Bueno, al final siempre sí continuo con este fic ggg. Ya cambié el resumen. Disfruten la actualización uwu


Apenas llegar a su departamento, Paula fue directo a reemplazar las cuerdas rotas de su guitarra por las nuevas que acababa de comprar. Bueno, en realidad ni siquiera las pagó. Sabía que su novio le reclamaría más tarde cuando se vieran, pero unos cuantos mimos y Stu se olvidaría del asunto, él era un chico tan noble. Arreglado eso, fue a su cocina y se preparó unas palomitas caseras. Al ir a buscar el maíz en la alacena se dio cuenta de que no tenía muchas cosas. Tendría que ir haciendo su lista para uno de estos días ir de compras al supermercado.

Era difícil ser una chica joven viviendo por su cuenta, pero en ningún momento se arrepentía de haberse independizado, era genial tener su propia vida. Muchas veces le insistió a su chico de hacer lo mismo. Ella le ofrecía su departamento para vivir juntos. Después de todo, Paula tenía una habitación de sobra que él podría ocupar. Pero Stuart, a pesar de quejarse verías veces de la sobreprotección de sus padres, le daba miedo querer dejarlos. No negaría que era algo chocante ¿A que tenerle miedo, después de todo? ¿A la responsabilidad? Que ridículo, como si fuera algo que no se pudiera afrontar tarde o temprano. Pero ella entendía eso, como se sentirían sin tener a su único hijo y viceversa, así que siempre se mostró comprensiva pero nunca dejaba la idea de lado.

Sus palomitas estuvieron listas y entonces se sentó sobre su sofá a ver televisión. Esperaba toparse con alguna buena película. Tenía su bolso a un lado, una vez que halló algo bueno que ver, rebuscó entre sus cosas y sacó su esmalte de uñas rojo. Miraba la tele y en ratos se pintaba una uña, luego prestaba atención al programa otros cinco minutos y continuaba con el siguiente dedo, así hasta terminar los diez. Estaba pensando que ropa ponerse después de bañarse para recibir a Stuart. Poco tiempo después estuchó toqueteos en su puerta y se paró a ver por el ojo mágico para ver quién era. Paula bufó con hastío y procedió a abrir.― ¿Qué haces aquí, Brad?

― ¡Mi reina! Amorcito, a mí también me da gusto verte.-El chico intentó abrazarla para darle un beso pero ella se mostró renuente y se alejó de su tacto.

― ¡Respóndeme! ¿Qué haces aquí?

―Sólo pasaba por tu edificio y pensé ¡Hey! ¿Por qué no? Visitemos a Paulita.

―No me digas Paulita.-Se cruzó de brazos.―Yo no quiero verte, así que vete de aquí.

― Hermosa ¿Por qué eres así conmigo?

― ¡Sabes muy bien porque! ¡Yo ya tengo un novio!

― ¿El raro de pelo azul? ¿Ese tonto de Stu-Pot? Jeje, es gracioso, hasta su nombre lo dice, es más como un Stu-Pid.-Se rio de su broma.

―No es gracioso, Brad.

―Vamos Pau, no puedes considerar a ese pelele como un novio ¿Por qué no admites que yo soy el mejor novio que has tenido? Fui el primero que te tuvo.

―Eso no cambia nada.

― ¡Pero fuiste feliz conmigo!

― ¡Fui feliz hasta darme cuenta del pedazo de pelmazo que eres! Siempre queriendo sobresalir entre los demás, creyéndote perfecto. Burlándote de los débiles. Solo porque eras estrella de futbol en la preparatoria crees ser mejor pero no es así. Esto es la vida real ¡Despierta! No eres más que un hedonista, y además antes de a mí, tuviste a casi toda la prepa en tu cama. Por eso te boté. Te cambie por alguien modesto, alguien que sabe quererme.

―Pero yo a ti sí te quise.-Hizo un puchero.

― ¡No! ¡Vete antes de que me hagas gritarles a todos los vecinos!

