Kon´nichiwa! perdon por haberme perdido tanto tiempo; en fin les dejó el segundo capítulo, dedicado en especial a cuatro personas a las que quiero muchisimo:

AlexRen (espero cumplir sus espectativas Comandante)

Panquequito (eres y serás mi punto de apoyo y mi modelo a seguir)

MaryJaneHollandGermanotta (esposa, esto va dedicado a tí)

KonekoTaisho (amiga perdon por perderme tanto, trataré de no hacerlo)


Regla Dos: Para triunfar debes tener creatividad

[Claro de luna, Claude Debussy…] -Rivaille tocando el piano-

En el enorme salón, todo pintado de blanco, las cortinas se mueven suavemente por la brisa tardecina….

La tarde huele a Eren….

-Otra vez pensando en Eren-, dijo en un susurro, audible unicamente para él, en un momento determinado Irvin había entrado al salón, tomó asiento en un sillón acomodado en una esquina, simplemente disfrutando de ver a Levi tocar el piano, era como el murmullo de un ángel enamorado.

-Odio que me espíes.

-Estaba disfrutando de esa hermosa melodía, mi querido Levi, ¿pensando en Eren acaso?

-Esa es una de las tonadas favoritas de él.

-Deberías olvidarlo

-Porque no te ocupas de tus asuntos y me dejas tranquilo.

-Hay vamos enano, deja de ser marica, agarra a una de mis putas, cogetela y verás que se te pasa la brama con Eren.

-Eres un cerdo, yo amo a Eren, no tiene que ver con un simple deseo de la carne.

-¡Cuanto sentimiento! [y rodó los ojos de forma irónica], bien antes que me contagies la melancolía Jeageriana, me voy tengo que ir a ver unos negocillos por ahí.

-Ahora que lo mencionas, ¿Qué negocios son esos? Tengo dos meses aquí y aun no se nada de lo que haces cerdo delincuente.

-Porque no confío en ti sobrinito, el día que te pongas nuevamente los huevos y vuelvas a ser el calculador que eras, talves te lo diga.

-¡Es ilegal cierto?

Irvin solo esbozó una sonrisa, y dio media vuelta

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-¿Cómo va todo Mike?

-Perfecto como siempre, ¿como planeas cruzar la mercancía esta vez?

-Ando antojado de que sea algo entretenido, vamos hacerlo a la antigua y dejar burlado a todos esos perros

-¿Perras?

-Usaremos a las perras, pero antes quiero probar esta delicia- ensartó un cuchillo en uno de los paquetes de polvo blanco y luego lo relamió a lo largo del filo del mismo- exquisita como siempre, sabes Mike, hoy quiero dar una fiesta, una bien grande, busca muchas perras, hoy nos divertiremos y haremos que Levi se divierta a lo grande- y al tiempo curvó una sonrisa lasciva en los labios

El otro correspondió la expresión con otra igual – Lo que ordene Comandante, ¿cuantas le traigo esta vez?

-Que sean unas treinta perras bien buenas, Raziel también tiene que divertirse, mi pequeña pervertida, y un par de perritos bien tiernos como me gustan.

-Ok, yo me encargó

-Hoy será una noche de putas, mientras me iré a preparar, que nadie me moleste.- y se retiró, llegó a su casa y se fue directo a su habitación, en el escritorio tenía la pequeña maquina de escribir -otra vez, tú y yo solos mi amada maquina de escribir. Le colocó papel y comenzó a escribir.

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-Ah hola, hoy les contaré parte de mi inicio en este negocio y mi primer trabajillo.

Por circunstancias que luego les contaré, inicie en este mundo a la edad de catorce años, (aunque he vivido en este mundo desde siempre). La pobreza y el deseo de poder fácil son la mayoría del tiempo la razón por la cual te inicias en este negocio, en mi caso, la oscuridad siempre ha formado parte de mí, no había mas opciones, no tenía más alternativa.

Se inicia desde abajo, al principio no eres más que un lame botas hijo de puta, crecer en este negocio es dificil, pero no imposible, al inicio no era más que un matón de cinco euros en Londres. Sería aburrido decirles como aprendi a usar la primera arma que me dieron, ¡ah mi bella Josefine! de piel negra reluciente, boca ardiente, capaz de matarte si te metías con ella, una mujer letal, así era mi bella 38 S & W de doble acción.

