CAPITULO: DECISIÓN

POV BELLA

- Señorita Isabella, entiendo su enojo

- ¿Enojo? – reí secamente – Te quedo chico esa palabra

- Lo primero que tenemos que hacer es sacándola de aquí, este es el primer lugar donde buscaran

- ¿A dónde me llevaran?

- Hay una casa a las afuera de aquí, vamos

- Me lo explicaras todo – musite tomando mi libro. Sali de la sala, me encontré con Andrés – Digale a Sue que ponga sus cosas en una maleta nos vamos todos que la casa quede totalmente vacía

- Si señorita Swan

- Los documentos de mi padre, la caja fuerte me lo llevare

- Ya están en el auto que la esperan

- Bien.

Mi maleta estaba lista, yo subí al auto escoltada por mas guardias de los de costumbre. Sue estaba en la camioneta de atrás. Yo tenía muchas preguntas que hacerle con Carlos y Andrés pero lo haría llegando a esta nueva casa. Unos cuarenta y cinco minutos duro el viaje no pregunte nada y tampoco me molestaban, estaba muy apartada de la cuidad de Paris.

- ¿Ya llegamos?

- Si señorita Swan – musito Carlos – volteando a la derecha entramos a un camino en veinte minutos mas nosotros llegaremos

Comencé a removerme en el asiento quería bajarme y estirar los pies. Contando lo minuto se me hacían largos. En el exterior había unas rejas impidiendo el paso. Carlos se identifico y susurro algo que no logre escuchar. Entramos por un jardín hasta estacionar en la puerta. Logramos llegar a la casa. A pesar de la circunstancia. Observe que la casa es hermosa. Es tres pisos, color blanco y estaban bien iluminados tanto los jardines al igual que la casa entera.

Baje del carro y los dos guardias que estaban en la puerta de la casa se pararon derechos mientras subía por algunas escaleras, me abrieron la puerta. En este corto tiempo que tenia par admirar la casa, note que es bellísima.

- Carlos, Andrés ¿Dónde esta el despacho?

- Por aquí señorita Swan – me indico

De pronto vi algunos señores y señoras que estaban de pie a un lado bien uniformados. Los vi pero pase de frente, después preguntaría quienes son. Antes de entrar voltee y musite:

- ¿Y Sue?

- Aquí estoy mi niña – musito mientras se aproximaba con su maleta

- Sue que no nadie me moleste y… - la vi que tenía dificultades para cargar su maleta esto me molesto, observe para todos lados – por favor que alguien la ayude con su maleta – indique fastidiada porque nadie la ayudaba

Se acercó un joven que no note, se paro frente a mí con determinación y musito:

- Yo la ayudo señorita

Le di una mirada despectiva y pregunte:

- ¿Tu quien eres?

- Jacob, señorita

- Hummm ok, pon su maleta al cuarto mas cerca al mio, ¿Entendido? – musite

- Si señorita – me contesto

- Nana – la mire con ternura, sus ojos me veía con dulzura, es la única que tiene mi confianza total – yo hablare contigo después pide las cosas que quieras

- No es nece…

- Sue por favor

- Claro mi niña

Voltee para ver a otro señor.

- Tu – musite seria – atiéndela dale las cosas que pida

- Por supuesto

Me di media vuelta y entre al despacho. Carlos y Andrés estaban de pie dando la espalda a la puerta. Vi el escritorio y me senté en la silla

- ¿Y bien? – musite mientras ponía mis brazos en la mesa

- Señorita Swan – comenzó Carlos – su padre estuvo en negocios, ya lo sabe.

- No, no lo sé

- En negocios turbios. Es un hombre de los mas buscados tiene una red de mafia en todo el mundo. Sus negocios se basan en estafas, mover sumas de dinero de una cuenta a otra, prácticamente mueve a todos las personas a su alrededor. Económicamente tiene poder ilimitado. Sin embargo su padre fue muy precavido y dejo en claro algunas cosas.

- No son simplemente unos guardaespaldas – musite mas una afirmación que pregunta

- Fuimos mano derecha de su padre

- ¿Qué indicaciones dejo? – tratando de asimilar

- Es en el instante que ya no pudiera encargarse de todo. Usted es la única que tomaría su lugar. Es usted la jefa.

Me quede pensado unos minutos.