― ¡Ah! ¡Te arrepentirás por esto Paula Cracker! ¡Sabes que no hay nadie mejor que yo!-Señaló.― ¡Volverás a buscarme, te lo aseguro!-Se iba marchando mientras decía estas palabras.

― ¡Púdrete!-Paula azotó la puerta y le puso seguro. Se sobó las sienes. Odiaba que Brad la visitara siempre de improviso. Por más rechazos que le hacía, el idiota siempre regresaba. Quería volver a su sala pero justo recibe una llamada que no tarda en contestar.― ¿Hola?

― ¡Paula, por Dios, Paula!-Una voz femenina se escucha muy alterada desde el otro lado. La reconoció. La mujer no podía detener su llanto y sus sollozos. Estaba bastante alterada.

― ¡Señora Pot, tranquilícese! ¿Qué ocurre?-Pregunta con angustia― ¿Qué le sucede, está bien?

― ¡Paula, es horrible! ¡Mi niño, mi niño…!-Exclamaba muy dolida.

― ¿Stuart? ¿Qué, qué le pasa?

― ¡Tuvo un accidente…!

― ¡¿Qué?! ¡No, eso no puede ser! ¿Cómo es posible? ¡Yo fui a verlo hace unos momentos, él está bien, está trabajando!

― ¡Esta en el hospital! David y yo vamos para allá ¡Su jefe nos avisó de pronto! ¡Paula, ven rápido, es una tragedia! ¡Es horrible, es horrible…!

"Oh no, no me digas que…" Paula pensó lo peor. Sintió su corazón queriéndosele salir por la boca.― ¡V-voy en camino!-De inmediato destraba su puerta y sale como un rayo hacia el hospital donde trabaja Rachel. Llega tan pronto como puede y de inmediato pide informes sobre donde tienen al muchacho. Se dirige corriendo por los pasillos hasta dar con su habitación. Se encuentra con los señores Pot, destrozados. Su hijo está sobre la cama, los ojos cerrados. Conectado a un montón de cables y un respiradero. Rachel llora a mares y David la consuela. Paula tampoco soporta las lágrimas y empieza a llorar tan pronto pone un pie adentro.― ¡¿Qué le sucedió?!-Al igual que Rachel, Paula se hinca del lado contrario de la cama y le sujeta una mano al chico.- ¡Stuart, por favor!-Quiere hacerlo reaccionar pero es en vano.― ¡¿Qué ocurrió?!-Exige saber.

―Su jefe nos dijo que ocurrió un altercado en la tienda.-David es el que intenta ser fuerte, sin llorar, aunque claramente ya lo hizo igual que su esposa porque tiene los ojos rojos y su voz cortada.―Intentaron asaltarla ¡Unos malditos locos destrozaron todo! ¡Entraron con todo y auto! ¡Mi hijo estaba ahí y recibió todo el impacto!

Rachel llora más al escuchar a su esposo. No para de sobar los cabellos de su hijo, apenas los que sobresalen de los vendajes. Paula se llena de coraje al oírlo. Sigue sin creerlo.

―Rachel…-Un médico va a entrando al cuarto también, es compañero de trabajo de ella y quien se encarga del caso. Prácticamente es el doctor de cabecera de los Pot. Atendió a Rachel cuando fue su parto, los atendió en las primeras enfermedades de Stuart después de nacido, e igual ocho años atrás luego de que este sufriera de la caída de un árbol y un golpe en la cabeza.

―Oh, Bob.-Ella se levanta y va hacia él.―No nos hagas sufrir más. Dime que mi niño va a despertar ¿Qué daños tiene?-Suplica saber.

―Lo siento Rachel. Mira, tu hijo…él…yo sé que él es un chico fuerte, está vivo, sin duda, es…es casi un milagro que siga respirando aun después de lo que le pasó, está vivo pero…tampoco lo está tanto…

― ¿A qué se refiere con eso?-Pregunta David en tono fastidiado.

