Capítulo 2º.

C A P Í T U LO 2 º

Neville estaba con sus amigs del orfanato, tods jugando a policías y ladrons. Allí casi todos se llevaban bien, eran amigs y todo eso, era fácil, conviviendo tods junts.
Casi tods estaban allí por falta de padres, o en caso contrario, falta de padres poco aptos para cuidarls.
Pero, él, Neville, era diferente.
Tenía una abuela, que siempre venía a verle.
Neville, no entendía el porque de tener que vivir en un orfanato cuándo tenía una abuela, más o menos rica que podía perfectamente cuidar de él.
También tenía más parientes, por supuesto, que también le venían a ver todos los días. Y había que ver la cara que ponían ls demás cuando Neville recibía regalos de Navidad o de Reyes.
No, a la familia de Neville no le faltaba dinero precisamente. Incluso todos los veranos su familia lo llevaba de veraneo a distintos países.
¿Entonces, por qué no vivía con ells? No es que el orfanato no le gustase, adoraba a sus amigs y temía separarse de ells, pero le invadía la curiosidad.
- Órdenes de Dumbledore.-Dijo su abuela cuándo se lo pregunto. Neville no supo quién era ese personaje que tanto mandaba, hasta que tuvo 9 años, momento en que su abuela aprovechó para decírselo. Para decirle todo lo referente al mundo mágico. Neville entonces no pudo contener su gozo pensando en que dirían sus amigs cuándo se lo trasmitiese, pero le fastidio que su abuela le dijese que estaba terminantemente prohibido decírselo a ls muggles.
-Nos molestarían todo el rato .-se quejo su abuela.
"Mi gozo en un pozo" pensó en ese momento, Neville.
Luego había otra cuestión, la cicatriz, él sabía como se la hizo, que Lord Voldemort, o como lo llamaban tods, el-que-no debe-ser-nombrado, y más nombres, se la hizo al intentar matarlo, pero que la maldición rebotó contra él, y que mato a sus padres.
Neville odiaba a ese mago tenebroso que le destruyó la vida, pero también tenía mucho miedo de él.
Ahora Neville ya tenía 11 años.
él y su equipo, ls ladrons, estaban detrás de una columna, para que no ls descubriese la que hacía de policía, Jane Katlen.
Pero en ese momento una mano se poso en el hombro de Neville. Él se giró sobresaltado y sus amigs le siguieron, pero tods se tranquilizaron al ver que era, Esther Home, la educadora más joven.
-¡Hola, chics!- saludó - ¿Todo mailto:mbien?-Ls chics asintieron.-Venía a decirte, Neville, que tu abuela te espera abajo.-A Neville, le recorrió un escalofrío de satisfacción, su sexto sentido le decía que se trataba de la carta de Hogwarts.

Neville bajo a la sala de visita. Allí esperaba su abuela, con su vestimenta habitual. Por la mirada, Neville comprendió enseguida que su abuela le quería decir algo importante.

Algo del mundo mágico.

-Hola, señora Longbottom-La saludo la educadora amablemente.- ¿Que tal está?

-Muy bien, señorita Home, muchas gracias. Déjenos sols.

-Por supuesto.-Salió por la puerta y la cerro.

La abuela de Neville fijo la vista en su nieto, sonriéndole. Neville presentía que estaba más orgullosa de él de lo habitual.

Abuela y nieto avanzaban por las atestadas calles de Londres.

Neville sabía a dónde iban. Que hubiese vivido once años en un orfanato no quitaba que no hubiese tenido relación con el mundo mágico.

Entraron en El Caldero Chorreante y saludaron a Tom, el tabernero. Pasaron por Gringots, el banco mágico encontrándose con un semigigante. Neville le conocía, era Hagrid, un conocido de la familia.

-¡Hagrid!

-¡Neville!-Corrió el niño a abrazar al gigante.

-¿Va todo bien, Neville?-le pregunto este.

-Sí, ¿y tu Hagrid?

-Estupendamente, chaval.-Le revolvió el pelo, aunque realmente le aplasto la cabeza. Su abuela corrió en su auxilio.

-¿Que has venido ha hacer, Hagrid? Nosotrs ha coger unos cuántos galeones de la cámara acorazada de Neville.

-Asuntos de Hogwarts. Vengo a recojer un paquete secreto y a llevarlo al colegio. Después de Gringots, el lugar más seguro para guardar algo es Hogwarts.

-Tienes toda la razón, Hagrid.-Dijo distraídamente la abuela de Neville-¿Vamos junts en el carro?

-Será todo un placer.
Dicho esto, el duende les monto en un carro y lo condujo a la cámara acorazada de Neville, quién lleno un saquito y se lo metió en la capa.

A continuación fueron a la cámara de Hagrid, quién se metió y recogió un paquetito marrón, pequeño y sucio.

Al salir se despidieron de Hagrid y se dirigieron a comprar sus libros.

Neville, no estaba atento a las compras de sus libros. Lo que el quería era comprar una varita, pero ya la tenía, utilizaría la de su padre. Además, por una extraña razón, no dejaba de darle vueltas al extraño paquetito que Hagrid sacó de su Cámara...

Al acabar las compras, Neville se enfureció cuándo supo que su abuela se quedaría con los libros, pero se le paso cuando ella le hizo ver que si los guardaba él, con lo despistado que era, los descubrirían.

Habían acabado sus compras, Neville estaba de nuevo en su cuarto de su Orfanato, no quería estar con nadie. Estaba pensando que amigs tendría en su nuevo colegio, y temía olvidar a ls antigus.