Bueno... Despues de medio año les traigo el cap de verdad no me odien ni me maten .-. y... disfrutad (?
Lysandro POV
- Díganme que es una broma de mal gusto…- Comentó un Nathaniel no tan feliz, lo comprendía, después de todo sentí mucha rabia cuando Dimitry dijo aquello sobre una competencia para enamorar a mi pequeña Fuyu.
- Delgaducho, ese idiota nunca bromea.
- Castiel tiene razón… Desde que conozco al profesor Dimitry, cuando hablaba de Fuyu se le veía muy serio y cuando me comentó sobre su boda y que quisiera que ella tuviera un novio se le veía muy serio.- Dijo Kentin.
- Kentin, ¿Sabías las intenciones de la reunión de hoy?- Dije tratando de ocultar mi total enfado.
- Bueno… El profesor Dimitry me dijo que quería una pareja para ella… pero no pensé que iba a hacer una reunión así y que me mostraría que ustedes… bueno ustedes… ya saben… sienten algo por Fuyu.
- Ahora qué hacemos.- Nathaniel comentó.- No podemos competir por Fuyu, sería como tratarla como un premio.
- Estoy de acuerdo contigo, Nathaniel. No creo que a la damita le guste ello.
- Puff.-Bufó mi amigo pelirrojo.- Me llega.
- Castiel, a ti te llega todo.
- No me critiques, Sr perfección.
- Ya basta. No quiero sangre en el patio… Chicos, yo si pelearé por Fuyu.- Dijo Kentin con un tono muy seguro saliendo de su boca, haciendo en mi un sentimiento de enojo…- Al momento de conocerla, ví que ella era alguien hermosa, con una singular sonrisa, adorable, con un corazón noble…
- A mí solo me pareció una tabla.- Bromeó Castiel.
- Castiel, tenle más respeto a Fuyu.
- Serás el delgaducho pero no eres mi jefe, imbécil.
- Fuyu, es especial…- Habló un muy sonrojado Nathaniel.- Ella es diferente…
- Mejor me largo antes que se pongan dulces por aquí.- Comentó Castiel colocándose un cigarrillo en la boca.- ¿Vienes Lysandro?
- En seguida voy.
- No dejare que se queden con ella.-Susurró Nathaniel apretando sus puños.
- Entonces no te lo dejaré fácil…- Susurré lo más bajo que mi voz pudo lograr.
Fuyu POV
Un sonido me despertó de mi siesta. Era el celular, media somnolienta conteste.
-¿Quién?
-Valla creo que alguien está en estado zombi.
- ¡Viktor!- Grité de la emoción haciendo que me cayera de la cama.
- ¿Te caíste de la cama, verdad?- Dijo aguantándose de la risa.
- Cállate.
- ¿Me extrañaste?- Se le notaba la sonrisa desde aquí.
- Sí, mucho. Eres mi mejor amigo y aquí…Estoy sin ti.
- Solo espera.
- ¿Espero a qué?
- Nada y algo interesante que contar.
- Dimitry es mi profesor, se va a casar y quiere que tenga novio.
- Lo último no me sorprende, pero… ¡¿SE VA A CASAR?!... Apuesto 100$ a que Magdalena le pidió.
- Me debes 100$ entonces.
- No hablas en serio.
- Cuando me veas me pagarás.
- Lo decía en broma… No puedo creer que por fin se volviera un macho que se respeta como yo.
- Si claro y yo soy un hobbit perdida en un mundo de gigantes.
- Mejor me callo.- Nos comenzamos a reír mucho.
- Eres un idiota.
- Pero soy tu idiota favorito.
- Eso es cierto.
- Se te extraña.
- ¿Skype?
- No puedo, estoy en la oficina de papá.- Viktor desde los 14 años ha apoyado a su padre en su compañía internacional, podría decirse que es un genio.
- Ouh… Lo siento. Creo que mejor cuelgo
- Te extraño.
- Y yo a ti.
Viktor es de aquellas personas que siempre van a protegerte y estar ahí para ti. Él fue mi único apoyo cuando sucedió la muerte de mi Tío Samuel, me chocó demasiado, después de todo él era como un padre para mí. Viktor siempre ha sido un imán de chicas, pero solo logró salir con su ex novia Laeti. Me alegra que hayan terminado puesto que ella era una total perra y me odiaba. Ah si, esto capaz no importe, pero Viktor me gustaba antes, sin embargo a p*ta de Laeti la cagó toda y bueno otro corazón roto en la lista, claro está que él ni enterado de la situación.
Iba a dormirme otra vez pero oí la puerta abrirse… Mierda…
Te acuerdas cuando eras niño y te emocionabas por ver a tus padres después del colegio, pues cuando creces, es todo lo contrario, a menos para mí, porque los padres vienen y te rompen esa burbuja de paz interior. La razón, pues los adultos creen tener la razón, pero hay veces que están muy equivocados y cuando tú los corriges, te mandan la mismísima mierda.
- Fuyu, tengo hambre.- Dijo mi padre exigiéndome.
- Ahora.- Tuve que improvisar una comida.
- Hija, haz agua para tomar té.- Papá, el agua no se hace, se hierve.
- Acá está tu té. Me voy a mi habitación.
- Espera, haz hablado con tu hermano.
Hay algo que también me irrita de los adultos… Siempre, absolutamente en todo, te comparan con los demás, y si eres el menor te comparan con tu hermano mayor o viceversa. Y no olvidemos las claras preferencias.
