Capitulo II:
Un Extraño Presagio

La clase había terminado y finalmente los chicos salían a descanso. Horohoro se sentía satisfecho ya que había entendido la mayor parte de la materia de historia, todo gracias al entrenamiento de su hermana, quien le puso el hábito de estudiar seguido. Mientras el ainu ordenaba todos sus libros y cosas en su nuevo puesto, escuchó que a sus espaldas había un escándalo.

- Hey, preciosa ¿cuánto cuestan los melones? – se burló uno de sus compañeros.

Un grupo de chicos rodeaba y observaban de arriba abajo y con descaro, el cuerpo de la mujer. Haruko solo permanecía inmóvil, sin expresión alguna en sus ojos, dejando que hablasen lo que se les diese la gana. Horohoro notó esto y se disgustó enormemente, esa no era forma de tratar a una dama.

- ¡Eh¡Matsumoto! – la llamó un chico.

Había dibujado en la pizarra a una mujer desnuda y alrededor decía: "¡Hoy espectáculo¡Matsumoto se lo quita todo!", todos los alumnos rieron eufóricos, intentando tocarle.

(N/A: sehh xD esto es una referencia al primer episodio de "Gokusen", solo que ella no es la profesora)

- Idiotas…- murmuró Haruko.

Acto seguido, dio una patada en el miembro de uno de los que le estaban agrediendo, luego plantó una en la cara del chico que había echo el dibujo. Con esta patada, se le habían visto todas las bragas, cosa que hizo todo un espectáculo con los chicos. Los alumnos se disgustaron y empezaron a rodearla, pretendiendo intimidarla.

- Hey, no creo que esa sea forma de tratar a una chica…- se escuchó decir.

Detrás de todos estos chicos, Horohoro les miraba furioso, tocó el hombro del sujeto que parecía ser el líder. Éste, molesto se volteó, y junto con esto, un golpe en el estómago bastó para hacerle callar…sin dudarlo, todos los otros compañeros se le abalanzaron a Horohoro, quien disimuladamente hizo la posesión de almas con Koloro, lo que le dio más fuerza para acabar enseguida con ellos. Las chicas del salón le miraban muy impresionadas, y murmuraban con sorpresa, excepto Haruko, quien aún le miraba sin expresión.

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Horohoro 's POV

Una vez acabé con todos esos idiotas, me dirigí hacia Haruko Matsumoto, un tanto preocupado. Me pregunto como pudo con esos tipos, también me intriga un poco saber qué hubiese echo si yo no hubiese llegado.

- ¿Todo bien, señorita? – le pregunté, intentando ser discreto.

- No estoy interesada – me respondió, cortante.

Confundido, le quedé mirando extrañado. No estoy seguro de lo que quiso decir, mientras la mujer se apoyaba en la pared del salón, cruzaba los brazos y me ignoraba.

- ¿Qué? – pregunté, haciendo como si no hubiese escuchado.

- Dije que aunque hayas venido con tu numerito del caballero de brillante armadura, no me interesas…no saldré contigo – me dijo, altivamente.

Una parte de mí se decepcionó, aunque esa no eran mis intenciones, hubiese sido genial tenerla como novia. ¡Ahhh¡Pero no es momento de pensar en ello! Sacudí mi cabeza y le grité, molesto:

- ¡Oye, huerita¡En ningún momento dije que quería salir contigo¡No te vengas de chula conmigo que no ves que te protegí de esos pervertidos!

Ella tomó asiento, y me dejó hablando solo, sin prestarme atención mientras yo intentaba explicarle y gritarle la situación. Ella sacaba su celular de su mochila y entabló una conversación, ignorándome completamente. Me sentí tan disgustado que le grité algo como: "¡¡BUENO PUES SI ASÍ LO QUIERES, BIEN!!" y me senté en mi lugar, continuando en lo que estaba. Estaba algo irritado¡qué mujer tan altanera! Dedico parte de mi tiempo y de mi fuerza para que no le fastidien ¿y así es como me pagan? Supongo que las chicas jamás me verán… ¡ni siquiera me ven como amigo o caballero! Sin más, creen que soy un pervertido.

