Cuando eres pequeño las cosas son fáciles, no te preocupas por nada, vives entre risas y sueños, vives feliz imaginando tu futuro de una manera maravillosa, sin ver alrededor, sin darte cuenta de las sonrisas que ocultan los problemas, después creces y abres los ojos, y todo lo de antes se convierte en recuerdos, simples recuerdos y te das cuenta de los problemas, de las lágrimas escondidas detrás de las sonrisas falsas, de los gritos y de las peleas y de repente todo se vuelve diferente, y te pasas noches preguntándote cómo fue que las cosas acabaron de ese modo, como es que te llenaste de tantos problemas, de tanta frustración y lágrimas. Sufres, y es que no es justo, claro que no es justo, todos sonriendo, viviendo una vida tan normal y divertida y sin que se preocupen por otras cosas que no sean ellos mismos.
Dicen por ahí que dios le da las pruebas más difíciles solo a las personas que él sabe son capaces de soportarlo.
Pero que sucede cuando el peso es demasiado y ya no sabes que hacer…. Porque en nuestro caso, ya nos hemos cansado de cargar tanto.
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Caminaba con tranquilidad, lo que menos quería era llegar a su casa, pero sabía que por más que prolongara el momento iba a acabar en la puerta de su hogar, y minutos después su teoría se confirmó. En la acera frente a su casa se encontraba su madre, la mujer gritaba maldiciones contra la pareja de jóvenes del otro lado de la calle, el vestido roto, el maquillaje corrido y el cabello despeinado le daban el aspecto de una mujer vagabunda, todo lo contrario a lo que era, corrió los pocos metros que le quedaban de distancia y le dio alcance a la mujer, la tomo por el hombro y esta le golpeo la mano, la volteo a ver y se lanzó contra ella, una cachetada y algunos golpes cerrados fueron los que recibió, producto de esto una pequeña abertura se produjo en su ceja derecha, de adentro de la casa apareció un joven, alto de cabellos largos color café, tomo a la mujer entre sus brazos y entre golpes y jaloneos la metió en la casa, hinata se levantó del suelo, donde había acabado y corrió dentro para ver lo que sucedía. En la sala sentado en un sillón con su madre en las piernas estaba su primo neji tratando de controlar a la mujer, tiro la mochila al piso y corrió escaleras arriba rumbo a su recamara, abrió un cajón que tenía llave y saco un jeringa con un contenido blanco, corrió escaleras abajo y mientras neji sujetaba a la mujer por los brazos ella la inyecto, minutos después el sedante izo efecto y la mujer quedó dormida en los brazos del joven, la cargo y la acostó en su cama, la arropo y bajo a la cocina donde encontró a su prima preparando lo que parecía un té.
¿Estás bien?- pregunto después de unos minutos de silencio
Sí, no te preocupes- contesto mientras vertía en la tetera el agua caliente
Hinata-sama usted…- se vio interrumpido por la tranquila voz de la mujer
Déjate de formalidades Neji-nisan, somos primos- le dijo con una sonrisa
Disculpa es la costumbre hinata- contesto regresándole la sonrisa
Tomaron el té tranquilos y estuvieron unos minutos más hablando, el incidente tenia máximo unos 40 minutos de suceder, pero él todavía podía sentir la tensión que emanaba el pequeño cuerpo junto a él, y decidió que lo mejor era dejarla sola para que ella se pudiera tranquilizar.
Creo que es hora de irme hinata- dijo mientras ponía la taza de té vacía sobre la mesa, se paró con cuidado y espero que su prima hiciera lo mismo
Muchas gracias Neji-nisan, por lo de antes- contesto con una sonrisa un tanto triste
Tu sabes que siempre contaras con migo, tienes mi número y sabes dónde y cómo contactarme, si tienes algún problema no dudes en buscarme- le dio un cálido abrazo y un fugas beso en la coronilla y después tomo su mochila de junto la puerta y cerró tras de sí, dejando a una sola hinata en la sala vacía.
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Había estado dando vueltas toda la tarde, no tenía la más mínima intención de regresar a su casa, para esos momentos Fugaku Uchiha estaría revolcándose con su secretaria en el despacho de su casa, y él no tenía ganas de soportar dicha escena, por lo menos no ese día. Camino sin rumbo fijo, de la escuela a cualquier parte que sus pies lo llevaran, y pronto se vio en la esquina de una calle que no recordaba, a unos metros de él una mujer gritaba y golpeaba a una chica de largos cabellos azabache, justo cuando estaba decidido a hacer algo, un chico un par de años más grande que el la tomo por detrás y entre forcejeos la metió dentro de la casa, su vista se posó en la chica de momentos antes y se sorprendió bastante al distinguir que la joven portaba el mismo uniforme que él, la chica se limpió una lagrima que resbalaba por su rostro y se puso de pie con prisa, antes de entrar corriendo a la casa dio una pequeña vista hacia la esquina donde se encontraba él y pudo ver sus ojos, vacíos pero cálidos al mismo tiempo, pero no por eso dejaban de ser solitarios, al igual que los suyos.