Se preguntaran dos cosas en este momento, la primera, porque carajos le pongo nombre a mis armas; no tengo una respuesta para ello, solo me gusta ponerles nombres de mujeres, quizas porque las armas son igual de letal que ellas.

La segunda, anteriormente dije que no me gustaba matar, pero resulta que inicié de matón, suena contradictorio yo sé; pues bien, fue la necesidad supongo, no me gusta, pero si toca, toca hacerlo bien.

Volviendo al tema, matar no es que fuera mi pasión, pero pensé, ¿si me toca hacerlo, porque no hacerlo divertido?, entonces decidí desde mi primer trabajo, que lo haría de una manera distinta cada vez, no crean idear la forma de matar alguien no es tan sencillo, quería que fuera lindo, una muerte artística, algo especial, no quería ser un simple matón de calle.

Siempre he sido creativo, mi primer encargo jamás lo olvidaré, era una mujer hermosa y sensual, siempre llevaba los labios en un color rojo carmesí, tan rojos como su sangre, de pensar en ella me da un escalofrío de profundo placer, para ella tenía que ser especial; Verónica, ese era su nombre, treinta años, esposa de uno de los grandes de la mafia italiana, yo era apenas un puberto, pero por mi complextura parecía de mas de catorce, talvés aparentaba unos dieciocho años, y ella era una maldita perra pedófila, siempre recordaré como le brillaron los ojos el día que me vio, el último de su vida.

La segui por un tiempo, [esto es distinto al trabajo de un simple sicario, es más elaborado, más personalizado por decirlo así], me aprendí su rutina de memoria: lunes, martes y viernes iba a un salón de belleza de gente Chic en Londres, siempre llegaba a la misma hora, tres en punto sin falta, dos guardaespaldas la acompañaban, muchachos no mayores de veinte años, apuestos y fornidos, eran sus amantes, resulta que Veronica era una golosa, no solo engañaba a su marido con dos guardaespaldas, sino que a las cinco en punto cuando salía del salón, los días martes, un taxi la esperaba afuera, se montaba en él y luego se dirigía a un apartamento en la parte baja de la ciudad.

Al principio no entendía bien de que se trataba el asunto, sus guardaespaldas se quedaban en el parqueo del salón, y el mismo taxi que la llevaba la iba a dejar al mismo lugar a eso de las siete o siete y treinta de la tarde, luego de un tiempo, empece a notar ciertas particularidades, era el mismo taxi, pero diferentes conductores, todos jovenes y apuestos y el apartamento al que se dirigían le pertenecía a ella.

Alquile un cuarto, justo en frente del apartamento de ella, de ahí vigilaba sus encuentros, era una chica sucia, los chicos que manejaban el taxi eran putos pagados, gigolos que trabajaban para una agencia discreta, quien iba a decir que desde ese tiempo ya existían esas cosas.

Le gustaba que la dominaran, que la golpearan que le dijeran perra, zorra, maldita y porquerías de ese tipo, adicta al dolor, gemía de placer cuando se la metían por atrás sin lubricación, era muy flexible y estaba buena eso hay que reconocerlo.

Yo tambien disfrutaba de sus encuentros, grabe varios, para hacerle una especie de mix al marido cuando por fin la matara.

Decidí que su muerte tenía que ser erótica como ella.

Martes diez de octubre de mil novescientos ochenta y nueve, como olvidar esa fecha, tenía todo planeado, sentía un golpe de adrelina en el cuerpo, podía sentir mil pulso a mil latiendo en mi cuello.

Espere a unas cuadras de la agencia donde salía el taxi, y le hice señal para que se detuviera atravesándome a la mitad de la calle, tenía carita de angel el conductor, apenas y tendría diecisiete años, piel morena y unos lindos ojos grises, cabello negro, el muy dundo se bajó del taxi y de un golpe en la nuca lo desmaye, fue extremadamente sencillo.

¿Qué nunca le han dicho a los jovenes que no le hablen a desconocidos? Menos que confíen en uno, lo metí a un callejon, lo desnude, lo amarre y lo amordacé, para cuando lo encontraran ya sería demasiado tarde.

