… irás conmigo a… bueno… ya sabes…—*Maldito dobe*
—Claro, tu solo invítame a un plato de ramen. —*¿Qué estarán tramando?*
—Claro. — *realmente es una molestia*
Realmente había cambiado, no sé quien era más patético, si el viejo verde, o yo por querer que la vieja molestia volviera revoloteando a mi alrededor.
(Narra Aki-chan)
Se podían ver las puertas de Konoha, adentro los esperaba Shizune, completamente ocupada con una enorme pila de papeles, seguramente para la pelirrosa…
¿Por qué? Fácil. Informes del hospital, más de la misión. Aunque no era la capitana del equipo, hacia todos los trabajos pesantes. ¿El motivo? Kakashi siempre se escabullía, a Naruto si se lo dejaban los papeles seguro se desintegrarían, y Sasuke, simplemente respondía un "no es mi problema".
Y así llegaron a Konoha, un Naruto demasiado callado, un peliplata con su libro naranja, un azabache con mirada fulminadora hacia cierto viejo comerciante y una pelirrosa desinteresada a lo que le rodeaba.
