Nuestro Último Adiós: ¡Abre los ojos, Misty!

Tracey furioso con su amigo Ash se dirige al Gimnasio Celeste donde él dedujo que lo más probable es que estaría ahí.

Ash en tanto arrinconaba a Misty contra una pared mientras la tomaba de la cintura.

—Misty…debes saber que durante estos años que estuvimos separados nunca dejé de pensar en ti—le susurraba en el oído mientras unas de sus manos levantaba su camisa.

La pelirroja trataba de quitarse de encima al chico—Ash tú no eras así, ¿Por qué haces esto sí tienes novia?

—Ella no me importa, además estoy con ella porque quería a alguien que pudiera llenar el vacío que había en mí.

— ¿Cómo puedes decir algo así de tú novia?, y sí era así ¿porque le dijiste que sí?—mirando con un poco de temor la actitud de su mejor amigo. A pesar de que ella sabía que estaba mal, que era un chica con un fuerte carácter no podía frente a los encantos de batalla y es entonces que se da cuenta que él ha variado mucho de aquel Ash bobo aunque esto no era lo que ella esperaba de él sino que se diera cuenta de sus sentimientos, que fuera un caballero. Una vez más ella perdía este duelo con Ash y sin más remedio se deja desnudarse por Ash. Sin embargo llega Tracey asombrado con la facilidad de Misty para entregar su cuerpo a Ash.

— ¡Ash Ketchum! Suelta en este preciso instante a Misty—le gritó enfadado a su amigo.

—De acuerdo—dijo Ash mientras recogía su gorra para marcharse.

— ¿Cómo puedes hacerle esto a tú novia Serena?, ¿Ella sabe algo de esto? —encarando a Ash.

—Obviamente que no, además si le dices algo no te creerá ya que ella está loca por mí—le dijo de forma engreída.

Luego de que Ash se fuera, Tracey espero que Misty se vistiera y luego se sentaron en el comedor del Gimnasio para charlar acerca de lo ocurrido. La de cabello anaranjado le explica que a pesar de sus intentos de zafarse de él, ella termina cediendo ya que había algo en él que la hipnotizaba.

Serena en tanto terminaba de relajarse en el spa ignorando lo que hacía Ash, en eso ella coge un teléfono y llama a su novio para que viniese a buscarla. En media hora Ash llega dándole un apasionado beso mientras agarraba uno de sus pechos. Aquello no molestaba en absoluto a Serena ya que ella dejaba que le hiciese lo que quisiera siempre y cuando no la abandonara.

Al día siguiente Ash se fue a una montaña para entrenar junto a Serena y sus pokémon lo cual Misty aprovecho para visitar a Delia. En la residencia Ketchum, Delia acomodaba los muebles junto con Mr. Mime cuando siente el timbre, era le pelirroja y Delia le da un abrazo haciéndola pasar dejando de lado sus tareas domésticas.

—Hola Misty, ¿quieres tomar té? —aquella visita ponía de muy buen humor a Delia.

—Sí, por favor—le responde mientras se sienta en el sillón.

—Mr. Mime, ¿puedes traer dos tazas de té? —Tomando asiento— ¿Y dime Misty a que se debe esta grata visita?

—Necesitaba hablar con alguien, ya que el estar mucho tiempo en el Gimnasio me ahogo…además he estado pensando seriamente en dejar Kanto por un tiempo—al hablar de aquello con Delia, Misty se sentía tranquila.

— ¿Es por Ash? —cambiando su alegre rostro a uno de preocupación.

—Por él de ahora no…más bien por el Ash que conocí tiempo atrás…desde que nuestros caminos tomaron rumbos diferentes me sentí sola, pero al recordar el entusiasmo de Ash me dieron ganas de viajar una vez más y si la suerte estuviera de mi lado, encontrarme con Ash hubiera sido lo mejor que me hubiera ocurrido, pero ahora…perdón por contarles mis problemas a usted pero es que…

—No debes disculparte por nada, al contrario, me alegra que me cuentes lo que te sucede porque recuerda que yo te tengo mucho aprecio y me preocupa mucho verte así sin saber qué es lo que te ocurre—abrazando a la pelirroja—perdona a mi hijo Ash…ni yo sé el porqué de su actitud.

—Tal vez se le hayan subido los humos a la cabeza o aquella chica le ha estado metiendo cosas en la cabeza…aunque a ciencia cierta no sé cuál será la razón.

Delia abrazaba a Misty pero luego la pelirroja se aleja de ella y le dice en que le puede ayudar, la madre de Ash comprende que alguna tarea hogareña le haría sentir bien, entonces le dice que le ayude a cortar el pasto mientras le da indicaciones a Mr. Mime para que termine de ordenar los muebles. Así se pasaron toda la tarde hasta que Delia le avisa a Misty que su hijo iba a regresar en una hora preguntando si se iba a quedar a tomar once o se iba. Para sorpresa de Delia la pelirroja decide quedarse porque quería hablar con Ash.