Todo fue como si el tiempo se hubiera detenido levemente, y para él fue como verla en cámara lenta, sus grandes ojos perla, el largo cabello azabache, el escultural cuerpo debajo del uniforme y las cortadas en el brazo izquierdo. Todo se repetía una y otra vez en su mente como un flahsback en una película. Ya tenía como una media hora de aquello y él se había decidido por regresar a su casa, al final gracias al cielo, su padre no se encontraba en ella, subió las escaleras y pronto se encontró en la azotea de la casa, viendo como el despejado cielo se nublaba al igual que aquello perlados ojos, y ahí estaba de nuevo, aquella chica colándose por sus pensamientos, lograba recordarla, habían estudiado el último año juntos, Hinata Hyuga era su nombre si no mal recordaba, siempre callada, sola, leyendo un libro o escuchando música, siempre siendo molestada por todos en la escuela, y entonces una duda nació en él, como era que aquella chica, con lo bella, que para el parecía, se había convertido en la burla de todo el colegio, como aquel ángel había acabado cortando sus muñecas, como se había vuelto un ángel de la oscuridad.
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Se vio en el espejo, se había amarrado el cabello en un chongo mal hecho, jalando su fleco hacia atrás para lograr curarse las heridas del rostro, la escena se repetía una y otra vez delante de sus ojos, los gritos, los golpes, su madre, y no lo pudo controlar la desesperación empezó a hacer estragos en ella y las lágrimas empezaron a caer por sus mejillas, empezó a gritar con desesperación, estaba teniendo un ataque de nervios y lo sabía, pero no le importaba, quería sacar todo eso que traía adentro, y empezó a ventar las cosas que se encontraban en el baño, los pequeños floreros que adornaban el lugar, las toallas, los cuadros y la cortina del baño acabaron tirados en el piso, su cabello revuelto y los ojos rojos, con desesperación abrió los cajones y tiro su contenido en el suelo, buscando algo con lo cual quitarse la frustración, y por fin lo encontró, en el último cajón, escondido entre un poco de ropa estaba un exacto color negro, lo abrió y la navaja se deslizo por el plástico justo frente a sus ojos, se dejó caer en la pared frente al espejo e hizo presión sobre su muñeca con el objeto, al instante la sangre comenzó a brotar de la herida y volvió a hacer lo mismo un poco más abajo y repitió una última vez, empezó a respirar hondo y pronto se logró tranquilizar. Abrió los ojos que hace unos minutos había cerrado y se encontró con el desastre que era ahora el baño de su habitación. Recorrió con la mirada todo el lugar y al final sus ojos llegaron al espejo de cuerpo completo frente a ella, se le veía más delgada, con el cabello revuelto y los ojos y la nariz rojos, la blusa blanca del colegio se manchaba con la sangre que salía de su herida y en su brazo se veían perfectamente las dos heridas que brotaban sangre y las cicatrices de veces pasadas, las lágrimas volvieron a caer con sus mejillas pero con menos intensidad que antes y arrojo con fuera el exacto contra el espejo. Se dejó caer en el piso y se rindió a los brazos de Morfeo, habían sido demasiadas cosas para un mismo día.
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De alguna forma, exactamente no recordaba cual, había acabado sentado en su cama, con la espalda pegada a la pared y las piernas abiertas, a su costado derecho una caja con álbumes de fotos se encontraba, entre sus brazos reposaba uno de ellos, el más grande de todos, destacaba por su color negro con detalles en dorado y plateado y en una esquina superior el signo de los Uchiha.
Entre sus manos se encontraban los recuerdos de su infancia, de la infancia divertida y hermosa de la que había disfrutado cuando era pequeño, los recuerdos de su madre, aquella caja eran los únicos recuerdos que conservaba de ella, los últimos recuerdos que había en toda la casa sobre ella, aquella caja era la única que había quedado después de que su padre ordenara sacar y quemar todos aquellos momentos capturados por la cámara, esa era su vida, su forma de mantenerse fuerte, era la esencia de su madre, y para su desgracia se encontraba en una vieja caja de cartón escondida en un compartimiento al fondo de su closet.
