CAPÍTULO 2: CAOS; POR UN LADO CON UN ÁNGEL Y POR EL OTRO CON EL DIABLO

Realmente me gustaría saber más de ti, es muy angustiante no saber mucho de la persona que mas amo. Quisiera que la distancia se acortara entre nosotros dos, y que no solo fundieramos nuestros cuerpos, sino también nuestros corazones y mentes.

- ¿Rit-chan quieres otro batido? - Prenguntó Ann-chan con corazones a su alrededor

- Bueno... Sí, muchas gracias- Respondió "Onodera". "Esto no es tan malo como parece... Una familia adinerada y todas las atenciones, lo siento Ritsu, pero tendrás que esperar hasta mañana", pensaba Takano mientras se cruzaba de piernas y terminaba su aperitivo.

-Por otro lado-

- ¡Ya te dije que estoy bien! ¡Me estás tomando por loco!- Gritaba el "pelinegro" mientras era atrastrado por Yokozawa hacia el área de neurología del hospital. Yokozawa Takafumi, aún más exagerado que Takano.

- ¡Cállate! Si sigues gritando probablemente te pongan una camisa de fuerza

- ¡¿Eh?! - "Dios mío, ¿que he hecho para merecer esto?" se preguntaba el ojiverde. "Si tan solo no hubiera..."

*Flashback*

- "Eto...¿hola?". "¡MALDITO TAKANO, SIEMPRE ME DEJA EN SITUACIONES DIFÍCILES!". El "castaño abrió con un aura oscura la puerta del baño y salió ferozmente, cuando de pronto alguien tomó su brazo con fuerza.

- Definitivamente estás mal, te llevaré a un psicólogo, no, a un psiquiatra - Dijo en un tono neutro pero atemorizante, Yokozawa , quien había estado parado al otro lado de la puerta escuchando toda la conversación que este tuvo con "Onodera"

- ¡¿Qué?! ¡¿Es que acaso no puedes respetar la privacidad de las personas?!

- Hay veces en las que debes violentar las reglas - Decía mientras traía una toalla, jabón y Shampoo en sus manos- Primero date un baño, ¡Hueles fatal! - Exclamó mientras le restregaba contra el pecho los artículos ya mencionados. Yokozawa siempre disfrazaba su preocupación y/o tristeza con amargura, era demasiado orgulloso como para dejarse ver en ese estado fácilmente.

- Es-Esta bien... - Respondió el "pelinegro" con una cara de cachorrito asustado. "¡Juro que ví las llamas del infierno en los ojos de ese tipo!"

*Fin Flashback*

- En la casa Onodera-

- No- Contestaron la Sra. Onodera y Ann-chan al unísono con un rostro completamente serio

- ¡¿Cómo que no puedo ir a mi departamento?!, Solo...- "Ah", tomó aire el editor

- Ya me siento mucho mejor, como el médico les dijo, no fue algo para nada grave- Dijo Takano con una espléndida sonrisa y unos ojos verdes fulminantes. Ann-chan y su suegra fallida se quedaron encantadas con estrellitas en los ojos y suspirando profundamente

- ¡Kya, está bien!, pero con dos condiciones- "¿Condiciones?, ¿Es que eso no fue suficiente?", pensó el "pelinegro" algo petulante

- ¿Y cuales serían esas condiciones?- Preguntó con la misma expresión de hace un momento (Aura resplandeciente)

- ¡Ah! , mis ojos... - Dijo Ann-chan cubriendose el rostro con ambas manos

- Demasiado... ¡Brillante..! - Añadió la madre de Ritsu casi cegada.

- Bien, estas son las condiciones, número 1: ¡Déjame tomarte una foto con esa sonrisa ! - Desde los 15 años, tiempo por el cual Ritsu y Takano se separaron, el castaño dejó de sonreír y se había vuelto un cascarrabias; era algo exótico verlo de esa forma.

- Ok...- Dijo Takano impactado por tan estúpida condición

- Y número 2: Que Ann-chan te acompañe

- Eh, no creo que sea necesario- Refutó el "castaño" - Solo sería molestar a Ann-chan- Dijo esto último mirándo a la joven

- Para nada Rit-chan, será un placer cuidar de ti- Interrumpió Ann con una linda sonrisa y algo emocionada a la vez - "Pero que mujer mas obsesiva, ¿No entiende una indirecta?", vino esa frase a los pensamientos de Takano, "Ni modo, por el bien de Ritsu y el mío, debo aceptar"

- En el mundo de Hades-

"Masamune ha estado actuando algo extraño, no, ¡Demasiado extraño!, creo que ese accidente le causó algún tipo de transtorno de personalidad o algo... Espero que todo salga bien", divagaba entre sus pensamientos mientras sujetaba a Takano de un brazo para que le aplicaran un sedante.

- ¡¿Qué diablos hacen?!, ¡Estan violando mis derechos!- Exclamaba aterrorizado

- ¡Eso es porque desde que entramos te la has pasado gritando todo histérico!- "Dios, nunca lo vi tan desesperado, ni cuando estaba deprimido, a lo mucho se ahogaba en alcohol y eso, pero esto es demasiado", pensaba un Yokozawa aún más preocupado y algo melancólico de solo pensar que perdería a su mejor amigo y ex-amante, aunque ahora se encontrase "saliendo" con Kirishima no significaba que había renunciado por completo al afecto que sentía hacia su compañero.