A eso de las ocho de la llega Ash & Serena muy acaramelados cuando se percatan de la presencia de Misty mas esto a Ash no le importa y le agarra una pompa a Serena, causando la furia interna en Misty. Serena le dice a Ash que va a ducharse, Ash quería bañarse junto a ella pero Delia le jala una oreja y le dice que debe hablar con Misty. Entonces los dos entran al cuarto de él, dejando la puerta con seguro.

— ¿Así que quieres hacerlo otra vez? —Ash se preparaba para acariciar a Misty pero es detenido por una fuerte cachetada de ella que lo deja sangrando.

—Escúchame bien Ash Ketchum, esta vez no dejaré que te aproveches de mí, si eres hombre me responderás con sinceridad a la pregunta que te haré…tú has dicho que me amas pero lo que veo es que te revuelcas con Serena y cuando llegaste aquí le agarraste el trasero sólo para provocarme entonces ¿a quién amas realmente, a mí o a Serena?...por favor quiero que seas sincero porque esto me afecta tanto a mí como aquella chica, ¿o es acaso que tan solo somos objetos para ti?

Aquellas palabras colaron muy hondo en Ash quién no sabía que responder y Misty luego de aquello le dice que esperara tres días para que le dé una respuesta, hasta entonces ella no le hablaría ni le permitiría la entrada al Gimnasio, así dejo a Ash perplejo quedando inmóvil.

Misty se da cuenta que estaba muy oscuro, entonces Delia le invita a quedarse a dormir, la pelirroja duda por unos instantes pero se da cuenta que es muy peligroso irse de noche además que su Swanna estaba cansada. Decide llamar a sus hermanas para avisarles que se quedaría en la casa de la señora Delia, éstas no le dieron mucha importancia y que debía cuidarse antes de hacerlo con su novio. Aquello enfureció a Misty quién se guardó unos cuántos insultos por respeto a Delia.

Aquella noche no fue una de las más placenteras para Ash quién se había dado cuenta de sus errores y que debía escoger a la chica que realmente amaba; aquella chica era Misty, él sabía del principio que Misty era la única de entre todas las compañeras de viaje. Entonces decide abrir la ventana para observar el cielo y replantearse algunas cosas. En la pieza de Delia, Misty miraba a través de la ventana las estrellas pensado cuándo y cómo fue que Ash cambió drásticamente, cuando él se convirtió en un mujeriego. Sin darse cuenta, ambos se encontraron fuera de la casa, la noche era cálida, los dos se quedan mirando. Ash se acerca a ella y le pide disculpas por tomarle el pelo de esa forma, Misty no dice nada, sólo le sonríe y se acerca para abrazarlo. Bajo las estrellas ellos se dan un cálido y apasionado beso sin que Ash intentara agarrarle un pecho o su trasero, no, aquello fue un beso de amor.

—Prométeme que dejarás a Serena—le susurró al oído.

—Te lo prometo, Misty—y bajo aquella promesa los dos se vuelven a sus cuartos para irse a dormir.

Delia sonreía al ver que ellos hayan hecho las paces, mientras que en la habitación de Ash, Serena dormía plácidamente sin percatarse de lo sucedido. Al día siguiente Serena despierta sin Ash, ella se dirigía a ducharse cuando Delia le dice que bajara un momento, la chica baja y se encuentra con su novio y éste seriamente le dice que deben hablar, se van hacia el patio trasero y Serena lo sigue un poco angustiada.

—Escucha bien lo que te diré, porque no voy a volver a repetirlo, lo nuestro llega hasta aquí, de hecho yo nunca te amé…y a quién realmente amo es a Misty…por eso además te quiero pedir disculpas.

— ¿Es una broma, cierto? —Serena colocando una cara de sorpresa.

—No—dijo muy serio Ash—lo que te hice estuvo mal, en ese tiempo yo no entendía muy bien que era enamorarse, en todos estos años lo que más me importaba a mí eran las batallas…

—Pero te deje que me hicieras lo que quisieses…no puedes hablar en serio—le responde con sus ojos llenos de lágrimas.

—Sé que soy un imbécil por ilusionarte, por usarte…pero yo amo mucho a Misty y aquello son mis sentimientos reales.

— ¿Cómo puedes decirme eso ahora?, después de que deje que me tocaras…—mientras golpeaba suavemente al chico condimento.

—Basta Serena, no sigas por favor—le suplicaba Ash.

Luego de aquello Serena se va en un auto que la esperaba fuera no sin advertirles a ambos que ella no se quedaría tranquila prometiendo venganza. Aquello no les importo ya que cuando lo dijo los dos se habían dado un beso largo. Delia estaba feliz, a pesar de que no odiaba a Serena, ella quería como a nuera a Misty.

La hora del almuerzo fue tan relajada que los tres estuvieron a carcajadas como si nada hubiera ocurrido. Al atardecer Ash decide salir de campamento con la pelirroja llevándola al mismo lugar donde la chica pescó a Ash.

—Ash, este lugar…—llegando al punto de la emoción, ella jamás pensó que él se acordaría de aquel bendito día.

—A juzgar por esa emoción, tú no esperabas que me acordara de este dichoso lugar—se queda mirando a la pelirroja.

—Bueno, yo…—sonrojándose por lo dicho por él.