- Señorita, sabemos que esta con varias cosas pero ahora tiene que leer – musito Andrés

Me entrego una carta

- Una indicación de su padre

Lo tome y abrí el sobre. Suspire y me puse a leer

"Isabella, hija, si lees esto es porque ya eres dueña de todo. A pesar que siempre pensaste que nunca te quise fue lo contrario. Sé que tienes muchas preguntas y ya no puedo responderlas pero te contare que paso esa noche que llegue con el dinero. Me propusieron un trato, solo tenía que hacer una falsificación de documentos para un señor, yo estaba dudoso pero tuvimos problemas en casa. Así que tome el trabajo, me pagaron una suma fuerte de dinero, a los pocos días ellos se volvieron a contactar conmigo y me propusieron trabajar con ellos y así llegue a todo esto. Carlos y Andrés te explicarán, tu ahora eres la encarga del negocio familiar, este imperio. Mi cuenta automáticamente ya está a tu nombre. Te pediré que te cuides porque este negocio demanda mucho riesgo, utiliza un seudónimo para que puedas pasar desapercibida y utiliza tu nombre sólo para conocidos. Aprende a manejar un arma.

Noté que Carlos y Andrés comenzaban a sacar cosas de su equipaje.

"Te va a ser útil. Sé que no es el negocio tan prestigioso que debería tener pero esto es los Swan ahora tu eres la única que puede manejarlo. No puedes desistir, no puedes renunciar, sólo puedes transferir y para terminar. Tu madre. Sé que tú madre te preocupa, te diré la verdad, yo la amenace, ella descubrió mis negocios, se iba a la policía y le dije que si lo hacía la apartaría de tu lado. Ella logro ir a la policía pero nadie le hizo caso, entonces le dije por ser tú madre la llevaría lejos de ti y que no le daría ningún dólar y euro. Sin embargo, ella huyó antes y pensé que te habías ido con ella pero si lo hacía, sabía bien que la buscaría y te apartaría de por vida.

No sé en qué instante comencé arrugar la hoja, mientras mi corazón caí de dolor y llanto. Ya no podía leer bien algunas lágrimas habían aparecido. No podía creerlo el me separo de mi madre. El, amenazo y logro que me abandonara. Sin decir nada.

Siento mucho que haya tenido que pasar por esto. Hija, así sólo me hayas demostrado desprecio estos años, quiero que sepas que te amo. Cuídate, Carlos y Andrés te darán todas las claves y una cosa más. No confíes en nadie solo en Carlos, Andrés y Sue.

Estaba de pie, estática. Mi padre mafioso en la cárcel, yo ahora dueña de esto, que destruyó mi familia. Esa carta logro por empujarme al vacío emocional. Mire con dureza a mis guardaespaldas

- ¿Ustedes sabían que le hizo eso a mi madre?

- Señorita...

- ¡Hice una pregunta! - musite sombría

- Si ambos lo sabíamos - dijo Carlos

- Teníamos órdenes - hablo Andrés

- ¡¿Y mis sentimientos que?! - musite con rabia mientras botaba con fuerzas todas las cosas del escritorio

Noté que Andrés dio un paso adelante, seguro para intervenir pero Carlos lo detuvo, este volteo a verlo y su respuesta fue decir no con la cabeza

- Me han visto llorar, noches enteras, preguntar porque se alejó, que paso realmente. Le pedí que la siguiera un detective pero callaron. Pobre mi madre, a veces pensé que me había... – no, no quería decir la palabra abandono - Porque nunca me lo dijeron, ¡PORQUE! ¡TODO POR ESTE ESTUPIDO NEGOCIO! SABEN CUANTAS VECES ME PUSE PESIMA POR ESTO Y YO PENSÉ POR MUCHO TIEMPO QUE YA NO ME QUERÍA Y QUE…

Ya no podía decir nada más. Respire, ya todo había quedado atrás. Mis sentimientos, mi padre, mi madre, mi familia. Esa carta sólo me mostró que tenía que hacer. Ya no tenía a nadie solo esto. Ok entonces que así se de.

- Señorita nosotros...

- Ya Andrés - lo interrumpí secamente no volvería a ser confiada con nadie, mi voz, mi actitud, mis decisiones van a ser duras y tajantes. Lo vi, me miraban con pena y eso no lo iba a permitir- quiere que este a cargo de esto. Bien. Hagámoslo.

Me senté en la silla. Y supe desde preciso instante que ya no soy la chica dulce de antes, la que comprendía todo y que se quedaba callada. Ahora soy dueña de esto y así me comportare.

- ¿Qué esperan que no me enseñan?

