Cap 2.
Perfume.…. La batalla que se estaba realizando dentro de la boca de ambos morenos se comenzaba a intensificar, ninguno de los dos quería ceder el mando al otro, Luffy acariciaba la espalda de Law causado estremecimientos por parte del mayor, entre los besos y las caricias se escapaban leves gemidos de parte de los dos, las sensaciones eran tan intensas, sus mentes estaban perdidas no había razón ni sentido para lo que estaban haciendo; un impulso por parte del menor mando a Law al piso, su espalda choco con la madera del piso, un gemido de dolor fue acallado por los labios de Luffy, no dejaría de atacar su presa, que en esos momentos no era nadie si no Trafalgar Law. El moreno menor separo los labios de su presa surcando con ellos un camino desde el lóbulo derecho de Law hacia abajo, sus manos estaban entretenidas acariciando el dorso del mayor deleitando de esta forma al capturado.
Mientras tanto en la cubierta del Sunny Zoro que aun estaba dormido en el mástil principal inhalaba todo el dulce perfume que se estaba esparciendo por el barco, Sanji que estaba aun en la cocina terminando de guardar los utensilios que había usado para la cena observo que en el comedor se encontraba el pañuelo negro perteneciente a Zoro.
-Estupido marimo, como puede olvidarse de algo así en mi cocina.- dijo observando el pañuelo en sus manos. Salió de la cocina en dirección a Zoro tenía pensado despertarle con un bueno golpe aunque claro está que el espadachín opondría resistencia. Al estar fuera de la cocina saco uno de sus cigarrillos jamás le ha gustado fumar dentro de la cocina, en cuanto lo puso en sus labios el dulce perfume llamo la atención del cocinero.
-Es delicioso.- susurró para sí mismo deleitándose con el aroma del aire. Aspiro más profundo, jamás había percibido aroma más delicioso, ni siquiera dentro de la cocina del Baratie. Su mente se perdió por un segundo intentando memorizar el sutil y delicioso olor, pero recordó a lo que iba. Con paso firme se acerco al cuerpo del peli-verde e inmediatamente atentó contra él con una de sus agiles piernas a lo que el espadachín detuvo con una de sus katanas.
-¡¿estúpido cocinero porque me atacas?!- cuestiono Zoro con molestia.
-Porque me apetece.- respondió con sorna el rubio.
-¿quieres pelea?- dijo con voz retadora el moreno.
-Esta vez no.- le lanzo el pañuelo a Zoro y este lo atrapo entre sus manos con algo de duda. –Necesito terminar de limpiar la cocina para ir con Nami-chawwm- respondió con corazones en sus ojos regresando a la cocina.
Zoro observo el pañuelo en sus manos y sonrió de lado. Siguió a Sanji dentro de la cocina.
-Te dije que no quiero pelear ahora marimo.- espeto Sanji dándole la espalda al moreno.
-Solo vine por algo de agua.- dijo el chico mostrando un poco de burla.
-Toma.- Sanji coloco un vaso con agua frente a Zoro sin siquiera mirarle y este simplemente lo tomo.
-Marimo, tengo que ir con Nami-chaw cuando termines deja el vaso en el lavamanos y después lo lavo.- al terminar de decir esto se dio la vuelta mirando de frente a Zoro, el peli-verde estaba terminando de beber su agua, la forma en la que sus labios tocaban el vaso dejo sin respiración al cocinero, una delicada gota del liquido vital resbalo de los labios de Zoro trazando una delgada línea por la comisura de sus labios cayendo suavemente en su pecho, el rostro de Sanji era de ira pura.
-*Estúpida agua, ¿Por qué se desliza por su cuerpo con tanta facilidad?*- los pensamientos del rubio estaban reflejándose en sus puños, pues estos estaban apretados con fuerza. Y su rostro comenzó a tornarse de un lindo rojo, no por la ira, más bien era por el hecho de pensar de forma lasciva respecto a una triste gota de agua. La envidia no dejo pensar mas al cocinero y este se abalanzo sobre Zoro arrebatándole el vaso de sus labios y limpiando la maldita gota que osaba surcar el lindo pecho del moreno.
-¡OE QUE HACES!- Zoro desconcertado ante la acción tomo a Sanji por las muñecas mirándole fijamente, los ojos del rubio mostraban algo que no supo describir; el color rojizo de su rostro parecía que le estuviese pidiendo que lo acariciara, mientras tanto una de las manos de Sanji se libero del agarre de Zoro e inmediatamente se dirigió al lugar donde la maldita gota había caído, tallando la zona "afectada". La caricia un tanto brusca del Sanji causo estragos en el cuerpo de Zoro a lo cual dejo salir un sonoro quejido que aunque fuera doloroso pareciera que lo disfrutaba pues su cuerpo se arqueo un poco hacia delante, rosando levemente el rostro de Sanji con el suyo. El sutil aroma del cuerpo de Sanji entro directo por las fosas nasales de Zoro causando miles de reacciones en su fornido cuerpo, inconscientemente las manos de Zoro se dirigieron a la cadera del rubio atrayéndolo hacia él, por inercia quizá, Sanji paso sus manos por detrás de la nuca de Zoro atrayéndolo a su rostro; la cercanía, el calor, el olor, el tacto, todo causaba estragos en ambos hombres, el choque de labios no pudo esperar más, la batalla por controlar estaba comenzando, Zoro mordió el labio de Sanji abriéndose paso dentro de la cavidad del rubio, este le dejo entrar, sus cuerpos comenzaban a transpirar una suave capa de sudor les daba un aspecto sensual a ambos cuerpos detallados.
