En escala del 1 al 10 ¿Cuánto dirías que te duele?
- Por favor… no hables – gruñó Gokuh entre dientes.
Lo tomare como un 15.
Gokuh se retorció, y se llevó la mano al pecho, sintiendo como su corazón luchaba por escapar. Gimió de dolor y se enterró los dedos en la carne.
Tranquilo, el dolor está en la mente. Respira. Eso es. ¿Te sientes mejor?
No. Desde que todo esto empezó no hallaba consuelo. Era una agonía constante, con pausas ocasionales, cuando caía inconsciente, muerto para el mundo.
Y comenzaban las pesadillas. Todos sus amigos y familia aniquilados frente a sus ojos, sin que pudiera hacer nada para evitarlo. Luchaba, deshecho y furioso, y siempre terminaba recibiendo un disparo en el pecho, y el dolor volvía a despertarlo.
Esta vez buscó con la mirada. No había nadie junto a él.
Tu esposa se fue hace un rato. Estaba cansada.
El saiyajin pasó saliva. ¿Alguna vez terminaría esto? En su intensa vida libró muchos combates, resistió entrenamientos extremos, y jamás había sentido un dolor como este.
- ¿Cómo sabes…?
Siempre estoy alerta.
Gokuh se volvió a preguntar como podía ser posible, antes de que el dolor volviera a atravesarlo como un rayo.
Mejor duérmete un rato. Procura mantener la mente en blanco, y tal vez no sueñes con nada.
El dolor era algo rojo vivo en su pecho. Y la fatiga, un gran peso enorme e indefinido sobre él. ¿Cuánto llevaba despertó? Parecían horas.
Solo han sido unos minutos… Has perdido hasta la noción del tiempo. Ya duérmete de una maldita vez.
Gokuh hizo una mueca que nada tenía que ver con el dolor. La voz en su cabeza siempre terminaba desconcertándolo. Hiló un par de ideas más antes de que todo, incluyéndolo a él mismo, comenzara a diluirse.
Sintió que caía. Todo a su alrededor estaba oscuro y el ardiente dolor en su pecho se congeló. Fue tan repentino el alivio, que se dejo ir en la oscuridad.
Cayó. Y cayó.
En cuanto comenzó a perderse, Kakarotto se puso alerta. Siguió la trayectoria descendente del otro con avidez, hasta que fue solo una chispa en la distancia.
Se quedó en silencio. Supo que era su oportunidad.
Apenas le dedicó un pensamiento al otro, mientras miraba su propio abismo desde el borde.
Dio un paso al frente.
En el momento justo en que lo hacía, se dio cuenta.
Va a doler. Y mucho.
Pero está bien.
Sirve para saber que estas vivo.
Y no se equivocó. Fue un infierno de dolor. Se familiarizó enseguida con el. Por primera vez hizo que esa boca se abriera, dejando escapar auténticos rugidos.
Al jalar aire desesperadamente para continuar, se dio cuenta de algo, mientras sus pulmones se hinchaban.
El dolor sabía a algo más.
Cada punzada de dolor –que fueron varias, una tras otra, en muy poco tiempo- traía una sensación burbujeante. Que lo alcanzaba a él en lo más profundo.
Entre su tormenta, buscó a tientas un nombre que darle, y casi sonrió al encontrarlo.
Victoria.
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¡Hola! Andaba de parranda, no se preocupen… Ya me gustaría, la verdad.
Draga1: Gracias por la review!
Cheche: No creo que sea similar al otro. Procurare darle otro giro al fic.
Maty: Gokuh definitivamente va a cambiar bastante XD Pero no creo que se interese mucho en los otros saiyajin.
Kayla: ¡Hola! ¡Muchas gracias por todas tus reviews! Y que gusto encontrar a otra fan del omgtanguapo Robert Downey Jr. Ya hay novedades sobre la siguiente película de Sherlock Holmes :3.