La clase empezó cuando el profesor entró al salón. Mientras yo hacía mis deberes, miré de reojo a Matsumoto, quien también me estaba mirando, cuando se percató me sacó la lengua. ¡¡Ahhh¡Se comporta como una cría! Cabreado, le regresé el gesto aún más notoriamente, ella me miró con recelo, y acto seguido, puso un par de audífonos en sus orejas y comenzó a escuchar música, ignorándome completamente otra vez.

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Ayu 's POV

Cuando salimos al descanso, pregunté a Yoh si podríamos ensayar en su casa, aunque, con dificultad aceptó, supongo que lo había incomodado, e intenté retractar lo que dije, pero, él respondió cortésmente que no había problema.

- ¿Estás seguro? Pues…a decir verdad, no hay mucho espacio en mi casa, entonces…- intenté decir.

Era la primera vez que hablaba a solas en un descanso, con Yoh, como si fuésemos grandes amigos. A decir verdad yo le proponía algo nerviosa las ideas que tenía para el festival, Yoh solo me miraba fijamente y sonreía con mis comentarios. Más feliz no podía estar, mientras le comentaba los proyectos que podríamos hacer, a Yoh, me sentía la persona más contenta de este mundo. Fue hasta que alguien interrumpió éste mágico momento…

- ¡Yoh! – gritó alguien a nuestras espaldas.

Me voltee y conseguí ver a Kyouyama y a Oyamada que venían hacia donde estábamos nosotros. ¡No puedo creerlo¿¡Tan poco dura mi felicidad!?

- ¿Estás seguro que quieres hacer de anfitrión en el festival del Obon? – preguntó Oyamada, incrédulo. – Pues sinceramente…no te imagino en ello.

Jah. ¿Qué Yoh no haría buen papel de anfitrión¡Sería perfecto¡Se vería tan bello con su yukata! Inconscientemente, dije este comentario en voz alta:

- ¡No seas aguafiestas, Oyamada-san¡Estoy segura que Yoh hará un trabajo perfecto!

Al decirlo, de forma tan melosa y ruborizada, me contuve y volví a mi estado normal. Oyamada me miró extrañado y Anna no dejaba de mirar feo a Yoh¿en verdad pasará algo entre ellos?

- Pues yo pienso que está bien – dijo Yoh, - nunca he hecho esto así que estará bien probar…además Tsukimiya-san sabe mucho de estas cosas¿no?

- ¿Eh? – me sobresalté. ¿Por qué dice eso?

- Las ideas que me has dicho las has sacado de leyendas japonesas de fantasmas o mitos de esta región¡creo que sabes mucho de los espíritus, Ayu¡Eres absolutamente increíble organizando esto!

…Mi mente no podía reaccionar en ese momento. ¿Yoh estaba…dándome un cumplido? Me cubrí la cara con mi cuaderno de notas, donde escribía todas esas cosas que se me venían a la cabeza. Me ruboricé de forma incontrolable y le di las gracias en un susurro. Yoh me seguía sonriendo, sin dejar de hacerlo. Una brisa pasó entre nosotros y yo me sentí extraña, como si el corazón se me estuviera desbocando.

- ¡Pues entonces les deseo mucha suerte! – sonrió Oyamada.

- ¡Arigatou! – le dije, intentando reponerme.

Es increíble que ése pequeño y tierno chico que parece de primaria tenga mejores calificaciones que yo. Fue entonces cuando recordé que tenía que ir a devolverle el libro de ciencias que había tomado prestado de la biblioteca. Me despedí y dejé atrás a los tres.

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Yoh 's POV

Al verla marcharse sin problemas di un suspiro aliviado, siempre supe esto, sin embargo ahora quería comprobárselo a Anna y a Manta, quienes seguían perplejos. Aunque me ha convenido que se fuera, ya que Amidamaru hubiese tenido que permanecer oculto aún más tiempo, sé perfectamente que Tsukimiya Ayu, mi linda compañera de clase, puede ver espíritus, y no lo ignora. Siempre la veo hablando con un pequeño espíritu del bosque, y de tanto en tanto, se libera en ella una cantidad enorme de poder espiritual, sobretodo cuando está conmigo. Miro a Manta y a Anna, quien también me dirigen una mirada confusa y perpleja.

