Dimitry POV

- Así que aceptaste el caso.

- Sí, sí lo Hice.

- ¿Por qué? ¿Pensé que odiabas los casinos?

- Los odio Nathaniel, pero quiero saber si Tsukiyomi Megumi es una trampa o una verdad.

- Bueno Dimitry, trabajaras con Lysandro y conmigo.

- Estoy totalmente informado.

- Me alegra trabajar contigo otra vez, no trabajábamos juntos desde que yo ingrese a la CIA.

- Hace dos años. Tú tenías 15 y yo 16.

- Si me acuerdo. Ingresaste a los 14 eres todo un prodigio.

- Solo me considero astuto y buen estratega.

- No seas modesto. Dimitry, ya que te incluyeron en mi caso te sugiero ver el canal 115, ahí van a hacerle una entrevista a Tsukiyomi Megumi.

- Está bien, entonces colgaré, Nos vemos.

- Hasta pronto.

Colgué el teléfono y me dirigí a la sala a prender el televisor, y poner el canal que Nathaniel me comentó. Al prender la pantalla se veía que una joven de 16 años, con cabello largo y café, con ojos oscuros, a simple vista era hermosa, llevaba puesto un vestido de color negro con un lazo rojo.

- Con ustedes la "princesa del casino" Tsukiyomi Megumi.- dijo la presentadora cuyo nombre es Carla.

- Un gusto estar en tu programa Carla.- Dijo aquella chica con un tono amigable, pero sentí que no era verdadero.

- El gusto es mío Princesa.- Hablando de falsedad… La hipocresía en persona.

- Por favor, dime Megumi, me molesta que me digan princesa cada rato -. Comentó y esta vez sentí que decide la verdad.

- Entonces… Megumi, ¿Dónde aprendiste a jugar de manera tan impresionante?- Dijo la entrevistadora, mientras la joven a su lado soltaba una risilla.

- Me enseñó mi abuelo, pero en si mejore yo sola.

- ¿Cómo así?

- No lo sé, solo uso puras estrategias, eso es todo.

- ¿Qué acostumbras jugar en los casinos?

- Póker, Black Jack, la ruleta, Bácara, los dados e incluso el ajedrez.

- ¿Ajedrez? ¿En un casino?

- Aunque usted no lo crea, sí. Hay muchas personas que apuestan mucho en el ajedrez

- No sabía ello, creo que tengo que salir más…

- Deberías.- dijo sarcásticamente.

- Una preguntita ¿Quiénes son esos jóvenes que siempre te acompañan? , debo decir que son muy simpáticos.

- Bueno él es Castiel – Dijo señalando al pelirrojo.- Y él es Kentin.- Señalando al chico vestido de militar algo sonrojado.- son mis 2 mejores amigos.

- ¿Y Nunca fueron nada más?

- No, solo amigos.- Dijo ella algo sonrojada, se le veía tierna.

- ¿Y alguna vez te has enamorado?

- No, bueno eso creo.

- ¿Crees que te puedas enamorar pronto?

- No creo, no tengo tiempo para eso.

- Bueno cambiando drásticamente de tema… ¿Sabes que eres sospechosa de farsa que incluso la CIA te investiga?- Tengo que hablar de esto con el jefe. ¿Cómo saben eso?

- Si, lo sé. Es obvio, incluso yo, sospecharía de una joven de 16 años que le ha ganado a varias personas, pero les aseguro que yo no soy una farsa.-Eso es lo que averiguare…

- Muchas personas se han sorprendido con tus triunfos, cuéntanos ¿Qué se siente haberle ganado a Hikaru Fujisaki, el gran dueño de una serie de casinos en las Vegas?

- Podríamos decir que me siento bien.

- Lo dejaste en quiebra.

- Se lo merecía.

- Por qué dices tal comentario.

- ¿Has revisado cuáles casinos eran de su propiedad?- La reportera rápidamente saco una lista de casinos. Mientras yo desde mi casa sacaba mi laptop para revisar.

- Si, están, El Golden River, El Palace Circus, El Obelisco, El Imperio de Cesar y más. ¿Pero qué tienen que ver estos casinos?