- ¡Tú también has estado-..! ¡Está bien, está bien! ¿Si me calmo dejarán de hacer todo esto? - Propuso Onodera iniciando la frase desesperadamente y terminando calmadamente.

- Es muy probable- Contestó la enfermera. Ni bien "Takano" se calmó, procedieron a llevarlo a un consultorio dejándolo solo con el especialista.

-Con Takano-

- Al fin llegamos- Dijo "Onodera" mientras introducía la llave de "su" departamente en la cerradura. "Luego le sacaré una copia", se dijo a sí mismo- Toma asiento.

- Uff- No pudo evitar suspirar Ann-chan, ya que había estado despierta desde que se enteró del accidente que había tenido su amor imposible, Ritsu.

- ¿Ann-chan, estás bien?

- Jeje, sí, no te preocupes, solo tengo algo de sueño...~ Respondió mientras cabeceaba y caía lentamente de costado.

- Fue muy egoísta de mi parte haber hecho que vinieras estando en tal estado, será mejor que descanses.

- No, no, debo cuidarte, tus moratones no han sanado del todo. "Definitivamente no puedo tratar con esta chica, ¡Oh!, espera", se le había ocurrido algo al editor.

- Ann-chan, ¿Qué tal si compras algo de comida mientras me doy un baño?

- Pero ya has comido bastante en casa de tus padres- Se detuvo y se mostró lúcida nuevamente pero con una expresión distinta.- Rit-chan, ¿Tanto te molesta mi compañía? - Dijo carisbaja. "No debí subestimarla", pensó Takano, "Bueno, Plan B"

- Oh no, ¿De dónde sacas esas cosas?, claro que disfruto de tu compañía, solo que me siento mal al verte así a causa mía.

- Está bien- Dijo Ann sonriendo esta vez- Solo dejame quedarme hasta que te duermas. "Puedo aguantar eso, pero puede ser más rápido" , pensó el "castaño"

- De acuerdo- Contestó "Onodera" quitándose la camisa y aflojando el cinturón de su pantalón con, nuevamente, un aura resplandeciente. "Este idiota debería sacar mas partido de sus atributos", pensaba mientras miraba de reojo a la muchacha

- ¡! - Ann-chan cayó al suelo

- ¡¿Estás bien?! ¿Sucede algo Ann-chan?

- N... No es nada, so... solo necesito un pañuelo...- Contestó la castaña cubriendose la sangre que salía de su nariz.

- ¡Ok, ya lo traigo!

-Cerca a la estación-

- Tsk, ¿Lo ves?, te dije que no era nada grave- Decía un "Takano" aliviado después de que su diagnóstico haya salido normal

- Hmph, sigo creyendo que andas raro. Pareces otra persona. Yokozawa era terco y todo, pero era un fiel creyente de la medicina y de quienes la ejercían.

- ¿Ra-Raro? ¿Cómo que otra persona? - "Oh no, no me digas que..."

- Sí, actúas todo idiota y subnormal. Si es verdad lo que dice el médico, ya se te pasará.

"¿Id...iota?, ¡¿Subnormal?", pensó Onodera odiando al tipo, "Este no es momento para guardar renconres, debor hacer que se vaya", esclareció su mente

*Ring* *Ring*

- Por cierto Yokozawa, tu teléfono ha estado sonando desde hace un rato, ¿No piensas contestar?

- ¿Eh? Ah, sí claro- Se alejó lo suficiente como para no ser escuchado, se pudo notar irritación en su rostro.

- Masamune, debo irme un rato, regreso luego, ¡No olvides que debes cenar! - Dijo entregándole la comida que habían pasado a comprar luego de salir del hospital

- Eh, si - Contestó Onodera con un aura de Aleluya tomando las bolsas. Parece ser que el oso gruñón de ventas había estado recibiendo insistentes llamadas por parte del extremadamente celoso Kirishima, al final decidió ir porque el tipo lo había amenazado con mandar otra "foto vergonzosa" a la compañía, sin imaginar que esa noche no sería capaz de regresar a la casa de Masamune, pues sería completamente CAZADO por su seme.

-En el edificio -

- Adiós Ann-chan, no te preocupes, yo le diré a mi madre que me cuidaste bien - Dijo Takano con una sonrisa

- Ok Rit-chan, nos vemos, ¡Cuidate, por favor! - Exclamó tambaleandose con papeles en la nariz. Como 40 minutos después "Takano" llegó al edificio

"¡Al fin!, Ahora es tiempo de ir a hablar con Takano-san, ¿Cómo es que pasó todo esto?" "Es cierto, antes de que ocurriera el accidente yo casi le dije que sí a Takano-san", el solo recordar ese momento lo hacía sentir algo deprimido, le faltó tan poco para formalizar su relación con la persona que más amaba, solo una palabra, dos letras, 1 sílaba, 1 segundo, pero por cosas del destino eso no fue posible, "Tal vez... ¿Aún no era el momento apropiado?, no lo sé, pero agradezco que ambos estemos vivos, cuando todo esto pase, definitivamente voy a-" - No pudo seguir preguntandose más cosas ya que se vio a si mismo esperándose en la puerta de su departamento.