- ¿Qué sucede? – dije, más unos instantes después recordé que se había sentido de Tsukimiya un gran poder espiritual. – Ah... tú también sentiste eso¿no?

- Hn. Siempre lo supe, es increíble que una niña tan boba tenga tal cantidad de poder – dijo Anna intentando restarle importancia a aquel extraño poder.

- No me lo esperaba¿será que Tsukimiya es un shaman? – preguntó Manta. – Sé que ve espíritus e interactúa concientemente con ellos pero…

- Si, tiene un fuerte poder, pero ella no pareció darse cuenta de lo que realmente sucedía, me pregunto que fue lo que le habrá sucedido... – comenté, algo confuso.

- Hn... – murmuró Anna, apoyándose en la pared.

Conociéndola, debe estar disgustada, no solo por el extraño poder espiritual que tiene Ayu, sino porque somos compañeros en el proyecto del festival del Obon. Sin embargo, no puedo hacer nada, necesito estar cerca de ella, para comprobar si ese poder proviene de quién creo…

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El primer día de todos los shamanes había terminado, y la noche había arribado, Pilika se encontraba en la casa de los Asakura, junto con todos, conversando sobre los acontecimientos. Yoh, Anna y Manta habían acordado no mencionar a Ayu hasta que hubiesen comprobado que aquella esencia que habían sentido en ella era similar a la de Hao. Len tampoco quería mencionar que había visto al espíritu de fuego volando sobre su escuela. Aunque todos ellos sabían que eran informaciones fundamentales, nada era seguro. Horohoro y Pilika eran los que parecían más contentos.

- Y dime Horohoro¿qué me dices de tu primer día? – preguntó Yoh, sonriendo.

- ¡Si¡Hermano, cómo te fue en la escuela! – pidió saber Pilika.

Horohoro estaba muy emocionado, ya que después de la hazaña con los idiotas de su salón, un grupo de chicas parecían querer ser sus amigas, y le elogiaban diciéndole cosas como "eres increíble" o "fuiste muy valiente". El chico le demostraba una gratitud enorme a su hermana por haberle enseñado tanto.

- ¡Te dije que todo esto funcionaría! – le animó Pilika.

- Muchas gracias hermanita, - decía Horohoro, emocionado. – Me fue de maravilla, hice muchas amigas y le di una paliza a unos sujetos que estaban fastidiando a…

Fue entonces que recordó a Haruko Matsumoto, la muchacha del día. Automáticamente, adquirió una expresión algo enojada.

- ¿Qué pasó hermano¿A quien estaban fastidiando? – preguntó Pilika, curiosa.

- Ahh, solo era una chica que también llegó hoy – cortó Horohoro.

- Me alegro por ti, no fuiste el único – rió Yoh. - ¿Y qué hay contigo, Len?

El muchacho le miró de reojo y luego dio un sorbo de leche.

- Pues…normal, como siempre – comentó él. – Una chica se me declaró.

- ¿¡Qué!? – gritó Horohoro, sintiéndose destrozado.

"Hasta al enano le va bien con las chicas" pensó, recordando nuevamente la escena de Haruko diciéndole que no le interesaba ser su novia.

- ¿Otra vez? – preguntó Manta, extrañado.

- ¿¡Cómo que "otra vez"!? – gritó Horohoro.

- ¿Es que no lo sabías? A Len se le declaran prácticamente todos los meses, - comentó Yoh – siempre ha sido muy popular con las chicas, jeje.

Nuevamente, Horohoro sintió que un bloque de hierro le aplastaba la cabeza.

- ¿Y a ti como te fue? – preguntó Len.

- Ah, pues…supongo que como siempre, - rió Yoh - ¡ah¡Cierto¡Mañana viene Tsukimiya-san por lo del festival del Obon!

- Oh¿es cierto que tu escuela va a celebrar el festival del Obon? – preguntó Horohoro, saliendo de su depresión.