Zoro se poso por detrás de Sanji acariciando su pecho por debajo de su camisa azul, las caricias suaves y delicadas del moreno trazaban a la perfección los marcados músculos del cuerpo del rubio, por su parte Sanji solo se dejaba hacer, liberando de a poco suspiros y gemidos de sus ahora rojizos labios a causa de los besos y mordidas antes realizados por Zoro.
-Zo…ro.- fue lo pronunciado entrecortadamente por el cocinero, oír su nombre ser pronunciado por el hombre que ahora estaba sosteniendo entre sus fuertes brazos que por cierto era de las pocas veces que él le nombraba por su nombre y no por un sobrenombre, fue como si un shock eléctrico atravesara su cuerpo, tembló; se abalanzo sobre el cuello de Sanji dejando besos húmedos en el trayecto al igual que algunas marcas rojas por la fuerza que de momentos ejercía sobre el blanco cuello. Gemidos de placer escapaban desde lo más profundo de los pulmones de Sanji, Zoro se estaba devorando lentamente al rubio.
-*no sé qué pasa, pero lo estoy disfrutando*- la mente de Sanji aun tenia algo de conciencia, conciencia que de a poco se estaba perdiendo por causa del placer que le estaban provocando.
-tienes un sabor delicioso.- espeto Zoro separándose del cuello del cocinero, lo giro para quedar de frente a él, saco una de sus katanas pasándola por la camisa de Sanji rompiendo de forma brusca la pieza que le estorbaba. Dejando al descubierto el blanco dorso del rubio. Una nueva batalla de besos se comenzó a librar las manos de Zoro recorrían cada centímetro del desnudo dorso de su presa, Sanji no pensaba ser sumiso; se lanzo sobre el espadachín tumbándolo sobre el comedor que unas horas atrás habían usado para la cena, el vaso que había sido dejado en dicha mesa fue roto por la espalda de Zoro al caer sobre él, ignorando por completo tal hecho el rubio subió al dorso del peli-verde para descubrirle el pecho y así poder equilibrar el poder, los gemido de ambos estaban subiendo de tono, cada caricia, cada beso, todo eran normales, pero había algo que hacía que las sintieran al doble o quizá al triple.
-Zoro, es mi turno de jugar.- decía el rubio descubriendo el pecho del mencionado.
-Hazlo si puedes.- sonrió ampliamente Zoro, pero sin oponer resistencia.
La camisa que llevaba en ese momento fue removida ágilmente por las manos de Sanji al igual que el haramaki, dejando ver su perfecta musculatura al descubierto, las suaves y agiles manos de Sanji iniciaron un camino desde la barbilla de Zoro hacia abajo, este camino fue seguido por la lengua del rubio la cual intercalaba de vez en cuando por besos y mordidas que lograban gemidos por parte del moreno. Las manos de Zoro acariciaban lo poco que alcanzaba de la espalda de Sanji, esto solo provocaba que las mordidas incrementaran su fuerza dejando al igual que en él marcas rojas por el dorso de Zoro…
-Hay mucho ruido en la cocina, ¿Qué estará pasando?- Usopp que intentaba de dormir escuchaba los sonidos que provenían desde la parte de arriba de la habitación de los chicos.
-Ignóralo Usopp-san lo más seguro es que Sanji-san y Zoro-san estén librando una más de sus peleas, te apuesto mis ojos, aunque claro yo no tengo ojos ¡yohohoho!
-Tienes razón, aunque no se escucha como pelea, bueno como sea solo quiero dormir.- al terminar de decir esto se volvió a acomodar en su cama.
Pero lo que no sabía era que Brook tenía razón y sus nakamas si estaban librando una pelea, aunque no como las ya habituales a las que estaban acostumbrados.
-Oh aquí están.- dijo Robin al tener sus anteojos en sus manos. – Espero que Franky aun no esté dormido.- sonrió para sí la morena.
Bueno este es el segundo capítulo, es algo cortito, pero es que quería dejar una semana más como ranking K ya que el siguiente capítulo ya será M, lamento mucho si tarde en actualizar hay cosas que me ocupan mi tiempo libre, sin más que decir nos leemos en la próxima entrega.
