Nota: No había planeado seguirlo, pero se me ocurrió algo más. =) No es una continuación realmente de lo anterior, sino otra parte.
3 AM. Kate continúa recostada en su cama mirando su reloj despertador. Luego del caso de Jane Herzfeld debería ser capaz de dormir tranquilamente –piensa- ya que todo salió bien, pero no ha logrado conciliar el sueño desde las diez de la noche del día anterior. Se ha pasado toda la noche recostada, mirando el techo, meditabunda.
No deja de pensar en Castle. En lo bien que la pasa con él y en lo simple que realmente seria decirle que recuerda el "Te amo, Kate", y expresarle que ella siente lo mismo. Kate no deja de imaginar cómo sería estar con él. Verdaderamente estar con él. Sueña con los paseos que harían, las cosas que hablarían, sus noches juntos…
4 AM. Se da vuelta por enésima vez y vuelve a acomodar su almohada. Necesita hablar con alguien, contarle todo esto. Kate toma el su teléfono pensando acordar una cita con su psiquiatra, pero antes de presionar para llamarlo se detiene, y en su lugar le envía un mensaje de texto a Lanie: "Hey Len! ¿Qué tal si desayunamos juntas?". Minutos más tarde le llega la respuesta de su amiga: "Prepara café, llevo unos muffins".
Kate enseguida salta de la cama, se dirige hacia la cocina, enciende la cafetera eléctrica y luego va a darse un baño y cambiarse.
5 AM. Kate esta lista para recibir a su amiga. Se ha vestido para luego ir a la comisaria a acabar el papeleo del caso, y ha preparado todo para desayunar en el living.
Enseguida oye que golpean su puerta, y por el característico golpeteo ni siquiera se fija quien es y abre la puerta. Inesperadamente, para Lanie, Kate la recibe con un abrazo.
-¡Hey Amiga!
-Lanie, no sabes lo que realmente ansiaba verte.
-Me di cuenta por la hora de tu mensaje. ¿Otra vez estuviste despierta toda la noche?
-Sí.
Se acomodan en el living, Kate sirve café para ambas y Lanie abre la caja de muffins recién horneados que ha traído.
-Bueno, cuéntame que es que lo que te está pasando, nena. Hace días que estas sin dormir bien, pero aun así no pasas el día de mal humor, sino todo lo contrario.
-Lo sé. Lanie lo que voy a contarte no puede salir de aquí.
-¡Oh dios mío, Kate! ¿Estás embarazada?
-¿Qué? No. ¿De quién podría estarlo, Lanie? ¿Del aire?
-Por supuesto que no, tal vez…
-…no sigas por favor. Escúchame.
-Te escucho.
-Lanie… además de que no se lo cuentes a nadie, te pido también por favor que no te enojes.
-Me estas asustando, amiga.
-No es para asustarse… es algo que tal vez te guste incluso… no pude contártelo antes, nadie lo sabe… bueno, técnicamente alguien más lo sabe… pero no soporto mas cargarlo dentro… necesito hablarlo, pero todavía no puedo hacerlo con la persona que merece oírlo verdaderamente.
-Castle.
Kate asiente con la cabeza. Ya tiene sus ojos cargados de lágrimas. Y Lanie no puede contener la impaciencia por lo cual comienza a comer para calmar la ansiedad.
-Bueno… yo he dicho a todo el mundo que no recuerdo nada del momento del disparo, pero es una mentira. Lo recuerdo todo… y en realidad no tiene nada de malo recordarlo, el problema más bien es no poder olvidarlo, está conmigo a cada instante…
-Kate, fue una situación muy traumática, yo también la recuerdo…
-…no estoy hablando sobre el disparo, Lanie. Estoy hablando de Castle. Recuerdo como él estaba sobre mí, sus ojos tristes y asustados, pidiéndome que me quede, que aguante… intentando ayudarme… sus ojos reflejaban algo distinto… y en ese momento él me dijo… me dijo que me amaba… Te amo, Kate… y en ese instante es cuando cerré mis ojos y me deje ir, deje de contener el sufrimiento y lo deje apoderarse de mí.
-¡Oh, dios! No tenía idea de todo eso.
-Fue algo muy intimo… allí, sobre mí, mirándome a los ojos… sus ojos llenos de cariño, de amor… no puedo olvidarme su rostro, Lanie… no puedo dormir porque al cerrar mis ojos lo único que veo son los suyos…
-Kate… ¿Tú desapareciste tres meses dejando a Castle luego de esa confesión?