Un momento esos casinos los he escuchado antes, comencé a revisar mi laptop y esos casinos…

- Todos esos "casinos" han sido acusados de estafa y coima.- No puede estar pasando…- Yo he sido informada de ello. Por eso si te das cuenta hay más casinos que los he dejado sin nada.

Tiene razón, El Angora, Fata Morgana, Poseidón, todos esos casinos fueron acusados de estafa dentro del transcurso del año y ella los dejó en quiebra hace un mes… ¿Qué planea ella?

- Entonces… ¿por qué?

- Porque odio a los estafadores, y mi meta es lastimarlos donde más les duele… Su dinero. Bueno es todo por hoy y tengo que trabajar… Nos vemos…- Y se retiró del set dejando a todos con la boca abierta…

Interesante señorita Tsukiyomi, lo que me sorprende, es un gusto investigarla.

Mi celular comenzó a sonar otra vez.

- Crawford… ¿Quién habla?

- Nathaniel otra vez, ¿Viste el reportaje?

- Sí, ella es increíble ¿Verdad?

- Sí, pero he le creído nada.

- Deberías creerle, lo que dice es cierto, yo he investigado sobre esos casinos.

- Entonces ¿le crees?

- Aun no, totalmente. Por eso acepte el caso.

- Ven a la central necesitamos organizarnos.

- Está bien. Voy enseguida.- Colgué y me dirigí a mi auto.

Al llegar a la central, me dirigí a la oficina del jefe, quien es el hermano de Lysandro, Leigh.

- Crawford, ¿Qué sucede?

- ¿Cómo que "qué sucede"? Los medios saben que sospechamos de Tsukiyomi Megumi.

- Estoy enterado, no le veo el problema.

- ¡¿No le ves el problema?! ¡Puede perjudicarnos en nuestra misión, y te informo que TU hermano está participando!

- Lo sé.

- Leigh, es un gran problema, Tsukiyomi Megumi puede sospechar de nosotros.

- No lo hará, para eso están sus identificaciones falsas.

- Está bien.- Luego de un rato llegaron Nathaniel y Lysandro.

- Hermano, Nathaniel, por llegaron.

- Tuve un par de inconvenientes, perdona la demora.

- ¿La libreta otra vez?

- Si Dimitry, Lysandro perdió otra vez su libreta y me pidió ayuda para buscarla.

- Bueno ya que todos están aquí, infórmenme.

- Bueno, según la entrevista que tuvo hoy la sospechosa, ella no miente, sino todo lo contrario, e incluso usa sus habilidades en el casino para dejar en quiebra a los dueños que son fraudes.- Comentó Nathaniel.

- Fueron interesantes sus respuestas, es muy inteligente.- Comento Lysandro.

- Según la oficina de identidad, va a cumplir 17 dentro de dos meses.

- Crawford, has investigado mucho a la chica.- hablo mi jefe.- ¿Por qué tanto?

- Siempre investigo de más, jefe.

- Me parece muy bien. Continúa Nathaniel.

- Lo que planeamos hoy es ir al Casino "Morfeo".

- ¿Plan? No me han informado de nada -. Dije confundido.

- ¿No te informe? Creo que olvide decirlo.

- ¿Tú? Siempre, no te olvidas de tu cabeza porque la tienes pegada.

- Para la próxima te aviso yo.

- Nathaniel ...

- Así, perdóname Leigh. Lo que planeamos es enfrentarnos a ella, con nuestro mejor estratega.- Dijo señalándome a mí.

- Aquella es la razón por el cual le pedí a mi hermano que te ofreciera el caso. Dimitry eres todo un estratega prodigio.

- También sabias que iba a aceptar ¿verdad?- Él solo asintió.

- Tengo una pregunta. ¿Qué apostaran?

- Déjenmelo un mi-. Dije finalmente.

- Muy bien, confió plenamente en ustedes. Vallan.- Estaba dirigiéndome la puerta hasta que Leigh dijo.- Se astuto Crawford.

- Lo seré.