—Ja ja, me gusta cuando te sonrojas—y antes de que Misty pudiera decir algo, él la besa pero dejando una sensación diferente respecto a los anteriores besos.

Misty aparta un poco los labios de ella de él para decirle—Estos son los besos que a una chica le gusta, llenos de amor…Te amo Ash Ketchum…—para luego volver a juntar sus labios con los de él. La noche fue mágica para ambos, un cielo espectacular, una fogata y besándose en el lugar donde se vieron por vez primera.

Al día siguiente Misty llamó a Delia para contarle lo sucedido, esto puso feliz a la madre de Ash mientras él aún dormía. Al despertar Misty le prepara el desayuno y a modo de broma Ash le dice que quería seguir viviendo lo que molestó un poco a la cabello anaranjado pero después Ash la abraza y se disculpa argumentando que era una broma. Posterior al desayuno los dos recorren los alrededores del lugar.

En el laboratorio del profesor Oak, Tracey ordenaba el papeleo mientras sufría como Ash le ha quitado a la chica que más quería aun así era feliz por su amiga. Eso sí él pensaba que Ash nuevamente jugaría con los sentimientos de Misty. En la tarde él decide parar un poco y llamar a Misty para decirle que tuviera cuidado de él ya que sospechaba que Ash no ha cambiado para nada y solo la quiere para placer de él, pero ella no contestaba, ni siquiera sus hermanas quiénes pensaban que Tracey era una molestia. Excepto una de ellas, Daisy, ella a pesar de molestar de manera constante a Misty también sospechaba de él chico.

—Por favor Misty, escúchame…Ash no es él mismo tipo de antes, ahora él solo está aparentando ser amable contigo para después usarte y cuando no le seas útil él te va a de…

Antes que dijera lo último, Misty le da una cachetada—Sólo estás celosa de que yo tenga un chico que me quiere, que me cuide al igual que Tracey, él siempre me amó pero sabía que Ash era el único hombre que tenía cabida en mí…siempre me trataste de fea al igual que mis otras hermanas pero ahora las otras dos me apoyan…porque no eres como ellas, porque no me apoyas…—La pelirroja se retira furiosa mientras su hermana sufría porque su hermana pequeña no le escuchaba.

Misty como la chica fuerte que era no se calienta la cabeza e inmediatamente se va a ver a Delia. Al llegar a la casa, encuentra a Ash solo entrenando con sus pokémon. Ash la ve y la abraza preguntando que ocurría pero la pelirroja evadió la pregunta apretando sus labios con los de Ash. Pasado unas dos horas llega Delia y ve a los dos tortolos preparando la cena.

La cena fue provechosa y los tres reían felices de la vida, el clima era bueno, la pareja se tenía el uno con el otro, Delia tenía unas ganas de abrazar a ambos pero era mejor quedarse ahí quieta. Misty le pregunta a Delia si ella podía quedarse un par de días en su casa ya que quería estar lejos del Gimnasio por ahora, Delia encantada le responde que se quede todo el tiempo que quiera.

En el laboratorio Tracey inyectaba unos sueros a unos pokémon enfermos a la vez que en su tiempo libre se dedicaba a espiar a Ash ya que estaba seguro que él no ha cambiado nada desde su quiebre con Serena, cierto día es sorprendido por Misty detrás de unos matorrales cercanos en el Bosque Verde.

— ¿Tracey, por qué espías a mi novio? —le preguntó Misty enojada.

— ¡Eh yo…! —sin creer que fuera descubierto a pesar de las precauciones que tomó.

—Estás igual que mi hermana Daisy, ella también dice que Ash sigue igual luego de romper con Serena, ¿Acaso estás celoso de que él este conmigo y tú no? —le decía muy molesta.

—No es eso Misty, admito que aún me gustas pero…debes abrir tus ojos y admitir que Ash cambió luego de su viaje por Kalos, ahora él es un mujeriego, quizás a Serena ya la había engañado y ahora él está jugando contigo…

Paf…se sintió el ruido de una fuerte cachetada de la pelirroja hacia su amigo Tracey dejando marcado su mano en el rostro de él— ¡No te permitiré que hables así de Ash!, aunque seas mi amigo no lo tolerare ni siquiera a mis hermanas—fue las últimas palabras que le dirigió Misty a Tracey mientras se iba totalmente furiosa. Tracey la queda mirando muy triste, él en el fondo sabía que Ash mentía, que hace mucho tiempo él dejo de ser él pero por otro lado estaba su amiga Misty, si bien no quería hacerle ningún tipo de daño, no le quedaba opción que seguir insistiendo aunque ella se enojara, aunque ella le diera la espalda, él debía de hacer entrar en razón a Misty no importando lo difícil que pudiese ser, Tracey no quería que a la pelirroja le rompieran el corazón.

Así pasaron dos meses, Misty feliz de la vida caminaba de la mano junto con Ash, sin embargo alguien los acechaba.

— ¿No es bonito el amor?, que lastima será que acabe tan pronto…ja ja—colocando una cara malévola, una cara desquiciada…pronto comenzaría el ataque de Serena…

Continuara…