-Se que estuve mal, se que él ha sufrido esos meses, pero yo también lo he hecho… Necesitaba alejarme, pensar… Nunca habría imaginado que él me diría eso…
-…¡Por dios, Kate! ¿Cómo no…
-…Lanie yo sabía que Castle podía… no lo sé… gustar de mi…
-Eso es lo mas chiquilín que te he oído decir.
-…pero es que es cierto… nunca creí que él me… me amara. Pero cuando me lo dijo pude sentirlo. Nunca nadie me hizo sentir eso mismo que sentí, y que siento al recordar sus palabras, su mirada… fue tan sincero…
-¿Por qué te fuiste entonces?
-Porque no puedo afrontar eso ahora, Lanie. Aún tengo que resolver el crimen de mi madre. Luego si podre hacerle frente a todo lo demás. Pero lo de mi madre me tiene atascada, necesito superarlo para avanzar.
-¿Y por qué no le dices eso a Castle?
-Lo hice. No directamente, no diciéndole que recuerdo sus palabras… pero de algún modo le dije que necesitaba tiempo… y él lo acepto.
-Kate… entiendo lo que me dices pero… ¿Qué tal si el caso de tu madre se resuelve en diez años, veinte… o nunca?... Tu vida no puede circular por un solo camino, amiga. ¿Es justo para él esperarte todo ese tiempo? Y sabes que él lo haría.
-Se que no es justo… me lastima diariamente verlo a mi lado… ayudándome sin importar en que… trayéndome café… mirándome y sonriéndome… mientras que en su interior deben pasar tantas cosas… debe sentirse triste, decepcionado tal vez… pero yo…
-…no existen peros. Siempre te he respaldado, Kate, pero en esta estoy con Castle. El pobre hombre ha expuesto su corazón para ti, ha paralizado su vida por ti, y va a continuar haciéndolo, esperando una oportunidad… estamos hablando de Richard Castle, Kate… un hombre que podría tener la mujer que quisiera, una distinta cada día… que podría pasar sus días viajando, recorriendo el mundo… pero no. El pasa sus días en una comisaria, resolviendo crímenes, incluso llevándose trabajo a casa a veces. Pasa sus días trayéndote café a ti, acompañándote. Y hace rato que no hemos sabido de ninguna mujer en su vida desde su bendita ex esposa… Richard Castle ha elegido plantar su vida junto a la tuya, esperando florecer a tu lado, Kate… y tu lo estas dejando marchitar.
Kate no pudo contener más sus lágrimas. Incluso Lanie ya estaba al borde de las suyas.
-…Castle ha hecho y hace por ti mucho más que cualquier de esos hombres que desfilaron por tu vida…
-…Lo sé. Yo lo sé, Lanie. No quiero que las cosas sean así, pero no se qué hacer.
-Habla con él. Dile lo mismo que me has dicho a mí. Estoy segura que el va a entenderte, y su quieres, va a esperarte. Si no lo haces, Kate… no te sorprendas si el día de mañana lo ves con otra mujer… no lo sientas como que dejo de amarte… ese hombre nunca dejara de amarte… simplemente tal vez algún día baje los brazos… y siguiendo con mi metáfora de las plantas… tal vez Castle un día renuncie a ser un hermoso rosal, y se vaya con otra aceptando ser tan solo una mundana margarita.
-¡Ay, Lanie! No se… no quiero echarlo a perder… yo se que Castle es el hombre de mi vida… y yo… yo también lo amo.
-Lo sé, linda. No tiene que ser hoy, pero piénsalo. Puedes continuar la cruzada por tu madre, pero con alguien a tu lado que no te va a dejar caer. Y estoy segura, que si le das a Castle esa oportunidad, eventualmente, vas florecer y ya no veras como una traición a tu madre el hecho de hacerlo.
-Prometo que voy a pensarlo. Realmente pensarlo.
-Eso espero… y ahora vamos a trabajar. Me espera mucho papeleo y sé que a ti también. E intuyo que algo más que papeleo te espera o estará allí en cualquier momento con un rico café en mano para ti.
Kate sonríe. Abraza a su amiga. Y luego se prepara para irse a trabajar, un poco mas aliviada, con más seguridad de que tal vez pronto su vida empiece a cambiar.
Fin.