- Así es, yo y una compañera de clase tenemos que organizarlo.

- Y supongo que la invitaste a la casa, - comentó Anna, molesta.

- Pues si, según he escuchado, ella vive sola en un pequeño departamento, no puedo pedirle mucho. Sus padres viven en el extranjero y su hermana también está lejos, ha vivido prácticamente sola.

- ¿Y qué? Tú tampoco vives con tu padre, ni con tu hermano y tu madre murió.

Anna se levantó de la mesa, visiblemente molesta, se marchó a la cocina, a dejar los platos sucios. Todos le quedaron mirando, curiosos, excepto Yoh, quien seguía comiendo a gusto. "Al parecer Yoh aún no se da cuenta…de los sentimientos de Tsukimiya" pensó en esos momentos Manta, algo preocupado.

- Oigan¿y no han sabido nada de Chocolove y Ryu? – preguntó Pilika. – Desde la fiesta de anoche, se fueron sin dejar rastro…

- Ah, ya vendrán un día de estos – comentó Yoh – suelen pasarse seguido por aquí…

- Con permiso – dijo uno de los muchachos.

Len se levantó de la mesa y salió al patio, mientras de lejos, Pilika le miraba. El muchacho caminó hasta el patio trasero de los Asakura, el cual era muy grande. Len contempló su reflejo en el agua, confundido aún por lo que había visto ese día. Era ya de noche, y los peces aún nadaban en aquél estanque. Sumiso a sus pensamientos y a sus emociones, con la única compañía de su sombra, no sabía exactamente qué le producía esa sensación de que algo no andaba bien, de que Hao no había muerto del todo, que su poder aún se sentía…más débil y disperso, pero se sentía. El sonido del movimiento de unas ramas lo alertó, se volteó hacia los arbustos y comprobó que algo se movía de ese lugar, Len sacó su cuchilla y se puso a la defensiva: una de esas extrañas presencias se acercaba a gran velocidad.

Sintió la presencia de tres seres relacionados con Hao, no podía equivocarse, era su olor. Len se dirigió corriendo hacia el arbusto. De un salto, una muchacha salió de entre las hojas y cayó al suelo gravemente lastimada, Len se asustó y se dirigió hacia ella, antes de poder acercarse, vio a dos sujetos persiguiéndola. Su memoria no le fallaba…esos sujetos eran¡dos seguidores de Hao! Había conseguido recordarlos en un momento, la muchacha era algo extraña: su cabello era rosado y largo hasta la cintura, tenía dos orejas blancas muy extrañas entre medio de su cabello, sus ojos eran grandes y color lila, con unos ropajes de pelea que cubrían una bella figura. De su frente salía sangre que era el resultado de una herida.

- Ayúdame…- suplicó.

Los sujetos aparecieron y le sujetaron de los brazos, intentando llevársela.

- ¡Déjenme en paz¡Yo no tengo nada que ver con ustedes! – gritó la chica, desde el suelo. - ¡Suéltenme!

Ante este grito, los dos sujetos empezaron a quemarse, y la chica consiguió saltar hasta una roca que estaba entremedio del estanque. La chica se dispuso a lanzarles un ataque, asomó una pluma roja que al segundo se encendió en llamas, soltando de esta forma, su enorme posesión de objetos: el espíritu del fuego apareció frente a ellos, sin embargo, tenía una forma diferente. Era similar a la figura de un hombre con alas de fuego, y era un tanto más pequeño que el espíritu del fuego que poseía Hao, parecía más a un ave. Len se quedó estupefacto. "Éste es el espíritu que surcó los cielos esta tarde" pensó, impactado, sin poder notar que junto a él los sujetos eran quemados vivos y unas agujas doradas clavaban en sus cuerpos. Los sujetos fueron asesinados casi al instante en el que las agujas les clavaron, muriendo desangrados y calcinados.

Ella sonrió con maldad al ver a su enemigo morir de una forma tan cruel, fue al instante que otro sujeto extraño apareció tras ella.