Después de esta charla, Lysandro, Nathaniel y yo, nos dirigimos al vestuario a colocarnos nuestros trajes, para después dirigirnos al casino "Morfeo", el cual fue acusado de estafa, pero se archivó el caso, por "falta de pruebas".

- No se olviden de las identificaciones.- dijo Nathaniel.- Especialmente tu Lysandro.

- No te preocupes, en una misión no soy tan despistado.- Dijo mientras él colocaba balas en su 9MM.

- Espero que así sea.- dije mientras guardaba mi confiable Desert Eagle.

- No sé por qué llevas siempre esa arma...- Dijo mi rubio amigo mientras escondía su P90 MW3

- Fue la primera arma que tuve.

- Es muy buena arma, Nathaniel, no deberías criticarle.

- Tienes razón. Dimitry, ¿qué jugarás?

- Ajedrez.

- Bien pensado señor William Alucard.- dijo Nathaniel mientras me entregaba mi identificación falsa.

- Si claro, señor Andrew Strain.-Dije.

- Y me nombraron Lyon Ashdown. Debo preguntar… ¿Quién fue él que...

- Ni idea -. Dijimos Nathaniel y yo.

- Bueno la cosa es tener una identificación falsa y ya la tenemos.- dijo "Andrew"

- Lyon, Andrew ya vamos, La señorita Tsukiyomi no esperará por siempre.- Ambos asintieron y nos dirigimos al casino.

Al llegar, admiramos el enorme casino, hace mucho que no había venido a un casino, siempre investigaba, pero desde lejos.

-Señor, ¿quiere que le guarde su abrigo?- me dijo una joven de aprox. 20 años

- No, gracias. Estoy bien por ahora.

- Entonces me retiro.

Y la señorita se fue, Lysandro y Nathaniel seguían detrás de mí admirando el casino, y yo simplemente, buscando mi objetivo… pero no la encontré.

- Hey Andrew.-dije llamando la atención del rubio.- ¿Estás seguro que vendrá hoy?

- Si… eso creo.

- Pues creo que no vendrá aquí.- Comentó Lyon.

- Miren esa limosina.-Hablo un chico de 19 años aprox.- debe ser ella "la princesa".

- Y dudaban de mí.- Yo solo rodee los ojos y pude visualizar a una joven hermosa de 16 años entrando al casino vestida con un vestido rojo y corto con tacones de diseño de cartas, junto al par de chicos de la entrevista, vestidos con terno que se dirigían al ascensor.

- Hay que seguirlos- Sugirió Andrew.

Nos dirigimos al tercer piso y empezamos a observar la situación que sucedía en ese lugar.

- Usted solo decida. ¿Póker, La ruleta, Black Jack o Bácara?

- Elijo Ajedrez.

- Excelente elección señor Asahina. Dígame ¿Con su tablero o con el mío?

- Con el mío. ¿Negro o blanco señorita Tsukiyomi?- dijo el señor con aproximadamente 40 años.

- Negro. Lo que significa que usted comienza. ¿No es así?- Respondió con una sonrisa mientras cruzaba sus piernas y apoyaba sus brazo en ellas.

- La apuesta es todo ¿No?

- Exacto. Cuando me refiero con todo es todo, si pierde todo su dinero pertenecerá a aquellas personas que sufren de SIDA en África. ¿Lo tiene bien en claro?

- Si.- apenas se le escuchó su voz estaba nervioso, con miedo, después de todo está apostando su dinero.

- Muy bien comencemos.

Y así vi por primera vez a Tsukiyomi Megumi jugar en vivo. Ella se queda concentrada, no se fija nada más que en el juego. Nunca pensé ver a alguien como ella. "Jaque", "Jaque" "Jaque", "Jaque", eso era lo único que salía de su boca hasta que por fin ganó.

- "Checkmate" Señor Asahina ...

- Imposible…

- Estuvo a punto de realizarme un jaque, si no fuera que acorrale a su rey con mis dos torres.- Comentó aquella señorita de ojos negros sonriendo.-Firme aquí y todo su dinero ganado por este casino será donado.

- ¡Me niego! ¡Esto debe ser una farsa!