- Sí, me mandó mensaje en el instituto.
- ¿Y qué dice?
- Que está bien y les manda saludos.
- Mi hijo.-Dijo con orgullo.- La casa está vacía sin él.
- Gracias por decir que soy nada en esta casa.
- No quise decir eso, Fuyu.
- Pero lo dijiste.
- ¡No me vengas a contestarme!
- No te estoy contestando, digo lo que pienso. Y por favor no me grites, no tienes el derecho.
- ¡Soy tu padre! ¡Te puedo gritar cuando quiero!
- Pues eso está mal.
- Ya me harte. ¡Tú no tienes voz ni voto en esta casa!
- Lo sé.- Dije mientras me encerraba en mi habitación.
- ¡Fuyu, abre la puerta!
Solo lo ignoré, para qué pelear. No tengo voz ni voto aquí…
Después de unos 5 minutos, se fue a su habitación, mamá llego a los 10.
- Fuyu, ¿qué sucedió ahora con tu padre?- me habló desde el otro lado de la puerta.
- Lo de siempre.
- Debes tenerle respeto.
- Mamá no lo defiendas. Soy su empleada.
- No digas eso.
- Admite que es machista.
- Lo admito, pero él te quiere.
- Pero me llega.
- Fuyu, no hables así de tu padre.
- Ya cállate mamá. Tú piensas igual que él. Quieren más a Charly que a mí.
- …
- Tú silencio dice más de mil palabras.
- Perdón hija que me decías. Me llamaron del trabajo y no te escuche.
- Siempre es lo mismo.
- Duerme bien.
Nunca me escucha y dice que me quiere. Me quiero ir. No estoy de ganas de dormir, ahora.
Me coloqué una polerón gris que me queda a la altura de los muslos, agarré las llaves de la casa, mi celular, mis audífonos y "Las aventuras de Sherlock Holmes" la primera parte, un buen libro siempre alegra el día, y me dirigí al parque.
De noche, este parque se veía bellísimo. Los faroles iluminando el pequeño lago con unos cuantos patito, los árboles y las luciérnagas. Muy pocas veces en vida las había visto, son realmente bellísimas. Me dispuse a leer debajo del árbol más cercano al lago. Y ahí me quede toda la noche hasta que caí en brazos de Morfeo.
Castiel POV
Después de la inútil reunión que hizo Dimitry, me largue a mi departamento seguido por Lysandro, porque él y Leigh viven al lado. Teníamos que pasar por un parque, donde paseaba a Demonio, mi perro.
Al pasar cerca del lago, vimos a…
Mierda… Espero que esta sea una jodida broma.
La tabla de planchar estaba en un árbol dormida con un libro en su regazo. Lysandro se le acercó preocupado y le seguí… Ella se veía hermosa, adorable, frágil y tranquila durmiendo… Castiel estas sonando muy marica hoy, ¿Qué bicho te pico?
- No podemos dejarla aquí.- Dijo Lysandro observándola con ternura…Idiota…
- Estará bien, ya larguémonos. Tengo sueño. Esa tabla se las arreglará sola.
- Es una señorita, a estas horas es muy peligroso para una damita.- Me dijo mi victoriano amigo.
- Se. Las. Ingeniará. Ahora, vámonos.- Lysandro me veía molesto.- Leigh se preocupará.- En estos momentos donde Lysandro dice: "Hay que ser caballeros" uso a Leigh como arma. Ese tipo será pacífico, pero odia que su hermanito llegue tarde por la culpa de su mejor amigo problemático, o sea yo.
- Tienes razón.
- Excelente. Ahora… Larguémonos que tengo sueño.
- Pero no puedo dejarla.- Estoy estresado, porque el estúpido de mi amigo está babeando por ella.
- Pues una vez no te hará daño.
- Castiel, puedes dejar de ser un simple egoísta. La pobre no puede estar sola a estas horas. No me importa si Leigh se enfurece conmigo, él me comprenderá. No la dejare sola.
Estoy frustrado. Demasiado. No quiero que se quede a solas con la tabla y por eso quiero que el terco de mi amigo se largue de una vez… Me siento marica. No sé qué tipo de mierda me han metido en la comida de la cafetería.
- Vete.
- Pero no puedo dejarla…
- No estará sola.-Suspiré y miré a la chica bajo el árbol.- Me quedaré. No quiero que tu hermanito me odie mañana.- Y que te quedes aquí con ella.
- ¿Estás seguro?
- Ya vete pequeño niño de casa. La cuidaré.
- No hagas nada que puedas arrepentirte después.- Me dijo serio, nunca lo había visto tan así.
- Está bien. Está bien.- Dije en tono burlón.- Nunca sería muy mierda como para aprovecharme de una chica dormida.
- Confío en ti. Ya me retiro.- Él se acercó a Fuyu, besó su frente y le susurró algo. Ni pinche idea de que fue, pero rodeé los ojos y lo invité a irse.
Mi amigo se fue dejándome a Fuyu dormida. Me iría y la dejaría, pero… Mierda no puedo, es más, no quiero. En serio, no sé qué carajo me está sucediendo ahora. Pero me he preocupado por una chica y la he alejado de mi mejor amigo, porque me molestaba verlo cerca de ella… ¿Qué estás haciendo conmigo Fuyu Clare?