―Es que…temo decirles que Stuart…ha caído en un coma vegetativo…-Rachel niega con la cabeza al oír eso. Se niega a aceptar que es verdad.

― ¿Y cuándo despertará?-Pregunta de nuevo David.

―David, no hay un tiempo estimado para estas situaciones. Los comas son impredecibles. No se sabe cuándo reaccionará el paciente. Pueden ser días, meses, años…algunos, ni siquiera…

― ¡No lo digas!-Advierte Rachel.

―Revisamos los encefalogramas.-Bob cambia el tema.―Las radiografías muestran contusiones. Si Stuart despierta, bueno, no les puedo asegurar que quede completamente…-Busca la palabra adecuada.―…apto si eso ocurre.

― ¡¿Estás diciendo que mi hijo va a ser un retrasado?!-Exclama el padre.

―David, seamos honestos. Desde que Stuart se cayó de cabeza hace años no podemos decir que sea un chico completamente sano. También tuvo traumas en esa ocasión. No fueron graves, pero ahora con esto…las cosas sólo podrían empeorar. Lamento darles estas noticias pero prefiero ser franco con ustedes. Siendo realistas, Stuart tal vez puede que nunca se recupere de esta.

― ¡No, Bob! ¡Me niego a ser de las personas que desconectan a sus seres queridos!-Dice Rachel.― ¡Porque si estas sugiriendo que seré una de ellas, te equivocas! ¡Podría esperar años, no me importa! ¿Cómo saber si realmente pudieran despertar o no? ¡Si ni siquiera lo intentan! ¡Stuart es lo único que tengo, me niego a perderlo!

―Entiendo Rachel, esa será decisión de ustedes. Por si no fuera poco…-Se acerca a la cama del vegetal y le abre el parpado izquierdo.―También sufrió de un hifema.-Todos los presentes no soportan seguir viendo a Stuart así. No quieren saber más malas noticias.

― ¿Eso tampoco va a mejorar, cierto?-Pregunta David, dolido.

Justo entonces va entrando un investigador al cuarto también.― ¿La familia Pot?

―Sí.-Dice David.―Oficial, dígame que los tienen, dígame que atraparon a esos malditos que dejaron así a mi hijo.

―Tres de los responsables siguen desaparecidos…-David tuerce la boca de rabia.―Pero tenemos al principal. Vine para informarles que a ese sujeto le harán un juicio hoy mismo, si es que les interesa asistir. Y por eso estoy aquí, para recolectar evidencia de la víctima en su actual estado.-El oficial toma unas fotografías a Stuart. Al final todos acuerdan en ir al juicio para conocer al desalmado criminal. Esperan que se le dé una sentencia justa. Aunque al principio Rachel se negaba a dejar solo a Stu, pero Bob la convenció de ir y él cuidaría y daría cualquier noticia del joven.

Paula acompaña a los Pot y se ven a sí mismos en el tribunal de justicia junto con más testigos esperando la llegada del juez. El juez se hace presente y manda a traer al acusado. Poco después dos oficiales entran llevando a rastras a un hombre que se niega a cooperar.― ¡Suéltenme, maldita sea! ¡Puedo caminar yo solo!-Saben que es él, el responsable, y lo miran con ojos llenos de odio.

El juez comienza relatando los datos del acusado.― Murdoc Alphonse Niccals. 31 años, Nacido en Stoke-on-Trent, Inglaterra, el 6 de junio de 1966. Acusado de robo de auto, irrupción violenta a un local comercial, un intento de robo fallido al mismo, y daños a terceros… ¿Qué tiene que decir a esto, señor?

―Eh…sí…dijo mal mi nombre.-Declara sin inmutarse.

― ¿Disculpe?

―Dijo mal mi nombre.

― ¿No es usted Murdoc Alphonse Niccals?

―No desde que lo cambié. Soy Murdoc Faust Niccals ahora

― No estaba enterado ¿Alguna razón en particular para ese cambio?

―Digamos que…hice un acuerdo con un amigo.