Carlos y Andrés me indicaron que hacer, que debo de hacer. Entendía todo y estuvimos así por tres largas horas.

De pronto alguien llamo a la puerta y entraron:

- Dije que nadie nos moleste – musite seria

- Señorita lo siento, es que llaman…

- No estoy para nadie… espera ¿Llamar? – vi a mis guardaespaldas - ¿Quién tiene este teléfono? Nosotros acabamos de llegar

- La verdad no sabría decirle esta casa se compro hace mucho tiempo atrás. Siempre ha estado activo todo… por si en algún instante se tenía urgencia…

- Bueno, no estoy para nadie

- Si

Se retiro y seguimos conversando. Tratos, negocios por resolver, dinero que tenía que ser enviado y recibido.

- ¿Esto es todo?

- Hay más pero por ahora es lo mas importante – musito Andrés – aquí le dejamos las cosas que su padre nos indico, su arma, su pasaporte, documentos, siempre tiene que llevarlos consigo

Ahora ya entiendo porque siempre andaba con un maletín, pensé

- ¿Y mi maletín?

- Aquí esta señorita Swan – musito Carlos

Me veía extraño pero ya no me daba ganas de saber porque.

- Ok ahora hablemos sobre que sigue en el negocio

- ¿No rescatara a su padre? – me interrumpió Carlos

- El me quiso aquí y eso hare

- Pero señorita

- Nada, el me oculto estas cosas y no pienso mover ningún dedo para rescatarlo, además esta en la cárcel

- Señorita entiendo su enojo pero es su padre

- No ya te dije

- Sino lo hace por un sentimiento hágalo por el negocio… piénselo

- ¿El negocio? – musite - ¿Por qué lo atraparon? ¿No sé supone que es el mejor?

- Pues, el contrato es este, logre conseguir una copia, todo esta en regla pero no se como se nos pudo pasar por alto, puede ver que la firma de su padre no esta y es porque rechazo el dinero

- ¿Por qué lo rechazo?

- Algo no cuadraba para el, entonces le entregaron este contrato para que leyera pero el firmo algo mas esa noche, creo que fue un registro seguro falsificaron su firma… este socio quería a toda costa que firmara pero no sabemos exactamente porque y que hizo que llevara esto a la policía… algo no tiene sentido

- Ok ¿Me quieres decir que no solo tengo este problema sino también mi problema es Charlie?

- Si

Moví mi cabeza en forma desaprobatoria

- Señorita sino tiene ningún sentimiento por su padre, ok pero hágalo porque su padre es el que sabe todo esto. Es más, es mejor que rescate a que alguien mas decida que no considere lo mismo

- Eso no es mi problema… que pena

- Señorita

- Dame una buena razón para considerar salvarlo

- Le pusieron una trampa, además el contrato indica que si Charlie no se presenta a dichas reuniones pueden quitarla de todo, eso quieren por eso le pusieron una trampa y créame no se lo quietaran de buena manera. Esto y además si lo interrogan el podría hablar y sino lo hace, bueno solo no estará en la cárcel. Lo buscaran a él y al acabar con su padre, vendrán por usted.

Ok. Buena razón, entonces ahora no solo es la vida de Charlie sino mi vida.

- ¡Rayos! – musite – ok entonces lo están acusando de algo que no hizo

- Si, lo vio muy arriesgado

- Que irónico, se le acusa de algo que no cometío…

De pronto volvieron a tocar

- Dije que no quería que me interrumpiera nadie

- Señorita es muy importante

- Espero que realmente la llamada se de con urgencia…

- Dice que es… su mamá

- ¿Rene? – dije parándome

- Si

Yo vi a Carlos y Andrés. Esto no me lo esperaba. ¿Mi madre? Desde de cinco años. Me puse rígida y entre dientes musite:

- Déjenme sola

André se fue y Carlos musito:

- Extrañare a la señorita Isabella de antes

- Ya no confiare en nadie, solo en los negocios Andrés y tu pero fuera de eso no

Esquive su mirada le hice una seña para que se fuera. Lo note molesto y se retiro. Vi la luz parpadear del teléfono. Estaba nerviosa no alargue la espera y conteste:

- ¿Alo?

- Hija

Instintivamente una lagrima cayo y solo pude responder

- Por fin…

Chicas buenas noches aquí les dejo este capitulo espero le guste. Dentro de unos minutos mas colgare un capitulo mas jejje. Espero sus comentarios.