Capitulo I: Intervención repentina

*Midna P.O.V*

Ayer estaba haciendo mis labores en el palacio, como siempre, un día mas...

Aburrido y sin nada que hacer, al menos nada de interés personal.

Tome un respiro hondo, la verdad nunca me había esmerado tanto en algo...

Cierto, para que me engaño, esmero es sinónimo de "Regreso a Hyrule" algo obviamente imposible.

Una lagrima salió de mi ojo, una muy dolorosa...Ya no lo quería recordar...

Tan sereno, tan amable, tan gentil, tan noble...

Así era el...

Así era mi Link.

Mi Cachorro, mi Héroe, mi GRAN AMOR...

Hoy me despierto agitada, como casi todas las mañanas; ser princesa no es solo sentarse y recibir gente extraña, implica ser educada, respetuosa y hospitalaria, aunque debo reconocer que desde que me fui trato de controlarme al máximo.

Acabo de terminar un sueño tan bello, ojala fuese real.

Estaba caminando hacia el Castillo de Hyrule, con ropa algo extraña a mi parecer; habían muchos individuos viéndome, es obvio ¿Cada cuando ves personas de piel azul?

Caminaba y seguían las miradas penetrantes de aquellos desconocidos; voltee a ver un momento al frente, mis ojos se abrieron de par en par ¡Era Link! y...¿Por que iba vestido tan extraño igual que yo..? La Princesa Zelda estaba junto con el, al frente, es que ¿Acaso era una boda...? No lo se, pero por tanta gente y un altar, era bastante lógico que de eso se trataba...

Mi contraparte comenzó un discurso muy formal y largo sobre el enlazamiento nupcial y otras cosas que no recuerdo con exactitud...

Link solo tomaba mi mano con fuerza, diciéndome con ese gesto "No te alejes de mi" y yo...yo solo me limite a sonreír.

Llego el momento del juramento; sus limpias palabras y la manera tranquila con las que las pronunciaba hacían que mi ser se inundara de felicidad, felicidad que actualmente, en la realidad, no siento...

El me dijo muy feliz, que nunca me iba a abandonar, que siempre estaría conmigo, que SIEMPRE me iba a amar.

Le respondí casi lo mismo, siempre juntos, siempre unidos, SIEMPRE UNO SOLO...

Al momento de ponerle el anillo, no me pude contener y unas cuantas lagrimas salieron.

Link también me puso el anillo de bodas, era precioso...

Zelda indico que podía besarme; en eso, sentí un suave roce en mis labios...

En ese momento desperté, por un momento visualice el anillo que Link me había "dado", estaba en mi mano, pero luego desapareció.

En verdad estoy arrepentida de no haberle confesado mis sentimientos, ahora bien depende de lo que contestara seria mi situación, puede que estuviera llorando sin consuelo alguno o que estuviese mas feliz que nunca...

Todo dependía de el...

Continuara...