- ¡Miserable! – gritó, apunto de atacarla. - ¡Deja de usar para tu beneficio los poderes del señor Hao!

"¿Del señor Hao?" dijo la mente de Len. Y antes de que el sujeto pudiese tocar a la chica, el ataque de la cuchilla dorada fue suficiente para derrotar al distractor. El cuerpo del seguidor restante se desplomó en las aguas del estanque, haciendo que éste levantase agua, provocando cierto temor en la mujer. Len no guardó su cuchilla, y miró a la muchacha extrañado. La chica de un salto bajó de la roca y llegó junto a él.

- Muchas gracias, - le dijo aliviada – tenían ya rato siguiéndome y pensé que nunca me iba a librar de ellos – le sonrió. – Tú debes ser Len Tao…

Le extendió la mano. Len le miró con frialdad.

- ¿Eh¿Y tú eres…? – preguntó Len.

- Soy Natsume, Maya Natsume – la chica le sonrió con ternura.

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Maya 's POV

Len, puede que tú no lo sepas. Pero desde que Hao "murió", y abandonó sus poderes, parte de esos poderes residen en mí. Y parte de ese odio es transferido en mi interior, Len Tao, eres por quien estoy aquí, por quien yo he nacido…compartimos un mismo nombre y debo protegerte y tú me protegerás a mí. Puede que aún lo ignores pero Hao bautizó a sus cinco herederas con un nombre, que sería el que compartirían con los amigos de su peor rival: Yoh Asakura. ¿Qué debo hacer? Soy la única de nosotras que sabe la realidad…pertenezco a la carne de Hao, mis poderes debería otorgárselos a él. Pero ahora tú eres mi mayor prioridad, debo encontrar a las otras chicas ¡para que ellas no cometan el error de seguir los pasos de Hao!

Ayy…¿así que este es Len Tao¡Qué lindo es! Como desearía hacer el presagio de la profecía realidad, pero si esas cosas ocurriesen el señor Hao no estaría haciendo esto¿querría verlos felices¿Querría hacerlos sufrir? No comprendo cuáles son sus intenciones, solo sé, que Len y yo ocultamos el mismo nombre y tengo un deber sobre él…

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Len 's POV

No sé porqué, sentía conocerla. No estoy seguro de dónde o cuándo pero ese nombre, y su rostro me suenan mucho, como si ya nos hubiésemos visto antes. Le toqué la frente, que sangraba debido a la herida que esos sujetos le habían hecho hace unos momentos. Pero…si para ella fue tan fácil derrotarlos¿por qué no contraatacó antes¿Es que esperaba el momento preciso?

- ¿Estas bien? – le pregunté.

Ella me sonrió muy segura de si misma.

- Si, no es nada – dijo – esos idiotas me pillaron desprevenida, no hallé otro mejor lugar que venir hasta acá. Y ahora que aquí me encuentro, necesito que me hagas un favor.

- ¿Un favor?

Eso me pareció muy extraño, hace un rato…emanaba un poder espiritual escalofriante y junto a ella había un espíritu idéntico al de Hao, el fuego obedecía a sus palabras y bailaba a su lado, y el olor de Hao provenía de ella. Sin embargo, ahora que la veo de cerca, no es más que una chica.

- Vengo a por ti Len, - me dijo con una sonrisa.

Me sobresalté, y le miré sorprendido. Estaba apunto de ponerme a la defensiva, sin embargo, ella se acercó provocativamente.

- Yo…siempre…siempre te esperé…- continuó ella.

No pude evitar sonrojarme. ¿Qué demonios estaba pasando? Le di la espalda, ocultando que me sonrojaba, y puse mis manos en los bolsillos. Si estaba dispuesta a atacar, lo sentiría con facilidad.

- ¿Qué tienen que ver Hao y tú? – pregunté, sin mirarla.

- Soy parte de Hao, - dijo Maya¿qué quería decir con eso? – pero en mi mente estás todo el tiempo…mi deber es estar contigo, permanecer junto a ti, la verdad es que me gustas…

- ¡¿Qué yo te qué?!