―Entiendo. Si yo fuera usted señor Niccals, el que digan mal mi nombre sería la menor de mis preocupaciones en este momento.

― ¡Yo también cambié mi apellido y no por eso me molesta cuando lo dicen mal, maldito hijo de perra!-Rachel y Paula tratan de calmar a David cuando se levantó de su asiento y comenzó a gritar.

― ¡Orden, orden en la sala!- Exclama el juez golpeando su mazo.

― ¡Agh! ¿Sabe qué? ¡Adelante! ¡Enciérrenme, no me importa! ¿Qué tan malo puede ser ir a la cárcel?

― ¿Le da igual si va a la cárcel?-Pregunta crédulo.― ¿Admite su culpabilidad?

― ¡Mátenlo, díctenle sentencia de muerte!-Declara Rachel entre la gente.

―Calma señora Pot. Procederemos con este juicio como es debido.-El juicio se inicia, mostrando toda la evidencia en contra de Murdoc, incluyendo las fotografías que le fueron tomadas a Stuart, el video de las cámaras de seguridad de la tienda y declaraciones de los testigos.

Murdoc sólo se ríe cuando muestran las grabaciones, le resulta gracioso ver como salía lastimado ese pobre chico.― ¡Miren eso! ¡Esa es la mejor parte!

― ¡Admítelo, admite que trabajas para Brad!-Paula igualmente se enfurece entonces.― ¡Él te convenció de hacer esto, ¿Cierto?! ¿Cuánto te pagó? ¡¿Él es el amigo por el cual andas cambiando de nombres?!

― ¿Quién es Brad? ¿Quién es esa loca?

Al final llegan al veredicto.― El jurado encuentra al acusado… ¡Culpable!

―Vaya, nunca lo hubiera imaginado.-Menciona Murdoc con sarcasmo.

―Sin embargo, ya que usted mencionó que no le molestaría ir a la cárcel, me veo obligado a cambiar su sentencia. Lo condeno a cumplir 30,000 horas de servicio comunitario.

― ¿Sí?-Se jacta.― ¿Qué me pondrán a hacer? ¿Limpiar la basura?

― ¡Treinta mil horas al cuidado de Stuart Pot!

― ¡¿Qué?!-Exclama el culpable. La noticia es impactante para todos, y para la propia familia, se sienten decepcionados, esperaban más que una simple condena de servicio social ¡Y mucho menos cuidando al muchacho!

― ¡Diez horas cada semana!-Declara el juez.- ¡Empezando mañana! ¡Se levanta la sesión!-Da un golpe sobre su escritorio con el mazo.


― ¡Simpatizó con él! ¡El juez simpatizó con él! ¡De otra forma no le hubiera cambiado la sentencia!-Dice Paula al señor Pot.

―No puede hacer eso, debe ser imparcial.-Dice el mayor. David conduce su auto. Llevará a Paula a su casa y regresará a la propia junto a su esposa, quien por el momento se encuentra desmayada en el asiento trasero desde que escuchó el dictamen.

Mientras tanto, seguirán esperando noticias de Stuart y a la vez se preparan para recibir a Murdoc mañana.

Así sería… ¿Durante tres años?

¿Todos los días?


¿Como ven la sentencia de este Alfonso? xD Bueno, ojala les haya gustado :3 Aclaro: El apellido anterior del padre de Stuart era Tusspot. Tengo entendido que en inglés es alguna clase de mala palabra (?) un insulto, o casi (?) no me acuerdo lol pero por algo asi es que lo cambió solo a Pot. (ES MI OLLAAAA!...sí amiguitos, porque deben saber que Pot significa olla :v) Me parece que sigue habiendo confusion en el fandom por eso, porque he visto que algunos le siguen poniendo el apellido Tusspot a Stu, pero él ya solamente es Pot. Y bueno tambien ¡Nuevo record! Nunca antes metí tantos OC's en un capitulo xD esta Brad, Bob, el inspector y el juez. Y dentro de lo posible hago que Paula no se muestre como siempre la califican, como una zorra lol