- Tan impuntual como siempre - Dijo irritado el editor en jefe

- ¡¿Eh?! ¡¿Sabes lo difícil que fue zafarme de Yokozawa-san?!

- Como sea, entra de una vez, lo jaló hacia el departamento de Onodera.

"Esto sencillamente se siente... EXTRAÑO" , pensaron los dos al mismo tiempo. Verse a uno mismo es realmente increíble, pero el por qué había sucedido todo eso era aún más increible y enigmático.

- ¡Idiota! ¡¿Qué me hiciste en la frente?! - Gritó el "castaño" señalando el moratón que veía en su cuerpo

- ¡Lo- Lo hice por desesperación!

- ¡¿Qué?! - Gritaron ambos acercando sus rostros para ser mejor escuchados. Se detuvieron y quedaron en silencio un instante mirándose fijamente

- Ahh~ Suspiraron ambos al ver que era inútil pelear por algo tan trivial. "Me pregunto si nuestra comunicación mejorará con esto...", se cuestionaba Takano. "Yo...¿Qué debo decir ahora?", por otro lado pensaba Onodera

- Umm~ el castaño no sabía por donde empezar- Aún no me explico como pasó esto...

- Ni yo... pero debemos buscar una forma de solucionarlo, no pienso quedarme en tu cuerpo para siempre, es sencillamente extraño verme a mi mismo actuando de manera tan vergonzosa... "Este imbécil", pensó Onodera, Takano-san era especialista en hacerle hervir la sangre en situaciones menos apropiadas.

- Estoy de acuerdo, además en el trabajo será un gran problema... Oh, y además- "En el trabajo..." ,Takano no pudo evitar dar una pequeña sonrisa y pensar "Tal vez esto no sea del todo malo, al menos por un tiempo yo puedo..."

- ¡Oye te estoy hablando!, ¡¿Qué rayos andas pensando?!

- Nada, solo busco la manera de solucionar esto y... - Se detuvo tocandose la barbilla pensando algo profundamente, como esas antigüas estatuas griegas.

- ¿Hm? ¿Sucede algo? - Preguntó extrañado el "pelinegro" al ver la expresión de si mismo.

- Cuando tengamos sexo, ¿Quién será el uke? Sería extraño atacarme a mí mismo... - Dijo Takano en un tono de lo más tranquilo

- ¡! ¡Tú- Tú- Deja de pensar estupideces y concéntrate en solucionar esto! - Gritó Onodera mientras le tiraba una revista que tuvo a la mano

"No, no, ¡No!, ¡Este tipo no está tomando las cosas en serio! ¡¿Como puede actuar así?! ¡Debe ser un sueño, debe ser un maldito sueño!"

- ¡Oye, no me hagas poner esa cara! Qué patético, por dios... - Dijo takano tocándose la frente

- ¡Caaallateee!

Días para que Onodera Ritsu regrese a la normalidad: 30

EXTRA:

- Primero date un baño, ¡Hueles fatal!

- Es-Esta bien... "Rayos, va a ser muy difícil deshacerme de Yokozawa, ¡Es mil veces peor que Takano-san!". Onodera puso los útiles de aseo cerca y cuando se dispuso a sacarse la ropa pensó: "¿Eh?, un momento, ¡Este es el cuerpo de Takano-san!, ¿Cuenta como un ataque?, ¡No, No! ¡¿Qué estoy pensando?! Pensamientos indecentes, salgan de mí". Tomó aire y cerrando los ojos se quitó toda la ropa, de pronto abrió los ojos y se encontró frente a un espejo de cuerpo entero, no pudo evitar sonrojarse y dar un grito. "¡¿Quién rayos pone un espejo de semejante tamaño en su baño?!, Uh, no, Takano está sonrojado, ¡Oh, no, soy yo!" , cerró los ojos nuevamente apartándose del espejo. "Mejor hago esto con los ojos cerrados".

- Oi, Takano, ¡¿Qué rayos haces ahí dentro?! ¡Date prisa! - Dijo Yokozawa golpeando la puerta

- ¡! - "Umm, bien, empecemos", pensó el castaño cerrando los ojos y abriendo la regadera. Luego se dispuso a jabonarse el cuerpo, con lo que empezó a palpar la pared hasta llegar al lugar donde se encontraba el jabón. "Aquí está", se dijo a sí mismo. Empezó a jabonarse cuando notó que el jabón no hacía espuma, "¿Eh?, ¿Qué tipo de jabón es este?", de pronto abrió los ojos y vio en sus manos nada mas y nada menos que el celular de Takano. " ¡!"

- ¡Me va a matar, me va a matar! - Dijo aterrorizado

- ¡Masamune, sal de ahí de una maldita vez!

- ¡Es- Espera! - Fue lo último que pudo decir Onodera antes de ser llevado en contra de su voluntad hacia el hospital.

-