Sin mero aviso, la chica me abrazó y se apegó a mi pecho. ¿¡Qué demonios está haciendo¡No puedo evitar sonrojarme¡Ahhh¿Quién diablos es esta mujer? No comprendo…ella debe ser una de las seguidoras de Hao, aún así ¿por qué? Sobretodo siendo que dijo que era parte de él. No puedo confiar en ella…puede traicionarme en cualquier momento¡debe ser una trampa¡Una farsa para atacarme en cualquier momento!

- Len…no te preocupes, yo nunca te haría nada – susurró ella, acercándose aún más.

Ahora que la veo de cerca, es una chica hermosa…¡Ah¡No¡No puedes estar pensando eso ahora! Maya tomó entre sus manos mi rostro y empezó a acercarlo con el mío. La sorpresa fue grande cuando…me besó. Mi primer beso. ¡¡Mi estúpido primer beso!! Me solté de golpe con ella y le miré molesto.

- ¡Maya¡Dijiste que no me harías nada! – le grité.

- Solo fue un beso – dijo ella, pícaramente.

- ¡Pero…!

¡Maya¿Por qué me besaste¿Es que no vienes a matarme? Pero ¿quién es esta mujer¿Y por qué emana un olor tan parecido al de Hao¿Y por qué su espíritu acompañante es idéntico al de él¿Qué es eso de que le gusto? No entiendo a Maya, no entiendo qué es lo que me quiere decir, ni siquiera…¡puedo decirle que estoy pensando esto! Ella se apegó aún más a mi pecho y me abrazó con fuerza. No sé que hacer, necesito quitármela de encima, en cualquier momento…puede hacer cualquier cosa.

(N/A: jeje lo sé…les suena a una serie conocida? xD yo mejor me callo)

- En vez de una orden, esto es mucho mejor…- dijo Maya.

Aún no entiendo, esta chica es demasiado extraña, no comprendo qué es lo que pasa con ella. Porqué tiene ese aire, esos poderes, ese olor tan similar al de Hao. Incluso su presencia me recuerda a la de él.

- Siempre te ando siguiendo, Len – me dijo.

Eso explicaría la presencia que venía conmigo en todo momento, esa persona que parecía estar allí, pero creía que no ya que parecía ser Hao quien me perseguía.

- No entiendo nada – susurré.

Poco a poco, sentía su voz más lejos, mis pensamientos se desvanecían y su presencia también. Luego, la oscuridad me nubló la vista.

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Horohoro 's POV

Ya comenzaba el segundo día de colegio, me sentía bastante bien en aquella escuela¡no puedo creer que no lo intenté antes! Aunque anoche Len ha estado actuando extraño, parecía que no podía conciliar el sueño después de haberse despertado de aquél extraño desmayo. ¡Mira que encontrarlo tendido frente al estanque! Estaba totalmente K.O, debí haberle dibujado algo en la cara mientras no veía, jeje.

La clase debía de haber comenzado, me encontraba en mi asiento como de costumbre. La puerta se azotó con fuerza, con una sonrisa, esperé encontrar al profesor pero nooo, la única que se encontraba allí con su violenta presencia, era Haruko Matsumoto. Quien nuevamente venía a la escuela con ropas provocativas, llevaba un pantalón de mezclilla con cortes en los muslos, se veía muy sexy…¡pero era totalmente descarado¡No puede ser así! Mientras yo pensaba esto, no me había dado cuenta que el profesor finalmente entró al salón y se disponía a dar clases. Yo escribía como de costumbre cada detalle de lo que decía el profesor, para demostrarle a Pilika que no soy ningún vago. Por el contrario, la chica con la que había tenido un primer roce de antipatía seguía escuchando música sin poner la más mínima atención a lo que el profe decía. ¡Era algo irritante!

- ¿Alguien tiene algún comentario respecto al tema? – preguntó el profesor, claro, yo fui uno de los primeros en levantar la mano, más el sujeto me ignoró por completo. – Qué tal usted, señorita Matsumoto…

- Está bien, yo quiero decir algo – dijo Haruko.

