Capítulo 2: surge el misterio
Desde ese día, la vida de Bia jamás volvió a ser la misma, ella lo sabía, podía sentirlo en su corazón, mientras volaba hacia el paradero de Connor…
-"(¿será esto lo que me advertía mi presentimiento?)" – pensó Bia – "(¿acaso habrá llegado el día en que conocí a mi media naranja?)"
Esta y muchas preguntas se hacia la hermosa Bia, pero aun no conocía del todo a Connor, le había hablado de su pasado, pero no era todo lo que había detrás de ese imponente y atractivo macho. Finalmente llego a aquel árbol, ese sencillo árbol de nueces que le trajo una agradable experiencia, sobre él estaba Connor quien degustaba de unas nueces.
-"Buenos días Connor" – dijo Bia con una sonrisa
-"Buenos días Bia, te estuve esperando" – dijo Connor sosteniendo una nuez con una de sus garras – "digo, no es que ya no te estuviera esperando, dije eso para explicar que yo estaba haciendo eso y… bueno, me alegro de que hayas venido" – dijo Connor riendo levemente y un poco nervioso
-"¿Por qué esos nervios, eh?" – pregunto Bia con cierta curiosidad
-"Sucede que, jamás he convivido con otros de mi especie y estoy nervioso por ir a tu santuario" – dijo Connor, bajando un poco la cabeza – "¿Qué pasa si no me aceptan por haber sido una mascota?"
-"No te preocupes! A mi padre lo consideraron una mascota y finalmente fue aceptado" – dijo Bia aliviando el nerviosismo de Connor
-"Esta bien, iré contigo Bia" – dijo Connor más tranquilo – "pero antes hay algo que debo hacer, espera aquí, de acuerdo?"
-"amm… de acuerdo" – dijo Bia, esas palabras de alguna manera hicieron sentir a Bia que Connor guardaba un secreto que no quería que nadie supiera, ¿Qué pasaría si Connor no era lo que ella vio el día anterior? ¿Qué era ese "algo" que tenía que hacer antes de ir al santuario? Bia se afligió un poco, pero de pronto agito la cabeza en negación de sus pensamientos – "eso es ridículo, de ninguna manera Connor haría alguna atrocidad"
Pasaron unos minutos y Connor no volvía, Bia comenzó a desesperarse, estaba ansiosa de presentarle a toda la tribu a este gran macho que había conocido, así que fue por el, fue hacia la dirección en que Connor había ido y lo vio desde lo lejos.
-"¡Ahí estas!" – exclamo Bia con una sonrisa – "un momento, que está haciendo?" – dijo Bia mientras observaba a Connor ocultar algo bajo un montón de ramas y hojas que el había juntado dentro del hueco de un árbol, este árbol era su refugio por el momento.
-"Espero que nadie los encuentre…" – dijo Connor en voz baja, de repente se percató de la presencia de Bia detrás de él y salió rápidamente de su refugio – "Bia! Que haces aquí? C..Creí que me estarías esperando en el árbol de nueces" – dijo Connor con voz nerviosa
-"ammm… Connor? Que es lo que pusiste bajo ese montón de…" – dijo Bia cuando de pronto interrumpió Connor antes de que le pidiera explicaciones
-"No son más que basura, cascaras de las nueces que comí esta mañana, solo eso" – dijo Connor con voz nerviosa
-"Esta bien, te creo" – dijo Bia, ella se quedó callada un momento, llena de curiosidad por saber que era lo que Connor había escondido, más que curiosidad sentía impotencia, al ser invadida por sus pensamientos de que tal vez Connor era un psicópata, o un homicida, ¿Qué tal si…? Agito nuevamente su cabeza en negación, antes de siquiera terminar de pensar esa pregunta – "mejor vámonos o se hará mas tarde"
-"Muy bien, tu eres la guía" – dijo Connor guiñándole el ojo
-"De acuerdo, sígueme" – dijo Bia con una sonrisa un poco falsa, ya que estaba insegura de que pensar ahora con lo que había visto
Ambos volaron por un buen rato en dirección al santuario, finalmente llegaron y antes de entrar…
-"¿Estás listo?" – pregunto Bia sonriendo pero sin dar la cara a Connor
-"¡Oh sí! Lo estoy" – dijo Connor tomando un respiro profundo – "vamos"
Entraron al santuario volando lentamente, Connor estaba maravillado, por ver a tantos de su especie juntos en un lugar tan hermoso y tranquilo, de pronto varios guacamayos empezaron a volar detrás de ellos, haciendo una especie de escolta, como el día en que Bia y su familia llegaron al santuario. Connor continuaba maravillado por la belleza de aquel lugar, de repente Bia se adelantó a buscar a su familia para presentarles a Connor
