"Nosotros, los de antes, ya no somos los mismos" Pablo Neruda.
Había sido la ultima paliza y, por supuesto, la mas grave.
Su madre peino algunos cabellos de su frente.
Sam lloro escondido en el cuerpo de Jesicca.
Soporte, complicidad, "Contra el mundo".
Dolía mirarlos. Y dolía saber que nunca mas tendría eso.
Había fallado en el amor.
Una mirada en el espejo. Una hilera de puntillos atravesando su mejilla.
Su brazo fracturado. Le martillaba el pecho, cuatro costillas rotas.
Y el alma.. magullada, quemada en los bordes, vomitada, sucia y corrompida.
Una semana después le dieron de alta.
Era extraño eso: una sola almohada, una mesa para uno, un closet para dos con ropa que solo abarca la mitad.
Decir una palabra al aire y esperar una respuesta desde otro cuarto.
Sus amigos estaban ahí. Apoyándole. Siempre había uno en el apartamento.
Sam se quedo a dormir un mes entero.
Charlie inventaba cualquier excusa para hacer piyamadas.
Nada funciono. Se cerro. No dejaba que nadie le tocara.
No sonreía, ni se reía de los chistes. Dejo de frecuentar a la gente.
Había soportado tanto.
Lo había dado todo en esa relación.
Su vida, su futuro, sus sueños...
Había creído que ese era su destino.
Había dicho "en la salud y en la enfermedad" en una ceremonia espectacular,
memorizado cada curva del cuerpo ajeno,
aceptado cada defecto y amando sin egoísmo.
Y nada de eso significaba algo ahora.
No iba a poner este capitulo hoy pero recordé que tengo muchas cosas que hacer esta semana, por lo tanto si ya lo tengo, ¿porque esperar tanto para publicarlo?
NO AL MALTRATO INFANTIL, DOMESTICO Y ANIMAL.
