Saga Crepúsculo y sus personajes NO me pertenecen, pertenecen a Stephanie Meyer. Sin embargo, esta historia es de mi autoria.
Edward Viajó por todo el mundo tratando de convertirse en un buen rastreador pero cada aroma le recordaba a su tua cantante y decidió abandonar ese proyecto. ( Aparte de que era terriblemente malo) Un silencio sepuscral se apoderó de los recuerdos de Forks, enterrándolos sin remedio: eran un tema prohibido.
Todo estaba como él no quería. Había pasado un año aprox. Y estaba solo. Más sólo que nunca: Sus hermanos la habían dado espacio. ¡Cómo si lo necesitara! Edward Cullen se convencía día a día que Bella sufría por él, que lo extrañaba y que si él volvía, ella le diría sí. Todo como antes, incluso, mucho mejor. Volvería y serían felices, le mostraría su arrepentimiento. Ese egoísmo de creerse deseado sin límites por una débil humana fue lo que le hizo volver. Serían compañeros eternos después de la universidad de Isabella, juntos para toda su desalmada eternidad.
Edward en sus momentos de debilidad, luchaba por no llamar a Alice y pedirle que diera un vistazo al futuro de Isabella Swan. Un noche lluviosa, mientras él estaba en Francia, le habló. Esperó 15 min en lo que Alice tosía un poco y platicaba sin remedio, contándole todo lo que habían hecho.
-¡EDWARD!- grita ese vocecilla de duende finalmente, riendo. El vampiro rie sonoramente y contesta un poco alegre. La extraña, extraña sus desplantes de loca fashionista. Extraña a toda su familia y a su juguete humano.
- ¡Alice! Te hablo para…- pero un bufido lo interrumpe. Escucha atentamente y gracias a su fino oído distingue la voz de Rosalie (furiosa, escéptica, hiriente) discutir con la de su madre y padre. La escena es una pequeña pelea entre los Cullen's que habitan en San Francisco.
-Ya lo sé.- susurra Alice sin muchas ganas esta vez. Alice en ese momento muerde su labio inferior, Rosalie bufa de nuevo y Emmet la abraza. La pequeña vampirita le sonríe a su esposo, cómplices, y vuelve a hablar. – Mira…como decirlo…Es que,Ed, no veo nada. Cuando recién nos fuimos podía verla con claridad pero ahora todo es borroso, lo siento espero que no tenga…-
Click. Edward cierra su celular y lo rompe. ¿No la puede ver? No es posible! No está muerta, es seguro eso. Sólo hay una posibilidad y poco a poco Edward comprende. Está relacionada con lobos, con Jacob Black. Una ira creciente se apodera del adolescente eterno. Esa misma ira provoca a Edward y lo hace comprar 1 boleto directo para Forks.
Alice, por su lado, tiene una visión. Isabella hablando con Edward en su casa, diciendo que no es posible. Sin llorar, sin titubear, sin sentir el más minímo sentimiento de tirar por la borda su vida reciente con el lobo y abrazar a Edward. Un beso en la mejilla cierra todas las esperanzas de ambos vampiros. Alice abre sus ojos y aprieta la mano de su esposo.
Bueno, este fue un cap relativamente corto -.- Lo siento, es que Edward es emo!
Gracias a todos los que están leyendo este fic, muchas gracias en serio! Ahora trabajo con una del titanic *-* a ver como sale xD