- Aunque usted no lo crea, no fue una farsa.-Hablo serena y frívolamente.- Y las personas aquí son mis testigos. En ningún momento he hecho trampa.

- ¡NO LO CREO!

- Pues créalo estúpido anciano.- Escupió el pelirrojo.

- Señor Asahina una apuesta, es una apuesta, le sugiero que firme, antes de que tenga que traer al abogado de la señorita Tsukiyomi.-Hablo el chico de ojos verdes

- ¡NOOOO!.- el señor lanzó su tablero al piso y empezó a gritar.- ¡ESTO NO ME PUEDE ESTAR PASANDO! ¡TÚ! ¡MALDITA PERRA!- Dijo acercándosele de manera agresiva.

- Si fuera usted no haría eso.- La defendió, el ojiverde un poco alterado.- ¡No se atreva a acercarse así a ella o mueres!

- ¡Ya basta!- soltó un grito serio que resonó por todo el piso.- Kentin tranquilízate por favor. Y señor Asahina- Suspiró un segundo.- firme de una vez por todas si no quieres que mi abogado te quite el resto de tus pertenencias.- su voz cada vez se ponía más fría y seca.

- Yo…

- Viejo Imbécil, va a firmar o qué.- Hablo el pelirrojo otra vez.- Sabes que te conviene pagar esa mierda de dinero que ir a la cárcel el resto de tu miserable vida.

- Castiel, controla tu lenguaje. Se supone que este es un casino 5 estrellas ¿no?

- Me llega verga. !¿Vas a firmar qué?!

- Si, si lo haré.- dijo el hombre temblando.

- Ten esta pluma -. Le dijo de tal Kentin.

- ¿Dónde firmo?- Él le señalo lo que tenía que hacer, y el señor Asahina solo obedecía

- Fue un gusto hacer negocios con usted.-Dijo la chica con una sonrisa.- Esto es lo que pagas por ser estafador.

La chica se paró, se iba a ir, pero le sujete del brazo evitando que se retirara.

- ¿Puedo saber tu nombre?- Dijo tranquilamente la chica mientras su amigo de ojos verdes me mataba con la mirada.

- Alucard, William.- La chica me miró fijamente por un rato.

- Pues un gusto conocerlo. Me haría el favor de soltarme si no quieres que mi amigo, que estuvo en la academia militar, te lastime.

- Solo si me deja jugar una partida con usted.

- Oh... Así que por eso me detuvo. Que ambicioso debe ser usted, señor Alucard.

- No lo soy. Solo tengo la curiosidad de que se siente jugar con la "princesa del casino"

- Pues no creo que sea nada del otro mundo, pero como insiste, jugaré.

- Excelente.-la solté para sentarme en el sofá donde antes estaba el señor Asahina, mientras ella se devolvía al asiento en frente mío.

- Y bueno, señor Alucard. ¿Qué quiere jugar?

- Ajedrez.

- Vaya, dos partidas en una noche, no se me hará problema.

- Pues eso espero.

- ¿Bueno usted trae su tablero?

- No, usemos el suyo.- ella me sonrió.

- Está bien ¿Castiel me lo pasarías?

- Ya parezco tu sirviente, no te acostumbres Hobbit.

- Titán, Hazme ese favor.- se rieron un poco y él coloco el tablero en la mesa.

- ¿Rojo o Negro? Señorita Tsukiyomi.

- Rojo, es mi color preferido.

- ¿Esa es la razón por el cual compraste este tablero?

- Touché, señor Alucard, Touché.- Comentó mientras se ponía en la misma posición de antes, piernas cruzadas y su cabeza apoyada en su mano.-¿Sabe que yo siempre apuesto?

- Si, lo tengo bien en claro.

- Muy bien Señor Alucard, ¿qué apuesta?

- Un favor, El que sea.

- ¿Solo eso?

- Sí. ¿Algún problema?

- No deberías…- Dijo Kentin.

- No creo que sea algo malo, así que por mí está bien.

- También pediría que me dijera solo William.

- Muy bien, William. Y tú me llamarás Megumi.

- Entonces Megumi, que comience el juego.