¡Ah! yo ya iba vestido para la ocasión, asi que la ropa del chico la heché a la cajuela del taxi, junto con mis herramientas, llevaba un lindo traje de conductor, con todo y gorrito y guantes blancos, me miraba tan atractivo.

Fui a recoger a mi bella Verónica, cuando se subió a la parte de atrás del taxi, me gire de lado, le dije mi nombre "Erwin" y le sonreí de la manera más lasciva posible, me devolvió la sonrisa lasciva y sus ojos verdes brillaban como dos esmeraldas, jamás olvidaré ese brillo en sus ojos.

Conduje por la ciudad, me sabía el camino de memoria, cuando llegamos al parqueo del apartamento, baje del taxi rapidamente, abrí la puerta para Verónica, y le ofrecí la mano, ella aceptó, salimos y subimos a la habitación.

Era pequeño, no lujoso, pero con una cama inmensa, me confesó que ella había pedido a un moreno para esa vez, pero que no le molestaba en lo absoluto que me enviaran a mi en su lugar, me dijo que era la cosa más deliciosa que había visto en su vida.

Se quitó el abrigo que llevaba, que mujer tan obscena, solo lencería llevaba puesto, la más corriente y cara, me empujó a la orilla de la cama y me deje llevar, se paró entre mis piernas y dijo que era mi dueña.

Con una de sus manos me agarró la cara y me apretó los labios, con su otra mano acarició sus partes y me dijo –házmelo oral maldito perro.

Obedecí a lo que pedía, yo tambien ansiaba hacerselo, esa fue mi primera vez con una mujer, pero resulte ser un experto nato, la hice gritar de placer cuando la obligue a ponerse en cuatro patas como la perra sucia que era, opuso resistencia, era parte del juego y se la metí por atrás sin prepararla, ah claro ella gozaba con eso, pero nunca espero que yo siguiera hasta hacerla sangrar.

Una, dos, tres estocadas, con todas mis fuerzas, no era suficiente metí dos de mis dedos junto con mi miembro [el que es muy grande por cierto], quería que sufriera y comenzó a gritar, ya no era placer, sino dolor, pedía que parara, pero seguí, la tire contra la pared y se la volví a meter, lloraba la muy perra, estaba aterrorizada y yo sólo sentía más lujuria por seguir.

Estaba agotada y sollozaba, entonces me amenazó, eso sólo hizo que apareciera mi furia, en esas circunstancias ni su marido podría salvarla, la agarré y la tire a la cama, intentó levantarse pero entonces le golpeé el rostro tan fuerte que se desmayó por unos momentos.

Eso me dio el tiempo suficiente para ir en busca de mis herramientas, Josefine entre ellas claro, aunque no la iba a usar en realidad.

Una camara de video posicionada para poder grabarlo todo, un vibrador, un juego de bisturís, y una linda máscara de cerdo para mí, escogí a un cerdo porque ella era una mujer sucia, quien iba a decir que a partir de ahí iba a ser conocido como "el cerdo", mas luego como "el cerdo Smith".

Esparcí por toda la cama el dinero que le iba a pagar al puto que había contratado, era mucho dinero, y prendí la cámara de video en el momento que comenzó a despertarse, estaba amarrada por las manos al respaldar de la cama.

La diversión apenas y comenzaba.

Al principio parecía confundida, seguramente pensó que todo había sido un sueño, pero cuando me vio al lado de ella con la máscara aterradora que llevaba puesta, empezó a gritar como loca, que dramática era.

Señale con el dedo indice el lugar donde estaba la cámara, y al oidó le dije que era un recuerdito para su esposo.

Sus bellos ojos parecían que se iban a salir, era chistosa su expresión, camine a la cámara, salude a su esposo, le comente algo así, que su Verónica era una maldita perra, pedófila que gozaba en coger con adolescentes y que este trabajo era de parte de mi jefe. Tambien le dije que disfrutara del video.