-"Oigan! Mama! Papa! Hermanos! Abu! Todos! Salgan" – grito Bia, de repente salieron del nido Blu y Perla, detrás de ellos venia Eduardo junto con Carla y Tiago – "Mama, Papa, él es Connor, es de quien les hable, bueno ustedes ya lo conocen" – dijo Bia refiriéndose a Carla, Tiago y Perla – "papa el es de quien les hable a mis hermanos y mi madre"
-"¿Qué tal?" – dijo Blu muy alegre y extendiendo su garra para saludar a Connor – "me llamo Blu, no me refiero a mi color, sino a mi nombre, soy Blu, mucho gusto"
-"Igualmente, es un gusto señor Blu" – dijo Connor correspondiendo el saludo
-"Así que tú eres el joven del que tanto habla Bia" – dijo Perla con satisfacción – "Me alegra conocerte, espero sepas complacer y cuidar bien a mi hija Bia" – dijo Perla con intenciones de poner nerviosos a ambos y lo consiguió
-"Complacer…?" – dijo Connor muy nervioso
-"Mama!" – exclamo Bia bastante nerviosa – "te dije que él y yo no somos…" – Perla se rio al ver que sus pequeñas pero macabras intensiones se habían cumplido
-"Tranquila, solo bromeo" – dijo Perla riendo levemente, así es, todos habían cambiado, menos Perla, ella seguía siendo la misma guacamaya de 2 facetas, la Perla agresiva y la Perla sensible, sin embargo en ocasiones le gustaba bromear en determinadas situaciones, y esta no era la excepción – "Bienvenido a nuestro santuario Connor, espero te sientas a gusto con nosotros"
-"Muchas gracias ammm.. señorita" – dijo Connor evitando ofender a perla diciéndole señora (ya saben, todas las mujeres son iguales, les dices señoras y pareciera que el mundo se acabara, pero volviendo al punto…) Connor sabía que Perla era una guacamaya de cuidado, después de eso Eduardo se le acercó para darle la bienvenida, pero a su estilo.
-"Buenos días! Y bienvenido a la tribu" – dijo Eduardo con un tono lleno de seriedad, lo cual causo el mismo efecto paralizante que sintió Blu la primera vez que conoció a su suegro – "aquí nos regimos por unas simples reglas"
-"(Ufff, mas reglas)" – pensó Connor, ya que el guacamayo escarlata y brabucón que conoció ayer le había dicho algo similar – "(pero este sí parece un buen tipo, mejor le hago caso)" – pensó Connor
-"la primera, nada de cosas peligrosas de humanos en la tribu, segunda, no poner en riesgo a la tribu, la violación de esta regla amerita el destierro, eso es todo por ahora, espero que disfrutes tu estancia en el santuario, con toda confianza puedes elegir un nido y ocuparlo"- dijo Eduardo mientras daba la vuelta para irse volando – "casi lo olvido, mañana daremos un paseo" – dijo mientras se alejaba volando
-"no es tan malo, se ve algo estricto pero parece un buen líder de su tribu" – dijo Connor
-"así es, mi Abu es un gran guacamayo" – dijo Bia acercándose al lado de Connor
-"¡Connor!" – exclamo Tiago – "vaya, eres exactamente como te describió Bia, alto, apuesto y…" – dijo Tiago antes de ser golpeado levemente por Bia
-"Tiago!" – dijo Bia muy nerviosa
-"Connor eh? Me agrada como suena tu nombre" – dijo Carla sonriendo y quedando un poco maravillada por Connor
-"A ti te gusta el nombre de cualquier guacamayo que te gusta" – dijo Tiago delatando a Carla
-"Tiago!" – dijeron Bia y Carla, mientras Tiago sonreía a forma de evadir el regaño
-"Habrás crecido pero sigues siendo igual de inmaduro que siempre" – dijo Bia en tono burlón
-"¿Qué? Pero si es la verdad, a Carla también le atrae…" – dijo Tiago cuando fue interrumpido por Perla
-"Y Bia le dará un recorrido por el lugar mientras nosotros vamos al nido, de acuerdo?" – dijo Perla algo molesta por lo que dijo Tiago, a la vez que hizo señas a Bia asintiendo con la cabeza, todos se fueron y solo quedaron Bia y Connor
-"Ufff disculpa lo que paso, es que mi hermano siempre ha sido algo travieso y entrometido en algunas cosas, por favor discúlpalo" – dijo Bia
-"No te preocupes, he conocido a muchos que son así" – dijo Connor
-"Y bien, quieres recorrer el santuario conmigo?" – dijo Bia dando la espalda para ocultar una sonrisa y su rostro que se había sonrojado por hacerle tal pregunta
-"Me encantaría" – dijo Connor sonriendo
-"Genial…" – dijo Bia sonriéndole, después salieron volando a recorrer el santuario y buscar un nido donde Connor pudiera quedarse, mientras volaban, sus miradas se cruzaron, lo que ocasiono que Bia sonriera y se sonrojara, de igual manera Connor le sonrió y se sonrojo. Finalmente encontraron un nido vacío, un hueco en un tronco similar al que servía de refugio para Connor, antes de entrar Bia tuvo un flashback del momento en que Connor escondía aquello en ese montón de hojas y ramas.