Todas las miradas se posaron sobre ella, y claro, yo le dirigí una mirada de odio otra vez, primero insinúa que estoy interesado en ella y luego me roba la pregunta. Venitas aparecían en mi frente de lo irritado que estaba con ella, pero decidí aguantar y esperar en silencio a ver qué contestaba.

- De acuerdo, Matsumoto¿tiene alguna crítica sobre los comentarios emitidos en el libro que vimos el semestre pasado? – dijo el profesor.

- No tengo idea, - respondió Haruko, descaradamente.

¿¡Entonces porqué demonios hizo eso¡Estoy convencido que lo hizo para quitarme la oportunidad de hablar! Pero debo comportarme, es solo una niña…no importa que tenga deseos de tomarla por su frágil cuello y retorcérselo hasta escuchar sus vértebras tronar una tras otra…

- Pero…- prosiguió Haruko – le recomiendo que se aleje tres pasos de donde se encuentra.

Todo el salón comenzó a murmurar al escuchar ese extraño comentario.

- ¿Te estás burlando? – preguntó el maestro, muy molesto por la manera en que parecía decirlo, en un tono altanero y burlón. ¡Como ella!

Ella simplemente le quedó mirando con esos ojos cafés sin expresión alguna¡esa tía me enerva! El profesor también le puso mala cara, cosa que garantizó la victoria, aunque antes de pedirle la opinión a otro alumno, se volteó para apuntar algo en la pizarra.

¡Ah! Un escalofrío pasó por toda mi espalda¿qué era esta presencia¡¿Qué demonios es esto que estoy sintiendo ahora?! Parece ser un poder enorme, muy similar al que poseía Hao, pero eso es imposible, ese sujeto está muerto y bajo tierra…aunque aquél poder emanado de algún lugar se seguía esparciendo y cada vez era más fuerte. Busqué a mis alrededores algo que pareciese inusual, pues parecía que todo iba bien. Siento que…algo está apunto de suceder.

Se escuchó que algo se rompió con mucha fuerza. Me giré lentamente para comprobar que una de las lámparas del salón que estaba justamente sobre el lugar que antes se encontraba el profesor, se desprendió del techo. El hombre, con el impacto que le rozó, se movió torpemente y cayó sobre su escritorio. Gracias a Dios evitó el choque. El cristal de la lámpara se quebró en cientos de pequeños pedazos filosos, uno de ellos chocó contra mi mejilla, cortándome levemente. Algo así era lo que ocurriría, fue entonces cuando aquél enorme poder se fue poco a poco desvaneciendo, y casi de forma inconsciente, mis ojos siguieron a Haruko. ¿Cómo fue que sabía lo que iba a pasar? El profesor, el resto de la clase y yo miramos a la chica, atónitos.

- Se lo dije – dijo ella, poniéndose de pie. – La hora acaba de terminar, nos vemos la próxima clase – junto con esto último, le guiñó el ojo y caminó fuera del salón.

Los ojos de todos los espectadores la seguían, y estoy seguro de que ella lo sabía. Ninguno comprendía exactamente qué había sucedido, ni yo me lo tengo muy claro. ¿Cómo es posible que haya previsto lo que pasaría¿Es que acaso ella es como…?

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- ¡Espera!

Como era de esperarse, una voz le llamaba a sus espaldas, lo que provocó que la chica se detuviese. Horohoro fue tras ella, más que nada por la curiosidad que le provocaba aquella mujer, quería saber cómo lo había sabido…cómo lo había sentido antes que él. Si sus habilidades extrasensoriales no fueran buenas, jamás habría podido llegar tan lejos como shaman, y ahora esta chiquilla aparecía así nada más y presentía con mucha precisión aquél futuro que los shamanes estudian tanto. Había algo demasiado raro.

Haruko se detuvo y arqueó una ceja ante el chico que le alcanzó por los vacíos pasillos. Como se detuvo sin avisar, tomó a Horohoro por sorpresa y este se cayó de espaldas al piso al intentar frenar. En vez de ayudarle, Haruko se puso a reír abiertamente en su cara, poniéndolo en ridículo. Horohoro gruñó y se levantó con decisión. Esto hizo que Haruko adaptase de nuevo esa actitud de "no-quiero-nada-con-el-mundo" que le sonaba tan familiar de otra persona en especial…

- ¿Qué quieres? – le preguntó cortante, Haruko.