En la muerte se encuentra el placer…

Agarre a la perra y le metí el vibrador nuevamente por atrás, gritaba por el dolor, y el sangrado aumentó, intente meterlo por delante, pero como ya no estaba excitada era muy estrecho, asi que con mis lindos bisturís [Regina, Rogelia y Rose], especificamente con Regina abrí su vagina para que entrara mi lindo vibrador Robert, [este es la única cosa-arma con nombre de chico por razones que no necesito explicar], la uní toda fue tan divertido escuchar sus gritos, y más aun cuando la viole con el vibrador y ojo no era un vibrador cualquiera, Robert es un vibrador con estilo, tiene miles de puntas de ajugas en la cabeza, asi que se imaginaran tener eso adentro embistiendola y vibrando, lo modifiqué solo para Verónica.

Ya estaba casi sin vida, pero no podía terminar así, debía ser especial, la solté y ya había preparado cables que pendían de cada extremo de la habitación, unidos a una polea, para luego poder tirar de ellos, la aseguré con grilletes de cada mano y la elevé al centro de la habitacion justo en medio, totalmente desnuda y las piernas llenas de sangre, tan roja como sus labios, aun medio sollozaba la idiota, pero lo mejor vino despues.

Preparé una gran estaca, y la empale aun con vida, esa estaca entró por su ano y le atrevesó los intestinos, así fueron sus últimos gritos, era un sonido gutural el que emitía y murió varios minutos despues.

Era una imagen hermosa, un ángel demoniaco torturado, simplemente exquisito, no puedo describir la excitación que sentí al verla así.

Me despidí antes de apagar la cámara y adverti que ese era el comienzo si seguía interfiriendo en los planes de mi jefe. Fue inevitable reir, estaba tan orgulloso de mi primer trabajo.

Cuando le llevé el video del trabajito a mi jefe, se pusó muy contento me dijo: "My little monster", "my son", "Smith" y sonrió satisfecho.

Si como lo leyeron, mi jefe era mi propio padre, está en la sangre de los Smith ser unos malditos, pero aun siendo el hijo del jefe de la organización, no era más que un maton de cinco euros, un lame botas sin esperanzas.

-O-

-Comandante, ya todo esta listo.

-En un momento salgo Mike, quiero música, que se escuche

-Como ordene

-Es increible, con solo recordar a Verónica aun me excito- y sonrió lascivamente para sí.

La casa entera estaba llena de mujerzuelas, la música reventaba los oídos, comida, alcohol, los trabajadores de Irvin eran los que más disfrutaban, no era un jefe egoista, siempre compartía las mujerzuelas, era una fiesta para todos, en especial para Levi, quien parecía estar de muy mal humor sentado en una esquina del salón con un trago en la mano.

-Mi querido sobrino, esta fiesta es para tí, agarra a la perra que se te antoje.

-No gracias, no me interesan tus putas.

-Que exigente, ok talvés requieras algo mejor que eso, Mike, traélo.

Servido en una gran bandeja, un joven de cabello oscuro, piel morena, hermosos ojos amarillentos, estatura alta y complexión delgada, similar a la de Eren –Este es mi regalo para ti, mi querido Levi.

El chico bajo de la bandeja, llevaba un collar de perro y una tanga pequeña que exhibía sus bien formadas nalgas, se acomodó como un perro se acomoda sobre su dueño, y pasó su lengua a lo largo de la mejilla de Rivaille, hasta llegar al lóbulo de su oreja.

Hizo el intentó de besarlo, pero Levi no abrió los labios, más bien se acercó al joven y al oído le dijo que sino se quitaba de encima lo iba a matar a patadas.

El joven asustado se quitó inmediatamente.

-Que malo Levi asustaste a mi perrito, ven Eren, y el joven se acurrucó en el regazo de Irvin.

-No le llames así maldito.

-Es mi perrito, le pongo como se me da la gana.

-Te mataré si vuelves a mencionarlo.

-Eso sería interesante de ver, yo también quiero matarte, pero de placer, si quieres seguir de amargado, hazlo, esta noche es para divertirse. Girando la vista hacía su derecha, divisó a Raziel, tenía a unas las chicas encima de ella besándose y a otra sujetada de la mano. –Veo que Raziel ya escogió a sus perritas, [elevando el tono de voz]- Bien hombres a divertirse, agarren lo que les guste, yo me llevo a mis perritos a mi habitación.