-"¿sucede algo malo?" – dijo Connor
-"no no… todo está bien" – dijo Bia volteando la cabeza hacia el otro lado – "Connor, esta mañana que fui por ti y regresaste a tu refugio a hacer ese algo que necesitabas hacer, que fue realmente lo que hiciste…?" – dijo Bia con voz un poco deprimente
Hubo un pequeño silencio después de esas palabras, Connor no decía ni una palabra
-"Nada en especial…" – dijo Connor finalmente – "solo guardaba mis mapas para no perderlos y que nadie los encontrara, es todo"
-"(que paranoica soy, solo guardo sus mapas)" – pensó Bia muy aliviada y sonriendo – "lamento haber sospechado así de ti" – dijo Bia
-"No te preocupes, tienes tus razones para hacerlo, me acabas de conocer, y entiendo que no confíes plenamente en mí.." – dijo Connor
-"No! No es eso, mejor olvidémoslo" – dijo Bia, después se percató de que por uno de los huecos del árbol, entraba una luz color naranja – "rápido ven!" – exclamo Bia – "tienes que ver esto"
-"¿Qué pasa? ¿Qué es?" – pregunto Connor
-"el ocaso" – dijo Bia sonriendo y mirando al horizonte
-"wow, es… hermoso" – dijo Connor
-"El reflejo de los rayos del sol sobre el agua casi cristalina del rio provoca un hermoso brillo"
-"eh?" – exclamo Connor algo impresionado por lo que dijo Bia
-"Lo leí en un libro" – dijo Bia sonriendo levemente
–"lo he visto en muchos lugares, desde la cima de las montañas, incluso desde lo alto de un rascacielos, pero jamás desde una selva, es hermoso como se refleja en la cuenca del Amazonas"
De repente ambos se voltearon a ver y de nuevo sus miradas los hipnotizaron, estaban por darse un beso cuando de repente una nube tapo el ocaso, esto hizo que voltearan al frente, dejando de lado ese momento. Poco a poco llegaron más nubes y comenzó a llover, ambos tuvieron que volver a sus nidos, Bia acompaño a Connor hasta el nido donde se quedaría a dormir y luego se despidió de el
-"El casi… yo y el… casi.." – dijo Bia en voz baja – "casi nos besamos" – sonrió
En ese mismo momento, en el nido de Connor…
-"No puedo creerlo, Bia es tan increíble, se ve tan radiante, me encanta el brillo de sus ojos… es tan… hermosa" – dijo Connor algo estupefacto – "y casi la beso… no debí caer en sus encantos, no, no quisiera lastimarla, jamás he salido con una chica, de seguro lo echaría todo a perder a la menor oportunidad, pero simplemente no puedo evitar sentirme atraído por ella… debo hacer algo"
Esa noche, cuando la lluvia ceso, Connor salió del nido y sin hacer ruido, se dirigió hacia su refugio en las orillas de la arboleda, pero su plan de no despertar a nadie no funciono al cien por ciento, Carla, quien había planeado ir a verlo esa noche, vio que el salía del santuario y lo siguió, hasta su refugio, ahí ella lo observo sacando una extraña bolsa, no alcanzo a ver bien lo que saco, de repente Connor parecía haber sacado lo que quería y enseguida regreso al nido en el santuario, Carla se escabullo en el refugio de Connor y busco esa extraña bolsa que él había sacado hace unos instantes, se dio cuenta que estaba sellada por una cerradura
-"Connor debe tener la llave, sin ella no podré abrir esta bolsa" – dijo Carla – "mejor veré que es lo que se llevó de aquí" – regreso al nido y se durmió, esperando hasta el amanecer para averiguar lo que Connor había tomado de su bolsa
Carla no podía soportar esa intriga, así que antes del amanecer salió hacia el nido de Connor, tenía esperanzas de quitarle lo que tenía, pero para su sorpresa, Connor ya no estaba en su nido, Carla voló hacia lo más alto del santuario y desde arriba vio como Connor se internaba más en la selva, decidió seguirlo, lo siguió hasta que Connor se detuvo en un árbol, de repente llegaron unos monitos pequeños y tiernos.
-"Toma, es un pago de buena fe, a cambio de cierta información y su apoyo para una pequeña misión" – dijo Connor con voz seria, dándole un extraño paquete a uno de los monitos el cual parecía ser el líder de ese grupo.
-"Que estas tramando Connor..?" – se preguntó Carla, bastaron unos pocos segundos en que ella estaba distraída para voltear y encontrarse de frente a Connor.
-"¿Se le perdió algo señorita?" – pregunto Connor, todo aquello sucedía mientras Bia dormía plácidamente en el nido, soñando una vida junto a Connor…
Segundo cap. De mi primer fanfic, si les gusta comenten y/o suscríbanse
