Por fin se había dado por terminado el final de egreso de la generación del menor del Hokage, Himawari Uzumaki.
Naruto no solo felicitó a todos los participantes sino que también logró escabullirse de entre la multitud para llegar a su pequeña princesa.
Himawari estaba tan entusiasmado hablando con sus amigas sobre las misiones que las aguardaban en el futuro. Realmente quería ser un ninja fuerte como su padre y amable como su madre, al contrario de Bolt quien renegaba de ser hijo de Naruto.
El Nanadaime apareció de la nada y el esfuerzo, un buen momento para Hija para darle un fuerte abrazo.
-¡Mi niña ya es una ninja! - Naruto desbordaba alegría y orgullo en diversos iguales.
-¡Papá! Lo logré- Himawari no podía creer que cada vez que estuviese más cerca de lo que era. Ella anhelaba oír las historias de antaño, cuando los ninjas eran muy solicitados, no como ahora.
-Claro que sí, eres la más fuerte y linda niña de todas- Naruto definitivamente amaba su hija, al aliento de Bolt, todos sus mimos iban a ella.
-Papá ...- La Uzumaki estaba avergonzada. Y sin duda Himawari no solo era la hija de Naruto, esos tonos rojizos que se apoderaban de su rostro eran sin duda de parte Hyuuga.
-Tengo que dar un último discurso, y pronto iremos a festejar, le pediré al tío Shikamaru que me cubra- Tras guiñar el ojo, el Hokage se fue a su trabajo.
Luego de eso, las amigas de Hima, los niños que hacen mimos en tono de burla por lo pasado antes de segundos, ganando risas por parte de la morena.
Entre chiste y chiste, cierto grupo de chunin y genin se acerca al pequeño grupo de niñas.
-¿No es tu hermano Hima-chan? -Avisó una de las amigas de esta, luego de avisarle, las dos amigas de la pequeña Uzumaki, se fueron con sus familias.
Himawari sin pensarlo dos veces, se giró para ver su suyo, el cual ya casi se veía por las misiones que tenía. Lo que sí no esperó, fue a la manada detrás de Bolt, y más aún, que entre ellos estuviese ese amor de niña que hasta ella creía olvidado. Era tonto pensar que no iba a estar con su hermano, después de todo eran mejores amigos. Himawari no encontró manera de evitar pensar en lo bien que le quedaba el cabello suelto, el cual en el mismo momento se lo estaba recogiendo, dejando unos rebeldes mechones dorados caer hacia su rostro.
-¡Onii-chan! - Himawari saltó hacia su hermano en cuanto pudo salir del trance.
Bolt la recibió con los brazos abiertos y una gran sonrisa de orgullo por su Hima.
-Esa es mi hermana- sacudió el cabello de su hermanita, el cual le llegaba hasta la espalda baja como su madre supo tener años atrás.
-Primer lugar en casi todo, eso es un record, felicitaciones Himawari- Shikadai saludó con el mismo gesto que Bolt, solo que más sutil.
La pequeña no pudo evitar sonrojarse al ver que todos los amigos de su hermano opinaban igual.
-Cuidado Bolt, no vaya a ser que la hermana te supere- Iwabe, siempre molestando con algo al rubio ojos azules.
Todos rieron pero tuvieron que llamar porque era el turno del Hokage de hablar.
A pesar de eso, Bolt siguió insistiendo en que conversa, pero nadie le preguntó caso alguno, por lo que se llamó al silencio el solo.
El lugar comenzó a llegar más, dejando un espacio entre cada persona, al punto de que Himawari, tenía un Inojin tapándole la vista del frente, podía haberle pedido que se moviera, pero se arrepentiría después de no haberlo podido aprovechar y contemplar la rubia. y sedosa, cabe destacar, cabellera del Yamanaka.
El séptimo comenzó a hablar por lo que no se oyó ni a los insectos zumbar.
-Debido a la paz que reina entre las aldeas, las misiones ya no son tan peligrosas, por lo que podemos tener que enviar tanto como otros a otros países con el riesgo de tener indefensos. Es por esto, que desde la oficina del director de la academia en conjunto conmigo, acordamos una serie de misiones que realizan en conjunto los diferentes rangos, con el fin de ayudarlos a forjar una experiencia en batalla. Los grupos se informaron a los genios con sus sentidos sensei, en cuanto sean fornados, se les informará a los chunin o jounin integrantes, muchas gracias por su atención, El séptimo se retiró junto con su mano derecha, Shikamaru Nara, evitando a la prensa.
-Que genial! podré enseñarles a los genin- Denki saltaba en un pastel de felicidad, por eso una oportunidad de tener a alguien menor, aprendiendo de él.
-Suena aburrido ... pero ya qué-Shikadai era en definitiva el menos indicado para hablar sobre hacer algo.
-Ese viejo es un tonto si cree que va a ir de aquí para allá con un niño, sin ofender Hima- ¡Auch! ¿Por qué me golpeas?
Himawari no iba a tolerar que el tonto de su hermano insultara a su padre, ella sabía que el esfierzo que hacía Naruto para poder ser Hokage, esposo y padre a la vez. Y no dejaría eso Bolt lo desprestigiara.
-Callate onii-chan- Bolt no podía hacer otra cosa más que obedecer, últimamente Himawari había estado frecuentando a la tia Hanabi, y además había utilizado el byakugan durante las batallas, definitivamente, era peligrosa.