Pasaba cada hoja con tranquilidad, sin que ninguna prisa lo embargara, sin prestar atención a los gritos de su padre ordenado alguna estupidez como él pensaba, había fotos de itachi de pequeño, de su madre embarazada de él, de Fugaku besando la ya gran pansa de su madre mientras itachi jugaba a sus pies, sonrió un poco, como habían cambiado las cosas. Siguió pasando las hojas su nacimiento, fotos de cuando lo bañaban, cambiaban, de cuando aprendió a caminar y otras más había encontrado y de repente se detuvo en una en especial, era él, un pequeño sasuke de 7 años que jugaba con una pequeña de aparentemente su misma edad, la niña tenía el cabello corto, de un negro prácticamente azul, de una piel blanca y facciones refinadas, vestía un elegante kimono blanco con flores de cerezo bordadas al final de la tela, en su espalda se podía distinguir el símbolo de Hyuga y cuando se detuvo a analizar sus ojos se petrifico, blancos con destellos lila, y de nuevo la imagen de la chica del día pasado se coló en su mente, analizo más detenidamente la foto, estaban en una fiesta, de esas molestas fiestas que organizaban las personas como su padre para ayudar a los ancianos, o hacer obras de caridad, o para festejar una unión o contrato, el símbolo hyuga demostraba que la chica era uno de ellos y los perlados ojos eran otra muestra de ello, pero ¿quién era?, se preguntó nuevamente, paso otra hoja y encontró más fotos, en ella se encontraba su mamá con él en brazos y junto a ella, había una mujer, con los mismos rasgos que la joven de antes pero con el cabello menos azul, un tanto ondulado y más largo, se imaginó que era la madre de la joven, ella estaba aún embarazada, y a pesar de que habían pasado varios años desde esa foto pudo distinguir a la mujer como la que había golpeado a la hyuga en la calle. En las siguientes hojas no encontró nada diferente, había más y más fotos de ellos con la familia de la chica, en una de las fotos había llegado a reconocer al chico castaño de antes, y así siguió buscando, ahora prestando más atención a todas las fotos, y en la última hoja encontró una en especial, de nuevo eran él y la peli negra, en un cartel se alcanzaba a leer un "los extrañaremos", los mayores sonreían y su madre y la otra mujer tenían sus manos juntas mientras les brillaban los ojos y en la parte inferior estaba él con un pantalón y una camisa azul besando a una sonrojada niña de ojos perla.
…
Debo decir que sufrí mucho con este capítulo, cuando empecé esta historia, la empecé desde mi celular porque en esos momentos no tenía computadora, cuando esta por acabar el capítulo de alguna extraña forma borre más de la mitad y me desespere horrible, después como a los 3 días me compraron una computadora nueva y lo volví a escribir ya súper segura de cómo me había quedado, al otro día se la preste a mi primo y la formateo por "accidente" y tuve que escribir este capítulo por tercera vez, pero al final me gusto más como quedo en esta que todas las demás veces, dicen que la tercera es la vencida ¿no?
ESPERO LO HAYAN DISFRUTADO Y LES HAYA GUSTADO, CUALQUIER COSA QUE ESTE MAL O NO LES PARESCA COMENTENMELOOO, LO TOMARE EN CUENTA
REVIEWS
Blacklady Hyuuga: Muchas gracias¡ Fuiste el primer comentario y fue hermosos para mí. En verdad espero que este capítulo haya estado tan bien como el primero y que también te guste.. Disculpa la demora y gracias por darle oportunidad a mi historia.
ComeChocolate: me pareció que es un muy buen tema, hay muy pocas historias de esto, y tienes toda la razón esta es la realidad y hay personas que en verdad viven esto. Espero este capítulo te guste, muchas gracias por comentar.
Subaru: jajajaj tenemos las mismas preferencias en personajes cariño gracia por comentar, espero sea de tu agrado
Selene lezano: es la historia de un adolescente, y en verdad espero que haga por lo menos pensar a las personas, me gustaría que fuera tomada desde los dos lados de la moneda. Gracias por leer
AlexAckerman: gracias por hacer el esfuerzo de la actitud seria jajaja. En verdad quería que hubiera un inicio de todo, que las personas comprendan un poco de porque los personas (que pueden ser personas de la vida real) actúan del modo en el que lo hacen, gracias, espero seguir viéndote en los reviews…
Con eso me despido…. Hasta el próximo capitulo