Horohoro se dedicaba a recoger los libros que se habían caído al piso con el choque, un pedazo papel voló de uno de ellos y Haruko consiguió cogerlo. Era una fotografía de una linda chica de cabello celeste, más claro que él de ella, y unos ojos azules, sonriendo con alegría a la cámara.

- ¡Dame eso! – Horohoro le quitó de golpe la fotografía de Pilika y la guardó en su mochila.

- Linda chica, - comentó ella – por el color del pelo creo que es un familiar, mucho menos será tu novia…aunque, es demasiado linda para ser pariente tuya…

Haruko rió con malicia, pero el ainu hizo caso omiso a su comentario.

- ¡Ese no es el tema! – se defendió el chico. – Lo que quiero saber…es cómo pudiste predecir lo que acaba de suceder en el salón de clases.

- Mira cabezotas…Horohoro¿no? – preguntó molesta. – Así como no es de mi incumbencia el saber quién demonios es la niña de la foto, no es asunto tuyo el saber sobre mí. Así que considérate oficialmente a mano¡y apártate de mi camino! Tengo muchas cosas que hacer y tú no figuras en ellas.

Horohoro se movió un poco para dejarle el paso, y le miró MUY enojado, apunto de explotar de furia. No pudo evitar murmurar un 'piérdete', tanto Haruko como Horohoro. Por otra parte, el ainu siguió su camino a paso firme y muy disgustado con esa niña. "¡Que mujer tan irritante!"

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Ayu 's POV

¡¡No puedo creerlo¡Iré a casa de Yoh Asakura¡Es la primera vez que voy a ir a su casa¡Estoy demasiado contenta! No he podido estudiar ni pensar ni hablar con claridad este día, por eso es que las clases se me han pasado volando. Solo he estado pendiente y mirando siempre a Yoh¡es tan guay¡En realidad no puedo creer que vaya a hacer el proyecto con él! Hasta que finalmente, después de una larga espera, llegó el fin del día. Yoh me llamó para que fuésemos juntos a su casa, curiosamente, Oyamada nos acompañaba.

Al llegar, nos encontramos en un gran templo que parecía ser la casa de los Asakura. Pasé a su sala, mientras veía todo el lugar, era realmente como un dojo de esos antiguos¡que duermen en futon y todo! Noté que la casa era bastante bonita, aunque al entrar, parecía que había alguien en casa…de seguro serían los padres de Yoh. Entramos a la sala, donde Oyamada nos sirvió un poco de té.

"Parece que Oyamada-san se siente muy familiarizado con Yoh" pensé, viendo como servía y hablaba como si estuviese en su casa. Eso estaba muy bien¡ambos eran grandes amigos! La casa parecía bastante solitaria exceptuando por nosotros, era extraño porque creía haber sentido a alguien. Como sospechaba…escuché repentinos pasos detrás de la puerta tras de mí, me giré y conseguí ver que quien entraba a la sala era…

- Oye, Yoh – dijo una voz un poco fría.

La sorpresa fue bastante, tanto para ella como para mí. En mi mente se procesaba lentamente, mientras que ella me observaba en silencio, sin comentarios. Estoy segura que en toda la vida de Yoh, soy la primera mujer en incomodarle tanto…

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Preview:

¡Qué problema¡Qué hará Ayu con que…la vea metida en la casa! xD ¡Y qué estará pensando ella! Esto en verdad es algo muy confuso para todos. ¡En el próximo capítulo de este fic!

Ayu descubrirá que Yoh no es el lindo chico normal que ella pensaba, además tendrá al fin la conclusión de ese escalofriante sueño que ha tenido. Horohoro se encontrará con Maya, quien va a la escuela de Len para decirle algo¿qué será? No se pierdan el próximo episodio, "Pensamientos que roban el sueño". Les agradezco por seguir el fic ¡la acción apenas comienza!

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